Los dos estaban sentados de frente observándose a los ojos.
Sebastian se aseguró de que no hubiera nadie cerca de ellos que pudiera escuchar la conversación que estaban a punto de tener.
-Primero contestaré una pregunta que me hiciste esta mañana. ¿Por qué el sol no me hace nada? En realidad sí me lastima, pero no a tal grado en el que pueda destruirme. Si paso mucho tiempo expuesto a él si puede llegar a resultarme insoportable, pero más bien sería como si tuviera una alergia a él.
Pero si no pudiera soportar eso solamente te podría ver durante la noche, y eso sería incluso más doloroso que estar bajo el sol.
Sebastian extendió su mano hasta tocar el rostro de Ciel. Ella quedó sin palabras ante aquello. Sebastian era capaz de soportar exponerse al sol con la única finalidad de estar con ella.
-No sé…no sé qué decir…
-No tienes que decir nada, tus ojos lo dicen todo. Ahora, ¿la siguiente pregunta?
-Bien. ¿Por qué? En la mañana dijiste que era debido a lo de…las clases sociales, ¿a qué te referías con eso?
-Verás, un vampiro si puede ser destruido por el sol, pero sólo si es un vampiro puro, aunque se escuche extraño.
-No entiendo, ¿acaso tú no eres…?
-Un vampiro puro es aquel que nace siéndolo. No es imposible que los vampiros tengan descendencia, aunque si algo difícil, pero ellos vendrían siendo los vampiros puros. Hubo una ocasión en la que los vampiros casi desaparecieron, entonces hubo algunos que se encargaron de convertir a personas para no desaparecer. A mi me transformaron, pero no específicamente para que pudiera prevalecer la especie. Yo…no sabía en lo que me estaba metiendo, no tenía ni la menor idea.
-¿Có…cómo fue? ¿Qué fue lo que pasó?
Pareció como si Sebastian no quisiera continuar después de esa pregunta y Ciel no estaba segura de que quisiera escuchar lo que seguía.
-Al lugar en el que yo vivía…llegó una chica. Quedé fascinado con ella. Nos encontramos varias veces, siempre de noche. Comenzamos a platicar más y para cuando me di cuenta…me había enamorado de ella. Seguimos viéndonos, y comencé a notar que ella se negaba a que pasáramos demasiado tiempo a solas. Pero en una ocasión…cruzamos el límite que ella había establecido…y me mordió. Yo estaba confundido, ella aterrada; pero le dije que no me importaba y que todo estaría bien, así que continuamos con lo nuestro…hasta que un día sufrí un accidente. Estábamos dando una vuelta por un sendero, estaba oscuro, pisé mal y caí de un barranco. Sabía que estaba a punto de morir cuando ella llegó a mi lado. Me dijo que iba a estar bien, que ella se iba a encargar de todo y fue cuando me volvió a morder en el cuello, pero no fue igual que la primera vez, ahora ella en lugar de estar absorbiendo mi sangre parecía como si estuviera poniendo algo dentro de mi. Y después de eso no recuerdo nada hasta el momento en el que desperté y ella me fijo que ahora éramos iguales y que podríamos estar para siempre juntos. Pero tal parece que no puedes crear a un vampiro así como así. Los vampiros que lo son de nacimiento no soportan esa idea, para algunos sería preferible que la especie desapareciera antes de tener que crear a uno. Transformar a alguien lo pueden llegar a considerar como traición a ellos. Se enteraron de lo que ella había hecho y…y la…la mataron frente a mi.
Sebastian terminó de contar aquello con la mirada perdida, Ciel no supo el momento exacto en el que había comenzado a llorar. De cierta manera podía sentir el dolor de Sebastian. Su voz al estar contando todo le decía a Ciel el gran dolor que le causaba volver a recordar todo. Ella estaba comenzando a recordar mejor todo lo que le había dicho aquel hombre, Claude. Lo que había pasado hacía tanto tiempo, lo que para él se estaba volviendo a repetir.
-Claude…él me dijo que ya había pasado algo como lo nuestro…y que no había terminado bien, que había sido una lección para ti. ¿Fue ella?
Sebastian solamente asintió.
-Pero entonces…¿por qué…por qué no te mataron a ti?, ¿por qué matar a uno de los suyos?, ¿quién fue?
