OLA ! :) volvi con un nuevo capitulo este es mas largo ya que me demore un poco en actualizar
MUUUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS! :D
ojale les guste c:
IKUTO POV
A pesar de que Ikuto había engañado a su novia Amu , su madre aun no entendía cómo era posible que su propio hijo hiciera eso.
-Bueno, pero sólo quiero que me respondas una pregunta – él asintió con la cabeza- ¿Por qué la engañaste con Rima?
-Fue…fue un error, lo reconozco- el chico era ahora la persona que lloraba- yo…soy un estúpido.
-¡Ustedes se amaban!- le insistió su mamá- no puedo creer lo poco hombre que fuiste- él la miró sorprendido- Sí, ¡Poco hombre! – Exclamó aún más fuerte-
-Lo sé, pero no es necesario que me lo repitas cada 5 minutos.- dijo irritado, cansado de esta situación.
-Debo repetírtelo las veces que sean necesarias, hasta que entiendas. Ni siquiera le has pedido disculpas.
-¡Ella no quiere verme ni en pintura! ¿Quieres que vaya y me eche de su casa? ¿Eso quieres? ¿Qué me cierre la puerta en la cara? No haré algo que ella no quiera oír ni ver, ya todo llegó a su fin, podría ir decirle 'perdón' pero las posibilidades que me perdone son 1 en un millón.-
-Te recuerdo que tú fuiste 1 en un millón y lo lograste, cumpliste tu sueño – le dedicó una sonrisa dulce- no pierdes nada con intentar, a menos que tú no quieras volver con ella.
AMU POV
La vida no es siempre como queremos, se puede ver afectada por distintos factores, algunos pueden ser la distancia, el amor, las mentiras o los engaños, finalmente puede ser la muerte. Algo parecido a lo que les pasa a ambos jóvenes, siendo tan inmaduros nunca podrán solucionar nada, lo mejor es enfrentar los problemas.
Lo mejor para esta relación era que llegara a su final, Amu no podía seguir aguantando los múltiples engaños de Ikuto, que por ser una estrella, ahora se creía dueño del mundo.
Pasaron días, semanas, hasta que los dos ya estaban completamente distraídos y ocupados en otras cosas, Ikuto tendría una decena de conciertos alrededor de Estados Unidos y Amu mañana comenzaría el último año en el colegio.
Ella despertó alrededor de las 6:30 de la mañana, apagó el reloj despertador y se dirigió al baño, tomó una larga ducha para poder despertar bien, luego buscó en su closet algo apropiado para ir a su primer día de clases y decidí ponerme un poleron rojo con un corazón en el centro junto con unos jeans oscuros y unas converse rosadas (Ropa de Amu en mi perfil :D )Luego de arreglarse y peinarse, fue a sentarse a la mesa, como siempre su madre le tenía el desayuno preparado.
-¿Estás nerviosa?- le preguntó
-Tal vez, un poco- dijo dudando- nunca es fácil comenzar el año en un colegio nuevo, pero espero que me vaya bien.
-eso esperamos todos, Amu. –
Midori fue a dejar a su hija en auto, se despidieron y ella se dispuso a entrar al colegio, era muy prestigioso y grande.
Al cruzar el umbral de la puerta, decenas de miradas se posaron en ella, era inevitable darse cuenta de que era la 'ex novia de Ikuto Tsukiyomi', el ahora conocido violinista, todo el mundo la conocía como tal. Buscó la oficina del rector, él la acogió muy bien, al tocar el timbre la dirigió hacia su sala.
-¡ATENCIÓN! - al decir esto, todos los jóvenes de la clase de matemáticas los miraron-.
Bueno queridos alumnos, les presento a su nueva compañera, su nombre es Amu Hinamori y espero que la reciban bien, muchas gracias. – se retiró de la sala de clases y la profesora se acercó a Amu.
-bienvenida- le sonrió
-gracias- sonrió tímidamente.
