Descalimar: todos los personajes son de Meyer, la historia es mía. Si algo te suena familiar es de Meyer también. Si alguien encuentra una historia parecida me avisan.

El principio del fin Capítulo 11

Rescate (EPOV)

Ella tenía razón, lo sé pero ¿cómo puedo abandonarla acá, sola y sin posibilidad de defenderse?

-De acuerdo iré por ellos pero primero tengo que buscar un lugar seguro donde dejarte.

-Ok.

Pero nuevamente escuché un ruido de hojas como ya anteriormente había escuchado, la levanté y me acerqué a unas rocas.

-Quédate aquí mi amor pero por favor cuídate. Yo no puedo vivir en un mundo donde tú no existas.

-Amor, te amo con mi vida, alma y corazón que son tuyos desde el momento que te conocí.

Y nos besamos, la abracé como si mi corazón supiera algo que mi mente ignoraba. Nos separamos y ella me tendió el arma y yo negué rápidamente con mi cabeza.

-Allá la necesitarás- y así nuevamente me convenció y la tomé- cuídate y vuelve a mí.

-Siempre- reprimí el escalofrió que recorrió mi columna y corrí de regreso a la casa sin mirarla, porque si volteaba era seguro que regresaría a su lado.

Observé el arma una pistola Beretta 92, buena arma, me fijé que estuviera cargada y la puse en mi cintura. Detrás de un árbol y miré el lugar, me fui acercando pero cuando desde la puerta vi al interior mi alma cayó al piso, estaba llena de esas cosas golpeando la puerta de la cocina y otros dirigiéndose a la parte del sótano donde estaban mis padres. Me retiré y me dirigí a la ventana de la cocina, ya vería como llegar al sótano,

-Chicas ¿Me escuchan?- Susurré golpeando la ventana que se encontraba tapiada.

-¿Edward?

-Sí, soy yo, vamos saquen la tapia, debemos salir rápidamente.

-Rose, ayúdame- y fueron sacando los tablones.

-Edward, atrás tuyo- gritó Rosalie, mientras Alice cubría su grito con la mano. Giré al costado y quedé de frente con un grupo de cinco zombis que se acercaban a mí, los observé pero ninguno se me hizo conocido. Tres vinieron tras de mí, mientras me alejaba y los dos restantes se fueron a la ventana.

-¡Edward! ¡Has algo!- gritó Alice al ver como el vidrio se rompía. Así que tomé el arma y le apunté al primero, un señor mayor, cerré los ojos y disparé. Cayó, al segundo y tercer señor lo mismo pero al ver a esos seres tratando de ingresar a la cocina, actúe rápidamente y aunque me dolió porque eran mujeres les disparé. Una se arrojó en donde yo estaba errando el disparo así que tuve que respirar profundo y disparar nuevamente, haciendo que caiga al suelo con el resto.

Ayudé a Alice y Rose a salir por la ventana.

-¿Y Bella? ¿Dónde está Edward?- Preguntó Alice mirando para todos lados.

-Nos espera en el bosque, se lastimó el tobillo.

-Vamos, miren- Rosalie me señaló un grupo de esas cosas que se acercaban, corrimos ingresando al bosque pero del lado contrario en donde se encontraba Bella. Después de unos momentos en donde no escuchábamos más ruidos de pisadas nos detuvimos.

-Chicas, por el camino contrario llegarán a donde se encuentra ella. Yo debo ir a ayudar a mis padres.

-No, Edward iremos contigo, si esas cosas nos siguen los llevaremos directo hacia donde esta Bella y no podremos huir con ella lastimada.- Razonó Alice.

-De acuerdo mis padres están en el sótano, tengo que ver cómo voy a llegar.

-Yo diría que vayamos con cuidado- dijo Rose, espiando entre los árboles – Parece que los perdimos, pero debemos ser cautos.

-De acuerdo, vayamos despacio. Rose, Alice quédense detrás de mí.

Llegamos al costado de la casa y vimos que no había nadie. Nos acercamos lentamente a la puerta de entrada y observamos que estaba vacía.

-Chicas, yo me voy a acercar al sótano, ustedes vigilen la entrada- Le susurré, ya que cuando esas cosas entraron rompieron todo y era imposible cerrar la puerta. Ellas se fueron en silencio- Papá- susurré-Abre- pero nadie contestaba, intenté abrir la puerta pero estaba cerrada. Hice fuerza, empujando y después de un rato esta cedió y lo que reveló desgarró mi corazón y caí al suelo llorando desconsolado.

Muchas gracias por todas las alertas. Besos y nos seguimos leyendo.