Capítulo 4

Rachel iba llegando a la escuela. Iba caminando por los pasillos cuando escuchó que alguien la llamaba:

Hey judía sexy – Puck se le puso por un lado y caminó junto a ella.

Hey Noah – saludó la chica

Mmm. No estás así por Finn, te lo aseguro – le dijo Puck sin mirarla, cómo si no le importara.

Dios, ¿por qué me conoces tanto? – contestó la chica rendida

No lo sé… es sólo que lo sé – dijo el chico enredándose con sus propias palabras

Oye, pero tú no estás mejor que yo, se por ahí que te gusta alguien más – le sonríe picaronamente a Puck

Jajaja ¿quién te lo dijo? – dijo enrojeciéndose

Nadie… de hecho acabo de inventarlo, y creo que adiviné – ríe la chica

Oh Dios… y caí – dijo el chico incrédulo

Exactamente… además, se nota desde lejos que te gusta….

La morena fue interrumpida por una voz masculina. Pero no la reconocía. El sólo volteó y lo vio. El chico tenía el cabello negro y ojos verdosos.

Hola, disculpa… soy Blaine Anderson…

Hola – dijeron Puck y Rachel casi al mismo tiempo

Yo… venía a buscar… a un chico, él es de piel blanca… y sus ojos verdes

Amm no sé de quién hables, disculpa – dijo Puck y miró a Rachel

Me gustaría tanto poder ayudarte, ¿no sabes algo más de él?

El canta… muy bien… creo que se apellida Humbrey

¿No será Kurt? – dijo Puck a Rachel

Kurt Hummel, dirás – lo corrigió Rachel

¡Sí!, él es… ¿sabes dónde puedo encontrarlo?

Pues nosotros vamos a ir al Glee club, él va a ahí también, si gustas acompañarnos – le sonrió Puck

Claro, muchas gracias, enserio – dijo el chico aliviado

Los tres chicos caminaban en silencio por los pasillos. Entonces Rachel no aguantó más y dijo:

Oye… ¿buscas a Kurt por algo en especial?

Amm, yo… lo conocí hace tres días en un restaurante, cantamos en el karaoke. Solo quería verlo una vez más… ya sabes, para hablar cómo amigos. – dijo Blaine un poco nervioso.

¿Amigos O algo más? – dijo Puck

¡Puck! – Rachel puso los ojos en blanco y miró al chico que estaba un poco sonrojado

¿Y ustedes también cantan? – dijo el chico cambiando drásticamente de tema

Mira está por allá – dijo Puck señalando al Kurt que venía hablando con Mercedes

Al verlo Kurt se puso nervioso y sólo se alcanzaba a ver cómo Mercedes lo tomaba de la mano prácticamente arrastrándolo hacia los otros tres chicos (Rachel, Puck y Blaine)

Hola Kurt, él es Blaine, te estaba buscando – le dijo Rachel a Kurt mientras Puck le daba una mirada de complicidad a Kurt que estaba completamente rojo.

Amm chicos, creo que entraremos al salón… ¿nos vemos entonces? – dijo Mercedes feliz de la vida. Ya que Kurt le había contado cómo había conocido a Blaine en ése canta-bar juntos habían cantado "Candles" de "Hey Monday". Mercedes sabía que los chicos habían estado a punto de besarse después de haber tenido una larga charla.

Sí, claro… nos vemos luego, le avisan por favor al señor Shue que no podré entrar a la clase – dijo el chico que estaba que no podía de la felicidad.

Sólo tengan mucho cuidado, los prefectos están revisando por todas partes- dijo Puck pícaramente

¡PUCK! – gritaron Mercedes y Rachel al mismo tiempo que Mercedes le daba un pisotón y Rachel le propinaba un codazo.

Entendido, entendido – dijo el chico mientras se quejaba de los golpes.

Harían una bonita pareja juntos – les dijo Rachel a sus dos acompañantes.

Al entrar al Glee club se dieron cuenta de que el señor Shue no había llegado aún. Pero para desgracia de Rachel, Quinn estaba hablando y riendo con Sam. Rachel hizo su mayor esfuerzo por no hacer una cara de asco, pero no supo si había dado resultado, así que sólo se dio la vuelta y buscó con quién platicar ya que Puck y Mercedes le estaban contando lo sucedido con Kurt a Mike, Tina, Santana, Brittany y al par de rubios. Al ver que no tenía otra opción, decidió ir a encontrarse con ellos.

¿Es enserio?... ¡WOW! ¡No lo puedo creer! – decía la latina cuando Rachel llegaba a encontrarse con ellos

Quiero se la madrina del primer de los hijos de ellos dos – dijo Brittany emocionada. – quiero ver si sale idéntico a ellos dos – hablaba la rubia emocionada

Brittany… tú sabes que eso… - empezó a decir Tina pero Santana la calló con la mirada.

Claro que serás la madrina del primero Britt – le dijo Mike enmendando lo que su novia había hecho. Brittany era cómo una niña pequeña. Había que seguirle la corriente en sus locuras.

Pues el chico era bastante guapo ¿verdad Rachel? – le preguntó Mercedes a la morena.

Mucho – dijo la chica con una sonrisa. Lo que provocó que Quinn la mirara.

Hey Rach, no te había visto. Hola – la rubia saludó inocentemente a Rachel

Hola.- le contestó secamente Rachel a Quinn. – Puede ser que la quiera mucho, pero no puede estar haciéndome esto todo el tiempo. Mira que estar con Sam enfrente de todos… debería de avergonzarse.

