Cap I: La presentación.
Todos estaban reunidos en el salón de la mansión Malfoy, mientras un cuerpo de una persona flotaba en el aire con sus ojos cerrados, en estado inconsciente. Todos los presentes tenían sus ojos fijos en el ser que mantenía ese hechizo en la pobre infeliz que giraba sobre sus cabezas. Algunos, con una mueca de desquiciada felicidad en sus rostros, otros, como Draco Malfoy, con una notoria repulsión.
- ¿Sabes quién es Draco?- el chico comenzó a temblar y un sudor frió comenzó a mostrarse en su frente. Discretamente le dedicó una mirada suplicante a su madre para que lo rescatara de esa situación, lamentablemente ella nada podía hacer.
- No... – fue sólo un susurro, pero suficientemente alto para llegar a los oídos del Señor Tenebroso.
- ¡Oh, claro! Por supuesto que no la conoces. Difícilmente tu cursarías una asignatura cómo esa. Severus… ¿tu me podrías decir quién es?- sus rojos ojos se clavaron en aquellos a quien iba dirigida la pregunta; fríos, sin brillo ni emoción. El ex profesor de pociones se acomodó en su asiento y contempló el cuerpo.
- Claro que la conozco, es la profesora Charity Burbage, imparte la asignatura de Estudios Muggles en Hogwarts- y retiró la vista con una evidente mueca de asco.
Con un movimiento de la varita del Señor Tenebroso, el cuerpo de la profesora de Estudios Muggles comenzó a retorcerse en el aire y sus ojos fueron abiertos de golpe. El Señor Tenebroso comenzó a dar vueltas por la habitación evidenciando su ira. Cuando paró con sus paseos, clavó su mirada en ella y la señaló con su largo y huesudo índice izquierdo.
– Esta mujer enseña en sus clases que entre un muggle y un mago no hay diferencias, sino muy por el contrario, que todos fuimos creados por igual. – las frases fueron escupidas con la mayor de las iras que un hombre pueda poseer. Tomó aire y prosiguió con su descarga – Es inconcebible que se pueda hacer esa afirmación, es más, no podemos permitir que los muggles gobiernen este mundo y nos mantengan a nosotros escondidos como si no existiéramos, porque NO somos iguales, somos evidentemente superiores y nuestra pureza de sangre lo confirma. Tampoco podemos permitir que de ellos nazcan criaturas que usurpen nuestro poder, esos malditos sangre sucia. También deben someterse a aquellos que por generaciones han mantenido su sangre pura – finalmente descargó toda su ira en la profesora Burbage, la cual gritó de dolor ante la descarga de la maldición crucio.
Mientras tanto comenzó a acercarse una mujer en la que nadie había percatado, estaba cubierta por una larga túnica negra que la cubría por completo y su rostro estaba vedado por la máscara mortífaga.
- ¡Avada Kedavra! – el resplandor verduzco iluminó toda la estancia y esos ojos suplicantes quedaron completamente abiertos y sin vida, fijos en los negros ojos del profesor de pociones que ni se inmutaron con la muerte de la desgraciada mujer. Sin embargo, si se fijó en aquella que se paró junto al Señor Tenebroso haciendo una inclinación de cabeza a modo de respetuoso saludo.
Lord Voldemort se giró en dirección a la recién llegada y con el dorso de su mano acarició la mejilla de la máscara, provocando que ella ladeara su cabeza aceptando la caricia.
Todos los presentes admiraron con sorpresa la situación que se estaba dando y otros, como Bellatrix Lestrage, con una creciente indignación. Severus Snape no pudo ocultar su curiosidad por aquella mujer misteriosa, ya que conocía a todas las mujeres seguidoras de Voldemort, pero a aquella, a pesar de la máscara que llevaba en su rostro, no lograba reconocer. "alguna nueva seguidora, seguramente hoy será presentada" pensó mientras le dedicaba una mirada escrutadota.
- Supongo que todos se preguntarán quién es "mi invitada" – dijo Lord Voldemort, sin quitar la mirada de la mujer enmascarada a quien seguía acariciando. Hubo un absoluto silencio, obviamente ninguno de sus seguidores se atrevió a enfrentar al Señor Tenebroso so peligro de maldición imperdonable. Lord Voldemort saboreó con deleite el terror que provocaba en ese montón de brujos y brujas que no se atrevían a enfrentarlo, y que si seguían a su lado era por temor a perder sus vidas...o su fortuna, porque Lord Voldemort no sólo se apoderaba de sus vidas, sino también echaba mano a sus posesiones – ella...- recorrió con la mirada a sus súbditos mientras la señalaba – será... – posó sus rojos ojos en Bellatrix – Lady Voldemort...
Hola chics, espero que hayan disfrutado de este primer capítulo. Es mi primera historia así que estoy dispuesta a recibir todos sus comentarios.
Agradezco a Anita Snape por alentarme en esta loca aventura, por ser mi beta y hacer tan buenos comentarios y sugerencias
Ahora ustedes juzguen...