-puedes sentarte allí, si quieres- le apuntó un puesto al lado de una niña, se veía que era sencilla. Ella asintió con la cabeza y de dirigió a su lugar.
IKUTO POV
-¿Cómo es eso de que ella ya no vive acá?- dijo exaltado el joven peliazul
-hijo, calmate- le dijo su madre- desde que Amu volvió de Canadá, en diciembre, vive con su padres en New York
-¿Dijiste New York?- sus ojos se le iluminaron.
-Eso creo- le respondió Souko dudosa.- pero hazme un favor y tranquilízate.
-bueno- respiró ahora más calmado.
AMU POV
En la clase sólo hablaron como una pequeña introducción de lo que pasaría en el año, la verdad es que a Amu le pareció interesante, pero luego de 2 horas escuchando continuamente a la profesora, se le hizo aburrido. No sabía en qué distraerse, así que recordó algo que últimamente la ha tenido muy preocupada, hace más de 4 meses que no tiene su periodo, un gran problema, sabiendo que ella hace 4 meses, aún mantenía relaciones.
'No puede ser ', pensó. Comenzó a contar los días que habían pasado, sin dudarlo, eran muchos.
-¿De dónde eres?- la distrajo la dulce voz de su compañera, era casi inaudible, pero aún así la escuchó.
-de Atlanta- sonrió- es decir, pasé 2 años en Atlanta, en realidad soy de Canadá, Toronto, para ser más específica.
-wow, genial – le sonrió la chica, dejando ver perfectos dientes blancos- ¿vivías cerca del conocido Ikuto Tsukiyomi? – '¿Por qué al lugar que voy, me hablan de él?', pensó Amu.-
-sí, algo cerca.- igual quedó algo aliviada, no la reconoció como todas las personas la han reconocido últimamente. -¿Cómo te llamas? –
- Rikka Hiiragi. Pero dime Rikka solamente.- le guiñó el ojo y siguieron mirando a la profesora.
A las 10:30 de la mañana ¡Al fin! Sonó el timbre del recreo, vale decir que Amu ya casi se estaba quedando dormida de escuchar a la profesora. Salieron a recreo junto a Rikka y fueron a comprar algo al kiosco que había en el gran patio principal, ella eligió una barra de cereal con manzana, mientras que su compañera quiso unas galletas de centeno. No hacía mucho frío, pero tampoco esta caluroso, era un día templado, así que se sentaron en el pasto, debajo de un árbol.
-Tú te me haces muy parecida- la miró de reojo- ¿Segura que no eres cantante, modelo o actriz? - Amu rió a carcajadas.
-segura- le sonrió- quizás nos hemos visto en la calle y por eso se te hago conocida. –Quiso cambiar el tema-
-No lo sé-me respondió Rikka pensando
-¡TU ERES LA CHICA QUE FUE NOVIA DE IKUTO TSUKIYOMI!- gritó tan fuerte que la mayoría de los chicos las miraron, Amu no pudo evitar ponerse roja.- wow que emoción.
-no era necesario que lo dijeras tan fuerte- dijo un poco molesta- no me gusta referirme a ese tema, si es que te importa.
-no hay problemas, te prometo que no nos referiremos más a eso, pero ¡ay, es emocionante!
-ni lo crees- dijo sarcásticamente, Amu.
Amu ya se encontraba camino cuando de repente se vio en la urgencia de llamar a Ikuto, por un momento se tuvo que ver obligada a dejar su orgullo de lado, pero este era un tema de mayor importancia ya que hace poco se había enterado de que Utau tenía una enfermedad grave.
-¿Eres tú? – dijo con un hilo de voz.
-Eso creo- respondió tímidamente Amu.- siento haberte interrumpido, pero…
-Claro que no me has interrumpido- le mintió. Esta era la única forma de comunicarse con ella y no iba a perdérsela.- - ¿Sabes lo que pasa con Utau, cierto?-le preguntó preocupado.
-me lo dijeron hace unas horas- dijo ella tristemente- quiero viajar a Atlanta, no quiero que le vaya a pasar nada.
