Holaaa ¡DEBO DECIR QUE ESTAN PICHIRRES (egoístas) CON LOS REVIEWS! Si quieren algo en específico en la historia pídanmelo o háganme un inbox, ya que... Disfruten el siguiente capítulo.

Capitulo 2: sería feliz, aunque...

Hola, yo soy Tails, un dibujo creado por mi dulce conejita Cream, yo anhelaba con que supiera que tengo vida y que además de eso me aceptara. Ayer llegó triste porque su osito de peluche fue destruido por una chica malvada en su colegio y aunque verla triste fue un golpe muy duro para mi corazón valió la pena ver su sonrisa cuando le dibujé un osito igual al real. tiene una sonrisa hermosa, quiero que sepa lo mucho que la quiero, lo que me hace sentir verla, quiero que sepa que si puedo hacer algo por su felicidad que esté segura de que llegaré hasta el fin del mundo con tal de que nunca más se vuelva a sentir sola, quiero ser su amigo, quiero ser su compañero, quiero ser una persona importante en su vida y no dejarla, pero por mucho que desee eso no puedo ni tomarla de la mano por que estoy eternamente atado a la fría pared blanca sobre la que reposaron sus manitas al crearme.

He estado pensando mucho sobre lo que siento por Cream, de verdad siento algo muy fuerte por ella, deseo estar todo el tiempo posible a su lado, siento como si mi mundo girara en torno a esa tierna conejita de ojos cristalinos, aunque ella no sienta lo mismo.

-(quizá lo que siento por ella es...)- pensé antes de dibujar un corazón frente a mí el cual en unos segundos tomó vida y comenzó a latir como uno real.

-(¿podría ser?)- me pregunté. Es demasiado triste amar a una persona que está al otro lado de ti y que no importa cuantas vueltas y caminatas des, jamás hallarás una salida que te conecte a su mundo. ¿Cuántas veces se ha visto esto? Romeo y Julieta se amaban y a pesar de que su amor no pudo ser en la muerte pudieron consumir sus mutuos sentimientos, yo soy solo un dibujo, si ella muere estaré más lejos que cuando esto comenzó ya que si yo muero, no sé qué pasaría pero estoy seguro que cualquier cosa menos estar con ella.

-Tails...- me llamó Cream. Ambos estábamos sentados frente a la pared que dividía nuestros pensamientos. Sin decir nada intercambiábamos miradas resbalosas cuyos mensajes llegaban rápidamente a la mente del otro.

-¿mm?- volteé hacia ella.

-¿quieres jugar afuera?- esa pregunta me dejó pensando un rato ¿Cómo pretendía que "jugáramos" teniendo una gran separación obviamente ineludible?

-¿pero cómo...?-

- si puedes caminar alrededor de la misma pared ¿no crees que pudiera ser posible que continuaras si yo abro la ventana?- se levantó alegre. No era una mala idea... abriendo la puerta yo podría pasar a la pared exterior como lo hice con el resto de la casa. Sonreí abiertamente aprobando su idea, sonrió satisfecha y se dirigió a abrir la ventana haciendo un poquito de fuerza, yo le ayudé a subirla por la parte de la ventana que estaba pegada a la pared.

-tu sal, yo lo haré por la puerta de enfrente- saltando abandonó la habitación. Con nerviosismo coloqué un pie fuera de la habitación y asomé la cabeza, el mundo exterior parecía una danza de luz, colores y aromas, cosa que no había visto jamás a tal grado de belleza. El viento movía mis colas con suavidad, aunque al principio me asusté luego lo disfruté ¡era realmente un sentimiento de libertad que nunca había probado! Todo era tan relajante... no sabría expresar lo que es estar cuerdo cuando disfrutas esto por primera vez.

-¿a que es un escenario precioso? Este es mi sitio favorito de toda la casa, el campo se extiende hasta el horizonte y parece no acabar- me señaló Cream una línea que dividía el cielo de la tierra.

-¿eso se llama horizonte?- pregunté con inocencia.

-sí, tontito- dijo tocando mi nariz -me lo enseñaron en la clase de arte-

-¿qué es eso?- me senté cruzando mis piernas.

-¿el arte? No sé muy bien qué es o qué significa pero lo hacemos para expresar nuestros sentimientos. Sentimientos de tristeza, alegría o... soledad...- se sentó a la vez que bajó la mirada.

-¿alguna vez te has sentido sola?- pregunté. Yo sabía la respuesta pero quería que me hablara de ello.

-muchas veces. Estoy sola en la escuela, nadie quiere sentarse conmigo a la hora de desayunar y siempre quedo sola cuando la maestra pide que hagamos parejas para un juego o una tarea. Dime, Tails ¿tú te has sentido solo?-

-siempre estoy solo en la casa, la única compañía que tengo eres tú y eso que nada más puedo verte en las tardes o los fines de semana. ¿Tú me dibujaste porque sentías soledad?-

-sí -dijo mirando hacia el cielo como anhelando algo -quería un amigo, aunque fuera dibujado quería sentir que tenía a alguien ahí, en el mismo lugar esperándome y que nunca me dejara. Los dibujos siempre están donde se les deja, mirándote, sin irse jamás-

-ya... si quieres jamás me iré, estaré esperándote todos los días por el resto de mi vida, si necesitas algo de mí aun si es solo una palabra de aliento yo estaré ahí, yo quiero ser el que la diga para ti, Cream- dije recostándome a la pared en torno a su mano, como si la estuviera acariciando.

