Capítulo 11
Rachel estaba acostada en su cama cuando escuchó que su teléfono sonaba. Lo buscó, pero recordó que lo había dejado en la mesita de centro en el piso de abajo. El teléfono no dejaba de sonar, hasta que Rachel se decidió a bajar a contestar. Bajó los escalones y se acercó a la mesa de centro para contestar. Se agachó para tomar el celular.
Bueno – dijo Rachel con voz dormilona
¿Rach?
¿Quinn? – dijo la morena despertando por completo – ¿pasa algo? ¿estás bien?
No, no lo estoy
¿Qué pasó?- dijo Rachel preocupada levantándose del sofá.
Te extraño, mucho – dijo la rubia sonriendo
Yo también… creo que eso de mantenernos distantes no funciona, ¿verdad?
No y si lo vuelves a pedir te golpearé, o mejor aún te raptaré y te mantendré en mi cuarto para toda la vida
Me gustaría ver eso – dijo Rachel riendo, mientras caminaba alrededor de la mesa de centro – ¿pero sabes que es lo mejor?
¿Qué? – dijo la rubia riendo
¡Maldita sea! – se escuchó la voz de Rachel distante del teléfono – ¡Dios! – gritó una vez más
¿Rachel? ¡TOMA EL TELÉFONO QUE ME ESTÁS ASUSTANDO!
Ya… ¿ya estoy aquí que pasó? – dijo con la respiración agitada
Me dejas hablando sola, comienzas a gritar "Maldita sea", "Dios" y vuelves con la respiración agitada, y aun así me dices: "¿Qué pasó? – dijo Quinn histérica
Calma, si te lo digo, ¿prometes no volverte loca? – dijo mientras tomaba un pedazo de papel con alcohol y se limpiaba sangre que le brotaba del pié
¿Qué pasó? – dijo asustada
Yo… me tropecé con la mesa de centro – dijo lanzando un quejido – y esto está sangrando de más – dijo un poco tensa
¿QUÉ? ¡Voy para allá! – dijo tomando su chaqueta y cambiándose rápidamente
No Quinn, tu hermana, va a sospechar, además, Noah puede venir, estoy por llamarle
Nicole ya lo sabe, además, aunque no lo supiera, no te voy a dejar desangrar tontita – dijo mientras subía a su auto – y Noah, no me gusta que esté a estas horas en tu casa
¿Qué Nicole qué? – dijo Rachel preocupada
Eso no importa, hablamos en tu casa, no puedo manejar rápido hablando por teléfono
Quinn, no manejes muy rápido, te amo
Te amo más, bye – dijo cortando la comunicación
Quinn llegó rápidamente a la casa de Rachel y la luz de la sala estaba encendida. Llegó y tocó desesperadamente la puerta. Rachel no abría la puerta, lo que la preocupó
¡Rachel!, ¡RACHEL! –comenzó a gritar cómo loca
Aún no he muerto – dijo Rachel abriendo la puerta
Tonta – dijo abrazándola fuertemente - ¿por qué no abrías? ¿tienes idea de todo lo que pasó por mi mente? – dijo besándola
Me duele un poco el pié cuando camino, perdona bebé
¡Dios!, eso no deja de sangrar – dijo Quinn ayudándole a Rachel a sentarse en el sofá – ¿te duele?
Sí, pero estaba peor – dijo Rachel sin poder disimular su malestar
Dios, ven - dijo levantándola – apóyate en mí, vamos al doctor
Rachel comenzó a caminar apoyada en el hombro de Quinn. Quinn le abrió la puerta del coche como siempre lo hacía, le ayudó a acomodar su pié y le puso el cinturón de seguridad. Rachel no dejaba de mirarla, era tan tierna. Preocupada por ella, estaba un poco histérica, lo que la hacía ver más tierna aún
Dios… - dijo Rachel mirando su pié
¿Qué pasa? ¿Te duele mucho? No te preocupes, ya estamos por llegar – dijo Quinn tomando la mano de Rachel para darle su apoyo
No, no es eso, ¿ya viste? – dijo señalando un pequeño charco de sangre que se había acumulado en el coche de Quinn – lo limpiaré, lo prometo
Me asustaste – se quejó Quinn – eso no importa, limpio luego. Ahora sólo me importa tu pie
¿Sólo mi pié? – dijo coqueteando
Jajaja, deja de coquetear, que ya llegamos.
Quinn se estacionó en la entrada y bajó a Rachel con cuidado. Entró rápidamente y sentó a Rachel en una silla.
Espera un poco aquí, iré a estacionar el coche –le dijo a la morena mientras Salía con rapidez de la sala.
La rubia estacionó con facilidad el coche y corrió hacia la puerta del hospital. Buscó con la mirada a Rachel, y la encontró. Estaba ahí sentada tan bella como siempre. ¿Quién era ese chico y por qué coqueteaba con ella? ¿Por qué rayos le estaba tocando las piernas a Rachel? Bueno, en sí solo le estaba limpiando sangre que brotaba de la herida de la chica, pero se le veían otras intenciones. A Quinn le entró un ataque de celos y llegó y se sentó a un lado de Rachel esperando a que la morena se diera cuenta de su presencia, pero Rachel estaba demasiado ocupada charlando con el chico que tenía a un lado. Quinn se dio por vencida y se levantó para preguntar si es que ya habían llamado a Rachel para pasar.
