Capítulo 9
Rachel había pasado todo el fin de semana sin saber nada de Quinn, de hecho sin saber nada de nadie, no había querido salir a ninguna parte, no se sentía con ánimos.
Hey Rach, ¿está todo bien? – escuchó que le decían desde afuera de su cuarto
¿Noah? – dijo la morena abriendo la puerta - ¿qué estás haciendo aquí?
Tus padres me dieron permiso de que te secuestrara todo el día – le dijo sonriendo
Gracias por el detalle, pero no estoy de humor – dijo mientras se sentaba en la cama
Exactamente por eso, tus padres me dijeron que pareces zombie o algo así – dijo mientras se sentaba a un lado de la morena
Exageran, ya ves cómo son de dramáticos – dijo riendo
Claro, de alguien lo debiste haber sacado ¿no? – lo que hizo que recibiera un codazo de parte de Rachel
El drama le da sabor a la vida, ¿no crees?
Puede ser… pero ¿sabes que le da aún más sabor?
¿Qué? – dijo riendo
Un helado, de chocolate, limón, lo que sea – le dijo tomándole de la mano
Noah, no tengo ganas. Solo quiero dormir – dijo recostándose
¿Dormir?, no nada de eso. Tú y yo saldremos hoy, quieras o no. Además, tengo permiso de raptarte por si se me da la gana – dijo riendo y sacándola de la habitación
Vas a pagar por esto Puckerman – dijo la chica enojada
No tienes idea de lo sexy que se escuchó eso – le dijo a la morena mientras bajaban las escaleras
¿A dónde vamos? – dijo la chica entrando al coche de Puck
Primero, creo que iremos por un helado, ya te lo había dicho ¿no? – dijo poniéndole el cinturón de seguridad
Yo podía hacer eso – dijo la chica, y al instante recordó cuando Quinn había hecho lo mismo. Rachel solo suspiró.
El chico la llevó a un lugar donde vendían nieves.
Me da dos de limón por favor – dijo Puck al chico que servía las nieves
Aquí tiene – le dijo el chico mientras le entregaba dos vasos con nieve.
Gracias – le dijo el chico mientras le llevaba a la morena su vaso de nieve
Gracias, Noah, pero no era necesario – dijo la chica tomando el vaso de nieve y mirando a la nada
No lo hice gratis – dijo el chico riendo
¿Cuánto fue? – preguntó la morena desganada
No, no, no. Dinero no. Quiero una explicación
¿Una explicación? – dijo la chica mirándolo
Si, y una bastante buena.
¿Explicación de qué? – dijo la chica haciéndose tonta
Si, primera. ¿Qué te pasa? segunda, ¿a quién golpeo? Y tercera ¿por qué Quinn no ha hecho nada para contentarte? – dijo el chico comiendo nieve
Nada, a nadie y no lo sé – dijo la morena mintiendo
Mala respuesta, mala respuesta y mala respuesta – dijo el chico haciendo un gesto reprobatorio – ¿será que Quinn te hizo algo?
Yo… no… ella no – dijo Rachel echándose a llorar
Le dije, le dije que no te rompiera el corazón. Yo la conozco, a ella le importa mucho el qué dirán, y aun así se acercó a ti. Sin duda tenemos que tener una pequeña plática - dijo el moreno apretando el puño
No, Noah, no le hagas nada, yo le pedí que se alejara de mí
Y ¿por qué hiciste eso?
Para no lastimarnos más… Noah, por favor ya no preguntes más
Está bien, cómo digas. Pero tú y yo vamos al cine – le dijo levantándose
Noah, por favor – dijo Rachel
Rachel, lo hago porque te quiero
Está bien – dijo Rachel admitiendo que necesitaba distraerse un poco
Puck sólo sonrió y manejó hacia el cine que estaba cerca de ahí. El chico estaba estacionándose cuando la morena empezó a repetir varias veces
Vámonos, vámonos, vámonos. Por Dios Puck ¡VAMONOS!
¿Qué pasa Rach? – dijo Puck desconcertado
Allá, mira – dijo Rachel señalando la puerta del cine
En la entrada del cine estaba parada Quinn platicando con una chica de cabello negro animadamente. Se abrazaron y entraron juntas al cine.