-mi niña- dijo él con un tono sobreprotector- no le pasará nada, la Angina de Pecho es una enfermedad que la llevas toda tu vida, pero no es tan grave como suena, ahora Utau se encuentra bien, por eso le hacen exámenes. No quiero que te preocupes, no me gustaría verte triste mañana.
-¿Quién dijo que nos veríamos?- dijo ella algo seria- ni siquiera te he dado respuesta, tampoco sabes el motivo de mi llamada.
-lo siento- dijo él algo 'arrepentido' por lo que había dicho- no era para que te lo tomaras así.
-no te preocupes, discúlpame a mí por responderte de esa manera. No era mi intención.
-¿entonces para qué me llamabas?- estaba que reventaba de las dudas.-
- Era para decirte que me encantaría que nos juntáramos cuando llegues, pero quiero que sea algo privado, estoy harta de que nos persigan los periodistas.
-Tú me dices el lugar y la hora- le respondió seguro-
-¿Podría ser en el Central Park? – Ikuto rió a carcajadas.
-¿Crees que eso es algo tan 'privado'? habrán miles de personas, Amu.- le respondió .
-Primero: puedo ir bien tapada, segundo: tú también puedes ir algo tapado. Estamos en invierno, nadie se dará cuenta. – le respondió segura.
-Bueno, después nos ponemos de acuerdo. Espero que estés bien, no quiero que estés triste por lo de Utau, no es tan grave. Te a…-no terminó la frase. – cuídate-
-Tú también- dicho esto cortó la llamada.
La sonrisa de Ikuto no se le borraba por nada del mundo, tardó unos minutos en recobrar la conciencia después de conversar con Amu, no esperaba esa llamaba por nada del mundo. Decidió volver a la conferencia de prensa que estaba realizando en Nueva Jersey.
Amu, por su parte miró el reloj y se dio cuenta que ya eran las 2 de la tarde, se paró de la banca en la que estaba sentada y emprendió camino hacia el departamento, ya le había dado hambre. Mientras caminada nuevamente la duda se acechaba en su cabeza '¿desde cuándo no tengo mi periodo?' '¿Tres, cuatro meses?' '¡Dios, no puede ser!' , exclamaba silenciosamente.
Llegó a su hogar, como de costumbre no había nadie. Comenzó a ordenar y terminó cerca de media hora después, ya que no era mucho. Cómo ya estaba mencionado Amu no sabía cocinar, así que en un tazón preparó Yogurt con cereal.
El cansancio la mataba, en mucho tiempo no se había levantado tan temprano como hoy, lavó la loza y fue a su dormitorio a descansar. Eso de 3 horas después despertó con unas ganas horribles de vomitar. 'Esto no debería estar pasando', pensó la chica. Para ella era lo más terrible que le podía pasar en la vida quedar embarazada. Primero: tenía sólo 17 años, toda una vida por delante y segundo: 'Ikuto Tsukiyomi' era el chico del momento, cómo lo acosarían si es que se fuera a convertir en padre. Lavó sus manos y dientes y volvió a la cama, esta vez no pudo dormir, pero sí vio televisión un rato, unos minutos después decidió llamar a su madre.
-¿Mamá?- le preguntó
-Amu, no esperaba tu llamado. ¿Cómo estás? –dijo calmadamente.
-Más o menos, con todo lo que está pasando con Ikuto.
-¿Ikuto? – la mamá de Amu estaba atónita por lo que había escuchado- ¿Hablaste con él?
-Sí, lo llamé, debía comunicarme con él. Mañana nos juntaremos o quizás pasado. –
-espero que solucionen las cosas. ¿Cómo te fue en tu primer día en el colegio?-
-Bien, me recibieron bien. – le contestó algo alegre. – mamá, sé que puedo confiar en ti, eres la persona que me dio la vida y estoy completamente segura que puedo decirte mis cosas y tú me apoyarás ¿cierto?