Quinn miró a Rachel con extrañez, le lastimaba tanto que la morena la tratara así. Pero ella sabía que era su culpa. Que ella misma se había alejado de Rachel… de su Rach.

Hola chicos. El señor Shue dijo que no podía venir hoy, que lo disculparan – dijo un chico alto. Finn.

Gracias – dijo Rachel mientras salía del salón. Ya no había razón por la cual estar en él.

Rachel ¿podemos hablar? – el chico detuvo a la morena poniéndole su brazo en la cintura

Finn no estoy de humor – le dijo Rachel saliendo del salón con cuidado de que no la escucharan los demás. Casi lo logró. Si no fuera porque la rubia no le quitaba la mirada de encima a Rachel y pudo darse cuenta de lo que estaba pasando.

Quinn no aguantó más y se disculpó con sus amigos por tener que dejarlos. Y se dirigía a la puerta cuando vio al chico alto a un lado de la puerta pensativo

¿Qué le hiciste? – le preguntó agresivamente la rubia al chico

Nada… ella no quiere saber nada de mí – dijo el chico tristemente

Hay pues no entiendo ni porqué Hudson… pero te advierto. Aléjate de ella, si en realidad la quieres tanto cómo presumes, déjala en paz.

La Rubia salió por el pasillo buscando a la morena y la encontró. Estaba metiendo y sacando cosas de su casillero.

¡Hey!... no hemos hablado hoy… te extraño Rach

¿Me extrañas?... podría jurar que estabas bastante ocupada con Sam en el salón. No vayas a decir que no – dijo la morena en un todo que lastimaba

Ahh ya entiendo ¿estás celosa? – dijo la rubia sonriendo

¿Celosa? – dijo la chica tratando de sonar incrédula… pero más que eso sonó nerviosa.

Si, ¡por eso te molestas cuando estoy con Sam!

Claro que no, Dios mío cuantas estupideces puedes decir en menos de 1 minuto – dijo la morena tratando de cambiar de tema

Pero las amas – dijo la rubia mientras la abrazaba

Por Dios Fabray, no me gusta todo de ti – dijo Rachel escapando del abrazo de Quinn

Eres tan linda cuando estás enojada – le dijo Quinn a Rachel viendo cómo la morena se sonrojaba. Quinn sabía que a Rachel le encantaba cuando le decía las cosas que le gustaban de ella.

Quinn… yo… no puedo más – se acercó a la rubia y con la yema de sus dedos rozó la cara de Quinn.

¿No puedes que Rachel?- dijo la rubia haciéndose tonta. Ella sabía que era lo que Rachel necesitaba… y también sabía que ella también lo quería.

Rachel se acercó más a Quinn y le dio un tierno beso en los labios. La rubia la correspondió muy bien… en cuanto sus labios se tocaron, ella sintió lo que le hacía falta cuando besaba a Sam… ese era el beso que había estado esperando, se sentía libre, completa. No quería que el beso terminara, pero Rachel se separó de Quinn esperando su reacción.

Ah, ¿con que eso era lo que necesitabas eh? – le dijo Quinn juguetonamente a Rachel

Si – dijo Rachel sonrojándose y bajando la mirada

Creo que tengo más de esos por aquí – le levantó la mirada a la morena y le plantó otro beso. Este tomó forma más rápidamente.

Me encantas rubiecita – susurró Rachel en los labios de Quinn

Me encanta saberlo morenita – le contestó Quinn a la morena

Las chicas se tomaron de la mano e iban a dirigirse con los demás cuando Quinn se detuvo y le dijo a Rachel:

¿Qué le dirás a Sam? – preguntó la rubia con cara de preocupación

¿Qué le diré de qué? – dijo la morena extrañada

Acabas de besar a su novia… necesitas una buena explicación – rió Quinn

No creo que esa chica quiera ser su novia más… ¿o sí?

Tal vez si, tal vez no – dijo la rubia jugando

Mmm entonces tengo que hacer algo al respecto – dijo pensando – Quinn Fabray… ¿quieres ser mi novia? – le dijo Rachel seriamente a la rubia que tenía en frente

Rachel… estás yendo muy rápido… ¿no crees? – le dijo la rubia sorprendida

¿Rápido?... te amo… Quinn, cómo jamás lo había hecho con nadie – le dijo la morena a la rubia esperando que la rubia dijera algo… pero ese "algo no llegó" – Por favor… dime que me amas – le dijo a Quinn con tristeza en los ojos.

Rachel te amo, pero… no sé si pueda asimilar el hecho de ir contigo de la mano por la escuela

¡Pero si lo hacemos todo el tiempo! – la morena estaba al borde del llanto

Si… pero en plan de amigas… no creo poder corresponderte correctamente… no, no puedo. En este momento no sé bien lo que quiero

¡Pero yo sé que me quieres a mí!, no a Finn, no a Sam… ¡a MÍ! - Rachel estaba saliéndose de sus casillas. Sabía que algo así iba a suceder

Rach… creo que también amo a Sam, no lo sé. Estoy con él y me siento muy feliz, pero luego te veo y muero de ganas por besarte. Pero debes de entender… no puedo hacerle lo mismo de nuevo.

¿Y a mí me dejarás así… sólo porque le tienes lástima a Sam?

Rachel ¡ENTIENDEME! – Gritó la rubia. Pero al ver cómo los ojos de Rachel se empañaban le pidió en tono de súplica – esto también me duele a mí.

Resulta que no te creo – dijo la morena despechada

Deberías de – la rubia tomó el rostro de la morena y se disponía a besarla cuando escuchó que alguien les decía:

Amm chicas… ¿interrumpo?