Corazón vacío.
Segundo capitulo.- "un trato".
Tenía encima de su escritorio muchos documentos bancarios, para ser más precisos eran documentos de embargo por deudas para seis de sus clientes por no pago.
Releyó los nombres y se quedo pegado en uno en particular y sin saber porque.- Hayes.- leyó en voz alta, se acomodo en su silla de cuero y llamo a su secretaria para que le entregara esos documentos a su abogado Roy Fokker.
Era miércoles y venia muy cansada del jardín infantil. Abrió la puerta de su casa y dejo todas sus cosas en la mesita del recibidor, realmente estaba exhausta, llego hasta la cocina y vio a Vanessa la mujer que cuidaba de su madre.
-Buenos tardes Vanessa.- saludo sonriente.
-Buenas tardes Lisa.- respondió la mujer.- desea algo de comer.
-No muchas gracias Vanessa solo tomare un poco de jugo e iré a ver a mi padre.- le respondió.
La mujer asintió y continúo lavando unos platos que tenía el fregadero.
Cuando estaba a punto de subir la escalera con el vaso en la mano sonó el timbre.- yo voy Vanessa.- dijo en un grito para que la mujer la escuchara desde la cocina.
Abrió la puerta y detrás se encontraba un mensajero.- la señorita Lisa Hayes.- pregunto el hombre.
-Si.- dijo ella.
-Traigo esta carta certificada para usted.- le entrego una carta y le dijo.- debe de firmar aquí de recibido.- ella tomo el bolígrafo y firmo donde decía recibido conforme y mensaje se despidió y ella serró la puerta.
Abrió la carta con cuidado y saco la hoja que contenía la extendió y comenzó a leer.
A medida que iba leyendo abrió los ojos como plato y suspiro hondamente.
-No puede ser.- dijo en voz alta.
Desde arriba se escucho la voz de su padre.- Lisa eres tu…
-Si padre voy enseguida…
Doblo la carta y la guardo en su bolsillo primero iría a ver a su padre y luego la leería con calma. Subió hasta el segundo piso y entro a la habitación de su padre.
Jueves por la mañana.
-Hola, buenos días Claudia.- dijo Lisa desde su automóvil.
-Hola Lisa, para que me llamas tan temprano.- pregunto Claudia.
-Necesito pedirte un gran favor…
-Pues tú dirás…
-Necesito que me cubras unas horas con los niños… tengo un tramito urgente y debo de ir… de hecho voy manejando hacia el lugar.- dijo Lisa.
-Es algo malo.- pregunto Claudia.
-Es lo que tengo que ver… podrías cubrirme.- pregunto.
-Claro amiga lo que necesites y no olvides que cuantas conmigo.- dijo Claudia.
-Gracias amiga, te debo una y grande a la vuelta te contare todo.- dijo Lisa, se despidió y colgó su teléfono, dio un hondo suspiro y dijo.- será un largo día…
-Buenos días.- dijo Lisa a la recepcionista del banco "SDF".
-Buenos días… señorita en que la puedo ayudar.- dijo una mujer rubia detrás del mostrador.
-Vengo a hablar con el abogado Roy Fokker.- contesto.
-Tiene una cita.- pregunto levantando el auricular y marcando un numero.
-El me cito a esta hora.- respondió Lisa mostrando un papel.
La mujer lo tomo y hablo por teléfono.- Amanda el señor Fokker tiene una cita con la señorita Hayes.- pregunto por el auricular. Luego de un ratito corto la comunicación.
Debe de dirigirse al quinto piso, allí está la oficina del señor Fokker.- dijo la recepcionista.
-Muchas gracias.- dijo Lisa recibiendo el papel que la mujer le pasaba y miro para ver el ascensor al fondo, se dirigió a este y lo llamo.
