Siete: Fuera de tiempo.

Cámara del Trono. Centro de Monitoreo de Universos. Núcleo de la Nada.

—Creo que fueron informados de eventualidades así.

Eso fue lo primero que dijo la Esencia de Markus Aquarium a las Chispas recién llegadas. En su voz sonaba algo parecido a la severidad, como era común a veces escuchar en las Chispas del hombre. Una de las cuales, por cierto, lo veía en ese momento con asombro.

—¿Qué, que veríamos aquí relaciones que no son posibles? —interpeló el chico de cabello castaño rojizo.

—Algo así —asintió el rey, encogiéndose de hombros —No tienes muy buen carácter, Jameson Oak, del universo 5-5-5. Recuerda ante quién estás.

El aludido dio un bufido de disgusto.

—Me alegra ver que se les ha atendido bien —dijo en ese instante la reina, sonriendo con su amabilidad característica, y fijó la vista en su Chispa presente —¿Cómo estás? —le preguntó con una ceja arqueada.

La Chispa de Ashlee Ketchum sonrió débilmente.

—He estado mejor —se limitó a responder.

La reina asintió, para luego mirar al rey.

—Bueno, habrá que comenzar, si no, prolongaremos esto más de lo debido.

—¿Y cuánto es lo debido esta vez? —inquirió el rey en tono profesional.

La reina ladeó la cabeza, reflexiva y con los ojos cerrados.

—Un periodo doble, mínimo —respondió.

—Muy bien, comenzaremos —el rey se dio la vuelta, dándoles la espalda a las Chispas, para regresar a su trono —Ashlee, te concedo el primer deseo.

La reina y la Chispa lo miraron, por lo que el rey no pudo evitar reír por lo bajo.

—Obviamente me refiero a mi Complemento, Chispa —aclaró.

—¿Complemento? —se extrañó el pelirrojo de ojos castaños que seguía de cerca de la Chispa de Ashlee Ketchum.

—Es como llamamos aquí a las parejas —respondió la reina, para luego alzar una mano y dirigirla a la gran lámpara del techo, compuesta de miles de esferas —Ahora, veamos qué es lo que tenemos en el primer universo implicado…

De repente, una de las esferas de la lámpara se desprendió de la misma, y flotando con gracia, fue a parar a la palma extendida de la reina, quien la observó fijamente unos segundos antes que todos pudieran ver que algo aparecía en dicha esfera, ahora ya no luminosa sino clara como un cristal.

—Aquí está, universo 5-3-5 —sentenció, con el entrecejo fruncido en actitud de concentración —Ah, ya veo por dónde va el asunto —murmuró para sí misma —Oye¿podrías hacerme el favor de hacerte visible y explicar tú misma la situación? Después de todo, tú la causaste.

No sabían a quién le hablaba la reina cuando una persona apareció de improviso tras la Chispa de la chica King. Era una mujer alta y delgada, que flotaba a escasos centímetros del suelo, y cubierta de pies a cabeza por una capa dorada. Al verla, la Chispa del joven Krause sintió otra punzada de dolor en la cabeza, pero solamente la Chispa de King vio el gesto de contrariedad que el rubio hizo.

Ahora el rubio había tenido una especie de recuerdo de él besando a alguien en una cama de hospital. Recordaba que había sentido algo muy cálido y agradable al dar ese beso, además de una ansiedad que daba a entender que había esperado ese momento por mucho tiempo. Pero lo que lo asombró fue distinguir a la depositaria de ese beso. ¿Él había besado… a King¿Pero porqué, si ni siquiera la conocía¿O había algo más tras todo eso? Algo le decía que la mujer de la capa dorada y Bess sabían qué estaba ocurriéndole. Y King también.

—Oh, vamos, no fue para tanto —dijo entonces una voz fría proveniente de la mujer de la capa dorada —Solamente fue para que los Observadores y la torpe de Tic-Tac vieran su grandísimo error¡mira que dejar en un termo tan frágil a alguien así…!

—No estarás hablando de Gathe¿verdad? —inquirió la Chispa de King con aprensión.

La Chispa de Krause frunció el ceño, y más porque aquella punzada de dolor parecía no querer abandonarlo. ¿Quién era Gathe¿Porqué el nombre le parecía familiar?