-Fue Claude, él fue el que mató a Katherine. Dijo que se sentía responsable además decepcionado por que era su deber impedir que eso pasara, además…ella era su hermana, y según él, por esa razón tenía que arreglar todo. Había hecho algo que no le podía perdonar, y decidido dejarme a mí para que viviera con la culpa, sabiendo que por mi causa había matado a Katherine, y asegurarse de ese modo que a mí y a los demás no se nos ocurriera hacer lo mismo que a ella.
-Entonces…¿estás conmigo porque…te recuerdo a ella?
-¡No! Ciel, yo.- tomó el rostro de Ciel entre sus manos- admito que amé a Katherine, la amé demasiado, pero mi amor por ti es diferente, más intenso. Si de algo estoy seguro es de que nunca antes había amado como lo hago ahora. El tiempo que estuve alejado de ti me pareció eterno; si me vuelvo a separa de ti…estoy seguro de que no podría continuar adelante. Si hace tantos años no me di por vencido estoy seguro de que fue por esto. Por el hecho de que te iba a conocer y darme cuenta de que tú eres mi único y verdadero amor. No quiero que vuelvas a dudar de lo que siento por ti. Yo nunca te podría comparar con nadie. Te amo. Y no hay nadie ni nada tan importante para mi como tú lo eres ahora.
-Entonces…¿por qué me salvaste?
No pudo evitar hacer esa pregunta. Sebastian soltó su rostro y en su lugar tomó ambas manos de Ciel de nuevo.
-Realmente no lo tenía planeado. Drocell era algo impulsivo y le encantaba romper las reglas, y por lo mismo nos exponía cada vez más, aunque a Claude se puede decir que realmente no le importaba, mientras no dejara testigos para él estaba bien. Cuando Drocell se ponía así era casi imposible de que se diera cuenta si uno de nosotros lo seguía. Así que en cuanto vi que salió de la casa salí tras él. Todo iba bien hasta que se cruzó contigo y comenzó a seguirte. Él no se detenía hasta que conseguía lo que quería, pero creí que habiendo gente no se atrevería a hacer algo, pero entonces te metiste en el callejón. Al parecer te había dado cuenta de que alguien te estaba siguiendo ya que comenzaste a caminar más deprisa, pero él hizo lo mismo, y después ya estaban corriendo. Cuando te puso contra la pared y comenzaste a gritar me di cuenta de que ya no lo podía soportar. Como estaba muy distraído no se dio cuenta de mi presencia, lo alejé de ti y…acabé con él. Temía que tú hubieras visto algo, pero estabas inconsciente en el piso. Pensaba irme de ese lugar de inmediato, antes de que despertaras, pero cuando me acerqué a ti y en cuanto te vi así no pude. Y cuando abriste tus ojos y me miraste…sentí algo extraño. Como si algo dentro de mí tomara vida. Y sentí que debía asegurarme de que no te pasara nada, así que en realidad te dije la verdad cuando te pedí acompañarte a tu casa. Y el resto ya lo sabes, conoces la razón por la que estoy aquí contigo, porque te amo y sin ti no puedo seguir.
-Entonces…el cuerpo que encontraron en el callejón al día siguiente…Gracias…otra vez.
-Lo volvería a hacer sin pensarlo. ¿Aún tienes dudas?
-¿Cómo puedes matar a un vampiro? Y…la sangre…¿tienes que beberla constantemente?
-Un vampiro…sólo puede morir de una manera. Cuando peleamos tenemos muy buenos reflejos, así que alguien sólo te puede vencer si es realmente muy bueno o que alguien más lo ayude. La única manera e derrotar a un vampiro es siendo mordido por otro. En caso de que un vampiro puro muerda a otro que fue transformado puede llegar incluso a acabarlo sólo con eso. Después de ser mordido quedas muy débil, a veces sin ni siquiera poder moverte, eso te da tiempo para poder hacer varias heridas de manera que…pueda desangrarse. Y por último tienes que cortar la cabeza, de esa forma ya no podrá regenerarse. Yo sobre la sangre, si es importante que la bebamos, pero no es de lo único de lo que nos mantenemos. También podemos comer alimentos normales. Sé que va a sonar feo, pero la sangre vendría siendo como…el postre, por así llamarlo. Aunque si pasamos mucho tiempo sin beberla podemos llegar a debilitarnos, y en algunas ocasiones llegar a perder el control.
