LOS PERSONAJES DE ESTE FANFIC SON OBRA DE LA FABULOSA ESCRITORA STEPHENIE MEYER, ES DECIR, SOLO LA HISTORIA SOL NEGRO ME PERTENECE.

ESTE FANFIC ESTA DEDICADO A MÍ MEJOR AMIGA Y HERMANA KIMVC… BESOS…

TIEMPOS DE IMPONTENCIAS

Pov: Nessie

El timbre sonó anunciando la hora del almuerzo, recogí de forma desganada mis cosas y las metí en mi mochila, comencé a salir del aula junto con los demás compañeros…camine sin rumbo por un buen rato hasta que divise a Camilla y a Cassie haciéndome señas desde la entrada de la cafetería. Les sonreí quedadamente a falta de mi ánimo, y les salude con la mano mientras me dirigía a pasos lentos y cortos hasta ellas.

-Hola Ness, como estas? Te ves Fatal! –hablo rápidamente Cassie con su hiperactividad de siempre.

-Hola chicas! – respondí evadiendo la pregunta y el comentario.

-Que tal, Ness? – contesto Camilla.

-Eh… bueno, creo que todo va bien o algo así.- me limite a responder sin saber si decir lo mal que estaba porque mi novio era un hombre lobo que estaba enamorado de mí que soy una hibrida, que mantenemos nuestro amor en secreto para evitar separarnos y mantenernos el uno al otro a salvo. Bufe mentalmente por mi idea. Sí, claro. Seguro que si les decía eso lo más probable era que pensaran que estaba loca en el mejor de los casos, o que salieran asustadas pensando que era un fenómeno raro, muy raro. De todas formas lo mejor era guardar el secreto y seguir conservando las únicas amigas humanas que tenía.

-Tu que vas a comer? – escuche que le preguntaba Camilla y Cassie.

-Creo que hoy comeré ensalada. Estoy a dieta. – dijo al tiempo que palmeaba con una mano su plano estómago.

-Pero que dieta si estas súper flaca?- pregunto intrigada Cami.

-Es solo para mantener la rutina.- respondió con una sonrisa ladina, Y seguidamente inicio a servirse luego continuo Camilla y por ultimo yo.

Nos sentamos juntas en una mesa a comer, entre parloteos, una que otra pelea de Camilla y Cassie y unas cuantas respuestas monosílabas mías de preguntas que me hacían ellas.

Las últimas clases pasaron realmente rápido para mi gusto…de solo pensar que tenía que regresar a ese horrible lugar me daba un frio horrible, lo único que lo mejoraba un poco era saber que al menos mi familia estaba ahí conmigo…Salí al parqueo y divise a lo lejos el Porsche amarillo de tía Alice. Trote hasta el, abrí la puerta y me metí en el imponente auto. Gire mi rostro para darle un beso en la mejilla a mi tía…pero casi me muero del susto al verla a ella a ahí y pegue un brinco inesperado al ver al observar quien realmente le conductor. Bufe. No era mi tía.

-Que haces aquí? –pregunte mientras me ponía el cinturón que por cierto no necesitaba.

-Hola Ness, yo también me alegro de verte. – saludo con esa vocecilla tan aniñada y suya. Pero lo que más me molesto fue que usara mi apodo cariñoso como si fuésemos viejas amigas.

-Renesmee para ti. Entendido Jane.- espete fríamente.

-Como quieras, querida!. –dijo la muy descarada al tiempo que pisaba el acelerador.

Estaba realmente sorprendida de verla aquí, desde que los Vulturis habían llegado a Forks –desgraciadamente- se podía contar con los dedos las veces que Jane había salido del palacio, por no decir que nunca salía. Me daba curiosidad el saber por qué había venido justo ella a buscarme hoy a la universidad…quise preguntarle pero no quería sonar sorprendida, asustada o intrigada. Así que me mordí la lengua –literalmente- y guarde silencio. Sentía como de vez en cuando Jane me miraba de reojo y sonreía petulantemente.