—Pues la verdad sí —la mujer flotante asintió con la cabeza, y con voz desafiante añadió —Los Observadores y Tic-Tac cometieron un error de novatos. Así que por eso y un par de cosas que yo me sé, tuve que intervenir en el asunto de Gathe Queen.

La mujer avanzó unos centímetros hacia la reina, y por el movimiento de su cabeza, se diría que miraba la esfera de cristal que ahora ésta sostenía.

—Muy bien, explicaré todo —dijo la mujer, quitándose la capucha de su dorada capa —Sólo espero que no intenten matarme. Aunque tampoco podrían¿o sí?

Una exclamación ahogada de asombro recorrió a aquellas Chispas provenientes del universo 5-3-5 al ver el rostro semitransparente de la mujer, de cabello negro y unos anteojos delante de unos ojos color verde aguamarina.

—¡La difunta reina! —soltó la Chispa de Bess Vaugham —¿Usted es la Hechicera Fantasma¡Pero si se supone que es buena! O bueno, que fue buena…

Aquel espíritu era una copia fiel de la reina del Centro, salvo que podía verse a través de su cuerpo, no portaba corona de ningún tipo y sus ojos se veían apagados. Además que su semblante era más frío.

—Bueno, básicamente sigo siendo buena —apuntó la Hechicera Fantasma con toda la naturalidad del mundo —Que ahora no me vean así, no es mi problema.

Esa frase le sonaba familiar a la Chispa de Krause. Y más dicha por la voz resonante de la Hechicera Fantasma, una voz que aunque fría en apariencia, encerraba cierta amabilidad.

Para ti, Ágatha Jane King… ¿quién es?

—Oigan, si ya dejaron de mirarme con cara de bobos, podrían dejarme explicarles el error de esos torpes —la Hechicera Fantasma (o la "difunta reina", como la Chispa de Bess insistía en llamarla) hizo un mohín de fastidio —Fue algo tan simple, que hasta ustedes lo entenderían. Por cierto¿qué tienes, Krause?

El rubio dio un respingo y por un segundo, olvidó la pregunta que rondaba en su cabeza. Negó en silencio e hizo un intento por sonreír.

—Nada —respondió.

Pero la Chispa de la joven King no lo creía. Más recordando la mueca que había hecho minutos antes. Pero decidió prestarle toda su atención a la Hechicera Fantasma, a la que vio con nuevos ojos al saber que era el fantasma de la difunta reina de su universo. Que no era otra que una Chispa de Ashlee Ketchum¿no era eso irónico?

—Bien, ahí va —indicó la Hechicera Fantasma con voz cansina —¿Ágatha Jane King cambió su futuro?

—Claro que lo cambió —afirmó Bess —Ella misma nos lo contó a Law y…

Se calló de pronto, maldiciendo mentalmente su descuido. Pronunciando aquel apodo, corría el riesgo de que su amigo…

—¿Quién es Law? —inquirió la Chispa de Krause.

La Hechicera Fantasma compuso un gesto de resignación, mientras que la Chispa de la joven King sentía como si miles de agujas le penetraran el corazón. No podía soportarlo, simplemente no podía. No quería renunciar a su amigo. A su…

—Ahora verás —indicó repentinamente la Hechicera Fantasma —O eso espero.

Sacó una mano de entre su capa y vieron que en ella, sostenía una especie de bastón con una esfera de cristal en la punta. Agitó el bastón un poco por encima de su cabeza y apareció en la habitación una especie de espejo circular que mostraba algunas imágenes.

—El error de los Observadores fue el llamar a la Gathe Queen encerrada "una criatura fuera de tiempo" —la fantasma presente imprimió bastante sarcasmo a su última frase —Ese concepto simplemente no existe.

Los presentes, a excepción de los reyes del Centro, mostraron diferentes signos de desconcierto. La Hechicera Fantasma sonrió efímeramente.

—¿No me creen? —quiso saber —Pues permítanme ponerles un ejemplo: si alguno de ustedes fuera a su pasado y cambiara un evento en él¿qué esperarían al regresar a su época?

—Que mi presente fuera… diferente —se decidió a decir la Chispa de Markus Aquarium —De hecho, yo… Ashlee y yo… Lo hemos hecho. Eso de viajar en el tiempo.

