PERDON, PERDON, PERDON D : por no actualizar antes , pero me habia ido de vacaciones por una semana y media y no tuve tiempo de subir capitulos, porque no lleve mi compu :c

pero para recompensar el tiempo en que no actualiza subiré tres capítulos seguidos :D , asi que este es el primero


-Amu- sentí la dulce voz de Ikuto, me separé de mi mamá y miré hacia la puerta- oh, lo siento, pensé que estabas desocupada, luego vuelvo- se dio media vuelta.

-¡Ikuto!- dijo mi mamá rápidamente- ¡Ven!- el giró, quedando su mirada hacia nosotras.-¿Sabías que Amu es socia de un hogar para personas pobres? – Él abrió sus ojos, mi mamá le hablaba con cierto orgullo- vaya, veo que no te ha dicho nada.

-parece- dijo sarcásticamente.

-bueno, que estén bien- dijo mi madre- debo terminar unas cosas de la empresa. Por cierto, el comercial tuvo más éxito del que esperábamos y las ventas han subido un 75% - me asombré al escuchar esa cifra- eso quiere decir que una parte de las ganancias va hacia ustedes.

-no tiene que hacer eso, Tía Midori- le dijo Ikuto-

-Esas son las políticas de la empresa, Ikuto- le respondió- además te lo mereces- su sonrisa se tornó amplia, luego besó mi mejilla y salió de mi dormitorio.

-¿Qué es eso del hogar para gente pobre?- dijo mi novio alzando una ceja, tomé su mano e hice que nos sentáramos en la cama.

-¿no recuerdas que te conté ayer? –dije preocupada por su falta de atención.

-¿ayer?- hizo un gesto raro como de no entender- lo siento- bajó su mirada- no te puse atención. Me parece lindo que hagas eso- sonrió -¿Sabes?- lo miré- cuando te conocí no esperaba que fueras así de buena.

-Que superficial eres- le pegué levemente en su brazo- no por tener dinero seré de otra forma, que nunca se te olvide ¿bueno?

-bueno – sonrió, tomé su cara con mis dos manos y lo acerqué hasta mí para hundirnos en un hermoso beso.

Mis padres habían ido a una reunión de negocios, Tía Souko se había ido a dormir e Ikuto junto a mí nos quedamos sentados en la sala de de estar conversando.

-Amu- lo miré atentamente- Quiero mostrarte algo-

-¿Qué cosa? – Dije entusiasmada-

-Ven, tenemos que ir afuera para esto.

-¿A la sala de música?- él asintió, entrelazamos nuestras manos y nos fuimos caminando hasta aquel lugar. Suspiré- ¿Qué tienes que mostrarme?

-Esto es para ti- sonrió, me senté en el pequeño sillón que había en el lugar y comencé a escuchar atentamente mientras él cantaba, miles de sentimientos afloraban desde lo más adentro de mi corazón, nunca me esperé que hiciera tal cosa por mí.

-Es…Es hermoso- sequé la lágrima que corría por mi mejilla- Te amo- sonreí y lo abracé.

-la escribí para ti, nos pidieron que hiciéramos una canción en el instituto y no hallé mejor forma de inspirarme que tú. También te amo y mucho- sonrió nuevamente y me besó.

Me vestí con una polera blanca que tenía un diseño rojo junto con un short oscuro y unas sandalias negras (N/A : ropa de Amu en mi perfil c: ) peiné mi cabello, tomé mis cosas y bajé a tomar desayuno. Estaban solamente mis padres y Tía Souko, pregunté por Ikuto y me dijeron que estaba durmiendo, porque ya había salido de vacaciones, no me hice mayor problema y comí. Mis padres ofrecieron llevarme al colegio y acepté.

-¿Estás bien? – Dije llegando al lado de Yaaya, estaba con los ojos hinchados y rojos-¡Yaaya! – la abracé

-mi papá Amu, mi papá- decía entre sollozos.

-¿Qué le pasó a tu papá? – Dije preocupadamente, lo conocía y era un buen hombre, no merece algo malo.-¿Está enfermo?- ella asintió- ¿Qué tiene?

