HOLAAAAA :D, volvi !

perdon por no actualizar antes pero estuve llena de examenes D:

espera que les guste :)

akanne-chann: Aqui esta el nuevo capitulo :) , me encanta que les guste mi fic :D

Caty: Ojala salga tu nombre ahora XD, gracias por siempre dejar un lindo review :3

Soraya: Gracias por comentar :) , me alegre que te guste mi fic


AMU POV

''Es demasiado bueno para ser verdad'', una frase bastante cierta. Con el paso de los meses nada ha sido igual, llevamos medio año de noviazgo y la rutina sin dudarlo está matando la relación, ya nada es lo mismo; Ikuto está menos cariñoso conmigo, mis padres lo quieren como un hijo y desvían toda la atención que antes era mía hacia él, no le tengo envidia pero no me gusta que sean así con su 'yerno'.

Mis papás siguen siendo igual de amorosos como lo son desde que 'Los Tsukiyomi', si es que así le podría llamar, viven en esta casa, no se meten en nada de nuestra relación y eso me gusta, ya que si es que estuviera con cualquier otro chico, ya me hubiesen casado aunque sea contra mi voluntad.

Estoy a 2 semanas de terminar el primer semestre escolar, soy mucho más amiga de Yaaya, me gusta tener su amistad ya que me doy cuenta que es una persona de muy buenos sentimientos y que no estaría conmigo por ningún tipo de interés como lo han estado muchas personas anteriormente.

¿Se acabo el amor? No lo creo, o quizás sí. Todo ha cambiado en este corto tiempo, siempre es la misma rutina, eso aburre ¿no? En estos últimos meses nada ha sido igual, Ikuto no es ni un octavo de lo cariñoso que era antes conmigo, por mi parte yo lo amo pero una relación se construye de dos personas, ambas deben aportar en ella y así hace un solo corazón entre los dos.

Salí de mi dormitorio, eran más de las 5 de la tarde y aún él no llegaba del instituto, si no les había mencionado: se ganó una beca por ser excelente alumno, ahora estudia gratis y sin complicaciones.

Fui a la cocina en busca de algo para comer, en realidad tenía mucha hambre.

-¿has hablado con Ikuto? – me preguntó Tía Souko después de que estuviéramos conversando un rato.

-No. – Dije cortante- está raro y no hablo con personas así.- ella me miró sorprendida.

-¿Con personas así, cómo? – sentí una voz masculina entrando a la cocina, efectivamente era él que había llegado.

No le contesté nada- Responde Amu ¿cómo soy?

-cambiante- dijo segura de sí misma- eres más bipolar que mi propia madre. – tomé la fruta que se estaba comiendo y salí de la cocina, Tía Souko ya se había retirado.

Al momento de cruzar la puerta sentí que me tomaron delicadamente del brazo, cosa que hizo que me girara-

-¿Por qué me dices eso? ¿Qué te pasa?-

-no pretendas hacer creer que no pasa nada, hace semanas que no eres igual de cómo siempre había sido. Te conozco Ikuto y es a ti a quien te pasa algo-
-no me pasa nada, solo que…-

-¿solo que qué? Sólo que nada Ikuto. Suéltame por favor- él no me soltó, la verdad es que he aguantado muchas cosas en estos días pero mi paciencia tiene un límite y este está más que sobrepasado.

- ¿Harías el honor de soltarme?- dije algo más calmada, él accedió a mi petición.

-Nosotros no estamos bien Amu- dijo entrando a mi dormitorio después de un rato.- yo creo que…- lo miré atentamente, sé perfectamente lo que viene ahora, pero es parte de una relación y estoy dispuesta a afrontarlo. Suspiró- necesitamos un tiempo

'Necesitamos un tiempo', esas palabras rebotaban en mi cabeza ¿un tiempo? Una he creído en esa tan utilizada frase, es más: para mí no existe ese 'tiempo'
-¿Un tiempo? – Dije ahora en voz alta- Cuando te piden un tiempo es para intentar con otra chica, si no les resultan vuelven a ti – lo miré a los ojos- ¿me equivoco?

