Ola, perdon si me demore mucho en actualizar pero me deprimio solo tener 1 review, supongo que no les gusto el capitulo anterior, pero si no les gusta díganmelo para poder mejorar mi fic y asi lograr que a todos les guste.
No les quito mas tiempo, espero que este capitulo les guste :)
-Señorita, creo que usted tiene una contusión en su rodilla derecha- me dijo el médico-le pondremos esta tela para que mantenga en calor la zona afectada, pero al llegar a su casa tiene que estar en reposo si es que quiere sanarse.
-pero ¿Cuánto tiempo tendré que estar así, Doctor? – le pregunté
-2 días de reposo continuo y 2 semanas sin hacer ningún esfuerzo físico. – comenzó a vendarme, Ikuto sólo miraba, en el camino no cruzamos ni siquiera 1 sola palabra, no estoy de ánimos para seguir peleado o discutiendo por cosas sin importancias, el doctor terminó de colocarme la telita en la rodilla e intenté pisar, pero me dolió demasiado y casi caigo al suelo si no fuera por el reflejo que tuvo Ikuto en ese momento.
-gracias- le dije, me miró fijamente a los ojos
-era lo menos que podía hacer- suspiró - ¿no ibas a pensar que te iba a dejar caer?
-no, pero gracias de todos modos.
-bueno chicos, eso es todo- anotó una receta- deber tomar estos medicamentos para el dolor, 1 cada 8 horas por 4 días- me la pasó – hasta luego, cuídense.
-hasta luego doctor- dijimos los dos al mismo tiempo.
Mientras él pagaba la consulta médica yo me quedé sentada en la salita de espera, demoró unos 10 minutos y llegó donde estaba yo.
-bueno, te iré a dejar a tu casa.- dijo él
-claro ¿no pensabas que me iba a ir a la tuya después de lo que me hiciste pasar? – dije sarcásticamente.
-ya te pedí perdón por eso, Amu-
-un simple 'perdón' no es suficiente, deberías saberlo.
-si lo sé – miró al frente- no hablemos más de eso- ahora miró el reloj – te iré a dejar a tu casa y después me iré a la mía, son las 4:15 y a las 5 entro a trabajar.
-bueno, tampoco necesito un enfermero –
Llegamos a mi casa, toqué el timbre y me abrió Angie, nos preguntó que me había pasado y le dije que me había caído corriendo pero no le dije el porqué de que estaba corriendo, subimos al segundo piso y me dejó acostada en mi cama con mucho cuidado, encendí el televisor y comencé a ver los canales.
-¿Tú no te ibas? – Dije al ver que estaba sentado en un pequeño sillón que hay en mi habitación
-quería asegurarme de que todo estuviese bien, Amu- se paró – no quiero que estemos enojados ¿sí? – se acercó a mi cama.
-tú comenzaste todo esto, Ikuto- respondí seria, mirándolo a los ojos- ¿Qué tiene de malo de donde venga? ¿Qué tiene de malo que te diga que los amigos no hacen ese tipo de cosas? Dime ¿tiene algo malo?
-claro que no- dijo con un hilo de voz – y te pedí disculpas por ser tan estúpido, pero no supe cómo reaccionar
-entonces empieza a 'pensar' en como reaccionarás en otras oportunidades- seguí mirando la televisión hasta que sentí unas suaves manos tocar mi mentón y girarme hasta quedar frente a frente con él
-te quiero Amu, sé que nos conocemos hace más menos 1 semana, pero te quiero y me encanta estar contigo, me encanta tu forma de ser pero soy un tonto, lo reconozco, siempre me sentí rechazado por mi condición social y este no es la excepción, ya viste como me trataron tus amigos, tú obviamente me defendiste, pero no siempre será así, además no te puedes quedar sin amigos por mi culpa ¿entiendes? – solté una pequeña risa sarcástica
-¿amigos?- me senté en la cama y el también, nuevamente quedamos frente a frente- Ikuto, Saaya o Tadase son conocidos del colegio, pero nunca han sido mis amigos esos imbéciles-
-¿no? – su cara se tornó de duda.