—Y bien, ése es el punto —indicó la Hechicera Fantasma —Esta niña —señaló a la Chispa de la joven King —Cambió un evento que la volvería malvada con el tiempo, y por lo tanto, se supone que su yo malvado ya no existía. Pero éste sigue ahí¿alguien quiere intentar deducir porqué?

Todos se miraron entre sí, hasta que la chica de la corona abrió mucho los ojos, sorprendida a más no poder.

—Porque hubo otra cosa que la hizo ser así —susurró.

—Premio para la Chispa de mi niña —dijo la Hechicera Fantasma, risueña —Sí, eso mismo. Tal vez Ágatha Jane King evitara ese evento que la convertiría en Gathe Queen, pero si ésta no desapareció, es que hubo otra cosa que la creó. Y eso, me temo, nada más lo sabe ella. Aunque creo que tiene que ver con el hechizo que me pidió…

—¡Hechizo que casi mata a Gathie! —le recordó Bess —¿O acaso lo olvidó?

—Pero sigue viva —le recordó la Hechicera Fantasma con desdén —El trato realizado con Krause sigue vigente. Así que no hay nada qué lamentar.

—¿Nada qué lamentar? —estalló la chica King, a punto de echarse a llorar —¿Habla en serio, su Majestad? Pues yo sí tengo algo qué lamentar¿sabe¡Perdí a mi mejor amigo¿De qué me sirve seguir viva si él no me recuerda¿De qué me sirve lo que hizo por mí si no puedo preguntarle porqué lo hizo? Por la magia de su familia¡Law ya no me quiere¿Y eso no es algo qué lamentar?

La Hechicera arqueó una ceja, expectante. Al parecer, todo aquel discurso no le había causado el mayor efecto. Sin embargo, ladeó la cabeza y señaló.

—¿Te mueres acaso, Krause?

Tanto Gathie como Bess se volvieron hacia el chico rubio de ojos color azul grisáceo claro, espantadas. El chico se sostenía la cabeza con ambas manos, conteniendo un grito de dolor. Pero de pronto, se llevó una mano al pecho, a la altura del corazón.

—Eso… eso fue mi deseo —lo oyeron susurrar —Yo quería… quería saber quién era King. Porqué se veía tan triste… Porqué me dolía verla así…

—¿Lawrence? —llamó Bess, preocupada.

Gathie no se acercó. Estaba aterrorizada¿qué había hecho? Seguramente estaba provocando que su amigo muriera, y todo porque quería que la recordara. Si ése era el precio, prefería que la olvidara. Con tal de que siguiera vivo…

—Mi primera amiga… —oyeron que murmuraba Lawrence ahora, y Bess se llevó una mano a la boca, sorprendida —La primera que tuve en Ciudad Lavanda y… alguien a quien quiero mucho: la chica que me gusta —miró a la Hechicera Fantasma, quien se veía sorprendida —Ella es Ágatha Jane King para mí¿satisfecha?

Y sin decir más, cayó de rodillas. Bess quiso ir hacia él, pero Gathie le ganó. Rápidamente la chica de ojos rosados estuvo a su lado, con las rodillas en tierra, y rodeándolo con los brazos, sollozando.

—No me recuerdes —pedía —No importa que me ponga triste, pero no me recuerdes¡prefiero que sigas vivo, Law! Lo siento tanto…

---Inicio de remembranza---

Se sorprendió mucho al verla en ese salón, con un libro en las manos y sonriendo a cada rato, seguramente por alguna frase leída. ¿Pero era ella en realidad? Tenía que asegurarse, así que resueltamente, tomó asiento en la banca que estaba tras ella y que por fortuna, estaba libre.

Hola, Gathie.

La joven bajó su libro y se volvió, dedicándole una tímida sonrisa.

Hola —respondió, cerrando su libro con suavidad —No pensé que estuvieras en esta clase. ¿Lawrence, cierto?

Él asintió, quitándose un mechón de cabello de los ojos.

Krause —agregó, tendiéndole la mano —Lawrence Krause.

Ella correspondió al gesto.

Ágatha King —se presentó educadamente —Mucho gusto.

Kingie¿quién es tu amigo?

