Capítulo 12

Ya habían pasado dos días desde el accidente de Rachel, la morena ya conseguía caminar mucho mejor. Y claro, se sentía la mujer más dichosa del mundo cuando abría los ojos en las mañanas y veía a la rubia descansar a su lado. Sus hermosos labios cerrados, su respiración entrecortada, la manera en que caían pequeños mechones de cabello en su rostro, pero más que nada, la forma en que sus mejillas se sonrojaban cuando la morena la despertaba con un tierno beso por las mañanas.

¿Qué horas son? – dijo sonriendo al ver que Rachel no dejaba de mirarla

Las 7:00, tienes que llevar a Nicole al aeropuerto

¿Está despierta? – dijo Quinn quitándose la pijama para ponerse la ropa que estaba sobre el tocador.

Rachel no dejó de mirar a Quinn ni un solo segundo mientras se cambiaba.

No me mires mientras me cambio pervertida – dijo riendo

La morena se sonrojó y entró al baño de la recámara de Quinn para cambiarse de ropa. Cuando estaba cambiándose escuchó que alguien tocaba la puerta

¿Quinn?

¿Quién más? – dijo riendo

Ya casi termino – dijo Rachel apresurándose a cambiarse

No quiero entrar, quiero que salgas –dijo riendo

Ya voy, sólo déjame terminar – dijo quitándose el short que traía puesto de Quinn

Vamos, quiero mirarte – dijo Quinn con voz suplicante

¿Mirarme? – paró de cambiarse y se quedó paralizada

Si, tú me viste, quiero verte – dijo Quinn insistiendo

No, Quinn – alcanzó a decir la morena

Rachel, por favor – volvió a tocar la puerta

No Quinn, no insistas

Rachel escuchó cómo Quinn se alejaba. Y salió totalmente cambiada. Quinn ya no estaba en el cuarto. La morena la buscó con la mirada y salió a buscarla en el resto de la casa. Ahí estaba, junto con su hermana desayunando.

Hasta que sales – dijo Nicole riendo – ahí está el desayuno – señaló un plato con hot-cakes

Se ve delicioso – dijo sentándose a un lado de Quinn, que estaba leyendo una revista

¿Quieres leche? – le preguntó Quinn a Rachel dejando su revista a un lado

Si, por favor – dijo Rachel un poco extrañada, pensaba que la rubia estaría molesta

Quinn le sirvió leche a Rachel mientras se levantaba a lavarse los dientes.

Apresúrate, el vuelo de Nicole es dentro de una hora, tenemos que estar 20 minutos antes – dijo Quinn alejándose

¿Estás molesta? – la cuestionó

¿Por qué habría de estarlo? – dijo Quinn con una sonrisa

Por nada –rió y tomó un sorbo de leche.

Las tres chicas ya estaban arriba del coche de Quinn y en camino al aeropuerto. Bajaron del coche y entraron hasta la sala donde tenían que esperar a que llamaran al vuelo para que Nicole se regresara a México. Las chicas escucharon una voz que anunciaba que el vuelo de Nicole sería en 5 minutos, que tenían que abordar. Los ojos de Quinn se empañaron y abrazó con fuerza a su hermana. Rachel sólo miró la escena conteniendo las lágrimas, Nicole era una persona muy fácil de querer.

Te voy a extrañar tanto – dijo Quinn llorando

No llores, que nos veremos pronto – dijo secándole las lágrimas a su hermana

Muy pronto, te lo prometo – dijo quitándole las lágrimas a su hermana de rostro – no llores tu tampoco débil – dijo lo que provocó la risa de ambas

Quinn, gracias por todo

¿Por todo?, Gracias a ti

Si – dijo sonriendo – quiero que sepas que sigues siendo mi modelo a seguir Quinn, te admiro tanto hermana

Muchas gracias Nicole – dijo derramando más lágrimas mientras abrazaba a su hermana

Y Rachel, cuídala, es muy sentimental ahí donde la vez – dijo riendo

La cuidaré con mi alma – dijo Rachel abrazando a Nicole

La voz volvió a anunciar el vuelo. Nicole miró a las chicas y sonrió mientras caminaba hacia la puerta para tomar su vuelo. Quinn siguió a su hermana con la mirada. La puerta se cerró y Quinn se quedó ausente. Rachel la miró con ternura y le tomó la mano.

¿Nos vamos? – dijo Rachel con ternura

Quinn asintió y subieron al coche. El camino se fue en un silencio incómodo.

