Bueno, lo de siempre, nada me pertenece. Los maravillosos personajes fueron creados por la mente brillante de JKR, yo sólo los tomo prestado para ubicarlos en un universo paralelo.
No lucro con ellos...lo juro!, sólo lo hago por entretención
Y ahora, a leer...
Cap. VII: Boda y caos
Hermione Granger se encontraba vestida completamente de blanco y su mente estaba atada bajo la maldición Imperio, quería gritar, llorar y escapar lo más lejos que pudiera de ese horroroso lugar, pero su cuerpo estaba quieto ante un altar de piedra labrada y su rostro, aunque vedado por la mascara mortífaga, sonreía al horripilante ser que tenía frente a sí.
Un mago alto y delgado, con aspecto de desnutrido sostenía un libro donde inscribía los nombres de Lord y Lady Voldemort, obviamente no tenía permitido utilizar los nombres verdaderos de ambos dado su origen muggle. De acuerdo al pensamiento del Señor Oscuro, la unión debía ser abundante en grandeza y por ningún motivo se haría referencia a su asqueroso origen muggle.
La ceremonia se estaba celebrando en el salón de baile de la mansión Malfoy exquisitamente decorado para la ocasión, pequeñas sillas con cobertura de tela blanca, delicadas flores en tonos pálidos en cada esquina de la habitación, en el fondo una gran chimenea de mármol gris y pequeñas velas encendidas que flotaban por el techo deban un ambiente de sobria elegancia. Colagusano se había esmerado en complacer a su señor, su vida dependía de que todo se viera perfecto, para ello se había hecho asesorar por la mismísima dueña de casa, Narcisa Malfoy, quien con su buen gusto y elegancia había aportado la mayoría de las ideas para la decoración.
Los invitados estaban ataviados con sus mejores tenidas de gala, el silencio era sepulcral, salvo por las breves intervenciones del mago desnutrido que oficiaba la ceremonia y del rechinar de dientes de Bellatrix Lestrange. Severus Snape estaba ubicado en la última fila, observando cada movimiento, cada mirada, cada susurro, …cada pensamiento para que nada hiciera peligrar el desarrollo de la ceremonia. Finalmente el enjuto mago hizo la pregunta de rigor:
- Lady Voldemort, ¿acepta usted por esposa a Lord Voldemort? – los dientes de Bellatrix estaban siendo sometidos a tal presión que en cualquier momento reventarían en mil pedazos.
- Si, acepto – su mente gritaba desesperadamente que no, pero sus labios pronunciaron la que sería su sentencia de muerte. Aquella orden silenciosa que susurraba la respuesta a su mente y la palpaba con sus labios.
- Lord Voldemort, ¿acepta usted por esposa a Lady Voldemort? – Bellatrix se levantó de su asiento a la espera de la respuesta de su señor, como si el verla, ahí, levantada, como a una amante abandonada lo pudiera hacer cambiar de idea. Narcisa tiraba de su túnica tratando que volviera a su lugar, pero por más que lo hacía no lograba hacer entrar en razón a la loca de su hermana.
- Si, acepto – un gruñido de odio y rabia fue lanzado por la viuda de Lastrage mientras era sujetada por ambos brazos para que no se abalanzara sobre los novios.
- Los declaro, unidos en nombre de la magia – el desnutrido mago cerró el libro y procedió con el intercambio de argollas, finalmente hizo firmar un enorme libro con el contrato de nupcial yh dio por terminada la ceremonia retirándose del lugar sin prácticamente ser visto por nadie.
Lord Voldemort acercó lentamente su desfigurado rostro al de flamante novia, rozando sus inexistentes labio con los marcados por la máscara plateada sellando el enlace, se separó un poco para apreciar su rostro y saborear el terror que emanaba la chica y acarició suavemente la máscara que cubría el rostro de la mujer con uno de sus largos dedos cadavéricos y ésta lentamente se fue desintegrando para dar a conocer la, hasta ahora, anónima novia.