La joven de anteojos hizo una mueca de fastidio.

Es nuevo en Lavender, así que déjalo en paz, Dai.

Una chica rubia, delgada y con cara de boba sonrió con malicia.

Y la torpe de Kingie es tu guía¡pues estás perdido! —le soltó la rubia a Lawrence.

Te dije que lo dejaras en paz —intervino la chica King de nuevo, poniéndose de pie.

Dai iba a seguir, pero en eso un profesor entró, pidiendo silencio, por lo que se limitó a darle una especie de golpe en el brazo.

Nos veremos luego, Kingie —se burló, yendo a su asiento.

¿Estás bien? —le preguntó Lawrence entonces.

Sí, claro —Ágatha intentó sonreír, aunque se frotaba en donde Dai la había golpeado —Es cosa de todos los días, no pasa nada. Siento que te molestaran por mí.

Lawrence negó con la cabeza.

Soy yo quien debe disculparse —afirmó —No pude defender a mi amiga, Gathie.

Ante aquella frase, tuvo como recompensa una radiante sonrisa de parte de la joven King, quien le dijo a su vez.

No hay cuidado, Law. Será para otra ocasión.

Fue en ese momento que Law pensó por primera vez que no había chica más amable y bonita que Gathie King.

---Fin de remembranza---

—Yo debo disculparme —susurró Lawrence entonces —No pude defender a mi chica.

La Hechicera Fantasma miró de cerca el espejo circular que había aparecido y sonrió con satisfacción.

—Ya está hecho —anunció, aunque pocos la escucharon.

Bess fue uno de esos pocos, dedicándole toda su atención al espejo. Ahí, entre una leve neblina, se podía ver a Gathe Queen en su tiempo, causando destrozos, pero de pronto se quedó quieta, totalmente paralizada por algo. Se llevó una mano al pecho, a la altura del corazón, y gritó de rabia y dolor ante la mirada de sus múltiples víctimas. Todas las cuales se sorprendieron cuando vieron desaparecer a aquella malvada criatura entre un destello que lo cubrió todo. Y que cuando desapareció, mostró un mundo totalmente diferente, sin rastro de destrucción alguna. Y lo más asombros fue que pudo vislumbrarse Ciudad Lavanda de una manera alegre y luminosa, sin rastro de fantasmas, y la imagen del espejo se detuvo en el exterior de un templo cercano a las ruinas de lo que se conocía como "Pokemon Tower": una pareja se acababa de casar, y se veía por sus caras que eran muy felices. Y Bess, al ver quiénes eran, no pudo hacer más que sonreír.

—Debí haberlo imaginado —sonrió con ironía y miró a la Hechicera Fantasma —¿Qué acaso era la única forma de juntarlos?

—No exactamente —la Hechicera Fantasma agitó de nuevo su bastón y el espejo desapareció —Hice que Gathe Queen abandonara ese termo en el que Tic­-Tac la mantenía porque sabía que su pasado había cambiado. Ya no era una fantasma cruel a morir, sino una híbrida enojada con el mundo. Almacenaba mucho rencor. Y eso era porque se había jurado olvidarse del amor para no dañar a nadie.

Bess frunció el ceño, pensativa.

—O sea, que lo que esta Gathe pretendía… ¿era no recordar a Law para no sufrir? —soltó con incredulidad —Pero eso no tiene sentido.

—Míralo desde su ángulo —pidió la Hechicera —Creyó que si nunca se hubiera enamorado, nunca sería quien era ahora. En realidad, ella quería dejar de existir¿me explico? Pero causó su propia perdición cuando las cosas se le voltearon.

—Siguió existiendo porque ahora la olvidada era ella —aventuró Bess cautelosamente.

La Hechicera Fantasma asintió con convicción.

—¿Para todo eso tuviste que crearte tal maroma temporal? —recriminó suavemente la reina del Centro, aunque esbozaba una sonrisa divertida.

—Pues si conocieras a estos chicos, habrías estado de acuerdo conmigo —se defendió la Hechicera Fantasma —¿O tú qué dices?

Ahora le hablaba a la Chispa de Ashlee Ketchum del universo 5-5-5, que salió de sus pensamientos y la miró con ojos cansados.

—Tal vez… Hubiera hecho lo mismo que tú —susurró.