-Intrigada? – dijo luego de un rato, rompiendo el silencio.

-Por qué habría de estarlo? –argumente haciéndome la tonta.

-No se te hace raro que yo haya venido a buscarte… no es algo común.- dijo suavemente. A quien tratas de engañar? Pensé.

-Algo, pero tampoco es que deba preocuparme mucho por eso… -canturreé.

-Renesmee, Renesmee, pequeña niña, el hecho de que los amos te hubiesen permitido estudiar en la universidad de Portland no significa que eres libre.- apunto vengativamente.

Quise decirle que los Vulturi eran unos malditos vampiros que solo abusaban de sus poder. Nos tenían a mi familia y a mi prácticamente secuestrado. Recuerdo perfectamente como hace dos años - justo a tres meses de que yo cumpliera mis siete años y por ende en mi naturaleza mi mayoría de edad – los Vulturi habían regresado con el propósito de instalarse en Forks, nos contaron que habían extendido su mando por todos los continentes del mundo y que habían escogido a Forks como la basa de todo el comando con los tres ya conocidos como los lideres… nos amenazaron de forma sutil a mí y a mi familia, nos dijeron que nos convenía mas unirnos a ellos que ser solo un simple clan, nos informaron también que los aquelerres cercanos a Carlisle ya habían sido reclutados en la guardia de los Vulturi… Por supuesto mis familiares siempre pensando en mi bien y previendo que algo malo podrían hacerme los vulturi, aceptaron unírseles sin dar batalla. Y pues aquí estábamos viviendo en lo más profundo del bosque en un gran edificio construido por vampiros.

-Ya de eso me di cuenta. – dije entre dientes.

-Bueno princesita Cullen, te diré que me ha envido Aro por ti. Quiere hablar contigo sobre un asunto que le ha estado atormentando durante, mmm, pues… digamos un par de días.

-No pudo esperar a que yo llegara por mí misma? - pregunte irritada.

-Últimamente te tardas demasiado, por no decir que llegas al otro día en la madrugada. –dijo Jane.

-Por lo visto me vigilan de sobremanera. – observe aún más irritada.

-Solo lo justo, solo lo justo.

Solté un suspiro algo cansado y procedí a preguntarle mis dudas a Jane… debía aprovechar que estaba de buen humor o por lo menos no malhumorada.

-No te dijo de que quería hablar conmigo.- pregunte tranquilamente.

-No, pero y me imagino de que… obvio no te puedo decir. – finalizo parqueándose frente al imponente edificio repleto de vampiros. Estábamos tan internados en el bosque que la luz del sol no se veía por ningún lado.

Entre seguido de ella y me dirigí hacia donde siempre se encontraba Aro. Estaba cerca cuando tropecé con tía Rosalie.

-Cariño, como estas? – pregunto mientras me envolvía entre sus fríos brazos que de igual forma correspondí.

-Bien! Y tú. – pregunte.

-Lo que se puede, ya sabes viviendo aquí no se puede decir que uno esté bien pero se hace lo que se puede.- dijo encogiéndose de hombros mientras me sonreía con ganas, trate de devolverle el gesto pero solo salió una mueca. –Pasa algo?

-Ah! Pues eso parece… o, no lo sé… sabias que hoy Jane acaba de ir a buscarme a la universidad? – le interrogue.

-Qué? No. Y eso por qué? –dijo todo tan rápido que apenas la entendí.

-Y yo que voy a saber, Jane no quiso decirme nada. – le respondí poniéndome nerviosa.

-Esto no me gusta nada.- murmuro más para sí misma que para mí.

-Eso no es todo, también me dijo que fuese con Aro, que me estaba esperando para hablar de un tema que según ella lo tiene atormentado. – concluí.

-Qué extraño!

