Capítulo 8
Si claro, ya vamos – dijo Rachel tomando una bocanada de aire.
Oye calma, ¿no se supone que era yo quién estaba nerviosa? – dijo mientras le tomaba la mano.
Si, tienes razón. Vamos – dijo caminando hacia el comedor.
En el comedor estaban cuatro platos y vasos. Las chicas se sentaron una al lado de la otra.
¿Por qué duraron tanto? – dijo Hiram mientras pasaba servilletas
Yo… estaba un poco nerviosa – dijo tímidamente Quinn. Lo que provocó que la morena la mirara con extrañeza y le tomara de la mano bajo la mesa. Quinn sonrió al sentir el calor de la mano de Rachel
Eres sincera, eso me agrada – dijo Leroy mientras pasaba un tazón con ensalada – ¿comes carne?
Vaya que sí – dijo la rubia riendo – sólo la de pescado no, si es que eso es carne
Eres de las mías – dijo Hiram – en esta casa no comen carne este par. Son muy exagerados, digo todos necesitamos un poco de carne – le dijo a la rubia dándole unas palmadas en la espalda
Pero eso es asqueroso y cruel. Matan animales para comérselos – dijo Rachel con una mueca de asco
Si Rach, pero la carne es esencial para la vida – dijo Quinn riendo por el hecho de que estaban discutiendo sobre comer o no comer carne
Algo malo tenías que tener – dijo Leroy riendo – ya no discutamos por esto, que es algo tonto.
Usted tiene toda la razón – dijo Quinn mirando con extrañeza a Rachel que le había soltado la mano
Así que vienes de México – dijo Hiram para romper el silencio
Ahh, si – dijo Quinn distante, que sólo trataba de descifrar el gesto de Rachel
Y ¿cómo es todo allá? – dijo Leroy interesado, ya que le encantaba la cultura de otros países – siempre he deseado ir a conocer México
Es muy hermoso, y si le interesan las tradiciones, tenemos muchísimas – dijo Quinn que le emocionaba la idea de poder presumir de su cultura
¿Y cada cuanto ves a tu familia? – dijo Hiram incorporándose a la conversación
En las vacaciones largas, en realidad es mucho tiempo – dijo suspirando
Me lo imagino. ¿Irás este año? – dijo Hiram interesado
Pero claro que si – dijo la rubia con nostalgia en su voz
¿Irás con ella Rachel? Tienes mi permiso – dijo Hiram muy autosuficiente
Las chicas se atragantaron con la comida y se miraron al mismo tiempo
Uhh, nosotras, no hemos hablado de eso – dijo Rachel totalmente avergonzada
Había olvidado que hablabas – dijo Quinn riendo mirando a su novia que sólo le sonrió
Exactamente, además eso es demasiado rápido – dijo Leroy exaltado
Hay, pero si se quieren, serán vacaciones sanas – dijo Hiram mientras recibía una mirada de parte de Rachel que le suplicaba que dejara el tema por la paz.
¿Y tus padres saben de Rachel? – dijo Leroy interrogando a la rubia
Si… bueno, en teoría – dijo la chica tartamudeando. No era cierto. Jamás les había hablado de la morena.
¿En teoría? – dijo Leroy poniendo nerviosa a la rubia
Si, ellos… saben que es… una muy buena cantante, yo… he hablado poco con ellos últimamente – fue lo que alcanzó a salir de la boca de la rubia
¡Por Dios! Empezamos a salir hoy, ¿cómo van a saber de mí? – dijo Rachel molesta al mismo tiempo que se levantaba de la mesa y salía casi corriendo.
Rachel espera – dijo Hiram mientras se levantaba
No, si me disculpa voy yo – dijo la rubia que salía detrás de Rachel
Tu y yo tenemos que hablar – le dijo Leroy con una mirada acusadora a Hiram
Quinn salió de la casa y al instante vio a Rachel sentada en una banca que estaba en su jardín
Heeey, ¿estás bien? – le dijo sentándose a un lado de ella
Quinn, perdona, yo no debí de hacer esto…
¿Perdonarte?, linda no hay nada que perdonar – le dijo tomándole la mano
Es que, hay no sé porque se ponen así, yo sólo quería poder presumirte con mis padres – dijo Rachel con tristeza- que supieran que podían sentirse orgullosos de mí
¿Presumirme?
Si, presumirte. Por Dios es casi un milagro que estés conmigo, eres muy bonita, la líder de las porristas, cantas, bailas y has estado con los chicos más populares de la escuela
Rachel, hablas de mí como si fuera lo mejor del mundo. Y no es así – dijo suspirando
Lo eres para mí… no tienes una idea de cuanto lo eres para mí – dijo la morena viendo las lágrimas que caían por el rostro de la rubia – Quinn… ¿qué pasa?