Ah, termina con una morena y se va con otra. Ahora si me escucha – dijo Puck enojado mientras caminaba rápidamente hacia la rubia
Noah, no… - alcanzo a decir la morena pero Puck ya había llegado con la rubia
El chico llegó y por detrás saludó a Quinn
Hola, te ves muy ocupada ¿verdad? – dijo señalando a la morena que tenía en frente
Amm, no exactamente – dijo Quinn haciéndole gestos a Puck de que se callara
Hay, perdona ¿interrumpí? – dijo Puck un poco molesto
En cuanto Puck terminó esa oración Rachel llegó y tomó por el brazo a Puck
Vámonos Noah – dijo enojada sin mirar a Quinn
Rach, mira, ella es mi hermana – dijo entendiendo el porqué del comportamiento de Puck
Hola – dijo la morena con timidez – soy Nicole
Ho-hola – dijo Rachel en estado de shock
Perdona Quinn, es sólo que yo pensé que… - se quedó sin terminar la oración ya que Quinn lo calló rotundamente con la mirada
Ella vino aquí para estar un fin de semana, pienso llevarla a que conozca la ciudad. – les explicó la chica
¿nos acompañarán ustedes? – dijo la hermana de Quinn emocionada por conocer a los amigos de su hermana mayor
Claro que sí – dijo Puck - ¿Cuántos años eres menor que tu hermana – dijo coquetamente
¡PUCK! – dijo Quinn enojada – ¡es mi hermana!
Sólo uno – se apresuró a decir Nicole que estaba sonrojada
Puck, por favor – le dijo Rachel haciendo la mirada que tanto le gustaba a Quinn.
Anda, ya la escuchaste – dijo Quinn sin dejar de mirar a Puck y tomándole la mano a su hermana
Cómo sea- dijo Puck riendo - ¿Qué película verán?
No tengo idea – dijo Quinn cortantemente
¿Ya sabes lo que se siente? – le dijo Puck riendo a Quinn
¿Lo que se siente qué? – dijo la rubia confundida
Tú lo sabes – le dijo señalando con la cabeza disimuladamente a Rachel que hablaba con Nicole
Yo, yo… Puck no tiene nada que ver – dijo tratándose de defender
Claro – dijo el chico riendo mientras alcanzaba a las otras dos morenas que estaban más adelante
Los cuatro iban entrando a la sala del cine cuando Nicole preguntó
¿Y desde cuando ustedes dos salen?
Quinn se atragantó con las palomitas. Dios ¿qué tanto habían platicado esas dos?
¿Salir? – dijo Rachel mirando a Quinn pidiendo una explicación
Si, ustedes dos llegaron juntos. Se ven muy lindos, si me permiten decir
Ah, no – dijo Rachel aliviada – somos amigos
Si, digamos que ella ama a alguien que no sabe lo que quiere, ya ves, ese tipo de patanes. Yo soy su premio de consuelo – dijo Puck riendo
No digas idioteces – lo regañó Rachel
De hecho es la verdad, búscate a alguien que valga la pena y te valore Rachel – dijo Nicole defendiendo a Puck
Rachel se quedó esperando la reacción de Quinn… pero, no hizo nada. El comentario de Puck y Nicole había hecho que Quinn se quedara helada. En silencio. Puck comprendió que era hora de dejar a solas a Rachel y a Quinn. Por lo que invitó a Nicole a ir apartando los lugares. Rachel comprendió el mensaje y se quedó con Quinn
Hey, ¿estás bien? – le dijo a la rubia que estaba en estado de shock
Si – dijo secamente Quinn
Pues díselo a tu cara
Soy… de lo peor ¿verdad? – dijo la rubia con lágrimas en los ojos
¡Claro que no!, haber límpiate esas lágrimas, no querrás que tu hermana te vea así y te pida explicaciones – dijo mientras le secaba un par de lágrimas a la rubia
Rachel, perdóname. Yo soy una tonta
Pero mía, recuérdalo – le dijo sonriéndole a la rubia – ahí vienen los chicos
Gracias Rachel – le dijo abrazándola quitándose las lágrimas
Entramos ¿o qué? – dijo Puck sonriendo por ver a las chicas abrazadas
Claro – dijeron las chicas entrando a la función.
Rachel no podía más aguantar las ganas de mirar a Quinn, Dios la tenía a un lado, nadie lo notaría. Rachel volteó para ver a Quinn, quien al sentir la mirada de la morena le sonrió.
Rachel se había sonrojado, no quería ni imaginarse lo roja que se había puesto. Tenía suerte de que las luces estuvieran apagadas. La morena se había decidido a tener fuerza de voluntad y no mirar más a Quinn, quién probablemente estaría incómoda por el acoso de parte de la morena.
Rachel estaba comenzando a entender la trama haciéndole ciertas preguntas a Puck en voz baja cuando de pronto se quedó helada. Quinn había tomado su mano. Rachel se sonrojó de nuevo y apretó la mano de Quinn. Sin duda alguna, no quería soltarla jamás.