-Tengo miedo, tía. – le dije con la voz entumecida. No sabía por que sentía que algo malo iba a pasar muy pronto.

-Cálmate Ness, mmm, sabes qué? Ve con Aro, trata de evadir todas sus preguntas, yo mientras buscare a Edward y a Bella. De acuerdo? – dijo en un susurro muy bajo para que nadie más escuchara.

-Si tía, gracias. – dije abrazándola nuevamente.

-Aun no me agradezcas linda. Espero por tu bien que no estés metida en problemas. – dijo separándose de mi suavemente para luego desaparecer a una velocidad vertiginosa dejando una ráfaga de viento por el movimiento tan brusco. Me quede observando por un momento el lugar por el cual había desaparecido y me sentí mal al instante porque todos los sacrificios que había hecho mi familia – entre ellos venir a reclutarse con los Vulturis, por mi seguridad. – No estaban valiendo de nada si mencionábamos el hecho de que estaba irrevocablemente e irracionalmente enamorada de un licántropo. Llegue hasta la imponente puerta que daba acceso a donde se encontraban Aro, Marcos y Cayo. Observe impaciente como Demetri se interponía en mi camino bloqueándome el paso.

-A donde crees que vas pequeña hibrida? – pregunto formando una sonrisa maquiavélica en sus facciones afiladas.

-Aro quiere verme, pero si no me dejas pasar será imposible cumplir la orden de tu amo. – le conteste de forma seca y cortante.

-Recuerda que también es tu amo, hibrida. – susurro con fiereza.

-Pues, si, si, como sea. –dije rápidamente para salir de él.

-No se si sea correcto dejarte entrar por…

-Demetri, – se escuchó la melodiosa voz de Aro al otro lado de la puerta. – Que pasa? Por qué no dejas pasar a mi preciosa Renesmeee. – Se me erizo el cuerpo al escucharlo, en parte estaba feliz por haberme deshecho de Demetri, pero por otro lado me aterraba la idea de hablar sobre quien sabe qué cosa con Aro, con él nunca se sabía nada de forma cierta.

Demetri procedió a hacerse a un lado con una sonrisa burlona en el rostro – la cual no entendí pero si me asusto más de lo que ya estaba- yo misma abrí la puerta y observe a Aro en su trono –si se le podía llamar así- con Cayo a su derecha y Marcus a la izquierda… también vi a Jane junto a su hermano Alec y otros cuantos vampiros más. Me acerque lentamente hasta Aro y le dedique una media sonrisa.

-Hola Aro, - le salude fingiendo reverencia. – Que tal Marcus, Cayo? – dije dirigiéndome a los otros dos, el primero me dedico una sonrisa amable y Cayo ni siquiera me miro. – idiota para lo que me importaba.

-Linda y dulce Renesmee. Como has estado? Tenía tiempo sin saber de ti. – dijo Aro con una sonrisa en el rostro. Estaba nerviosa demasiado, pero todo estaría bien si Aro no me tocaba, porque de ser así leería todos los pensamientos que he tenido a lo largo de mi corta y lo que menos quería era que se enterase sobre Jacob… me dolió el corazón de solo pensar en él, faltaba tanto para verlo.

-Bueno eso es extraño… vivimos en el mismo sitio. – Argumente soltando una carcajada. – y de estar pues estoy bien! – sí, bien encerrada.

-Sí, eso es cierto, pero no es menos cierto que a veces ni con tus padres te encuentras por días y vives también en el mismo sitio que ellos. No? Así que no encontrarte conmigo imagino que no será nada para ti, querida. – contesto haciendo un gesto amistoso con la mano. Resistí el impulso de decirle que si fuese por mí se podía ir al mismísimo infierno, pero eso era imposible, al menos por ahora.

-No claro que no Aro, es que con la universidad a veces ni tengo tiempo para mí misma. – conteste en un tono que pretendía denotar aflicción.

