Ciel comenzó a abrir los ojos poco a poco.

Sentía que la cabeza le iba a estallar y le dolía todo el cuerpo, pero específicamente el cuello.

¿Qué era lo que había pasado?

Música…Sebastian…ellos dos besándose…y entonces…

Ciel se sentó de inmediato en la cama y sintió que todo le daba vueltas. Como pudo llegó al espejo que estaba frente a su cama y se observó.

Casi no se podían distinguir, pero sin duda alguna en su cuello tenía dos pequeños puntos rojos, como si se hubiera pinchado con algo, como si algún insecto le hubiera picado, como si la hubieran mordido…

No, no podría ser cierto, no podría ser verdad.

Sebastian no podría haberla mordido, no dejándole esas marcas, porque esas no dejaba una persona, esas marcas eran iguales a las que salían en las películas de…

No podía decir esa palabra, decirla sólo terminaría por confirmar todo, dar por hecho que todo era verdad, ¿pero entonces qué era?

Ellos dos habían estado besándose, de repente el dolor, el brillo en los ojos de Sebastian, la sangre en su boca…tenía que haber una explicación lógica para todo eso, pero él había salido por la ventana, en el segundo piso, no había forma de que cayera sin hacerse daño. Se dirigió hacia la ventana y lentamente miró hacia abajo…vació, no había nada ni nadie.

Sintió que le faltaba el aire, regresó a su cama y se sentó. Trató de tranquilizarse.

Sebastian no podía ser eso, la había salvado, era amable…y lo recordó; el cuerpo que fue encontrado en el callejón a la mañana siguiente de su ataque y de haber conocido a Sebastian, las veces que había desaparecido sin dejar rastro.

Entonces comenzó a llorar. No sabía la razón, solamente sus lágrimas comenzaron a caer.

¿Por qué lloraba?

¿Porque Sebastian no era lo que ella creía?

¿Porque la había dejado sola?

Pero él no podía ser malo. La había salvado en el callejón y si hubiera querido hacerle algo, lo hubiera hecho mientras estaba inconsciente, cuando regresaban a su casa. Se habían visto después de eso y esa noche habían estado solos.

Ella recordaba que él se había negado a ir a su casa, y después había mostrado algo de resistencia al momento en el cual subieron a su habitación y después comenzaron a besarse, hasta que…

¿Él no se había querido quedar porque sabía que pasaría eso? ¿Acaso era que no quería hacerle daño?

Tenía que volver a verlo.

Era una completa locura, pero necesitaba verlo de nuevo para poder aclarar todo eso de una buena vez.

Vampiro, demonio, lo que fuera. Para ella Sebastian se había convertido en el ser más hermoso que había conocido.

Se limpió sus lágrimas, ahora más que nunca estaba dispuesta a encontrarlo, y esta vez no lo dejaría ir tan fácilmente.

Sebastian se encontraba en una habitación oscura, no había ningún sonido alrededor.

Estaba en una silla, se sentía terrible; terrible a pesar de que había bebido sangre, lo cual significaba que debería de sentirse más fuerte, sobretodo al haber bebido esa sangre, era la mejor que había probado…

¿En qué estaba pensando?

Había perdido en control frente a Ciel, había perdido el control con Ciel, la había herido, la había defraudado.

¿Cuánta sangre había tomado?

No la suficiente como para matarla…no, de eso estaba seguro, no podría haberla matado, si hubiera hecho eso jamás se lo perdonaría, ni aunque viviera por siglos, por milenios.

No supo el momento en el cual sus lágrimas comenzaron a caer, simplemente las sintió en su rostro.

-Vaya, vaya, vaya, mira lo que tenemos aquí. No te había visto llorar desde…no, nunca te había visto llorar. ¿Acaso te acabaste el postre tan rápido?

-¡Cállate!

-Wow, tranquilo, ¿te duele escuchar la verdad?

-Tú no sabes nada, no tienes idea de nada, así que lárgate antes de que se vuelva a repetir lo de Dorcell, pero ahora no podrán ni siquiera saber si era una persona, un animal o alguien de nosotros.

-Ja, me das lástima, ya veremos qué pasa cuando él regrese, y lo que le hará a ella por saber la verdad…

En un abrir y cerrar de ojos Lau estaba contra la pared, y tenía la mano de Sebastian en su garganta. Cualquier persona ya se abría muerto con eso a causa de la fuerza que Sebastian estaba empleando, pero para los vampiros no era suficiente.

Los ojos de Sebastian y Lau brillaban, y ambos estaban mostrando sus colmillos.

-No lo volveré a repetir. Aléjense de ella.

-Te arrepentirás, nadie puede ir en su contra, y tú lo sabes.

-Obsérvame.

Sebastian soltó a Lau, no esperó para saber si le había dicho algo, no esperó para ver su reacción, simplemente se alejó de ese lugar para no perderse más en él, en lo que realmente era.


sexto capítulo...

es más corto que el anterior, pero en este se ven las reacciones después de lo que

sucedió...y la inspiración llegó de nuevo después de ver el capítulo 7, tal vez más tarde

suba otra historia basada en el capítulo...se va a llamar Traición.

Gané un concurso de fanfics en Facebook! xD

gané con Lo más importante, de las historias que llevo esa fue la primera que escribí...y fue

para una tarea...continuaré escribiendo.

*saludos*