-Sí, te equivocas. No es para estar con alguien más, somos los dos los que necesitamos pensar un poco ¿no crees? – él hablaba delicadamente, rebuscaba sus palabras como para no decirme algo que pudiera herir mis sentimientos.

-Sí, lo creo- la verdad es que tengo claro que Ikuto quiere terminar conmigo, pero no me haré problemas, así que le 'seguí la corriente'- ahora si quieres puedes retirarte, digo yo.

-pero no lo tomes así – dijo tomando mi mano- esto nos hará bien a los dos.
-¡ESTO NO NOS HARÁ BIEN IKUTO! Sabes perfectamente que no es así, si quieres terminar ¡Dímelo! Nunca haría nada contra ti ni contra tu mamá porque no estamos juntos, es más, a los dos los quiero mucho, son parte de mi familia. ¿Ese era tu miedo? ¿Qué los echara sólo porque tú no sigues siendo mi novio? No lo haré- dije algo más calmado.
-no quiero que todo lo que construimos se caiga- me dijo con un hilo de voz y mirando hacia el piso ¿estaba llorando? –

-lamentablemente se cayó hace mucho rato, ninguno de los dos luchó para que no se destruyera- no pronuncié ninguna palabra más, él ya se había ido de mi cuarto.

Tomé un bolso, no lo había usado nunca así que de otro saqué mi billetera y algo de dinero, me puse un abrigo y bajé rápidamente las escaleras.

-¿A dónde vas?- me preguntó mi mamá que venía llegando- ¡Está Lloviendo!

-no importa, nos vemos- besé su mejilla y salí de la casa.

Caminé sin rumbo alguno, lo único que quería era desaparecer de aquel lugar y no volver en un buen tiempo, no podía creer lo que estaba pasando, es decir: yo sabía que nuestra relación iba de mal en peor pero nadie me dijo 'prepárate, mañana será el peor día de tu vida'.

Con Ikuto aprendí muchas cosas, él le entregó y devolvió toda la felicidad que le faltaba a mi familia, me hizo creer en el amor y que todo es posible con un poco de esfuerzo. Llegué hasta el parque que siempre íbamos, me dio un poco de nostalgia así que desvié mis pasos hacia otro lugar, lejos de aquí. Miré mi celular y tenía muchas llamadas perdidas de mi mamá, ella se dio cuenta de que no me sentía de lo mejor y no pudo hacer nada para detenerme, pero ¡ya está! , lo hecho está hecho y no puedo hacer nada más. La felicidad se te puede ir de un día para otro sin retorno, creo que eso me está pasando a mí ¿quizás no supe aprovecharla? No lo creo, cada momento lo viví como que si fuera el último que iba a estar junto a él.

De tanto caminar me cansé, llegué a ¿una población? Miré desconcertada cada parte de aquel lugar, no soy de aquellas personas que discriminan, pero me aterrorizó. Miré mi cuerpo y estaba toda mojada, sin dudas necesitaba que alguien me ayudase a salir de aquí. Caminé un poco más y elevé mi vista, leí un gran cartel que decía 'Refugio', creí que sería conveniente ir hacia allá, podrían brindarme algún tipo de ayuda.

-Buenas tardes- me dijo un hombre, estaba pasado en años pero su sonrisa era sin pensarlo lo que lo caracterizaba.- ¿Qué necesita esta bella niña?

-Buenas tardes- lo imité- la verdad es que llegué aquí y no sé como regresar- dije sincera- además estoy toda mojada y no puedo volver a mi casa, podrían enfermar.

-¡Aquí podemos ayudarte!- me dijo alegremente- ¿tú donde vives?

-en Beberly Hills – el anciano me miró sorprendido, no podía creer lo que le estaba diciendo.

-¡¿Pero qué hace una niña de tan buena clase como usted en un lugar como este? Es muy peligroso andar por estas calles.

-la verdad es que me perdí, pero no se preocupe, estaré bien.

-ven- hizo un gesto para que lo siguiera y eso hice. Entramos a una gran sala en las que había colchonetas en los pisos y mucha gente que se notaba de bajos recursos en ellas. – no es de lo mejor pero puede servirte de algo, aquí ayudamos a los pobres o indigentes que vienen por un poco de comida o chocolate caliente. ¿tú quieres?