Ella sonrió con lágrimas en los ojos.

-la soledad es un sentimiento muy cruel, que nos hace sentir mal y nos envenena el alma. Dos personas no pueden sentir soledad porque se tienen el uno al otro, no importa si son diferentes totalmente pues eso es lo divertido de estar con otra persona: escuchar lo que tiene que decir, porque si tú puedes decir lo mismo no tiene nada de diferente que estar solo-

Bajé mi cabeza y sentí que mis pensamientos no estaban llegando hacia ella como quería así que tomé mi lápiz y dibujé una gran sonrisa ya que entendí que los dibujos expresan mejor los sentimientos que las palabras mismas. Volteó y sin pensarlo dos veces dibujó una sonrisa tímida junto a la mía.

-no tienes por qué sentirte sola... me tienes a mí- intenté animarla. Cream bajó la mirada pensativa y un poco más allá de nuestros dibujos, bosquejó una imagen de nosotros tomados de la mano, sonreí luego ella dibujó una imagen de nosotros intentando tomar nuestras manos pero una línea que nos separaba nos lo hacía imposible. Con ello entendí que al igual que yo ella deseaba que ese muro entre nosotros desapareciera y pudiéramos estar juntos.

-yo también quiero estar contigo, pero más allá de esta casa yo no puedo ir, me quedaré aquí mientras que tú creces y te olvidas de mí...- le dije decaído. Ella asintió, sabía que lo que decía no era mentira.

-pero... yo no quiero olvidarme de ti, Tails. Quiero que seas mi amigo por siempre y jamás te dejaré- sonreí con unas cuantas lágrimas en mi mejilla.

-Tails, dejemos de hablar de esas cosas, si seguimos dándole vueltas al asunto terminaremos poniéndonos peor ¿porqué no hacemos algo divertido? ¿Qué te parece un helado?- se levantó y sonrió, noté que su sonrisa era forzada, ella no se sentía bien sabiendo que éramos tan distintos como el aire y la tierra y que lo único que nos alejaba el uno del otro era esta triste y desolada pared.

-¿qué es un helado?- pregunté.

-es... es... bueno... es un dulce...frío... hecho con leche y distintos sabores...eh, bueno mejor te lo enseño- corrió hasta su cuarto y regresó con una pequeña caja de colores, sacó un color negro con el que dibujó un cono a cuadros y una bola en la copa. Sin decir nada la seguí observando como con otros colores les agregaba (al parecer) sabores.

-ahora si ya está ¡pruébalo!- dijo apartándose como dándome permiso. Lo agarré con mis dos manos y lo miré dándole vueltas un poco.

-vamos ¡no seas tímido!- me alentó. Yo mordí un lado de la bola rosa y me llevé la mano a la muela inmediatamente.

-no, Tails. Un helado no se muerde eso hará que se te congelen los dientes, tienes que lamerlo- dijo lamiendo un cono de suposición. Tomando su ejemplo lo lamí por arriba entonces noté que el helado me mojó los zapatos.

-lámelo mejor por los lados, así evitarás que gotee- lo lamí por los lados y en un buen rato el helado se había acabado y solo quedaba la galleta del cono.

-ahora puedes comerte el cono, pero eso sí no muerdas la punta, eso déjala para el final porque si la muerdes primero el poquito de helado que quede se saldrá y te manchará también. Luego de terminarme totalmente mi helado me chupé los dedos y mirando simultáneamente a Cream comenzó a reír.

-jajajaja-

-¡¿qué pasa? ¡¿De qué te ríes?- preguntó sin entender.

-jajaja es que... ¡no imaginé que hubiera tantas reglas para comerse un helado! Jajaja- continué riendo pero acompañado de la de ella.

-jajaja tienes razón, no me había dado cuenta jajaja aaay- se limpió las lágrimas de la risa -hacía tanto que no reía así-

-¿es qué... no ríes a menudo?-

-pues no- bajó la mirada pero sin perder la sonrisa -no tengo amigos, por lo que solo nadie es capaz de reírse-

-ya veo, si yo pudiera estar contigo te haría cosquillas todo el tiempo y así podría verte sonreír siempre- le dije evadiendo su mirada, me daba un poco de pena. Sonrió.

-Tails... no te olvidarás de mí jamás ¿verdad?-

-claro que no, Cream tu siempre estarás en mi corazón aunque tú me olvides a mí yo no dejaré que tu esencia se borre de mi memoria, siempre estarás conmigo y yo contigo- Cream sonrió ruborizada, me dibujé a mi mismo posando un beso sobre sus mejillas. Ella se mordió dudosa la comisura de la boca, se acercó hacia mí y me besó justo en los labios. Yo me quedé paralizado un rato, me ruboricé como nunca me había pasado y le sonreí tímidamente haciéndole saber que me gustó.

-te quiero Tails... No me dejes jamás- dijo mientras intentaba hacer como que me abrazaba con la pared.

-mientras que me necesites... yo... nunca me iré- recosté mi cabeza junto a la suya y cerré los ojos.

Adiós amigos, espero les haya parecido tierno. Nos veremos en el próximo capi: "... a veces desearía no haber existido". Espero con ANCIAS sus motivadores reviews, por favorrrr.