Capítulo 3

Sam había llegado temprano, estaba recogiendo y metiendo unos libros en su casillero. Estaba muy pensativo.

Se ha corrido el rumor de que Finn se estuvo metiendo con Quinn y Rachel al mismo tiempo… es un idiota. Teniendo a cualquiera de las dos sería muy feliz, y tuvo que arruinar metiéndose con ambas. Lo único que hizo fue quitarme a Quinn, romperle el corazón a las dos para que terminara sin ninguna. Es tan tonto.

Hey Sam – dijo una voz dulce, tierna, muy linda

¿Quinn? – preguntó incrédulo

¿Podemos hablar?... digo, no me has dirigido la palabra desde, desde lo que pasó con Finn.

Ja – emitió el chico sarcásticamente.- no tengo idea de porqué – hizo una media sonrisa.

Mmm – la rubia tomó una bocanada de aire – quisiera que… fuéramos amigos otra vez, eres un chico asombroso – dijo la chica tímidamente

Pero no lo suficiente para poder tener a la gran Quinn Fabray a mi lado ¿verdad? – dijo el chico, se podía notar un poco de dolor en su voz.

¿A la gran Quinn Fabray? Lo dices cómo si fuera algo muy importante – dijo Quinn sin dejar de mirar al rubio.

Lo eres, todo el mundo desea hablar con la capitana de las porristas

Si, tienes razón… todos desean hablar con la capitana de las porristas… pero tu deseabas hablar con Quinn, no la capitana de las porristas, no la más popular… sólo con Quinn, eso fue lo que me enamoró de ti – dijo agarrando el cabello del chico

¿Por qué haces esto? – dijo el chico sin mirar a la rubia

¿Hacer qué? – la chica estaba desorientada por la pregunta del rubio

Hacerme odiarte, para volver a enamorarme de ti – dijo el chico mirando por primera vez a Quinn

Sam… ¿es enserio lo que estás diciendo? – el chico la había tomado por sorpresa

Si, Quinn la verdad es que… me gustas mucho, aún… yo… quisiera – Sam se acercó a Quinn para darle un beso.

La rubia se quedó en shock. ¿Era cierto? ¿Sam la había perdonado tan fácilmente? No supo que hacer más que corresponder el beso del rubio. Se sentía bien… pero no lo suficiente… algo faltaba.

Chicos, amm… disculpen si molesto, pero el señor Shue nos llamó a la sala del coro. – dijo Rachel detrás de los dos rubios.

Amm si… claro… ya vamos – dijo Quinn sonrojada

Si claro, ya íbamos – dijo el chico claramente apenado por la situación.

La morena se adelantó sin decir nada, lo que a Quinn le pareció muy raro, ya que se suponía que eran amigas ¿o no?... fuera lo que fuera tenía que averiguarlo… a ella le gustaba estar con Rachel. Por eso se apresuró dejando a Sam atrás para alcanzar a Rachel.

Hey Rach – dijo tocándole el hombro

¿Qué pasó? – le preguntó Rachel indiferente

Lo mismo pregunto yo… pensé que seríamos amigas… y hoy ni siquiera me dirigiste la mirada

Estabas con Sam… besándote, no soy imprudente, se cuándo estorbo y cuando no – dijo sin mirar a la rubia tan siquiera

Tú jamás estorbas linda – dijo tiernamente lo que hizo que Rachel la mirara por primera vez en el día.

Rachel se había quedado muda. ¿Por qué la había hecho tan feliz el hecho de que la hubiese llamado linda? Esos ojos verdes, Dios, ¿cómo podía enojarse con la rubia cuando lo único que había estado esperando hacer en todo el día era volver a ver esos ojos verdes?

Sí, pero… - fue lo único que pudo salir de los labios de la morena

Pero nada, ¿ok? Somos amigas, lo último que me gustaría es que te sintieras mal. Si en algún momento estás incómoda o algo, sólo dime ¿Está bien? – dijo abrazando a Rachel

Gracias rubiecita – dijo Rachel abrazando a Quinn

Siempre estaré para ti mi morenita –

Quinn le tomó la mano a Rachel y caminaron juntas hasta el Glee club. Llegaron y los demás ya estaban sentados, esperándolas. Quinn se disponía a sentarse a un lado de Rachel, cuando escuchó que alguien la llamaba. Sam había guardado un lugar a un lado de él. Estaba esperándola con una gran y tierna sonrisa. Quinn volteó para decirle a Rachel con la mirada que se sentaría a un lado de Sam. Rachel sólo asintió con una sonrisa

Dios, ¿qué me pasa? ¿por qué me molesta que Quinn salga con Sam? Será que yo estoy… no, no, no, no, no, no, no, no es posible. Es una estupidez, a ver Berry deja de pensar estupideces.

