Olaa :), perdooooon de verdad por no actualizar antes, pero estuve demasiado ocupada :(
Gracias por sus reviews siempre me alegran :D
espero que les guste este capitulo
AMU POV
-¿Qué querías hablar conmigo? – dijo mi madre con una sonrisa de oreja a oreja.
-no te sale hacerte la desentendida, mamá- reí por su irónica forma de actuar- ¿Por qué contactaste a Ikuto para que su madre viniera a trabajar acá?
Ella sonrió -¿no te cabe en la cabeza que lo único que quiero es verte feliz? Amu, te ví en muchas ocasiones con él, unos contactos me permitieron comunicarme con él y aquí está- mi sonrisa no se borraría de ninguna manera.
-¿Eso es en serio? – no esperaba que mi mamá hubiese hecho eso por mí, ella era lo más clasista que existía en este mundo-
-claro que lo es, me encantaría volver a ver esa hermosa sonrisa que tienes hoy Amu, sé que con tu padre te hemos causado mucho daño, pero te juro que eso nunca más pasará, no te obligaremos a hacer nada que tu no quieras. – sin pensarlo más la abracé.
-él lo sabe ¿cierto? –dije algo insegura, sé como es mi papá con algún chico que esté a mi alrededor.
-obviamente lo sabe- sonrió – también fue idea de él traer a tu noviecito –no pude evitar sonreír al escuchar esa palabra- y dime- nos sentamos en el sillón- ¿Cuánto tiempo llevan?
-1 mes y medio – sonreí nuevamente- nos conocimos cuando fuimos a tu restaurant favorito, pero en la tarde.
-aaw, se nota que se quieren, es inevitable darse cuenta de sus miradas. – Dijo en un tono tierno -gracias mamá – besé su suave mejilla y me retiré de su oficina.
Hice el recorrido hasta llegar a la escalera para subir a mi dormitorio, mi sonrisa no se podía borrar por nada del mundo, me alegró saber que por fin se dio cuenta de lo que de verdad quería yo, por fin tomó en cuenta mis opiniones. Entré a mi dormitorio y busqué un bolso, eché mi billetera que contenía un poco de dinero, una tarjera de crédito de emergencias y mi cédula de identidad por cualquier eventualidad, me puse un poco de perfume y salí en busca de Ikuto. Llegué a su dormitorio, toqué la puerta 2 veces y entré, él estaba buscando un polerón que le quedara bien, me causaba gracia, ya que todo lo que él se ponga le queda bien.
-Pareces niña – reí – todo te queda bien, mi vida- inmediatamente me miró y se acercó a mí, yo estaba sentada en el borde de su cama, entonces se arrodilló frente mío.
-¿Cómo me llamaste? –sus ojos brillaban
-mi vida – repetí.
-tú eres mucho más que mi vida – besó delicadamente mis labios-
-y créeme que tú para mí eres más que eso- sonrió- ahora- me paré – te colocarás este polerón- le indiqué uno azul, la verdad es que lo amaba- y saldremos porque no quiero que se nos haga más tarde-
-bueno mami – dijo en tono de burla- lo que digas – se puso la prenda y tomó su billetera para luego darme otro beso y bajar las escaleras. Nos dimos cuenta de que estaba mi padre, así que inmediatamente soltamos nuestras manos que estaban entrelazadas.
-tranquilos- nos dijo él – pueden hacer lo que quieran – sonrió, no sé cuál es la razón del cambio tan repentino que tuvieron mis padres, pero me gusta- excepto…
-papá!- ahora que me ven con alguien, siempre piensan que quiero 'algo más' con esa persona, bueno ustedes entienden.
-ya disculpa- Ikuto sólo sonrió.
-no importa- dijo él – está bien que la cuide. Pero ahora debemos irnos, Amu no quiere que lleguemos muy tarde.
-que les vaya bien- dijo mi padre y salimos de la casa, íbamos caminando de la mano, salimos por la gran puerta principal del terreno en el que vivíamos, la verdad es que había que caminar mas menos 6 minutos para llegar aquel lugar, no es en broma, mi casa es demasiado grande y más encima tenemos que recorrer todo el condominio para poder salir a tomar la locomoción colectiva, que en este caso son taxis.