-Ah pequeña Renesmee, imagino lo difícil que debe ser para ti adaptarte a la monotonía humana y luego a la vampiresca, una y otra vez.

Me limite a asentir con la cabeza unas cuantas veces con una media sonrisa en la cara.

-ahora si, a lo que vinimos. – dijo parándose con movimientos fluidos y coordinados, automáticamente di un paso hacia a atrás. – Renesmee querida, tengo unas cuantas preguntillas que hacerte.

-Claro las que quieras? – respondí con la educación digna de mi familia.

-A dónde has salido últimamente?

-A la universidad. – respondí como si fuese lo más obvio.

-Nada más? – pregunto suspicazmente.

-No, también he salido con unos amigos… pero no te preocupes Aro, jamás he estado cerca de revelar nuestro secreto. – mentí, no del todo sino en la parte en la que salgo con amigos, porque con el único que salgo es con Jake, pero debía dejar una buena cuartada, así que agregue lo último.

- No será que estas enamorada de alguien? – dijo soltando una musical carcajada que reboto por toda la habitación.

Puede jurar que escuche mi corazón aumentar el ritmo… no, no, no. Esto no podía estar pasando no podía decirle a Aro que mi novio era un lobo pero tampoco podía mentir diciendo que era humano, porque Aro querría conocerlo y seguidamente convertirlo en un vampiro, además de que si me tocaba leería todos los pensamientos que he tenido a lo largo de mi vida.

-No, claro que no…

-Tranquila dulzura, debes saber que nosotros no castigamos el amor, eso jamás.- dijo en un tono ofendido.

-Lo se Aro pero es que este no es mi caso, no estoy enamorada de nadie, en lo absoluto. – respondí en un tono de firmeza total.

-Bueno, pues siendo así imagino que no te molestara que lo verifique por mí mismo – dijo extendiéndome su mano, mi corazón quiso salírseme del pecho, tía Rosalie dónde estás? – Puedo? – dude y titubeando di un paso hacia él, pero aún me faltaba algo para tomar su mano. – Sucede algo? – presiono.

-No, pero es necesario esto? – pregunte en hilo de voz.

-Renesmee, esto es solo rutina, ya sabes! – soltó despreocupadamente. – Ahora, puedes hacerme el honor?

-Sí. – dije en un susurro apenas audible y con mis ojos llenándose de lágrimas empecé a dirigirme hasta Aro que me esperaba con su pétrea mano aun extendida. Una vez cerca de el extendí mi mano dubitativamente, cerré los ojos y pensé: un Jacob te amo. Cuando oi la puerta abrirse abruptamente, enfoque los ojos y observe a mi padre entrar a la sala seguido de mi madre y de Felix y Demetri quienes lo seguían con rostros duros y afilados, era obvio que Bella y Edward habían tenido que entrar a la fuerza.

-Edward? – susurro Aro separándose de mí y caminando fluidamente hasta mis padres.

Respire profundamente sintiéndome aliviada, Edward seguro que tendría una forme eficaz para sacarme del problema del que ellos no sabían nada.

-Disculpanos Aro, me he enterado que mi hija estaba aquí y pensé que algo había pasado, me equivoco? – pregunto papa.

-Eres tú el que lees las mentes, no Edward? – le evadió Aro sonriendo genuinamente.

-Con todo respeto…es cierto y ya que estamos en esto mi hija – dijo dándome un rápido vistazo – te ha explicado que no oculta nada… cuando tu antiquísima guardia te dice algo extraña vez lees sus pensamientos, por ende es claro que les crees, no veo por por que no a mi hija. – articulo con su voz de terciopelo. Mama detrás de el asintió respaldando sus palabras.

– Es una adolescente solo quiere hacer una vida relativamente normal. – apunto Bella.

Sabía que mis padres sospechaban que algo ocultaba yo, como supe también que harían todo lo que pudiesen para evitar que Aro se enterase.

