Lo de siempre...nada me pertenece, salvo la loca idea de situar a los personajes de la señora JKR en un escenario alternativo, no lucro ni gano nada, salvo la satisfacción de leer los reviews de aquellos que siguen mi historia.
Cap. 8: Deja vù
Seis días habían pasado desde que se encontraba en aquel lugar. Lo último que recordaba era estar en la casa de sus padres ultimando los detalle para partir a la casa de los Weasley cuando escuchó una explosión, lo demás es todo una nebulosa incomprensible de imágenes y frases sueltas; sus gritos de dolor, "poción", "Gryffindor", se recordó a si misma contemplándose en su vestido de novia mientras era rodeada con ternura por unos brazos de un personaje desconocido, luego esos mismos brazos se alejaban y con una de sus pálidas manos empuñaba una varita directa a su cabeza, el sentimiento de angustia creció en su pecho y unas últimas palabras dichas por el extraño hombre retumbó como eco mal sonante en su mente: "Obliviate...". A partir de ese momento su mente se aclara sólo desde su "matrimonio" con el-que-no-debe-ser-nombrado.
Cuando despertó de la inconsciencia estuvo una tarde entera en la tina tratando de sacarse en vano, la inmundicia que sentía al haber sido tocada y violada por ese asqueroso ser, pero por más que frotaba y jabonaba esa sensación no se iba. Sabía que a la comida le colocaban algún sedante porque siempre caía rendida después de comer y por las noches sentía que alguien entraba en la habitación a curar sus heridas, esa noche se negó a cenar ya que estaba decidida a encarar a quien fuera que la estuviera curando. Su corazón le decía que ese alguien era su ex profesor de pociones y esa noche le diría unas cuantas cosas que le tenía guardada, comenzando por su complicidad con el innombrable para someterla a un matrimonio que ni en sus más horrorosas pesadillas se imaginó.
Esperó junto a la ventana y al sentir el giro de la manilla y el lento abrir de la puerta, vino a ella una sensación de haber vivido antes esa misma situación, pero eso era imposible, porque jamás había estado junto a la ventana a la espera de alguien y como un flash apareció en su memoria una imagen de ella arrebatándole de las manos de un personaje que no logra identificar una pequeña botella que se la toma de un sorbo.
- Granger, no volveré a repetir la pregunta así que más le vale decirme que es lo que hace despierta a esta hora y con el estómago vacío – el mago le compuso su mejor rostro de irritación, pero Hermione aún estaba tratando de que no se le escapara de su mente esa imagen que de seguro era un recuerdo de su malograda memoria - ¡Granger, baje de su nube de una buena vez! -
El grito de su ex profesor la sacó de su recuerdo y la devolvió a la realidad de una manera desagradable, ya que lo primero que vio fue el iracundo rostro del mago que se notaba al límite de su paciencia. Rápidamente reaccionó y se acercó con furia donde el hombre y con todas sus fuerzas levantó una de sus manos y lo golpeó en su mejilla izquierda.
- ¡Pero qué significa esta insolencia! – Snape echaba chispas por los ojos mientras que con una de sus manos se masajeaba la dolorida mejilla.
- ¡Eso – apuntó con su dedo índice la enrojecida cara del maestro - es por permitir que me hicieran esto! – se señaló la alianza de su dedo anular – ¡y esto! – abrió su bata para mostrar las cicatrices de su cuello y clavícula.
Los ojos de la chica se anegaron de lágrimas que rápidamente apartó de un manotazo mientras Snape la miraba de arriba abajo aún perplejo. El maestro recuperó su compostura habitual y con una indiferencia que rayaba en la crueldad apartó su mirada de la chica y comentó:
- No sé de qué se escandaliza, por lo demás no soy quién para cuestionar una decisión del Señor Tenebroso. Ahora recuéstese, aún tengo que aplicarle unos cuantos ungüentos – y con más brusquedad de la que realmente quería ejercer, la empujó a la cama.
Hermione no daba crédito a lo que su ex maestro le decía y de un brinco se alejó del alcance del hombre que ya se aproximaba con los dedos untados con alguna rara poción de aspecto viscoso.
- ¡Ni se le ocurra tocarme! – lo amenazó apuntándolo con su dedo índice - ¡Quiero que me explique ahora mismo que mierda está pasando aquí! Oh…
- ¿Oh qué, Granger? – la cortó con brusquedad, mientras acercaba peligrosamente su rostro al de la chica quedando apenas unos centímetros de su nariz - ¿Se escapará?, ¿Me seguirá golpeando…insultando? – la chica perdió el habla ante la mirada cargada de odio que le profesaba el oscuro mago – Deje de decir estupideces, de aquí no saldrá si el Señor Tenebroso no lo quiere y si tanto desea satisfacer su curiosidad vaya y pregúntele usted misma a Lord Voldemort, seguramente él estará encantado de responder a cuanta pregunta circula por su sabionda cabecita.
El tono burlón sólo hizo aumentar la ira de la muchacha, pero que inmediatamente fue reemplazada por el terror al ver abrirse la puerta de la habitación y entrar por ella al mismo Lord Voldemort.
- Lamento interrumpir tan… agradable conversación, pero se me antoja hacer uso de las obligaciones conyugales de Lady Voldemort – la mirada lasciva del mago logró aterrar a niveles extremos a la joven bruja que en un vano instinto de protección cruzó sus brazos sobre su pecho y miró suplicante a su ex maestro a que la sacara de ese lugar – Severus, déjanos solos – fue la orden dirigida a su más leal siervo.