-me preocupas con tus palabras, Amu ¿qué pasa?- ella dudó un poco en contestarle aquella pregunta a su madre, no sabía cómo iba a reaccionar- ¡Responde!.
-Lo que pasa es que…- los ojos se le aguaron de tan sólo pensarlo- estoy con atraso mamá- dijo rápidamente.- hace mese que no tengo mi perido, hace unos minutos vomité y no sé, esto no es normal
-¿Qué…?- ella no lo podía creer, su hija podía estar esperando un bebé.- Amu yo…no sé qué pensar. Siempre te repetía que te iba apoyar en todo, pero… a ver, ¿Cuándo fue la última vez que tuviste relaciones con Ikuto?-suspiró por lo que le iba a responder su hija.
-fue cuando fuimos a Canadá, mamá. No usamos protección- dijo después de un rato, su voz se quebró en llanto.
-No llores, mi amor. Todo saldrá bien, sólo tienes que prometerme que pase lo que pase, serás responsable por tus actos.
-Te lo prometo mamá, lo único que quiero es que esto sea una pesadilla, anhelo poder despertar de este mal sueño.
Después de terminar de hablar con su madre, Amu decidió prepararse algo de comer así que se hizo un sándwich de palta y volvió a su dormitorio, no tenía nada más que hacer.
Recibió una llamada.
-¿Quién es?- no había visto el identificador de llamadas.
-Soy Ikuto- se le dibujó una sonrisa en el rostro al saber que era él.- ¿no tienes mi número? Qué raro.
-no es eso, es que no vi quien era. – se excusó.-¿por qué llamas?-
-tu mamá…- ¡ooh no!, pensó Amu. No podía ser que su madre ya hubiese llamado a Ikuto, ni ella no había hecho aún.- ¿Es verdad?
Suspiró- no es nada seguro, quiero que sepas que…
-Me harías el hombre más feliz de todo el universo- si alguien estuviese a más de 10 metros de distancia de Ikuto, hasta esa persona podría notar el brillo que había en sus ojos.-
-Ikuto, es sólo un atraso, ni siquiera sé si es que en verdad estoy esperando un bebé. Además ni siquiera hemos vuelto-
-aunque no volvamos, linda. Igualmente sería el hombre más feliz del mundo si es que me fueras a hacer padre. Me encantaría que tú fueras la madre de mis hijos.
-ya basta de hablar de eso- dijo ella en un tono serio- puedes querer muchas cosas, pero no todas se harán realidad. Tengo sólo 17 años ¿se te olvidaba?
-ya disculpa. Sólo espero que estés bien, mañana en la mañana estaré llegando a NYC. Tú me llamas ¿cierto? Es que no quiero interrumpir si es que estás en clases.
-Bueno, yo te llamo.- le respondió más calmada-
-podríamos aprovechar de ir al doctor, así salimos de las dudas.
-Lo que quieras-dijo ella 'rendida', de todos modos debía aceptar que su falta de responsabilidad le iba a salir muy caro.- ¿Dónde estás ahora?-
-En el hotel, ya tengo mis cosas listas para irnos.-
-aah – bostezó – tengo sueño.
-¡Son las 7 de la tarde Amu! – Ikuto rió, no podía creer que a estas horas tuviera sueño.
-Me desperté a las 6, aunque no debería tener sueño, dormí más menos 3 horas.
-es el bebé, mi amor.
-primero: no estoy embarazada- dijo insegura- y segundo: no soy tu amor-
-¿Ves? Es bebé te tiene tensa- bromeó
-¿Sabes Ikuto? Me hartaste, no soporto tus súper 'bromas' – Amu no esperó ni un minuto más y cortó la llamada telefónica.
Realmente las hormonas le estaban jugando una mala pasada, este cambio de humor, nauseas y sueño no eran normales en ella. Sé quedó sin hacer nada por mucho tiempo, hasta que sintió la puerta principal y se dirigió hacia el comedor.
-Hola papi- lo saludó amablemente.
