Disclaimer: todos los personajes son de Meyer, la historia es mía. Si algo te suena familiar es de Meyer también. Si alguien encuentra una historia parecida me avisan.

Advertencia este fic es M por escenas violentas. Es mi primer fic, paciencia.

CAPÍTULO 3Preparación

BPOV

Allí se encontraban Alice Brandon, mi mejor amiga con sus cabellos negros cortos y con cada punta apuntando en cada dirección y Rosalie Hale, ella era todo lo contrario a mí, rubia, alta y con un cuerpo de infarto. Mi autoestima y la de cualquiera bajaba a cero junto a ella, pero era tan dulce como altanera; su corazón estaba cubierto de una coraza de hierro pero una vez que lo traspasabas no te dejaba salir a diferencia de Alice que era todo cariño. Yo era un poco más tímida, no me gustaba llamar la atención.

-Bells, que alegría, yo sabía que esto pasaría algún día- dijo Alice mientras saltaba a aplaudía, yo no sé cómo podía ser tan hiperactiva – Vamos al centro comercial- gritó y yo miré a Rose en busca de ayuda, pero esta negó con la cabeza escondiendo una sonrisa que quería escapar de sus labios.

-No lo creo Alice- dijo Rose y me guiñó el ojo – no llegaremos a terminar de arreglarla, para lo que sea que necesite porque esta mala amiga no nos ha dicho- dijo ahora seria y mirándome de forma reprobatoria.

-Es que Ed…Edward- y pude ver sus miradas fijas en mi rostro, expectantes y yo me comencé a sonrojar - …me…me invitó a Port Angels…- y empecé a carraspear- porque tiene…tiene…tiene algo importante para decirme – susurré la última parte y centré mi mirada en mis zapatos

Buenos zapatos- pensé, mirando mis converse verdes, sonriendo al recordar que los compré porque me recordaban los ojos de Edward, si estaba loca de amor por él pero era muy tímida para decirle lo que sentía, suspiré y negué con mi cabeza. Alcé mi rostro ya que había pasado un buen rato que les había contado a las chicas y me llevé una sorpresa, las dos estaban mirándome con ojos desorbitados y las mandíbulas ligeramente abiertas.

-¿Qué?- dije y pareció despertarlas de su letargo porque sonrieron con un brillo pícaro en sus ojos y me llevaron escaleras arriba a mi habitación.

Todo fue una tortura pero el resultado fue fantástico. Rose me recogió el cabello, dejando algunos mechones bajando por mi espalda y acentuado mis naturales bucles, mientras que Alice me maquillaba suavemente ya que no me gustaba estar muy maquillada, me sentía payaso y ambas eligieron un vestido azul eléctrico que se pegaba a mis pechos con un escote que se cerraba al cuello y se ataba por detrás, mientras caía con vuelos hasta la mitad de mis muslos, con unos zapatos plateados con un pequeño taco, ya que era propensa a caerme, con un tapado blanco que llegaba a mis pantorrillas ya que Fork era un lugar bastante fresco y un pequeño bolso plateado en donde guardé mi billetera y mi celular. Me admiré en el espejo, las chicas eran geniales y todavía tenía tiempo.

En eso escuché el teléfono de la casa y despacio para no caerme, bajé las escaleras para atender la llamada.