Yo… no te merezco – dijo bajando la mirada
Quinn… que dices… ¿por qué lo dices? – dijo Rachel desconcertada
Yo… - se quedó Quinn sin poder completar la frase
¿Tú qué?, Quinn me estás asustando
Yo… te amo… y lo sabes
Claro que lo se mi amor – dijo mientras besaba a la rubia
Pero no puedo- dijo separándose de la morena – no puedo decírselo a mis padres, ni a mis hermanos… no… no puedo – dijo la rubia llorando
Pero… dijiste que estás dispuesta a decírselo al mundo, es más… Puck, Jessie y Jacob lo saben… hasta mis padres – dijo Rachel que estaba a punto de llorar
Si… pero a mi familia no… no puedo… entiéndelo por favor
¿Te avergüenzas de mí?
No, Rach… no es eso es sólo que…
Pero no puedes engañarte, te gustan las mujeres, te gusto yo – dijo Rachel levantando la mirada de Quinn
No Rachel, no me gustan las mujeres- dijo Quinn mirando al vacío
Y entonces ¿qué soy yo? – dijo la morena incrédula
Tu eres… mi placer culposo Rachel
¿QUÉ? SI QUERÍAS QUE ESO SONARA ROMÁNTICO MISIÓN FALLÍDA
Rach, espera… no es eso, te amo, pero…
¡NO! Lo que tu sientes no es amor Quinn Fabray tu no amas a nadie más que a ti misma
No, no, no. No me malinterpretes yo te amo
No me amas, la manera en que me tratas no es de amor, tú me odias
¿Qué? ¡Qué gran estupidez es esa! – dijo Quinn enojada
Tienes razón, no me odias a mí, te odias a ti por sentir lo que sientes por mí, te odias a ti por no querer aceptar lo que sientes por mí.
Yo lo acepto, acepto que te amo… pero el decírselo a mis padres eso ya es muy diferente… ellos esperan más de mí – dijo Quinn, pero al ver la cara de Rachel se arrepintió… le había roto el corazón
Te odio Quinn Fabray – dijo Rachel mientras se retiraba
No, no lo haces, me amas cómo te amo a ti – le dijo al rubia a la morena mientras le ponía un beso pasional en los labios que hizo que Rachel parara
Ahí es donde te equivocas… yo estoy dispuesta a dar todo por ti… y tú no puedes presentarme a tus padres… cosa que acabo de hacer hoy.
Bebé no es eso, te amo… es enserio – le dijo tomándole de la mano
Mira Quinn, aún no estás preparada para esto… yo… puedo esperar, esperar a que asimiles esto
¿Es enserio? ¿Me estás cortando? Pero… yo… ¡yo sí quiero estar contigo!
Si, Quinn… yo esperaré a que estés lista… y seguiré libre para recibirte con los brazos abiertos. Toda la vida – le dijo la morena mientras se daba la vuelta.
Rach… no me hagas esto… yo… te amo
Te creo Quinn, pero falta que te ames a ti misma. Si no lo haces no puedes amarme
¿Y quién me asegura que no te enamorarás de alguien más?
¿Alguien más? – dijo Rachel riendo
Si, alguien que no tema al que dirán, alguien más bella que yo… no lo sé – dijo Quinn sacando sus miedos
Porque te amo demasiado y quiero que sepas que eso no se acaba jamás Quinn, Jamás
Pero… ¿cómo lograré recuperarte?
No me has perdido… tu, sólo tienes que comenzar a salir más, hasta que te des cuenta de que si soy yo o no la persona a quien quieres a tu lado – le dijo Rachel con ternura
¿Pretendes que salga con más personas? – dijo Quinn incrédula – pensé que me querías para ti
Y lo hago… pero te amo lo suficiente como para estar segura de que lo que salga de esto será para bien. Y no te preocupes por mí... sólo me basta con saber que al final del día estarás conmigo completa e incondicionalmente – le dijo a la rubia tocándole una mejilla con la yema de sus dedos
Yo… yo no quiero verte con nadie más Rachel – dijo mirando a la nada
Haremos cómo que nada entre nosotros ha pasado… si vuelves a enamorarte de mí… ya sabrás que harás con tu vida Quinn
¿Qué? ¿Qué significa eso? ¿Saldrás con alguien más? – dijo Quinn desilusionada
Yo voy a ser siempre tuya – le dijo besándole la mejilla
Yo lo seré también Rach
Shh – la calló poniendo su dedo índice en los labios de la rubia – no hables antes de tiempo
¿No confías en mí? - Le dijo a la morena
Si lo hago… confío en que harás lo correcto. Ahora creo que deberías de irte a pensar a casa, se está haciendo tarde.
Tienes razón… te amo Rach – le dijo a la morena poniendo un beso en su mejilla
Adiós Quinn – dijo con una sonrisa mirando cómo la rubia se marchaba. La morena solo suspiro y se secó el par de lágrimas que corrían por su rostro.