-Cuando volvamos- le dije, el me miró- Quiero mostrarte algo-
-¿Puedo saber qué es? – Preguntó curioso
-te daré una pista, hace mucho tiempo que no lo hago- él me miró sorprendido- no mal pienses- sonreí – es algo que te gusta mucho y ahora gracias a ti decidí volver a hacerlo.
-ojala que sea algo bueno, no quiero encontrarme con sorpresas.
-no seas tonto – reí – en serio, no es nada malo, incluso creo que te gustará.
-eso espero – tomé su suave y gran mano- ¿Dónde debemos bajarnos? No conozco nada-
-¿nos puede dejar en el centro? – El chofer asintió con la cabeza- específicamente en la tienda de instrumentos musicales.
-¿se refiere a la que queda cerca del Parque Provincial (N/A: inventé esa cosa xD)? – Me dijo el conductor del vehículo
-No- dije rápidamente- ¿Usted sabe de algún otro?
-claro, yo los llevo hacia uno que queda apartado del Park-me respondió amablemente.
-¿Qué pasa? ¿No te gusta el parque?-me miró preocupadamente Ikuto
-Soy alérgica al polen, no soporto ir a ese lugar.
-pero cuando estábamos en Bahía Inglesa íbamos al bosque y todas esas cosas, nunca te pasaba nada ¿no me estás mintiendo, verdad?
-Obvio que no- dije rápidamente, yo no estaba mintiendo- lo que pasa es que se me acabaron las pastillas, se me ha olvidado decirle a mi mamá que me las compre.
-podríamos pasar a comprarlas – me respondió él- no quiero que te vaya a dar una crisis de alergias. Algún día me encantaría ir a Parque Provincial contigo- sonreí
-entonces pasemos, no tengo ningún problema. ¡Eso! – Dije repentinamente- tengo hora al doctor en una semana más, le pediré que me inyecten un antialérgico y podríamos ir donde tú quieres algún día.
-sería perfecto.
Estuvimos más de 20 minutos en aquel taxi, antes de bajarnos Ikuto pagó la cuenta. Caminamos como 1 cuadra y llegamos a una gran tienda de música, a decir verdad él tenía muchos instrumentos, yo en mi casa también tenía, pero necesitaba otras cosas.
-¿En qué puedo ayudarlos? – nos sonrió una joven de más menos 20 años.
-necesito un cuaderno de pauta entera, prefiero uno grande- le dijo mi novio.
-Estas son las opciones- puso una gama de 5 cuadernos sobre el mesón –
-¿Cuál te gusta más, amor? – me preguntó atentamente él.
-todos están lindos- sonreí- el que tú quieras
-entonces quiero este- escogió uno de los que estaba allí
-ok , ¿qué más necesita? – le preguntó la niña
-emms creo que nada más-le respondió Ikuto, se giró a verme- Si es que necesito algo más vendré otro día.
-claro. – Ikuto pagó la cuenta, yo seguía concentrada en lo que hacía.
-Estoy listo- se acercó a mí y besó mi mejilla – ¿por qué miras tanto los pianos? ¿Sabes tocar? – Claro que sé, pensé –
-No, no lo sé – mentí, esta vez era necesario, ya que quiero sorprenderlo.
-podría enseñarte alguna vez-
-wow que multifacético –reímos.
Recorrimos distintas tiendas, luego fuimos al centro comercial a comer algo, ya que era hora de almuerzo y teníamos mucha hambre, después de eso seguimos recorriendo tiendas hasta que nos aburrimos. Buscamos una estación de metro y nos adentramos en ella, a decir verdad: hacían más de 6 meses en los cuales no me había subido a algún metro, puede sonar bastante increíble, pero es verdad. Después de salir de la estación abordamos inmediatamente un taxi que nos dejó en la puerta del condominio, saludé al guardia y entramos, caminamos los 6 minutos que mencioné anteriormente y llegamos a la casa. Saludamos a nuestros padres, yo saludé a Souko obviamente, luego de eso tomamos once en 'familia'
-Me dijiste que me tenías una 'sorpresa'- dijo Ikuto entrando a mi dormitorio, mientras llegaba a mi cama se puso a mirar todo a su alrededor. - ¿cuál es?