La Hechicera Fantasma sonrió con orgullo.

Escucharon unos pasos en la enorme sala y vieron que el rey se había puesto de pie.

—Primer deseo desvelado —declaró con solemnidad —¿Deberíamos tomar nota, para determinar el Vértice? —le preguntó a la reina.

Ella estaba por responder, cuando se oyó que llamaban a la puerta de la Cámara del Trono. El rey hizo un gesto de mano y la puerta se abrió, dando paso a aquella chica pelirroja de ojos entre violetas y castaños que la Esencia de Nancy Oak había saludado en la Estancia de Restauración.

—Tía¿podría hablar contigo un momento? —inquirió la pelirroja, haciendo una mueca de enfado —Papá nos saca de quicio a Ashen y a mí.

La reina arqueó una ceja.

—Creí que ya no tendrían entrenamiento por este periodo —comentó.

—Pues tal parece que se le olvidó —la pelirroja se encogió de hombros —Mira, no es que no me agrade entrenar, pero…

La reina cortó la frase con un asentimiento de cabeza.

—Muy bien, hablaré con ese hermano mío —accedió —¿Podrías pedirle que viniera, Cassie Mist, por favor?

La pelirroja sonrió ampliamente, asintió y dio media vuelta.

—¡Eres lo máximo, tía! —le gritó cuando cerraba la puerta tras sí.

—Esa niña nunca aprende —se quejó el rey con cierto aire amable —Y pensar que en caso de necesidad, será reina…

—Deja a nuestra sobrina por la paz y concéntrate —pidió la reina —Ya que tenemos un deseo desvelado, nos quedan dos. Y el periodo doble se nos acaba.

El rey asintió y en ese breve lapso de silencio, la Chispa del pelirrojo de ojos castaños del universo 5-5-5, inquirió.

—Esa chica… ¿era su sobrina?

La reina se volvió hacia él y le sonrió. El pelirrojo no pudo evitar pensar que era cierto: las Esencias son idénticas a sus Chispas. ¡Vaya, la reina sonreía igual que su hermana!

—Sí, lo era —respondió la reina con naturalidad —Cassidy Misty Ketchum, primogénita de la Familia Real Alterna. Aunque solemos llamarla Cassie Mist, a ella le gusta más. Y claro, fue el apodo que le puso su padre —torció la boca en un gesto de concentración antes de decir —Y hablando del jefe de la Familia Real Alterna…

La puerta de la Cámara del Trono resonó en ese momento, pues habían llamado a ella. El rey volvió a hacer aquel gesto con la mano con el que abría la puerta y ésta dio paso a un hombre de negros ropajes, con los bordes de color azul, que desentonaban bastante con su cabello rojo anaranjado. Sus ojos no eran visibles puesto que portaba unos lentes oscuros.

—¿Me llamaste, hermana? —preguntó el pelirrojo, haciendo una leve reverencia.

—Oye¿cuántas veces tendré que decírtelo? —inquirió la reina a su vez —Somos familia, no tienes que tratarme con tanto respeto.

—Eso piensas tú, pero como te lo has ganado… —el pelirrojo se encogió de hombros. Giró la cabeza hacia las Chispas presentes, quienes pudieron verle una corona en la cabeza, del mismo azul que los bordes de su ropa —Con razón Cassie Mist me dijo que me pusiera los Interruptores —sonrió con algo de malicia —Aquí hay una Chispa mía.

La Esencia recién llegada era la de Mish Ketchum.

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Bueno, a muchos ha de extrañarles que actualice esto, luego de tanto tiempo… Es que hasta ahora tuve la inspiración de continuar este rarísimo crossover. No, si bien dicen que la inspiración llega en los momentos más extraños.

Como pueden ver, aquí se expone el porqué Gathe Queen seguía existiendo, y si quienes leen esto saben de qué serie saqué al personaje, verán que la explicación es totalmente coherente. ¿Qué, todavía no saben en qué serie me basé para crear el universo 5-3-5? Pues qué mal, damas y caballeros, qué mal. A ver si van poniéndose las pilas. Más ahora, que uno de los deseos del Vértice se descubrió y ahora van por los otros dos.

Bueno, me despido. Cuídense y nos leemos pronto.