-no, es más, el otro día me invitaron a la playa pero acepté única y exclusivamente porque tú estabas trabajando y no quería aburrirme.
-¿en serio? – sus ojos brillaban.
-en serio, sería incapaz de mentirte.- miré el reloj que estaba en el velador- son las 4:30 Ikuto, creo que debes ir a pasar más tiempo con tu mamá.-
-cierto – suspiró- igual le pediré disculpas por lo que pasó en el almuerzo- se acercó a mí y besó levemente mis labios- te quiero mucho Amu, a la noche vengo o quizás hablamos por teléfono.
-está bien- sonreí y él salió de mi dormitorio, a los pocos segundos sentí cómo sonaba la puerta principal.
Me quedé recostada pensando en todas las cosas vividas hoy, la verdad es que me da pena pensar en la vida de Ikuto; padres separados, el papá no se preocupa ni de él ni de su hermana, su mamá es una persona extremadamente esforzada y sus abuelos son excepcionales. A pesar de que no tiene la mejor vida, me encantaría tener una familia como la de él, tan unida entre sí que el cariño se llega a traspasar por mis venas.
Angie me preguntó si es que quería algo para comer y le dije que quería un Sándwich de queso, salió de mi habitación rumbo a la cocina.
Recordé que mis padres llegaban mañana ¡Qué desgracia! Más ahora que estoy en este estado y no puedo salir a ningún lado como para librarme de ellos. A los pocos minutos la nana llegó con lo que le pedí y se retiró de acá.
Creo que a los pocos minutos caí en un profundo sueño.
-Señorita Amu- sentí la voz de la empleada-
-¿Qué pasó? – Alcé mi vista y la vi parada en la puerta, recién estaba yo despertando-
-Alguien la vino a ver- en ese momento Ikuto se asomó con la puerta, pero detrás de él venía su mamá-me retiro, cualquier cosa me llaman.
-¿Tía Souko? – Dije sorprendida, antes de eso miré el reloj y eran las 11:30 de la noche, sin dudas Ikuto salió más temprano hoy.- tomen asiento- ordené un poco mi cabello y me senté en la cama mientras que Ikuto se sentaba en los pies de mi cama y Souko en el sillón.
-¿Cómo estás? – Me dijo ella- Quería pedirte disculpas por lo que pasó en la tarde, Ikuto a veces es un poco descontrolado con lo que dice
-estoy bien, gracias- sonreí- no se preocupe, con él ya arreglamos nuestras diferencias. ¿Usted como lo ha pasado con sus hijos?
-bueno, con Utau lo hemos pasado muy bien, a ambos los extrañaba demasiado, pero con Ikuto no hemos pasado tanto tiempo ya que con tu 'accidente' pasó la mayoría de la tarde en el hospital y después tuvo que ir a trabajar.
-aa cómo lo siento – dije al darme cuenta que prácticamente por mí culpa ellos no han estado casi nada juntos.
-no te preocupes- dijo Ikuto- tú no tienes la culpa, yo soy el tonto que digo cosas sin pensarlas.
-pero tía Souko- dije curiosa- ¿qué le trae por estos lados y tan tarde?
-nada Amu- me sonrió- quise saber cómo estabas e Ikuto se ofreció a traerme.
-aa muchas gracias ¿quieren algo de comer?-
-no, recién cenamos- dijo ella - ¿quieres algo Ikuto? –
-si, ¿nos podrías dejar solos un momento?- dijo en tono de súplica.
-claro, estaré conversando con Angie- dijo su madre y salió de mi dormitorio.
-¿Qué pasó?- dije yo.
-sólo quería estar junto a ti- se acomodó al lado mío en la cama y me abrazó cuidadosamente.
-aaw - lo abracé también- me aburriré acá estos días. -
-puedo venir a verte.- dijo sonriente.
-mis padres llegan mañana, Ikuto y no creo que les guste la idea, primero debería traerte a cenar y conocerlos y después QUIZÁS tengas la posibilidad de venir a verme- reí
-¿Por qué ríes? Loca- rió
-¿no crees que eso es estúpido?- el me miró- Lo que hacen mis papás, Ikuto, se van por tantos días, dejándome sola y desamparada, y después quieren que yo los adore y alabe- reí- patético ¿no?