-espera- me paré de la cama y busqué un abrigo- ya ahora, vamos .- tomé su mano e hice que siguiera mis pasos.
-¿Dónde vamos?- me preguntó sorprendido, al ver que salimos por la puerta trasera de la casa-
-sólo sígueme- le ordené- te aseguro que te encantará.
Recorrimos el amplio jardín de mi casa, hasta que llegamos a nuestro destino, abrí la puerta con la llave que había puesto antes a mi pantalón y entramos a la parte de mi hogar que hace mucho tiempo no visitaba, la sala de música.
-¿Dónde estamos? – dijo –wow- dijo impresionado- La sala de música era muy amplia, en el fondo se encontraba un lindo piano de color blanco al cual me acerque.
-¿Te gusta? – dije entrando, él también lo hizo-
-me encanta- tocó de derecha a izquierda las teclas del piano. – me dijiste que no sabías tocar ¿quieres que te enseñe?
Reí- la verdad es que – me miró fijamente- Ikuto… si sé tocar, la verdad es que quería darte una sorpresa- sonreí y el también lo hizo- lo siento, no quise mentirte
-no lo sientas-acarició mi mejilla con una de sus manos- pero no quiero que vuelvas a hacerlo ¿bueno?
-bueno – besé fugazmente sus labios y me senté en frente del piano de cola, mientas que él se sentó en el pequeño sillón que había.- ¿Sabes? Hace mucho tiempo que no toco, desde que Ami murió – le dije, los recuerdos de mi hermana vinieron a mi mente.
-Entonces ¿por qué decidiste volver a tocar? – Me preguntó curioso
-En el tiempo que estuvimos separados, me puse a ensayar – sonreí tímidamente- espero que te guste.
-de seguro que así será- me dedico una sonrisa que te puede dejar ciega, sin exagerar. Até mi cabello en forma de una cola de caballo, arremangué mi polerón y suspiré fuertemente, espero no equivocarme.
La música fluía por mis dedos, nuevamente los recuerdos vinieron a mi mente, esta sala ha estado cerrada por más de 1 año, pero aún conserva el olor a ella, junto a mi hermana aprendí muchas cosas, una de ellas es que la música es algo que no puedo dejar de amar. Con desconfianza comencé a tocar la dulce melodía.
Llegué más menos a los 3 minutos, cuando una sonrisa afloró por su boca.
- Cristofori's Dream- dijo sin dudarlo- ¿Puedo? – me preguntó al acercarse a mí e intentar sentarse.
-claro- me corrí hacia un lado y sólo observé como tocaba tan hábilmente aquel instrumento, a él se le veía tan fácil, como tocar una simple flauta.- eso…eso…fue hermoso- una lágrima de emoción corrió por mi mejilla, sabía tocaba el violín, pero tenía absoluto desconocimiento en que también podía tocar el piano.
-tú también tocaste hermoso- secó aquella lágrima- no sabía que eras tan buena- me besó.
-creí que no me saldría- confesé- hace más de 1 año y medio que ni siquiera había venido hacia acá.- lo abracé, me vi en la necesidad de hacerlo.
-un momento – lo miré a los ojos- si eres tan buena y tocas tan bien ¿por qué no vas al instituto de música? –lo miré sorprendida.
-¿Estás loco? – reí- primero, tengo 17 años, aún me queda este año por terminar, segundo tú tienes cualidades para estar allí, porque además cantas y tercero, la felicidad se fue de mi hogar cuando Ami murió- miré un punto fijo, exactamente la pared- mi mamá es una excelente pianista, pero desde que ella se fue, no ha vuelto a tocar nunca más, ni yo. La música trae muchos recuerdos a mis padres, no aceptarían que yo fuera a un instituto como ese.