Snape apretó tanto los dientes para que su ira no fuera reflejada en su rostro que por poco los quiebra. El muy bastardo quería abusar nuevamente de la joven cuando aún no se recuperaba del todo de su "noche de bodas". Tenía que alejarla de él, lo antes posible
- Mi Lord, estoy aplicando unas pociones curativas, Lady Voldemort se encuentra aún débil y… - la mirada del señor Tenebroso no daba espacio a replicas, pero así y todo continuó con su explicación – no se encuentra en condiciones para una visita conyugal.
El descontrol estaba a punto de apoderarse del maestro de pociones, respiró profundamente tres veces y esperó la respuesta del asqueroso ser que llamaba "amo".
- Seré cuidadoso, ahora ¡vete! - fue la escueta respuesta del mago oscuro, pero Snape no se daría por vencido tan rápido.
- Insisto, mi Lord…
- ¡Que te vayas, AHORA! –
Decidió retirarse de la habitación no tentando más su suerte y con una inclinación de cabeza se retiró del lugar no sin antes mirar por última vez el desfigurado rostro de horror de la muchacha
– Llámeme si me necesita, Mi Lord – agregó antes de salir
SS&HG
No había pasado una hora cuando sintió el doloroso llamado del Señor Oscuro; previendo la escenas que encontraría, cargaba en el bolsillo de su túnica un par de frascos con pociones que debería suministrar a la joven, pero su imaginación fue superada por la horrible escena con la que se encontró al entrar en la habitación; Lord Voldemort miraba distraídamente por una de las ventanas del cuarto, mientras la bruja gemía dolorosamente sobre la cama, nuevamente empapada en su propia sangre.
- Lleva varios minutos así – fue el único comentario del despiadado ser que ni siquiera volteó la mirada.
El maestro de pociones examinó a la joven y le suministró las pociones que precavidamente llevaba consigo, pero sopesando la gravedad del asunto, se levantó raudamente fuera de la habitación.
- Voy por un medimago, la chica está con síntomas de pérdida – y sin más dejó a ambos personajes en la habitación. Sabía que el señor Oscuro no dañaría más a la joven si eso afectaba también al bebé.
Al día siguiente Lord Voldemort se reunió con su fiel servidor para darle instrucciones y conocer del estado de su "ingrediente principal".
- Mi viaje no tiene plazo de retorno, así que agradeceré que vigiles por mí a esa mal nacida, no quiero que le pase absolutamente nada a la criatura.
Severus Snape no daba crédito a lo que oía, si el culpable del estado y casi pérdida del bebé era sólo de él, si no la hubiese maltratado y torturado, la criatura jamás habría corrido peligro. Aprovechando la situación, planeó una forma de mantener a Granger alejada de ese monstruo y a la vez cumpliendo los deseos de su señor.
- Mi Lord, ya que su tiempo de ausencia será indefinido, agradecería considerar la posibilidad de enviar a Lady Voldemort a Hogwarts, en pocos días más comenzarán las clases, así podré mantenerla vigilada y a salvo de las frecuentes visitas de Bellatrix – Esperaba que sus argumentos fueran suficientes para que el mago oscuro aceptara su proposición.
- Me parece prudente – razonó no sin antes añadir – pero mantén oculto su estado y por sobre todas las cosas: ¡que no se te pierda de vista!. Esa bastarda aprovechará cualquier oportunidad para ir tras los pasos de Potter.
Y sin añadir ningún otro comentario se alejó con pasos calmos de la habitación dejando sólo al nuevo Director de Hogwarts sumido en sus pensamientos.
Una nuevo capítulo antes de acabar el 2011...al menos por acá aún faltan tres horas y 32 minutos para dar la bienvenida al 2012
Muchas gracias a las que aún esperan la actualización de esta historia
Diosa Luna: Hola loquilla, mil gracias por comentar...pues, la verdad es que el matrimonio es legal, legal...fue una ceremonia mágica con votos y todo, por lo que Hermione está amarrada por contrato nupcial con cara de serpiente. Como pudiste leer, Severus ha estado cuidando desde las sombras a Hermione y en este capítulo arriesgó bastante por no dejarla sola con ese sicópata, el próximo capítulo comienza el torbellino de sentimientos. Nos vemos el próximo año!
AliceC.-Whitlock: Aliceeeeeeeeeeee!...a Belatrix hace rato que se le arrancan las cabras para el cero...está loca, loca, loca...a Hermione aún le quedaban penurias por sufrir, pero Severus cuidará de ella...te lo aseguro. De su memoria aún nada, pero ya comienza a tener esos flashes que ella llama deja vù. Mil besos y gracias por comentar.
Eydren Snape: Hola Eydren, me han llegado tus videos a mi correo y te han quedado geniales!, como ves Severus ya ideó una forma de mantener alejada a Hermione del cara de serpiente, pero le tocó sufrir un buen poco, pero pronto pasará. Gracias por comentar y seguir hasta aquí. Mil besos y nos leemos pronto.
dulceysnape: Gracias guapa por tus buena vibras, como ves ya estoy de vuelta y no pienso dejarlo. Mil besos para ti, espero saber pronto de ti.
A todos las Severunianas les deseo lo mejor para este nuevo año que se nos avecina, reflexionemos en todo lo ocurrido y mejoremos en aquello que nos hará mejores seres humanos.
FELIZ AÑO NUEVO!...y ahora a celebrar!
