Siento haber tardado tanto en actualizar… Intentare actualizar un capitulo por semana

Os recuerdo que no soy la autora, yo solo traduzco la historia es de Barbara Winchester...

Aquí os dejo el capitulo…

Edward solo llegaría al día siguiente, y no hace falta decir que yo ya no tenia uñas de las que morderme.

Aquella ansiedad iba consumiéndome, y sinceramente yo no sabia si conseguiría sacar adelante el plan.

Mientras estos pensamientos iban por mi mente, alguien tocaba en la puerta de la habitación de Edward, donde me encontraba. Fuera quien fuera, podía entrar.

-Entra- Dije.

Entonces Emmett entro en la habitación, sonriendo de una manera más animada y más maliciosa que de costumbre. Shit! Nada bueno podía venir.

-BELLITA MI AMOR, CAMBIO DE PLANES!- Dijo animadamente.

-¿Ahh? ¿Como dices?- Pregunte confundida.

-TUVE UNA MAGNIFICA IDEA, PERFECTA Y TU VAS A PONERLA EN ACCIÓN!

-Hey, Hey ,Hey! Si la idea realmente a sido tuya, no será nada bueno, no te prometo nada,eh?

-¿Cómo que no, Bells? La idea es perfecta, no podría ser mejor! Y tu por supuesto que vas a hacerlo. ¿Por qué quieres o no quieres meterte en sus pantalones?

Y ahí estaba otra vez con sus comentarios embarazosos.

-Vale, dilo de una vez Emmett!- Dije, ya cabreada y curiosa. Al final tendría que hacer lo que me dijera, por lo que se veo.

-Ahhh!- Parecía algo gay mientras decia eso y levantaba los brazos en señal de victoria.- No vas a arrepentirte de esto cuñadita, escucha las ideas de tio Em…Y lo siguiente es dividir el plan por 4 partes, y cada una corresponde a un sentido.

-¿Como, te refieres a gusto, tacto, y esas cosas?

-Exactamente!

-Emmett, cariño, creo que te as olvidado de un sentido.

-Bella, puede que a veces sea algo idiota, pero no siempre. Claro que no me olvide, pero es que agote toda mi imaginación y no conseguí encontrar nada para el olfato, y nosotros lo ignoramos un poco.

-Vale, vale. Tampoco te lo tomes así, pero cuéntame sobre esa idea tuya.- Pedí impaciente.

-Vas a empezar por el sentido de la vista y vas a tener que esforzarte mucho.

-¿Que es lo que tengo que hacer para esforzarme mucho?

Miedo, eso es lo que me dio esa sonrisa, que paso de maliciosa a tarado psicópata.

-Bella, cariño, vas a hacerle un strip-tease a mi hermanito.

-OH MY FUCKING' GOD! ¿TE HAS VUELDO LOCO EMMETT? ¿ DESDE CUANDO TENGO LA CAPACIDAD DE SER SENSUAL?- Yo ya estaba chillándole.

-Hey! haber si te tranquilizas y dejas de chillar que no soy sordo. Y si ya estas así de paranoica con esto, no quiero ni ver como te vas a poner cuando te diga lo demás.

Hm,¿Qué es eso que huele a quemado? Ah sí, solo es el odio y la furia que se están manifestando haciéndome soltar humo por las venas. Yo iba a gritarle de nuevo, pero me dio miedo que me pegara, entonces cambie de táctica…cara de cachorrito abandonado mode on

-¿Pero…? Emmett, por favor, no hagas esto conmigo.- Dije dulcemente

-NNO,NO,NO,NOO, nada de hacer esa carita de pena, ¡no voy a cambiar de idea!

¡Argh que mierda! Deshice esa cara cuando me di cuenta de que había perdido.

-¡Vale! Dilo rapidito pues, idiota- Dije enfadada.

-Cuidadito Bells, yo que tu cuidaria la forma en la que me hablas eeh, ¡sino yo ya no te ayudo!