-bueno, es su forma de ser, Amu, uno no elige la vida que le tocó. – me dijo comprensivamente.
-claro - suspiré- lamentablemente.-
-pero ya no pienses más en eso, ahora piensa que puedes disfrutar estas 3 semanas que quedan de vacaciones –
-no quiero que se terminen – dije triste- no podremos vernos más, vivimos demasiado lejos-
-para eso está el celular o el internet, Amu
-pero no es lo mismo –
-ya no pienses en eso- besó mis labios- preocupémonos de disfrutar lo que queda de vacaciones.
Sonreí -¿te han dicho que eres lo más tierno que hay?
-no, pero ahora sí - sonrió y me besó nuevamente.
-¿Dónde está mi hija favorita? – sentí la voz de mi mamá, pensé: 'señora, es la única hija que tiene, ahora.
– ¿Qué? – Dijo espantada, parece que Angie le contó lo que pasó.-Amu, hijita- dijo entrando- ¿Qué te paso, mi amor?.-
-nada mamá, sólo me caí- ella me abrazó y al minuto entró mi papá.- Hola papi - sonreí.
-Buenos días Hija – sonrió y me abrazó- supe lo que te pasó, tendrás que quedarte allí nada más.- negó con la cabeza- eso pasa por no caminar con cuidado.
-ya, ya sé que cometí un error, pero no se preocupen- dije feliz- ahora estoy bien.
-que bueno- dijo él- te trajimos muchas cosas, luego Angie te las traerá.
-ok- dije –
-estaremos ordenando algunas cosas por si nos necesitas- dijo mi mamá y salieron de mi dormitorio.
3 Días después.
-¿Cómo estás? – Me dijo sentándose al frente mío-
-bien, ahora mejor que puedo caminar- sonreí, en instintivamente besó mis labios.
-que bueno, linda – tomó mis manos- hoy 2 de febrero de 2011 (N/A: puse esa fecha ya que recuerden que ambos están de vacaciones y es verano) quería preguntarte si es que tú…- hizo una pausa.-Amu sé que queda poco tiempo para que nos distanciemos pero quería saber si es que querías ser mi novia.- una emoción tremenda se apoderó de mi cuerpo, la verdad es que no esperaba que Ikuto estuviese dispuesto a aceptar esta especie de 'desafío'
-claro que quiero- inmediatamente lo abracé y al segundo ya estábamos besándonos.-
-eres hermosa- dijo mirándome a los ojos
-tu también lo eres-sonreí-
Nos paramos de la banca y él inmediatamente tomó mi mano.
-¿Dónde quieres ir? – dijo
-no sé, este lugar igual es pequeño y ya conocemos casi todo, Ikuto. Vamos donde sea –
-contigo iría hasta el fin del mundo – ¿estoy soñando? Es que él no puede ser más lindo, tierno y amable
Reí nerviosamente- ¿vamos a tu casa? La verdad es que extraño a tus abuelos.
-bueno, vamos amor.-
Nos fuimos caminando lentamente, ya que yo no podía hacer ningún esfuerzo, llegamos a la casa y me senté inmediatamente en el sillón principal, después vinieron sus abuelos a saludarme y su hermana, me atendieron demasiado bien y estuvimos toda la tarde conversando.
-amor- al momento en que Ikuto me dijo eso, todos me miraron, no pude evitar sonrojarme- creo que debo irte a dejar a casa- silencio- son las 4:35 y debo ir al trabajo.
-bueno, pero no es necesario, sólo déjame en el taxi y voy sola.
-como quieras, pero te lo digo porque se me hace tarde.
Ayudó a que me levantara del sillón, me paré y me despedí de todos para luego irnos a la plaza a tomar el taxi, me despedí de Ikuto con un beso y quedamos de acuerdo con que me llamaría cuando terminara de trabajar.
-¿y tu dónde estabas? – dijo mi mamá ¿enojada?
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