Rachel se encontraba mirando al vacío con una sonrisa gigante en el rostro

Y…- dijo Marissa sentándose a un lado de su amiga - ¿Cuándo pensabas contarme de tu nuevo romance?

No lo sé – se sonrojó

¿O es que ya no me quieres ni tantito?– dijo la pelirroja haciendo un puchero. Rachel le dio la espalda. Marissa le tocó la espalda esperando una respuesta de su amiga

No es eso – respiró hondamente – te amo y lo sabes – le regaló una sonrisa inmensamente grande

Eso es lo que quería escuchar – dijo mientras abrazaba fuertemente a su amiga – sabes que aún te amo tontita, no debes dudar en contarme nada – la regañó con la mirada

Eres… asombrosa – dejó caer una lágrima por su mejilla

No lo soy –le quitó la lágrima con su pulgar - ¿y ahora me dirás porque no me habías contado nada?

No arruines el momento – la regañó escondiendo su rostro en el pecho de la pelirroja

Rachel – dejó de abrazarla – exijo que me digas por qué – cruzó los brazos y la miró

No quería… - suspiró – perderte … no quería perderte

¿perderme? – la miró con extrañeza – hay linda, ¡sabes que no me perderás jamás!

Si… bueno, ahora lo sé – rió

Pero… ¿por qué pensaste que me perderías? – sonrió con ternura a su amiga

Pensé que yo te daría asco o algo así – levantó los hombros

Rachel Berry – la miró e hizo su mejor cara de indignada - ¿por qué me darías asco tontita?

Bueno, no asco, que te alejarías de mí… sabes, no quiero que te alejes de mí, no de nuevo

Y no lo voy a hacer – le sonrió – nos pertenecemos, ¿recuerdas? – rió al recordar todos esos momentos donde prometían cuidarse la una a la otra, de todo y de todos. Marissa siempre terminaba consolando a Rachel, ya que ella era muy fuerte, y más cuando se trataba de defender a su amiga

Sí, claro que si – rió y fue en busca de su pijama

Bueno, aunque ahora te tenga que compartir – le gritó riendo

Vamos, sigue haciendo eso, que mis padres te escuchen – le lanzó su mirada sarcástica

Pero si ya lo saben, ¿Qué más da? – hizo un gesto con la mano para restarle importancia al asunto

La odian, creen que ella y yo – Rachel comenzó a buscar las palabras adecuadas para no hacer sentir incómoda a su amiga

Tuvieron relaciones – susurró

Rachel dio un suspiró, estar de vuelta con Marissa iba a ser muy fácil, ella siempre había sido muy comprensiva y de mente abierta.

Exacto, y no, no lo hicimos

Marissa se quedó un rato en silencio

¿no me crees? – dijo Rachel con un poco de dolor

No es eso – calló - ¿quieres volver a verla mañana? Porque tengo un plan – sonrió triunfalmente

¿Qué piensas hacer? – dijo Rachel emocionada por la idea de volver a ver a Quinn

Tus padres me aman, les diré que quiero dar una vuelta y que de paso iremos por mis maletas

Hay un pequeño problema sabelotodo, ¿Dónde quedas tú?

Oh – dijo dramatizando – ¿ya no me quieres? ¿Es que ya no deseas mi compañía? – soltó una carcajada al ver la cara de preocupación de la morena – no te preocupes, daré una vuelta, quién sabe que puedo encontrar – sonrió picaronamente

Dios mío, gracias por volver, me has hecho tanta falta – la abrazó

Y… ¿arreglaste todo con Quinn? Digo, ¿no me odia ni nada por el estilo? – dijo recostándose en la cama de Rachel

La verdad si estaba muerta de celos – suspiró- es tan linda cuando está celosa

Marissa le lanzó un almohadazo a la morena que tenía la típica mirada de enamorada, perdidamente enamorada

Tierra llamando a Rachel – le gritó

¿Qué quieres? –se quejó riendo

Te quiero a ti y aquí – señaló a Rachel y al instante el espacio que quedaba vació a su lado en la cama

Quinn debería conocerte, y en cuanto te conozca dejará de sentir tantos celos por ti – dijo recostándose a un lado de Marissa

No entiendo sus celos – rió – sólo te tenía tomada de la mano – cruzó sus brazos y los pasó por detrás de su cabeza, simulando una almohada

Ella, es muy, muy – Se perdió en sus recuerdos, entre ellos vio los labios de Quinn, respiró su aliento, y sintió sus manos recorriéndole el cuerpo

Ok, con esa cara, gracias, no quiero saberlo – rio al ver a Rachel mordiéndose el labio

Idiota – dijo recostándose en su regazo

Pero te encanta que lo sea – rió y cerró los ojos – buenas noches babe

Buenas noches baby – dijo recordando ese apodo que se tenían, ese era sólo uno de los millones que tenían. Podían pasarse toda la noche recordando y aun así no terminarían