Hey Quinn, no te sentí llegar –dijo sonriendo – ¿A dónde vas? –dijo mientras miraba a la rubia que se levantaba
Voy a ver si no te han llamado – dijo con cara de pocos amigos
No lo han hecho, estoy aquí – rió
Sí, pero te veo muy entretenida – miró al chico con desprecio – tal vez estabas tan emocionada en la plática que ni siquiera lo escuchaste
Que idiotez es esa – dijo riendo
No estoy jugando, ni siquiera notaste cuando me senté a tu lado
Perdóname – dijo Rachel confundida
El chico sólo rió.
Calma, hasta te escuchas celosa – dijo el chico burlándose de Quinn mientras continuaba limpiando la herida de la morena
No es tu problema – dijo Quinn agachándose para limpiar la herida de Rachel, lo que obligó al chico a dejar de hacerlo
Mira, tu amiga necesitaba ayuda, y yo se la di
Y aprovechaste para tocarle todas las piernas – dijo Quinn sin mirarlo
Mi novia – corrigió Rachel
Exactamente –dijo Quinn sonriendo triunfalmente
Yo… no lo sabía – dijo el chico que no sabía ni en donde meterse. – creo… que iré al baño – dijo mientras se iba rápidamente
Idiota – dijo Quinn sentándose a un lado de Rachel
Me estaba ayudando – lo defendió Rachel
Bebé, no hablemos más de esto, porque si seguimos haciéndolo, terminaremos peleando, y no quiero eso
Ok… hablemos de lo sexy que te ves celosa – dijo Rachel – o mejor aún, que aceptaste enfrente de un desconocido que soy tu novia – dijo Rachel sonriendo
Y así será siempre linda – dijo Quinn poniendo un beso en los labios de Rachel
Rachel Berry – dijo una enfermera
¡Aquí! – dijo Rachel
Su turno – dijo la enfermera sonriéndole a las chicas
Quinn le devolvió el gesto a la enfermera y ayudó a Rachel a pararse. Entraron al consultorio. El doctor estaba sentado en frente de su computador
¿Qué tenemos aquí? – dijo mirando el pié de Rachel – necesitarás puntos
¿Qué? – dijo Rachel nerviosa - ¿no puede sólo ponerme una vendoleta?
No, esto está profundo – dijo analizando la herida – no cerrará sin puntos
Pero… ¿dolerá mucho? – dijo Rachel a punto de entrar en un ataque de nervios
Calma, calma, voy a estar contigo ¿ok? – le dijo Quinn para tranquilizarla
¿ella puede estar adentro conmigo? – dijo Rachel nerviosa
Claro que si – dijo el doctor sonriendo
Rachel se sentó en la camilla sin dejar de mover las manos. El doctor llegó con las cosas para cerrarle la herida. La morena sólo cerró los ojos y apretó los labios.
Hey calma, no va a pasar nada – dijo Quinn poniéndose en frente de Rachel lo que evitaba que la morena pudiera ver lo que el doctor hacía.
Primero te anestesiaré – dijo el doctor,
Rachel no pudo ver con qué, ya que Quinn no se lo permitía. Por lo tanto la morena sólo tragó saliva. El doctor comenzó con el proceso inyectando la anestesia. Rachel solo hizo una mueca de dolor y apretó la mano de Quinn
¿Qué me veo sexy celosa? – dijo Quinn tratando de distraer a Rachel
Demasiado – dijo Rachel tratando de pensar sólo en Quinn – Dios mío pregúntame algo, no quiero gritar, entretenme – dijo aguantándose un grito de dolor
No lo sé… hoy dormirás en mi casa
¿Y tú hermana? – dijo Rachel apretando los labios
También – dijo mientras reía
La morena tomó a Quinn por la blusa y la atrajo a sus labios, quién solo se sonrojó y le devolvió el tierno beso
Terminado – dijo el doctor mirando su obra
Dios, pensé que no terminaría nunca – dijo Rachel con alivio mirando su herida – es horrible, ¿quedará marca?
No lo sabemos, lo más probable es que sí. Nos vemos aquí en una semana. Te tomas estos medicamentos – le entregó una lista de medicinas – para que no se te infecte la herida.
Muchas gracias – dijo Quinn tomando la lista y ayudándole a Rachel a caminar hacia la salida del consultorio, y después hacia el coche.
Quinn arrancó el coche dirigiéndose a una farmacia, Rachel estaba en silencio
Hey, y ¿dónde están tus padres? – dijo Quinn tratando de acabar con el silencio
Se fueron a un crucero
¿Entonces podrás quedarte mucho tiempo conmigo? – dijo Quinn coqueteándole a Rachel
Supongo
Hey, ¿por qué tanta sequedad?