Sebastian había bajado la mirada al decir aquello. Ciel no necesitaba imaginarse cómo sería aquello. Ella ya lo había vivido. Sebastian había perdido el control estando con ella. Podía recordar la sensación, el dolor, la reacción de Sebastian.
-Te pusiste pálida.
-No es nada…
-Será mejor que vayas a tu casa, por hoy fue suficiente.
Sebastian ayudó a Ciel a ponerse de pie y rodeó su cintura con su brazo por si fuera necesario.
Ahora ella se sentí extraña. Tal vez Meylin tuviera razón, no en todo, solamente cuando decía que ella no sabía casi nada de Sebastian. Pero lo que sentía por él no cambiaba, ¿o sí?
Llegaron a su casa y Sebastian la soltó.
-Te veré mañana.
-No…quédate.
-¿No necesitas tiempo para pensar en…todo lo que te dije?
-Tal vez…pero no necesito pasar tiempo lejos de ti.
-Eres increíble.
-Te veo arriba.
Ciel entró a su casa, en la cual ya estaban sus padres. Cenó con ellos y se despidió diciendo que iba a hacer su tarea. Pero antes de irse a su cuarto fue a la cocina y sirvió algo de comida en un plato. Subió en silencio a su habitación y al entrar encontró a Sebastian sentado al borde la cama. Él observó el plato que Ciel llevaba.
-Dijiste…que también debes comer comida normal.
-Gracias.
-Sería un poco extraño que me vieran con un vampiro medio muerto de hambre, ¿no?
-Jajaja, si. En lugar de preguntarte qué es lo que haces con un vampiro, primero te arrestarían por casi matarlo.
Sebastian comenzó a comer en silencio mientras Ciel se sentaba a un lado de él.
-¿Puedo hacerte otra pregunta?
-Segundo round del interrogatorio, ¿segura?
-Sí.
-Adelante.
-¿Dónde vives? Así sabría donde encontrarte por…
-¡No!
Sebastian se había levantado de la cama haciendo que el patio cayera al piso. Ciel por instinto se hizo hacia atrás. Al ver eso, Sebastian cerró los ojos con fuerza y trató de tranquilizarse, pero después salió por la ventana.
-¡No! Sebastian…
-Ciel, ¿está todo bien?
La mamá de Ciel estaba tocando la puerta.
-¡Sí! ¡Ya voy!
Trató de tranquilizarse, respiró profundo y fue a abrir la puerta.
-¿Qué pasó? Escuchamos un ruido y…¿y ese plato?
-Es que…aún tenía hambre, y…como tengo mucha tarea, decidí venirme. Sólo que por accidente se me cayó.
Sentí horrible el tener que mentirle así a su mamá, sobretodo después de la última plática que habían tenido, pero no podía contarle la verdad sobre Sebastian.
-Lo siento.
-¿Por qué se quebró el plato? Tranquila hija, ahorita lo limpiamos.
Cuando estaban recogiendo los restos de comida y los pedazos de vidrio rotos, Ciel sintió un pequeño dolor en el dedo índice de su mano derecha, bajó la vista y vio la sangre que comenzaba a salir.
-Ay no, te cortaste. Deja voy a tirar esto y regreso con el botiquín.
-No mamá, está bien. Así déjalo, no es nada.
-De acuerdo. Hasta mañana, descansa.
-Buenas noches.
En cuanto su mamá cerró la puerta, Ciel se tiró en su cama y comenzó a llorar. No sabía exactamente por qué había pasado eso, pero Sebastian se había ido.
-Sebastian…Sebastian…¿por qué? Me…me lo…prometiste.
Trataba de ahogar sus sollozos contra la almohada cuando sintió que alguien le tocaba la cabeza. Cuando volteó pudo ver a Sebastian, él estaba arrodillado al lado de su cama. Sin poder evitarlo hizo desaparecer la distancia que había entre ellos dos y lo abrazó, rodeó su cuello con fuerza, como si de esa manera pudiera evitar que se volviera a ir. En el momento en el que Sebastian la rodeó con sus brazos Ciel lloró aún más. Sebastian se puso de pie sin soltar a Ciel y se sentó en la cama, ella quedó sentada sobre sus piernas.
-Tranquila…Ciel, estoy aquí, tranquila. Perdón por haber hecho eso.
-¿Por…por qué?