-Cierto, tienen ustedes mucha razón mis jóvenes amigos… Renesmee ha demostrado ser una buena chica y la verdad es que no veo razón para dudar de ella. –dijo Aro volviéndose a sentar en sus trono.

-Significa que podemos marcharnos a nuestras recamaras? – pregunto Bella.

-Oh! por supuesto que sí. Discúlpame si te he ofendido Renesmee. – dijo Aro.

-No está bien, entiendo…

Me acerque a mis padres, mama tomo mi mano derecha y papa se colocó a mi izquierda pasando su brazo por mis hombros, y juntos salimos por la puerta hacia el cuarto de ellos. No fue hasta que estuvimos dentro que me derrumbe en la cama y empecé a derramar lágrimas, inmediatamente sentí a mama revoloteando nerviosamente cerca de mí.

-Lo siento tanto. –dije agitadamente entre lágrimas.

-Tranquila cariño, tú no has hecho nada. – negué con la cabeza y volví a gimotear.

-No entiendes papa, les he fallado, no se imaginan a que grado, pero les falle.

-A qu te refieres? – pregunto mama con voz temblorosa.

-Y-y-yo me – cogí mucho aire y lo solté de golpe, repitiendo la acción dos veces más – enamore de un… un

-Humano? – pregunto Edward extrañado. Ojala fuese eso papa. –Pensé- para que me escuchara.

-Nessie es eso. –pregunto Bella. – porque si es así permíteme recordarte que tu padre era un vampiro y yo una humana cuando nos conocimos y míranos ahora, estamos juntos y con un milagro precioso: tu. – finalizo dándome un beso en la mejilla.

-Si ya veo lo bien que están, reclutados por mi culpa.

-Nessie, quiero que sepas que ni tu madre ni yo ni ningún miembro de la familia Cullen se arrepiente de tu existencia ni de lo que estamos viviendo, porque todo eso es para mantenerte a salvo. – dijo papa acunándome en su regazo como cuando era pequeña.

-Papi, - dije iniciando a llorar nuevamente. – La verdad es que estoy enamorada de un licántropo. – logre confesar. Edward paro la respiración y sentí como mama se tensaba a mi lado.

Papa me separo un poco de sus cuerpo para verme a la cara.

-Como se llama? – me tense, iban a matarlo? – no Nessie no es eso, solo dinos el nombre. – un momento, ahora la confundida era yo, les digo que estoy enamorada de un licántropo y ellos solo se preocupan por su nombre. Patético.

-Renesmee es importante que nos digas el nombre. – dijo Bella entonando sus ojos color dorado.

-Se llama J…

-Bella, Edward – dijo Alice irrumpiendo en la habitación dejando mi frase sin completar. – Es Aro nos requiere a todos los vampiros en la sala ahora! – dijo tía Alice agitadamente, nunca la había visto así.

-Pasa algo? – pregunto mama levantándose de la cama y caminando hacia Alice.

- Pienso que si, además del hecho de que no puedo tener visiones sobre ningún vampiro y otros están teniendo dificultades con sus poderes!

-Ok, vamos ahora hacia allá, Nessie quédate aquí, entendido? – dijo papa mientras salía de la habitación junto a Alice y Bella.

No entendía nada a veces los vampiros podían llegar a ser tan paranoicos. En fin. Salí de la habitación de mis padres y me dirigí a mi cuarto… no había ni un vampiro por todo el sitio por lo que supuse que estarían con Aro…

Me di una ducha rápida y me puse una ropa deportiva color azul cielo y amarre mí rizado cabello en una cola alta, me tire en la cama desanimada y prendí la tv y empecé a ver un programa de televisión. Ok tal vez los vampiros exageren pero, no era menos cierto que era muy extraño que tía Alice no pudiese tener visiones, a menos de que alguien la estuviese bloqueando y por lo visto eso era imposible… a meno, a menos que los licántropos estuviesen involucrados…

Recuerdo una vez que Aro por iniciativa de Cayo le había pedido a tía Alice que vigilara el futuro de los lobos… pero cada vez que lo hacía encontraba una especie de agujero negro, un vórtice sin salida, existente? sí, pero impredecible. Es diferente de cuando intenta verme a mí ya que lo más que le produzco es un intenso dolor de cabeza… como una televisión con mala señal, por más que enfoques los ojos no logras ver los rostros de los actores.- dijo en una ocasión ella misma.