Estaba tomando su café de todas las mañanas, se sentía intranquilo y miraba por la ventana hacia los edificios del frente, serró los ojos y vio a la mujer cabellos rojo fuego y alborotados en sus brazos y con la cual soñó todos las noches
.- mierda.- dijo en voz alta.- como me la quito de la cabeza…- luego de mucho pensar decidió en ir a hablar con Fokker seguramente el podría ayudarlo y si no podía lo invitaría a un bar a buscar otros ojos.
Entro sin tocar y sin escuchar a la secretario de su padrino que le dijo que el señor Fokker estaba ocupado, entro y serró la puerta tras de sí.
Vio a su amigo hablando animadamente y a una mujer cabello recogido y rojizo dándole la espalda.
-Rick, estoy ocupado con una cliente… deseas algo muy urgente.- le pregunto Fokker.
-Necesito que hablemos.- le dijo acercándose a el escritorio para luego colocarse al lado de su abogado.
-Bien… pero tendrá que ser mas tarde… estoy atendiendo a la señorita Hayes en este momento.- le dijo Fokker.
Rick se dio la vuelta para salir y vio a la mujer, abrió los ojos a más no poder y su corazón dio un vuelco.
Lisa sintió a un hombre entrar la oficina sin siquiera a ver tocado, y se dijo entre sí que el tipo era muy mal educado, luego va y le habla al abogado sin siquiera saludarla y no le presta la mas mínima atención siquiera al abogado que le dice que está ocupado.
Y cuando el hombre se da la vuelta para irse y Lisa dice.- por fin se…- en su mente ve al hombre de sus pesadillas frente a ella, una vez más.
-Tú.- dijeron Rick y Lisa a la vez.
Lisa se adelanto y tomo la palabra.- pero si eres el imbécil que casi me mata…
Y Rick contesto.- eres la descuidada para cruzar calles.
Fokker que no entendía nada pregunto.- Rick conoces a la señorita Hayes.
-Estuvo a punto de matarme.- respondió Lisa.
-Se me atravesó en el camino.- dijo Rick.- sin siquiera mirar por dónde va…
-A ver… no entiendo nada.- dijo Fokker.
-Aquí no hay nada que entender.- dijo Lisa.- yo vine a hablar con usted señor Fokker este hombre llega y entra y mas encima arma un escándalo… le ruego que por favor lo desaloje de la oficina o vengo a hablar con usted mas tarde.
Rick pensó.- así que no sabe quien soy…
-Señorita Hayes.- dijo Fokker.- el es…
Pero no continuo hablando ya que Rick tomo la palabra.
-Supongo que viene a ver a su estado de morosidad.- pregunto Rick venenosamente.
-Eso no es asunto suyo.- contesto Lisa con un sonrojo.
-Claro que mi asunto… señorita…
-Hayes.- le dijo Fokker.
-Claro señorita Hayes… si mas recuerdo Donald Hayes era titular de una cuenta aquí verdad Fokker.- hablo Rick.
Fokker asintió con la cabeza y Lisa se tenso.
Y si mi memoria no me falla es una suma bastante grande la que tiene con nosotros.- prosiguió Rick.
-Vine a hablar con el abogado.- dijo Lisa secamente.
-No es necesario, tomare su caso personalmente.- dijo Rick.
Lisa pensó.- y este tipo que se cree…
Rick fue al escritorio y tomo una serie de documentos donde salía el apellido Hayes.
-No sé quien se cree usted… pero yo vine porque el abogado me cito.- dijo Lisa perdiendo la paciencia.
-Bueno señorita Hayes siéntase alagada de que yo personalmente tome su caso… mi nombre Rick Hunter.- dijo Rick.- y soy el dueño de este banco.
Lisa se tenso más y se puso de pie, no pudo articular palabra y volvió a sentarse.
Rick vio el rostro de confusión en la mujer y sonrió para sí. Se encamino hacia la puerta y la abrió…
-Señorita Hayes, sígame a mi oficina, hablaremos mas cómodos allí.- y salió de la oficina de Fokker.