-No quiero ni imaginarme que tú vayas a ese lugar, que tú y Claude estén bajo el mismo techo. No lo podría soportar. Sé que no debí de haber reaccionado así, pero no pude evitarlo, y tú mamá venía y…lo siento. Pero por nada del mundo quiero que te acerques a ese lugar, no hay necesidad de que sepas dónde es, yo siempre estaré contigo, no tendrás que buscarme más, ¿ok?
-De acuerdo…te…amo…
-Y yo a ti…¿Ciel?
Ella había dejado caer un brazo y su respiración se había hecho más lenta. Sebastian la miró y se dio cuenta de que se había quedado dormida. Después de todo si había sido mucho para ella en un solo día. Se levantó con Ciel en brazos y la recostó en la cama para después cubrirla con una sábana. Se sentó a un lado de ella mientras observaba cómo dormía y acariciaba su cabello, entonces ella suspiró.
-Sebastian…te amo…
-Y yo más que a mi propia vida.
Él se agachó y depositó un suave beso en sus labios, para después continuar observándola durante toda la noche.
Ciel comenzó a despertar. Al parecer se había quedado dormida ya que no recordaba haberse acostado, lo último era que Sebastian la había estado abrazando tratando de tranquilizarla después de que ella creyera que él se había ido.
-¡Sebastian!
Se levantó rápido de la cama, pero él no se encontraba en la habitación. Entonces en la mesa que estaba junto a su cama vio una nota, la tomó y la leyó.
"Te veré afuera. No olvides que te amo".
De acuerdo, tal vez estaba exagerando un poco, pero no podía evitarlo, Cada vez que Sebastian desaparecía se sentía extraña, incompleta, sentía que le faltaba algo.
Se arregló para salir y al bajar encontró otra nota, esta vez de sus padres. En ella le decían que llegarían hasta la noche.
Salió de su casa y en la esquina la estaba esperando Sebastian. Él extendió su mano y Ciel la tomó, entonces la atrajo hacia él, la rodeó con sus brazos y la besó.
-¿Estás bien?
-Sí…perdón por como me puse anoche.
-No…no pasó nada. Además yo fui el que empezó todo…aunque…el olor de tu sangre hizo un poco más difícil que me terminara de tranquilizar por completo.
-¿Mi…sangre?
El dedo en el cual Ciel se había cortado con los restos del plato. Había olvidado limpiarse la sangre.
-¡Pedón! Lo olvidé y…¿cómo fue qué…?
-¿Qué no te hice nada y me puse a beber tu sangre? Te prometí que no volvería a hacerte algo que te lastimara.
Se dirigieron a la escuela, e igual que el día anterior se despidieron y Sebastian le dijo que volvería a la salida.
Ciel llegó a su salón y se sentó en su lugar.
-Buenos días Ciel. Hoy es un gran día para conocer a gente nueva, ¿verdad?
-Hola Ranmao.
-Me muero porque sea la salida, y Meylin está igual aunque no lo quiera decir.
-Claro, ¿y dónde está?
-Tal vez en el baño, hace un momento la vi…mira, ya llegó.
Meylin le dijo "hola" con la mano y se sentó sin decir nada. Sin lugar a dudas, esa iba a ser una larga mañana.
holaaa...
aquí con el capítulo 11...ya 2 meses escribiendo esta historia...
OK...ayer no pude subir por diferentes cosas...entre ellas crisis existencial por el final de Kuroshitsuji...
TENGO UN GRAN BLOQUEO POR CULPA DEL FINAL...
la primera vez que vi el capítulo me puse feliz...la segunda vez me puse triste...la tercera me enojé...
como van las cosas terminaré escribiendo la continuación...además en el capítulo 12 me robaron 2 ideas de una historia que estaba escribiendo xD...no la continué porque no sabía cómo poner la pelea entre Sebastian y Claude...y me esperaba una mejor pelea en el anime...así que tal vez la continue aunque el final ya saliera..lo que más van a haber son finales que me hubieran gustado...
es que de todos...nunca me imaginé que pasaría eso...hasta vi un video donde pasaba, pero nunca me lo imaginé...
si..escribiré más finales que me hubieran gustado...^^
otra cosa..no sé si el domingo suba capítulo por lo mismo..BLOQUEO MENTAL...no voy a dejar la historia colgada...como ya había dicho, ya tengo que el final escrito, fue algo de lo primero que hice y tengo muchas ganas de ponerlo...así que tal vez solamente no suba este domingo que viene...o tal vez si...
¿OPINIÓN DEL FINAL DE KUROSHITSUJI II?
*Saludos*