-pero Amu- ahora dirigí mi mirada hacia su rostro- ¿no encuentras extraño que me paguen el instituto a mí? Es obvio que lo hacen por buena voluntad, pero creo que estad equivocada y si aceptarían que tú fueras. –
-podría ser… - pensé- pero igual debo terminar la secundaria-
-en este año puedes pensarlo – me besó y volvimos la atención al piano que estaba frente de nosotros, le mostré un poco más mis dotes para tocarlo, él también lo hizo, la verdad es que cada día estoy más impresionada.
Luego de unas horas decidimos volver a la casa, vi la hora en mi celular y eran mas menos las 10:30 de la noche, no tenía sueño ni nada. Como no quería dormir, decidí ir al dormitorio de Ikuto, toqué la puerta hasta que escuché un 'Adelante'.
-¿Qué pasa? – dijo viéndome parada en el marco de la puerta- ¿No tienes sueño? – asentí con mi cabeza.
-No- dije después de un rato-
-ven- se hizo a un lado en la cama, estaba leyendo un libro –
-¿Qué lees?- dije curiosa, me acerqué a la cama y me senté al lado de él-
-Kisser de Stuart Woods ¿Lo conoces?
-Un joven que conoce a una actriz en New york y ella lo lleva al mundo del espectáculo y de los problemas ¿ese es cierto?
-¿Por qué eres tan inteligente? – me besó-
-soy culta, que es otra cosa- busqué el control de la televisión y la encendí
-amor, estoy leyendo- me dijo un poco molesto- pero si quieres ver tv, puedes hacerlo
-si te molesta dime- lo miré- puedo ir a ver a mi pieza.
-NO.-dijo exaltado- quédate, no quiero que te vayas-
-bueno- sonreí –no me iré si no quieres que lo haga- comencé a buscar algo que ver en la televisión, en realidad no había nada bueno.- La verdad es que yo también estaba leyendo un libro – él desvió su mirada hacia mí.
-¿Cuál, si se podría saber? –
- Perdona si te llamo amor, me recuerda a ti-
-¿Por lo de los prejuicios sociales, dices tú? –
-si – lo besé nuevamente, después de un largo silencio, no era incómodo ni nada, pero en fin de cuentas era silencio- ¿tú tienes amigos, cierto?- dije curiosa.
-¡claro que sí!- dijo algo ¿emocionado? – mi mejor amigo se llama Kukai Souma vive donde yo vivía antes, tiene 19 al igual que yo. Nos conocemos hace muchos años, su madre también es madre soltera, con la diferencia de que su papá toda la vida los ayudó.
-aa algún día me gustaría conocerlo, podrías invitarlo.
-no creo que pueda venir, no tienen tanto dinero como para hacer un viaje así.
Alcé una ceja- yo puedo pagarle el pasaje, no me haría problemas.
-es mucho abusar- reí a carcajadas por lo que acababa de decir- ¿por qué te ríes?
-El dinero nos sobra, además no lo estaría malgastando, quiero verte feliz y sé que te encantaría ver a tu amigo en un tiempo, tienes que tener perfectamente claro que siempre querré lo mejor para ti y que el dinero es lo que menos me importa ahora.
-¿Sabes por qué te amo? – Negué con la cabeza- por lo sencilla que puedes llegar a ser.
Aún no puedo creer el increíble día que tuvimos, mis padres quieren mi felicidad, algo que no esperaba escuchar. Además que en mi salida con Ikuto fue todo un éxito, nos divertimos además que lo llevé a conocer un poco el centro de la ciudad, pero lo que más me tiene feliz es que volví a ejercer mi 'pasión', por así decirlo, cuánto extrañaba volver a tocas y hoy después de 19 meses volví a hacerlo. Lo que me dijo Ikuto me dejó algo pensativa ¿iré al instituto de música moderna el próximo año? Lo tendré presente, en realidad la amo y sería un buen adentramiento en el mundo musical.
De tanto pensar me quedé dormida -
Como estuvo :) , ojala les haya gustado
Adios :D