Lisa tenso la mandíbula y se puso de pie como impulsada por un resorte, miro al abogado y vio a este con un rostro de confusión en la cara. Camino hacia la puerta y murmuro un buenos días para luego salir detrás del famoso Rick Hunter.
Entraron a una espaciosa y elegante oficina, finamente decorada pero a la vez un poco lúgubre y fría.
Rick serró la puerta cuando ella entro y le indico que tomara asiento en la cómoda silla delante de su escritorio. El se sentó y la mujer lo imito son decir ninguna palabra, Rick reviso los documentos rápidamente y luego miro a la mujer.
-Es linda.- pensó.- pero no impresiona…
-Señor.- dijo Lisa.
-Según lo que puedo ver su padre está atrasado en cuestas de más de 6 meses.-hablo Rick, Lisa asintió.
-No tenía conocimiento de que mi padre tuviese una deuda con este banco.- dijo con voz firme.
-Ahora ya es tarde… señorita Hayes… mis asistentes judiciales ya pasaron la deuda a cobranza por morosidad y la deuda es muy grande…
-Yo… yo puedo hacer algo para pagarla, puedo vender…
-Señorita Hayes, son varios miles de dólares, dudo que tenga artículos suficientes para vender…-dijo Rick.
-Entonces necesito tiempo… que me den alguna facilidad.- dijo Lisa con los ojos entrecerrados.
-Tenemos algunas soluciones de pagos…- dijo Rick.
-Pues dígame de cuanto es la deuda y esas facilidades.- le pidió Lisa.
Rick estudio la situación y medito un poco, podría sacarla provecho y mucho al problema de la muchacha, ahora lo que tenía que hacer era pensar en una buena estrategia para hacerla caer.
-Señorita Hayes… voy a estudiar su caso.-le dijo.- venga mañana a esta misma hora… yo mismo le tendré una solución…
Lisa pensó que el hombre estaba siendo muy amable con ella, pero decidió que lo hacía solo como un acto de buena fe y nada más.
-Ahora si me disculpa… tengo asuntos más importantes que atender…- dijo Rick.
Y Lisa pensó hasta aquí iba tan bien…
-Buenos días…- dijo.- y ya sabe dónde está la salida…
Lisa se puso de pie y murmuro un buenos días antes de cerrar la puerta tras de sí.
-Me puedes explicar que fue todo ese show de la mañana.- le dijo Fokker al entrar en su oficina.
-No sé de que hablas.- Dijo Rick mirando unos documentos y escribiendo en ellos.
-Sabes perfectamente de que hablo Hunter.- dijo sentándose en la silla.- al asunto de Hayes…
-A te refieres a eso.- dijo como si nada.- pues decidí tomar yo el caso.
-Y desde cuando ve tú esos casos.- pregunto Fokker.
-Ese es mi problema amigo… llevas meses insistiéndome en que haga algo de mi vida y cuando lo voy a hacer que recriminas.- dijo Rick cruzando los brazos.
-No te metas en líos jovencito, no quiero mas escándalos como los de Minmei.- le dijo.- conozco tu mirada y si no me equivoco no es nada buena…
-No exageres… solo son negocios.- le dijo.
-Por tu bien… espero que sea solo eso…- le dijo Fokker antes de salir de la oficina.
-Por supuesto.- dijo Rick y siguió concentrado en el documento que tenía en la mano.
A la mañana siguiente Lisa estaba esperando en la salita de espera a Rick Hunter, ya habían pasado más de 15 minutos después de la hora que la habían citado y el no aparecía.
Estaba molesta, se tuvo que tragar su orgullo el día de ayer, tuvo que viajar hasta la cuidad otra vez, dejo a sus niños solos de nuevo y más encima este tipo la hacía esperar.
Lugo de 10 minutos más de espera por ascensor lo vio llegar, con sonrisa perfecta y de traje impecable.- es hermoso.- pensó.- pero un demonio…
-Buenos días.- lo saludo la secretaria, a la cual él le contesto de la misma manera pero con una sonrisa.