Quinn – dijo Rachel para acabar con el silencio incómodo que se había formado en el ambiente – perdona lo de esta mañana

No importa – dijo Quinn sin mirar a la morena

Rachel asintió y se fueron en silencio por todo el camino hasta que llegaron a la casa de Quinn. Quinn llegó y se tumbó en su cama.

Si no importa ¿por qué no me diriges la palabra?

Si te hablo Rachel, lo estoy haciendo – dijo Quinn mirando el techo

Nicole volverá, no te deprimas, estoy aquí para ti, puedes hablar conmigo – dijo acostándose a un lado de la rubia

Lo sé, ya estaba preparada mentalmente, pero no por eso deja de doler – dijo derramando una lágrima

Rachel pasó la yema de sus dedos con delicadeza por el rostro de Quinn. Quinn la miró y sonrió. Se quedaron mirando un rato hasta que Rachel le plantó un dulce beso en los labios a la rubia. Quinn la correspondió en lo que parecía un tierno beso, pero rápidamente fue haciéndose más profundo Quinn mordía los labios de Rachel y la morena jugaba con la lengua de la rubia. Quinn pasó su mano por debajo de la blusa de Rachel. Quién bajaba sus manos hacía el pantalón de Quinn y sobre él comenzó a tocar la parte íntima de la rubia.

Te amo – dijo Quinn mientras levantaba la blusa de Rachel

No Quinn, no – dijo bajando la blusa de nuevo

¿Por qué no?, ¿no quieres ser mía?

Claro que lo quiero, lo deseo, pero…- dijo suspirando – temo no ser lo que esperas – dijo bajando el rostro

Lo eres Rachel, vaya que lo eres – le dijo levantando su rostro –mira, si no quieres hacerlo puedo esperar – dijo sonriendo

Lo que pasa es que no quiero esperar – dijo tumbándose sobre la rubia

Quinn rió y besó a su novia

Yo tampoco – dijo mientras la besaba intensamente.

El momento se volvió cómo una pelea por tener el control. Quinn lo consiguió, se posó sobre la morena y comenzó a desabotonarle el pantalón de Rachel

Te amo – dijo la morena en un suspiro. El aire le faltaba, pero no le importaba, tenía la necesidad de que sus labios tuvieran contacto con los de la rubia.

Quinn comenzó a mecerse sobre Rachel, cuando comenzaron a escucharse golpes en la puerta.

Maldita sea – dijo Quinn molesta

No abras – sugirió riendo

Buena idea – dijo besando con delicadeza el cuello de Rachel

Y ahí estaban de nuevo los golpes insistentes. Quinn maldijo a los cuatro vientos mientras se abrochaba el pantalón y se acomodaba el cabello. Caminó hacia la puerta y la abrió. Justo ahí en frente estaba Santana.

Hasta que abres – dijo Santana entrando a la casa

Oh, sí, claro puedes pasar – dijo sarcásticamente Quinn

Necesito tu ayuda – dijo ignorando el sarcasmo de la chica

¿Qué pasó? – dijo preocupada

Lo hice, me declaré a Brittany

Quinn abrazó a Santana con fuerza

¿Y eso que tiene de malo?

Ella me dijo que no podía dejar a Artie así cómo así

Tienes que entenderla – dijo Rachel metiéndose en la plática

¿Qué haces aquí Berry? – dijo Santana avergonzada

Ella es mi novia – dijo Quinn esperando la reacción de la latina

Wow – fue todo lo que dijo la latina

Lo sé, no puedo creer que me haya aceptado – dijo Quinn tomándole la mano a Rachel, la morena sólo sonrió

¿Cómo pudiste? – dijo Santana incrédula

Soy una persona muy cobarde – dijo Quinn – claro, tengo un poco de miedo del que dirán – dijo Quinn con l voz segura, cosa que hizo que Rachel bajara la mirada – pero más miedo me da el imaginarme la vida sin ella – dijo levantando la mirada de la morena

Rachel iba a inclinarse a besar a Quinn cuando recordó la presencia de Santana qué estaba atónita.

En realidad, creo que necesito mucho de su ayuda, creo que amo a Brittany – dijo Santana derramando lágrimas

Ok, calma, veremos qué podemos hacer por ti – dijo Quinn abrazando a su amiga

¿en serio? – dijo Santana con luz en sus ojos

Te lo prometemos – dijo Rachel uniéndose al abrazo