Marissa – susurró Rachel que aun yacía en el pecho de su amiga

¿Sí? – dijo adormilada

¿Recuerdas a Tony? – le dijo emocionada

Si – cerró los ojos en un nuevo intento de dormir

No es cierto, no lo recuerdas – renegó y le abrió los parpados a la pelirroja obligándola a despertarse

Muy buen trasero, salí con él un mes – se tapó la cara con la almohada

Nos encontramos hace unos 3 meses y me hizo propuestas indecorosas –rió Rachel

Si te lo vuelves a encontrar, y te vuelve a decir algo así, le dices que le voy a romper la cara – dijo sin destaparse la cara con la almohada

Extrañaba sentirme protegida así por ti – volvió al regazo de Marissa

Bueno, ya duerme – acogió a Rachel en sus brazos

Después de cinco minutos en silencio Rachel lo rompió

¿Cómo es todo por allá?

Rachel, por Dios duerme, nunca cambias – rió y así fue cómo las dos amigas durmieron esperando el día siguiente. Cuando Rachel vería a Quinn de nuevo, y ¿Qué tal? Podría presentarle oficialmente a Marissa, digo, si ella la amaba ¿por qué no habría de amarla Quinn también?

A la mañana siguiente Rachel despertó y Marissa estaba parada en frente de su ropero

Hey – se talló los ojos - ¿qué haces?

Busco ropa, no tengo nada aquí – habló cómo si fuera obvio

No lo digo por eso – rió – es muy temprano – se estiró

Sí, pero no querrás hacer esperar a Quinn, ¿cierto?

Tienes razón – se levantó rápidamente de la cama

Me pondré esto, ¿te molesta? – sacó un conjunto que le encantaba a Quinn

Te verás hermosa – le sonrió y ambas comenzaron a cambiarse

Después de un rato ambas subieron al coche de Marissa y se dirigieron a casa de Quinn, llegaron y bajaron del auto. Rachel iba casi volando hacia la puerta. Marissa la detuvo tomándole de la mano.

Calma, que la casa no se irá – rió

Bueno, ¡pero el día sí!

Se pusieron en frente de la puerta de Quinn. Tocaron y después de un rato la rubia apareció abriendo la puerta.

Rach – abrazó a Rachel y la besó con necesidad – bebé – le acarició el cabello - ¿todo mejor?

Amm si – se separó sonrojada

¿Qué pasa? – dijo desconcertada

Estoy aquí gracias a Marissa – hizo una seña para que la pelirroja se pusiera en frente de la puerta

Quinn hizo un gesto que Rachel no pudo describir ¿Qué hacía ella usando la ropa de SU Rachel?

Gracias –dijo sin mirarla – bebé, ¿estará ella aquí? – Quinn no solía ser así con las personas, pero no podía soportar a Marissa, le molestaba que respirara el mismo aire que Rachel

Si – dijo Rachel incrédula - ¿Te molesta?

No tanto cómo molestar, pero…

No se preocupen, iré por mis maletas y veré luego que hacer. – levantó los hombros – no te vayas a casa sin mí, tus padres dejarían de amarme si supieran esto – rió dirigiéndose a Rachel

Ok, te llamo – la acompañó a la puerta – adiós, te cuidas, te amo – la abrazó

Quinn se quedó helada ¿cómo le había dicho?. La rubia apretó los puños hasta que sus uñas se clavaron en las palmas de sus manos.

Rachel terminó de despedirse de Marissa y volvió con su amada. Que estaba limpiándose un poco de sangre que salía de las palmas de sus manos

¡Amor! ¿qué te pasó? – tomó sus manos y comenzó a limpiar la sangre con una servilleta

Nada, nada – mintió

Tienes que tener más cuidado – le dio un beso rápido en los labios – te amo mucho y no quiero que te pase algo por distraída- le dio otro beso

Más que… - Quinn no quiso terminar la frase ¿para qué comenzara pelear?

¿Que a Marissa? – rió y la besó de nuevo – es un amor muy diferente…pero sí te amo más que a ella

Eso es lo que quería escuchar – se recostó en el sofá e invitó a la morena a que se acostara en su regazo – Rachel… - le regaló un beso en la cabeza a su novia

¿Sí? – dijo la morena mirándola a los ojos. Esos ojos hermosos, color avellana gigantes, profundos, hipnotizantes.

No me dejes jamás – le confesó con una sonrisa insegura

Debería estar loca para dejarte ir – le sonrió tiernamente y se acomodó de nuevo en su regazo

¿Me lo prometes?

Te lo prometo – le dijo acurrucándose más en su regazo

La rubia estaba feliz, más feliz que nunca. Abrazó a Rachel con fuerzas. Sin duda alguna no la dejaría ir jamás. No dejaría que simples celos le arruinaran la tarde. No esta vez.

Decidí poner algo de Marissa, por que salió de TGP y aún estoy en shock Jajajaja, bueno ¿Qué piensan de ella? ¿Yo? ¡LA AMO! Acabo de hacerme un twitter *-* sigánme, pueden preguntarme lo que quiera, con gusto les respondo, dudas, sugerencias TODO es lulutirado