Cuando la vio relajo la cara y se puso serio.- buenos días señorita Hayes.- le dijo.- pase.- dijo una vez que abrió la puerta de la oficina.- tome asiento. -Dijo poniendo su maletín encima del escritorio y abriéndolo para sacar una carpeta.
-Estudie su caso… y no veo muchas salidas.- le dijo.
Ni siquiera me dará una escusa por llegar tarde.- pensó Lisa.- maldito hombre.- se dijo.
-Y que sugiere.- pregunto Lisa asiendo caso omiso a las ganas que tenia de asfixiarlo.
-Que venda su casa, su auto y el terreno en la costa.- le dijo Rick fríamente.
Lisa se quedo de piedra y dijo.- el terreno en la costa lo puede vender y el auto también… pero la casa no puedo.- dijo cerrando los ojos.
-La propiedad que tiene en Macross es la que más valor tiene.- le dijo mostrando unos documentos.
-Investigo el valor de mis propiedades.- le pregunto incrédula.
-Le recuerdo que las propiedades aun están al nombre del señor Hayes no al suyo.
-Si lo sé… pero aun así no puedo vender esa casa… es lo único que queda y mi padre y yo vivimos en ella…
-Ese no es mi problema señorita Hayes…
-Lo sé… pero si vendo la casa en la costa y el auto, aun así es mucha la deuda.- le pregunto.
-Por casi los diez mil quinientos dólares…
Lisa se tapo la boca para no gritar y a Rick le pareció adorable.
-Es mucho.- dijo Lisa.- no pudre nunca pagar esa cantidad… ni en toda mi vida…
Rick río por el comentario.
No le veo la gracia señor Hunter.- dio Lisa ofendida. Rick se puso serio y hablo.
-Pues si no tiene como vender, mi abogado se encargara de vender sus propiedades, y el resto, pues ya que no tiene dinero me veré obligado a mandar a la cárcel a su padre.
Lisa se puso pálida y no pudo articular palabra.
-Señorita Hayes, está bien.- pregunto Rick.
-Si un poco.- dijo.- pero no puede…
-Claro que puedo… - dijo Rick.
-Me refiero a que debe de haber alguna otra solución… mi padre no puede ir a prisión… no con lo que le queda…- dijo Lisa casi al borde del llanto.
-existe una solución.- dijo Rick.
Lisa se seco una traviesa lagrima y lo miro.- cual seria.- quiso saber.
Rick sonrió de lado y le dijo.- matrimonio.
A Lisa casi se le cae la mandíbula de la impresión.
-Que ha dicho.- pregunto tartamudeando.
-Lo que escucho señorita Hayes… que se case conmigo.
Luego de un rato de silencio Lisa se puso de pie y grito.
-Esta realmente loco… demente…
-No, no lo estoy.- contesto totalmente sereno.
-Pues ni loca…- dijo.
-No lo tome como tal… será un negocio…
Lisa se ofendió más y dio la vuelta para salir de la oficina.
Rick hablo.- debería de pensarlo… sería un buen trato… usted se quita la deuda… su padre no va a la cárcel… se queda con su propiedad… un muy buen trato…
-Y usted que obtiene.- dijo Lisa moviendo la perilla para salir.
-Un hijo… - le dijo.- necesito un heredero… dentro de un matrimonio… luego usted queda libre.
Lisa serró los ojos para procesar la información y la desfachatez del hombre, los abrió y abrió la puerta, en el umbral dijo.- hasta nunca señor Hunter.- y salió del lugar dando un sonoro portazo.
Rick solo sonrió…
.. .. ...
Que tal… les gusto…
Aceptara el trato lisa… o vera ir a su padre a la cárcel.
Pobre Lisa aunque si yo fuera ella le digo al tiro que si a Rick…. Ji ji jiji…
Se aceptan comentarios sugerencias… apoyo… y todo lo demás también… mas ideas… etc….
Hasta el otro capítulo…
Cuídense mucho…
"RELENNA"…