-Cáncer- a mi cuerpo lo sacudió un profundo escalofrío- Tiene Cáncer a los pulmones, Amu.- la abracé con todas mis fuerzas, nunca he tenido un familiar enfermo, pero sé lo que es perder a una de las personas más importantes de tu vida, quizás no fueron mis padres pero sí fue mi única hermana, la única persona que en ese entonces lograba entenderme-

-tienes que ser fuerte, no creo que a tu padre le gustaría verte llorando- sonreí – hay muchos tratamientos hoy en día, con la quimioterapia de seguro que se sanará más que pronto.

-esto no es un simple resfriado. No se le quitará de la noche a la mañana, lo sabes-

-claro que lo sé, pero tengo las esperanzas de que sí se le va a pasar, no te eches a morir, no es el fin del mundo, tu padre cuando menos lo esperes estará bien-

-¿Tú lo crees?- asentí con la cabeza, quizás en unos meses estará bien, pero debo darle ánimo a mi amiga- Eres una gran amiga ¿lo sabías?

-creo que eres la primera persona que me lo dice- reí – quiero que cuentes conmigo para lo que necesites. Te contaré un secreto; el comercial tuvo éxito y me darán más dinero porque las ventas han aumentado en la empresa, tú sabes que no lo gastaré, si necesitas algo sólo dime.-

-muchas gracias, pero creo que tendremos los medios para el tratamiento por algún tiempo, te lo agradezco de todas formas.-

Conversamos un rato hasta que tocaron el timbre de inicio de la jornada escolar, hoy salgo a las 5 de la tarde ¡Qué aburrido!
Química, bueno no me iba tan mal pero tampoco era una experta que digamos. Lenguaje ¡¿Por qué Dios me hace esto?, simplemente odio esta materia ¿Cómo puede haber una profesora tan anciana trabajando en este colegio? La verdad es que necesito una respuesta a esa pregunta.

Matemáticas, gracias por alegrarme el día, no seré una Einstein pero enserio que las amo. Entre eso tuvimos recreos, siempre que llegábamos a la enfermedad del papá de Yaaya, trataba de cambiar el tema lo más rápido posible, no quería que se sintiera mal por lo que le estaba pasando. Luego de todo esto tuvimos el recreo del almuerzo, es una hora en la que debes decidir si es que quieres almorzar en el casino del colegio o afuera, invité a mi amiga a que fuéramos a comer algo afuera, pasé por un restaurant vegetariano, comí Spaguettis con salsa de espinaca y Yaaya se compró un BigMac en McDonals.

-¡¿Cómo puedes comer eso? – dije entre risas, sé que para los demás es de lo más normal comer carne, pero para mí no ¿han pensando antes de que ellos vivían al igual que nosotros? Veo que no, ya que no se concientizan sobre lo que están haciendo.

-Qué tú no seas normal no es mi problema- dijo burlonamente- Amu, no es tan malo

-¡Es asqueroso!- parece que dije eso muy fuerte, toda la gente me quedó mirando. – uups.- reí nuevamente.

Nos demoramos más menos tres cuartos de hora en comer, cuando ya íbamos de vuelta al colegio recibí una llamada.

-¿Cómo está la mujer más hermosa del mundo, después de mi mamá? –sonreí al oírlo decir esas palabras.

-Bien ¿y usted, el hombre más lindo del mundo después de nadie? – rió suavemente.

-mal, te extraño. Hoy no me has dado ningún beso- su tono se tornó como el de un niño cuando no consigue lo que quiere.

-estabas durmiendo, no quise despertarte. Pero si quieres un beso luego podrías ir a buscarme a la salida-

-como quieras, hoy lo único que he hecho fue ayudarle a mi mamá, fuimos al supermercado- sonó aburrido.

-Está bien, tienes que pasar más tiempo con ella ¿no?

-Amu, tú sabes que la amo, pero no me gusta que sea así- ¿Así cómo?, pensé- trabaja y trabaja, pero nunca se preocupa ni de ella misma.

–No es eso Ikuto, ella es una mujer muy esforzada, la verdad me gustaría ser como ella-

-Gracias Amu- A pesar que no lo veía sabía perfectamente que el sonreía

-Y ahora ven a buscarme- le dije autoritariamente

-Claro jefa-reí ante su comentario-Enseguida voy, te amo

-yo también, adiós-


¿Cómo quedo :D? en un rato subo el otro