Unos golpes leves en la puerta de mi habitación interrumpieron mi escrutinio mental.

-Quién es? – pregunte aun sentada en mi cama.

-Verónica. – escuche la vocecilla de mi mejor amiga tras la puerta.

-Pasa!

Abrió el manubrio y seguidamente vi la figura de mi amiga. Veronia Ciprian es una hibrida hermana de Nahuel… Es de ojos color Castaños, cabello largo negro ondulado. Tez clara, esbelta y una personalidad increíblemente amistosa. Tiene un poder parecido al de mi madre, Veronia puede tiene un escudo mental pero también es físico, es decir que puede desviar los ataques. Ella era la única que sabía sobre Jacob.

-Nessie no sabes lo que ha pasado? – dijo cerrando la puerta con manos temblorosas y hablando en susurros.

-No, el que? – dije parándome de la cama.

-Son los lobos. – musito nerviosa.

-Q- q-que pasa? – pregunte asustándome.

-Afton salió con un grupo de vampiros a cazar a Seattle, como sabes ellos beben sangre humana…

-Todos los Vulturi beben sangre humano Vero, solo ve al punto. – dije atropelladamente.

-El punto fue que se encontraron con unos lobos y se armó una pelea, Afton escapo con 2 vampiros y cuando tomaron la carretera para venir en auto hacia acá…

-HABLA – le dije gritando por la frustración.

-La ciudad… se acabó Nessie… los lobos luchando contra los vampiros en plena ciudad, los humanos hulendo despavoridos y asustados, sangre había mucha sangre…

-Quieres decir que el secreto de los seres sobrenaturales ya no es secreto?

-Exacto, ya no es un secreto, ya no más.

-Muchas personas están muertas, y Aro cree que la guerra está en todas partes.

-Jacob. – fue lo único que pude musitar.

-Lo sé. Nessie respira.

Sentí como mi mundo se derrumbaba sobre mí, caí en una espiral mortal sin nadie que pudiese salvarme.

Jacob, Jacob, Jacob… Era lo único que reproducía mi mente.

AQUÍ TIENEN EL SEGUNDO CAPITULO…ESPERO QUE HAYA SIDO DE SU TOTAL AGRADO… JAKE APARECERA MUY PRONTO. BESOS PARA MI HERMOSO LOBO.

QUIERO DARLE LAS GRACIAS A lorandcayovoltori POR DEJARME MI PRIMER RIVIEW NO LO OLVIDARE, GRACIAS!

BESOS A TODOS Y PRONTO SUBO EL TERCER CAPITULO….

AVANCE DEL PROXIMO CAPITULO.

-Nessie, te amo, no lo olvides hija. – murmuro Edward besando la frente de Nessie.

-Deben apresurarse si quieren escapar… los vulturi están llegando. – ataco Alice.

-No te quiero dejar papi, ni a ti tampoco mama. – dijo mi novia llorando aún más fuertemente y abrazándose a sus padres.

-Es por tu bien tesoro. – dijo Bella separándose de ella y apartándose de Ness.

-Los mataran.- sollozo aún más fuerte.

-Cualquier sacrifico vale la pena por ti. –contesto Edward con el dolor palpable en los, sería la última vez que vería a su hija. – cuídala Jacob. –susurro para mí.

-Con mi vida.- le conteste.

-Es toda tuya, protégela… - musito Bella con voz quebrada por el dolor.

Asentí y tome la mano de Nessie listo para sacarla de aquí.