¿Quién es el chico, eh? – dijo un moreno de voz sensual

¿Eh? – dijo Rachel saliendo de sus pensamientos

Solo te preguntaba que si quién te tiene ausente – dijo riendo

¿De dónde sacas esas cosas Noah? – dijo la chica sonrojándose

Jajaja, te conozco Rach, eres mi mejor amiga. Entre judíos no nos ocultamos cosas - dijo el chico sonriéndole a la morena

Tienes razón… pero no es la gran cosa, es sólo que… lo de Finn me trae mal – mintió la chica. La verdad era que prácticamente ni recordaba a Finn. Aunque Puck era su mejor amigo, pero no podía decirle que no podía dejar de pensar en Quinn, sería raro. – No diré nada, además ni estoy segura, digo cualquiera puede pensar o decir que otra chica es muy bonita… ¿no?

Ni lo digas… que el sólo hecho de pensar que te lastimó me hace querer lanzarlo por las escaleras…. Aunque pensándolo bien es una buena idea – bromea Puck para hacer reír a Rachel.

Probablemente, pero necesitarías ayuda – bromea la chica

Así me gusta, verte sonreír, esa es mi amiga – dijo el moreno mientras abraza a su amiga.

Gracias, Noah… por ser tan buen amigo… siempre – dijo mientras se acurrucaba en el brazo de Puck.

Por el otro lado del salón estaban hablando Santana y Brittany.

¿Y ahora que tienen esos dos? – dijo la latina señalando con la mirada al par de judíos que estaban al otro lado del salón.

No lo sé… quizá estén pensando en adoptar un gato – sonríe

Si claro, un gato – mira incrédulamente a Brittany – al parecer Berry está arrasando con los chicos del Glee club – dice de mala gana

¡CHICOS! ¡silencio!- dijo el señor Shue – Puck, ¿querías mostrarnos algo?

Ah sí, claro – le susurra a Rachel – va por ti, espero que te haga sentir mejor.

Puck tomó su guitarra y comenzó a cantar mirando a Rachel.

Where it began, I can't begin to knowing
But then I know it's growing strong
was in the spring,
And spring became the summer
Who'd believe you'd come along

Hands, touching hands, reaching out
Touching me, touching you
Oh, sweet Caroline

Good times never seem so good
I've been inclined to believe it never would

Oh, sweet Caroline
Good times never seem so good
I've been inclined to believe it never would pooh oh no..

El salón entero rompió en aplausos. Honestamente la interpretación de Puck había sido muy buena… lo que a todos les había extrañado era el hecho de que le cantara a Rachel.

¿Qué rayos fue eso? – dijo Quinn en voz baja

No lo sé, supongo que ellos dos salen o algo así – dijo el rubio sin tomar importancia al asunto

Quinn hubiera deseado no ponerle importancia al asunto, pero no podía. No sabía por qué le molestaba que Puck pretendiera a Rachel… la verdad es que le molestaba demasiado. Pensaba hablar con la morena inmediatamente, pero le dolía el hecho de que estuviera con Puck. Estaba molesta.

Pero… ¿por qué me molesta? Puck ya no me interesa… ¿será que no quiero que lastimen a Rachel? Será mejor que la deje con Puck… además si le hablo ahorita le contestaré de mal modo y no quiero lastimarla… creo que aceptaré irme con Sam a comer.

Hey Quinn ¿qué decidiste? – le preguntó el rubio a la chica que estaba muy pensativa

Amm si, vamos – dijo la rubia mientras sentía la mirada de alguien en la otra parte del salón "Rachel Berry" la miraba y cuando sus miradas se cruzaron, Rachel le sonrió muy felizmente. Y Quinn sonrió también… pero desafortunadamente su sonrisa no era la mejor de todas… por lo que la morena se preocupó.

Al acabar la hora del coro Rachel fue a encontrarse con Quinn.

Hey ¿estás bien? – le dijo preocupada.

Si claro, disculpa pero voy con Sam a comer. Nos vemos luego – le dijo al chica sin mirarla y siguió su camino –

Quinn… pero… ¿que hice?

Nada Rachel… nos vemos mañana

Y así la rubia se fue con Sam dejando a Rachel parada sin saber que rayos estaba pasando. ¿Sabrá Quinn que siento algo por ella? – pensó la morena mientras se iba muy preocupada a su casa.