Me va a quedar una marca horrenda, ya no podré usar faldas sin que la gente la vea
Dios mío, Rachel no es la gran cosa, ni se va a notar. Además, tus piernas sólo las tengo que ver yo, no debes de preocuparte por que los demás las vean – dijo Quinn indignada
Pero, te voy a dar asco- dijo Rachel bajando la mirada
Jamás, me darías asco – dijo tomándole la mano – espera, bajaré para comprarte tus medicinas – besó a su chica y se bajó del auto para comprar las medicinas de Rachel
Después de unos 5 minutos Quinn llegó con una bolsa en sus manos, la dejó en un compartimento del coche y arrancó.
Oye, lo de mi casa, lo decía en serio eh – dijo Quinn riendo
Quinn, ¿y tu hermana?
Ella ya lo sabe
Ella como lo sabe – dijo Rachel asustada
Nos vio, resulta, que la señorita no estaba durmiendo
¿Ella… vio todo? ¿cómo se lo tomó? ¿me odia?
Si, excelente y no, en lo absoluto, ella te ama
¿Es en serio? O sólo para que me quede contigo
Si es en serio , además, si no lo fuera no puedo dejarte sola en tu casa con un pié herido
No te preocupes por mi pié, Noah puede ir y…
Noah, Noah, Noah, no dejas de hablar de él ¿podrías dejarme hacer algo por ti?
Si… yo… lo decía por ti, no con la intención de que te enojaras
No estoy molesta, es solo que me desespera que todo el mundo haga cosas por ti, y cuando puedo hacer algo por ti me desprecies
No digas eso tontita, me acabas de traer al doctor, hiciste algo por mí
Si, lo hice, pero estabas a punto de llamar a Puck para que lo hiciera
Bebé, haces cosas por mí que Noah no puede
No es cierto, señor Noah puede hacer todo – dijo Quinn celosa mientras se estacionaba
No, él no puede hacerme tan feliz cómo tú lo haces – dijo besando a la rubia
Quinn solo sonrió cómo tonta por varios segundos
Te amo Quinn Fabray, te amo – la besó – mucho, no lo olvides –la volvió a besar
Trataré de no hacerlo – bromeó la rubia mientras salía del auto para abrirle la puerta a Rachel y ayudarla a caminar hacia su casa
La luz de la casa de Quinn estaba encendida. Nicole estaba despierta. Quinn tocó la puerta sin dejar de sostener a la morena con un brazo. Al instante Nicole abrió la puerta
A la próxima que se te ocurra desaparecer avisa – dijo Nicole renegando
Perdóname, era asunto de vida o muerte – se excusó Quinn señalando el pié de Rachel
Oh Dios, ¿Qué pasó? – dijo Nicole ayudando a Quinn a cargar a Rachel y ponerla en el sofá
Soy torpe, eso pasó – dijo Rachel entre risas
¿Te dieron puntos?
Si, bastantes – dijo Rachel dramatizando
Recuerdo que cuando me hicieron puntos, Quinn me tapó y me distrajo en todo el proceso, espero que haya hecho lo mismo, sino para golpearla de una buena vez – dijo Nicole riendo
No te preocupes, lo hice – dijo Quinn riendo también
¿Te quedarás aquí cierto? – dijo Nicole
Claro que si – dijo Quinn sin dejar a la morena hablar
Si te incomoda pue… - alcanzó a decir Rachel
Para nada, vamos – dijo cargando junto con Quinn a Rachel hacia al cuarto de Quinn
Descansa – dijo Nicole mientras dejaban a Rachel en la cama donde dormía la chica
¿Dónde dormirás tú? – preguntó Rachel preocupada
En el sillón, no importa, sólo duerme. Que ustedes y yo tenemos que hablar mañana mismo
¿Qué hicimos? – dijo Quinn
¡No contarme nada! ¿te parece poco?
Jajaja, mañana hablamos sis, te quiero – dijo mientras Nicole salía del cuarto
Dios, tu hermana es la mejor de todas- dijo Rachel sorprendida
Lo sé, por eso la amo – dijo Quinn mientras sonreía
Quinn se sentó en la cama donde estaba acostaba Rachel. Y la besó
Si necesitas algo, me despiertas, no importa, lo que sea
¿Y si necesito que duermas conmigo? – dijo Rachel jugando
Tendría que sacrificarme a dormir contigo esta noche – dijo Quinn riendo
Entonces, hazlo – dijo besando a Quinn
Ok – dijo Quinn y se acomodó a un lado de Rachel. Extendió su brazo para que la morena lo tomara cómo almohada. Y comenzó a hacerle caricias en el cabello
Jamás había dormido tan a gusto – se dio la vuelta para mirar a Quinn de frente
Te amo
Yo más – dijo Rachel besándola apasionadamente
Emm, Rach, mi hermana
Ah, cierto – dijo Rachel sonrojada – esto será un poco difícil
Claro que no. Mira, cierra tus ojos y duerme… pensando en mí claro
Eso es fácil, lo hago todo el tiempo
Quinn sólo sonrió y se quedó dormida. Ambas lo hicieron, había sido una larga noche, lo único que querían era descansar… una al lado de la otra.