- ¡PERRA, SANGRE SUCIA! ¿CÓMO TE ATREVES A ENGAÑAR A MI SEÑOR?...YO...- un silencioso desmallius lanzado por Snape golpeó la nuca Belllatrix acallando abruptamente su colérico discurso, fue sacada del lugar sin hacer ruido por Lucius quien se apresuró en regresar al salón.
- Amigos míos, este es un día de celebración – todos sus seguidores lo miraban sin entender muy bien cómo es que su señor había terminado desposado con una sangre sucia, pero nadie se atrevía a preguntar – hoy comienza mi reinado de oscuridad, el ministerio está bajo nuestro poder – los mortífagos comenzaron a aplaudir y gritar de emoción – Dumbledore ya no molestará más ni meterá su enorme nariz donde no debe – los gritos comenzaron a elevarse en volumen y el descontrol comenzó a hacerse presente. Una vez hecho el silencio, comenzó a explicar su plan de acción – El bueno de Dolohov nos trajo una importante noticia, el chico Potter está escondido en la casa de los traidores a la sangre de los Weasley. Lo quiero vivo, ¡tráiganlo inmediatamente!
Una a una se fueron dando las explosiones y una estela negra era el único rastro que dejaron de su aparición. El único que quedó en el salón fue Snape, quien lentamente se acercó al señor Tenebroso, se posó a sus pies y en un susurro casi imperceptible habló:
- Mi Lord, sus habitaciones están preparadas, por favor llámeme cuando necesite saber si la fecundación fue realizada, tendré la poción lista para usted. – y sin levantar una sola vez su vista se retiró del salón dejando a la pareja a solas, cuando ase encontraba a dos pasos de salir de la habitación se tuvo que detener ante las palabras de su actual amo.
Sin siquiera dignarse a mirar a su fiel servidor susurró – Gracias, Severus, pero antes respóndeme una pregunta – ahora si clavó sus rojos ojos en los negros del ex espía con una mirada cargada de desconfianza – ¿por qué mi esposa fue desmemorizada?
Snape sostuvo la pesada mirada del señor Oscuro sin inmutar su rostro y respondió con toda sinceridad.
- Escuchó nuestra conversación, mi Lord, por lo tanto conoce que su origen muggle es falso, eso podría ocasionar ciertas...complicaciones si ella se empeña en hacer válidos sus derechos como descendiente de dos de los fundadores de Hogwarts – y en actitud de culpabilidad y humillación inclinó su cabeza y agregó – ciento haber obrado sin su consentimiento, pensé que era lo mejor.
La actitud servil y sumisa del que consideraba su mano derecha alejó todo rastro de desconfianza y resquemor de la mente del mago oscuro, así que en un gesto que demostraba que la confianza estaba intacta dio la espalda despreocupadamente a su siervo, tomando de la mano a su reciente esposa y se alejó camino a sus habitaciones.
- Tienes razón, Severus, fue lo mejor – agregó antes de desaparecer tras la puerta.
SS&HG
Harry no podía creer que lo que estaba diciendo tía Muriel fuera verdad, el señor Elphias Doge estaba rojo de rabia mientras, la mal intencionada de Muriel, sacaba a relucir detalles tan íntimos de la vida del fallecido director de Hogwarts. Tan absorto en sus pensamientos estaba que no se percató que Ginny estaba a su lado y lo observaba como si le hubiesen crecido las orejas o la nariz.
- ¿Qué te pasa, Harry?
No sabía por dónde comenzar a contarle las novedades, pero no importó mucho ya que en ese momento una luz atravesó el toldo que cubría la pista de baile y un alce con una voz fuerte y grave habló con la voz de Kinglsley Shacklebolt:
- El ministerio ha caído, Scrimgeour ha muerto. Vienen hacia aquí.
El pánico se hizo presente en todos y cada uno de los invitados, Harry tomó fuertemente de la mano a Ginny y juntos buscaron a Ron, una vez que lo encontraron, los tres, desaparecieron.