Bufe de rabia.

-Emmett, mi amor, mi cuñadito preferido, pedacito de cielo, dí cariño- Dije con los dientes apretados.

-Mucho mejor así, solo hace falta un poco más de ganas, pero eso lo podemos resolver luego, por que tengo asuntos importantes que resolver.- Ajam, ¿Cual? ¿Jugar a la wii? pensé- ¿Te acuerdas de aqueeellaaacosita que te pillo haciendo Edward hace unos días?

Oh dear God, por más que yo quisiese olvidarlo no había manera.

-Ni que yo quisiera. ¿Que pasa con eso?

-Tu vas….ahhm…volver hacerlo, solo que esta vez a propósito, para que el pueda verlo- Dijo sin ninguna expresión.

-¿QUEEEEEE?

-Mira tu tienes que hacer lo siguiente, elijes una canción bastante sexy, ensaña unos cuantos pasos sensuales, elijes una lencería que no sea de Pucca o cosas por el estilo y ¡haz la mierda de strip-tease intentando no tropezar!- Él se levanto y ya se estaba yendo. Cuando estaba ya con la puerta abierta, se volvio para decirme.- Aah! Y tienes que tocarte bastante eeh! Bellitaa. Tocándote de aquellamanera, y no solo allí, prueba un poco con los pechos también.-Las últimas tres palabras las dijo con la puerta ya cerrada, para que así yo ya no me pudiera quejar, al menos no con él cerca.

Me quede un buen rato en shock, procesando las cosas que Emmett , me había dicho. Cuando finalmente me di cuenta de lo que tenía que hacer, entre en pánico. ¿Habría algún coche pasando por allí ahora? ¡Por que yo estaba seriamente pensando en la posibilidad de pararme enfrente de uno!

Dios mío, Edward llegaría al día siguiente y yo todavía no tenia ni idea de lo que iba a hacer. Vale la idea ya la tenía, pero ¿y lo demás? Vamos, yo no bailo, mucho menos sensualmente. !Y tampoco tengo lencería sexy ni conozco canciones para hacer un strip-tease! ¿Quién podría ayudarme? Chapulín colorado no iba a ser. Pensé un poco. La única persona con la que yo tenía suficiente confianza era…Oh díos esto iba a animarla mucho, hasta más de lo que debería.

Cuando abrí la boca para decir su nombre, la puerta ya estaba siendo abierta.

-¿Me llamaste, Bella?- Y ahí estaba Alice, con aquella carita de duende extasiada. Y claro que ella ya sabía lo que pretendía hacer.

-La verdad todavía no te he llamado.

-Ah claro, perdona. Pero nada más tu tomaste la decisión yo estuve tananimada!-Ella venía saltando igual que un canguro en mi dirección.

-¿Voy a tener que decir en voz alta para que necesito tu ayuda?- Pregunte ya medio hastiada.

-No. Veamos…- Puso cara de pensativa.- Necesitas de una lencería francesa, algo para ponerte encima, arreglarte el pelo, maquillarte, uñas, aprender unos pasos de baile y una canción para la ocasión todo con la mayor capacidad de sensualidad posible ¿verdad?- Ahora tenía aquella sonrisa entusiasta

-Bueno yo solo pretendía pedirte ayuda con la lencería, la música y el baile.

-Ya lo se querida, pero tu no puedes hacer un strip-tease decente sin las otras cositas que mencione, ¿no?

Mejor no discutir ella nunca cedería. Pase el resto del día teniendo clases de bailes sensuales, escuchando música bien atrevida y mirando una colección de lencería sexy. Mi habilidad para bailar aumento muchísimo, la ropa que me eligió era preciosa a pesar de que no lo usaría si no fuese por el desespero y la música era perfecta para la ocasión. Solo quedaba que el día siguiente ella me dejaría preciosa y me convirtiera en una muñeca, según sus palabras.

El siguiente capitulo promete, hasta la semana que viene:)