-Hola- dijo seco.- '¡ooh no!' , pensó ella nuevamente. Suspiró
-¿mi mamá ya te vino con el cuento?- le dijo ella rendida-
-¡No puedo creer lo que hiciste, hija! ¡Te creí más inteligente!- se sentó en un sillón y Amu al frente de él
-Yo…lo siento –no tuvo más remedio que mirar el brilloso piso de parquet.- pero lo hecho está hecho. Todos cometemos errores, papá-
-Lo sé- tomó las manos de su hija, no podía creer lo que le ocurría a su único 'bebé', a su pequeña Amu- Espero que él sea responsable y que se preocupe por ambos, todavía no se me olvida de que te dañó mucho, mi niña.
-Todavía no es seguro de que tendrás un nieto- dijo con un hilo de voz, ha repetido esta frase más de un millón de veces en el día.- además, he estado hablando con Ikuto, mañana nos juntaremos y conversaremos.
-¿Él sabe lo que te ocurre?- Amu asintió con la cabeza.- Te amo, hija. No quiero que nada malo te pase y te apoyaré en todo, no puedo hacer nada más. Tampoco estoy en posición de juzgarte, tu mamá quedó embarazada a los 19 años.
-Te juro que no quiero ni pensar en qué pasaría si es que efectivamente estoy esperando un bebé.-
-Tienes todos los síntomas, lo único que podrías hacer es hacerte responsable de él.- instintivamente se abrazaron, era lo mínimo que podían hacer, ya no quedaban palabras para expresar lo que ambos sentían.
Después de conversar por largas horas decidieron que era tiempo de dormir, Amu se despidió de su papá y se fue a su habitación.
No soñó nada en específico, sólo esta típica pantalla negra que a veces vemos por las noches. A la mañana siguiente se levantó a la misma hora del día anterior [06:00 AM], buscó toallas y se dirigió al baño, en él había un gran espejo que ocupaba casi toda una pared, una vez después de bañarse Amu se quedó mirando su silueta por largos minutos, tocaba su vientre y se daba cuenta de lo cambiada que estaba. Ya no tendría su vida de adolescente que tanto le ha costado llevar; problemas por doquier. Pero de lo que estaba más que segura era de que tendría el apoyo incondicional de Ikuto y de toda su familia. Buscó en el closet y decidió vestirse por una polera blanca y encima una camisa a cuadros junto con unos jeans y unas botas negras (Ropa de Amu en mi perfil), luego de estar lista tomó desayuno con sus padres, un poco después de terminar lavó sus dientes y se fueron rumbo al colegio.
-Hola ¿Cómo estás? – el pregunto Rikka al llegar.
-Bien- sonrió-
Siguieron conversando por largos minutos hasta que tocaron el timbre de la entrada. Las clases fluyeron normalmente, Amu estaba nerviosa por lo que ocurriría después, en el último recreo decidió llamar a Ikuto, quedaron de acuerdo en que a las 3:30 se juntarían en 'Su árbol'.
'¿Su árbol?', se preguntarán; pocos días después de cumplir 7 meses de noviazgo, Ikuto y ella fueron al Central Park, se sentaron bajo un árbol y conversaron mucho tiempo, la verdad es que pasaron un día encantador, días después Ikuto llegó a la casa con la noticia de que había 'comprado' ese árbol y su nombre era Amu Hinamori y así los cuidadores del C.P colocaron una placa al lado de la gran planta con el nombre de la respectiva dueña.
-¿Qué pasa?- le susurró su compañera de banco- ¿Estás bien?
-no- la miró con una cara afligida- muero de ganas de ir al baño- dijo con algo de vergüenza
[Otro síntoma de embarazo es que quieres ir al baño cada poco tiempo]
-Pues ¡pídele permiso a la profesora y anda!- le respondió Lucía.
-Bueno.- Amu le hizo caso a su compañera y efectivamente la dejaron ir. Volvió a la sala de clases y esperó hasta que las clases concluyeran.
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