-creo que necesito un poco de café, no tomo leche, disculpe. –

-bueno, igual tenemos café-me sonrió.

-gracias

-de nada, pero acomódate al lado de la chimenea, tu ropa se tiene que secar, puedes enfermarte y eso no es muy bueno que digamos.

-claro –me acerqué hasta la gran chimenea, en realidad estaba muerta de frío y no me incomodaba estar en este lugar, me gustó la idea de que haya gente que sí se preocupa de los que no tienen, el señor tardó unos minutos en traerme un rico café que mi cuerpo añoraba por recibirlo.

-y dime ¿cuántos años tienes? – se sentó al lado mío para poder conversar un poco.

-17 – sonreí- gracias por lo que ha hecho por mí.

- no es nada, es lo que debemos hacer, me encanta hacer esto, si tuviera más recursos lo haría con más gente pero no puedo, el dinero no alcanza.

-ohh, lo entiendo- él me miró desconcertado podía pensar 'tú no lo entiendes, eres prácticamente millonaria', pero no es así, sé muchas cosas gracias a las largas conversaciones que tengo con Tía Souko. – claro que sí – dije casi adivinando sus pensamientos – mi ex novio no era igual que yo, él era de una familia muy humilde, su madre era empleada y por eso le quitaron a su otra hija- al recordar todo se me cristalizaron los ojos, sobre todo en la parte que tuve que decir 'ex novio' en vez de 'novio'- siempre converso con Tía Souko, la madre de él y he aprendido muchas cosas. Me encanta la labor que usted hace, por eso he decidido aportarle en su causa- el hombre me miró sorprendido.

-¿Usted habla en serio?
-Claro que sí- le respondí- mire- saqué mi billetera, tenía conmigo una tarjeta y unos billetes, eran pocos pero cada uno era de 100 dólares, los conté y eran 9

-aquí tiene $900 – los puse en su mano y cerré el puño para que los contuviera- no dude en aceptarlos – dije para que los tomara con confianza- le hacen mucha más falta a usted que a mí.- sonreí.

-Gracias- dijo emocionado, me abrazó- si algún día pudiera devolverlos lo haría.

-no tiene porqué hacerlo, sólo siga con esta hermosa labor- lo abracé nuevamente ¡Cómo necesitaba un Abrazo!. Seguimos conversando por varias horas ante esa chimenea, miré el reloj de mi celular y marcaba exactamente las 9 de la noche.

Contesté la llamada entrante, era mi papá, le indiqué la dirección de donde estaba, no tardó más de una hora en llegar. Me despedí de Tsukasa Amakawa, así se llamaba aquel hombre y me subí al vehículo de mi padre.

Regaños por aquí, retos por allá. Todos en la casa me dijeron algo por desaparecer sin decir nada y llegar a un barrio tan peligroso como ese, sólo hice oídos sordos y no les tomé atención.

Estaba más que dolida por lo que pasó con Ikuto pero una parte de mí se sentía bien, había hecho algo bueno por muchas personas, ellos necesitan un hogar o quizás solamente una cama y yo que lo tengo prácticamente todo no lo sé apreciar.

Después de bañarme y secar mi pelo me acosté, estaba demasiado cansada. Desperté por los ruidos de la tormenta, eran más menos las 4 de la mañana porque miré mi celular. Busqué una bata y mis zapatillas de levantar, encendí la lámpara que estaba en el velador y me acerqué a la ventana, había truenos y relámpagos, esto me gustaba, no sabía porqué.

Busqué una chaqueta impermeable y me la puse junto con un gorro, mis pies los abrigué con unas botas. Bajé cautelosamente las escaleras, llegué hasta la puerta que daba hacia el patio trasero, la abrí cuidadosamente y corriendo me dirigí hasta la sala de música, la verdad es que necesitaba tocar algo quizás sólo estar allí pensando en los buenos momentos que pasé con Ikuto u otros que pasé con mi fallecida hermana.


OJALA LES HAYA GUSTADO :D , DEJES SUS REVIEWS!

ADIOS :)