SS&HG
Severus Snape palpaba con sus dedos la pequeña botellita que contenía la prueba de embarazo, había sido convocado hace algunos minutos para tomar la prueba a la joven mujer. Esa maldita mujer había puesto de cabeza su vida y la misión que había puesto en sus manos el viejo loco de Dumbledore, ahora debía idear alguna forma de mantenerla viva, a ella...y al hijo que llevaba en su interior.
Rogaba con todas sus fuerzas a Merlín que el señor Tenebroso no se hubiese percatado del engaño, rogaba para que nunca se enterara que el hijo que llevaba Granger no era de su sangre sino la de él. Su hijo, ¡un hijo¡. Nunca se había planteado la paternidad como una posibilidad, siempre vislumbró su vida en soledad, él menos que nadie podía darse el lujo de formar una familia, su vida se podía terminar al más mínimo error cometido y ahora todo se había puesto patas arriba. Ahora tenía un hijo, que antes de nacer ya había sido sentenciado a muerte, no podía entender en qué minuto razonó que la brillante idea de esa insufrible sabelotodo era inteligente y viable.
Golpeó suavemente la puerta de la habitación del señor oscuro y esperó pacientemente la invitación a entrar. Su alma casi se va al suelo al ver las sábanas cubiertas de sangre y a una semimuerta mujer tendida boca abajo en ella, su espalda estaba atravesada por largos y profundos rasguños, su alborotado cabello estaba aún más esparcido y había grandes cantidades de mechones esparcidos por toda la cama. El señor tenebroso estaba sentado en uno de los sofá a los pies de la cama y se saboreaba con adoración, los dedos de largas uñas.
Sabía lo sádico que era ese demente con las mujeres en la cama, más de una vez se tuvo que deshacer de un cuerpo de alguna desdichada que pensaba que encamándose con él lograría alcanzar la gloria y el poder, pero cuán equivocada estaba ya que lo único que lograba era un pasaje directo al infierno. ¡Pero se trataba de su esposa!. Ya sabía que lo que menos había era amor, pero la había escogido para que le diera un hijo, aunque fuera para hacer una estúpida poción, pero se suponía que la trataría de manera distinta. ¡Qué estúpido e iluso fue!, ese demente jamás cambiaría y él había entregado a la chica en bandeja en las manos de ese loco, ¡por Melín!, ¿qué había hecho?
- Después de que hagas la prueba la llevas a su habitación, no la quiero volver a ver – el siseante sonido de la voz de Lord Voldemort hizo hervir aún más la sangre de Snape quien se apresuró e llevar a cabo la prueba. Dio a beber el líquido a la chica y comenzó a recitar el hechizo que daría a conocer la condición de embarazo.
- Mi Lord, Lady Voldemort está embarazada – y sin esperar respuesta tomó en sus brazos a la joven y salió de aquella repugnante habitación apresuradamente.
Hola otra vez,
Lo sé, fue cortito. También me odiarán por hacer pasar a Hermione por tan horrible experiencia, pero era necesaria para que el plan siguiera en curso.
No me odien, hay cosas que deben pasar si o si.
Recibo toda clase de críticas y maldiciones.
Diosa Luna: Siento mucho no haber librado a Hermione de la noche de bodas, pero así es como Voldy no descubre el egaño (por ahora). Gracias por leer y comentar
Persfone: Chica! ya actualicé...y creo que me demoré menos que la última vez. Espero que sigas leyendo esta historia.
A todos, muchas gracias por la paciencia que me tienen, sé que tardo mucho en actualizar, pero el maldito trabajo me mantiene esclavisada. Con mi esposo tenemos planeado irnos a vivir al campo y cultivar nuestra propia comida, criar a nuestros hijos de manera salvaje y natural (tendrán que cazar algún animal si quieren comer carne) y de esta forma dispondremos de más tiempo para hacer las cosas que realmente nos hacen feliz. Aunque no me quejo de mi trabajo...sólo que es mucho trabajo!
Mil gracias a todos y ahora a comentar!
