Capítulo nuevo!
Disfrutadlo ^^
Este amor
-Nadia Torres-
III
Coordinador
El sol empezaba a quemar cada vez más, y atravesar un bosque con tan altas temperaturas, hacía realmente difícil la caminata. Después de todo, llevaban varios años sin salir de casa para emprender el camino a otra ciudad.
Pasaron algunas horas internados en la espesura del Bosque Verde, hasta que pasaron por la bifurcación que los llevaría o bien a Ciudad Plateada, o bien a Ciudad Celeste, dependiendo del camino que tomaran. Brock agudizó la vista en la parte inferior del cartel.
-Ash, ¿has visto esto? –preguntó señalando un punto concreto
El aludido se acercó a observar de cerca lo que le indicaba su amigo.
-Vaya, aún sigue aquí… ¿quién lo diría? –se llevó una mano a la cabeza, alborotando aún más sus azabaches cabellos
-¿Qué es lo que pone? –Tracey se acercó, y leyó en voz alta las pequeñas frases- "Gary estuvo aquí. Ash es un perdedor" –empezó a reír- Me imagino que esto lo escribiría al inicio del viaje
-¿Quién se hubiera imaginado que ahora se encuentra en isla Saida haciendo su investigación? –Brock se cruzó de brazos, y esbozó una sonrisa
-Las cosas le están yendo muy bien. Empezó como entrenador, y terminó siguiendo los pasos de su abuelo –Tracey retrocedió un poco para quedarse junto al criador- Pero el día que lo escribió…
-Fue cuando aún era mi rival –Ash sonrió con cierta melancolía, recordando los constantes enfrentamientos que tenía con el nieto del profesor Oak cada vez que se encontraban- Lo encontramos cuando iba en busca de la medalla cascada… que por cierto… -se quedó pensativo- está en el gimnasio Celeste… -Ash empezó a sentir que el corazón le latía más deprisa al pensar más detalladamente en ello
-Pues es justo al lugar donde vamos ahora –rió Brock dándole una palmada en la espalda- Y lo mejor será que nos demos prisa en llegar, Aura y Max nos esperan en el centro pokémon
-Es cierto –bajó la mirada mientras su corazón se aceleraba cada vez más, seguramente, se trataba por saber que quedaban menos pasos para llegar hasta esa chica a la que tanto añoró durante sus viajes y descanso sin ella
Siguieron su camino, sin parar a descansar. Brock y Tracey advirtieron lo nervioso que se ponía Ash al notar la cercanía de la ciudad. Estaban seguros de que lo mejor sería dejarle en paz, y no incomodarle con comentarios que muchas veces eran inevitables, y que en muchas ocasiones, se volvían casi una obligación sacar a relucir. A Brock le encantaba ver cómo Ash intentaba ocultar el rubor de sus mejillas cuando insinuaba que entre el entrenador, y la líder del gimnasio Celeste había algo más que una amistad. Tracey, en cambio, empezó a dejar de lado esa actitud, ya no le gastaba esas bromas a Ash. En un momento, Brock dedujo que se debía a que ya había metido en situaciones comprometidas a ambos durante bastante tiempo mientras recorrían el Archipiélago Naranja. Eso era lo que pensaba.
Llegaron hasta la ciudad, y Ash no decía palabra alguna. Brock los condujo hasta el centro Pokémon, donde habían acordado encontrarse con los chicos que venían de Hoenn. Pero por lo visto, aún no habían llegado. Decidieron entonces esperarles en la cafetería, no quedaría mucho para que arribasen.
-Ash, -empezó Brock a darle una pequeña ayuda- si quieres, ve tú a ver a Misty mientras nosotros esperamos a los chicos.
-No, no, no, -negó moviendo las manos cerca de su rostro- ¿para qué? Mejor iremos en cuanto ellos lleguen
-¿De verdad no quieres ir? –Intentó ponerse serio- Quizá Misty tenga asuntos pendientes, y tenga que marcharse si los chicos tardan. Podrías ir tú, y nosotros cuidaremos de Pikachu
-No estoy seguro… -intentaba mirar hacia otro lugar, pensando en algo que pudiera de alguna forma, controlar los precipitantes latidos de su corazón
Tracey sonrió- Ve tranquilo, en cuanto los chicos lleguen, iremos por vosotros
Dio un largo suspiro. Estaba claro que por mucho que lo intentase, no podría hacer nada para no ir. Aunque realmente deseaba encontrarse con su pelirroja amiga. ¿Por qué perder la oportunidad de verla tan pronto? ¿Y para colmo, a solas? Podría ser su oportunidad de entender aquella extraña sensación de añoranza que tenía cada vez que la recordaba.
-Está bien, -accedió- cuidad de Pikachu
-No te preocupes, ¿verdad Pikachu? –el pokémon sonrió, afirmando con la cabeza efusivamente, mientras se acomodaba sobre la mesa, alcanzando una gran botella de kétchup
-Nosotros le cuidaremos, mientras tú… -Tracey esbozó una sonrisa fingida- saluda a Misty…
-Lo haré, nos vemos –se despidió, y esta vez parecía haber recobrado los ánimos
Brock se despidió con la mano cuando Ash salió de la cafetería del centro; pudieron verle a través del cristal de la ventana mientras se alejaba rumbo al gimnasio Celeste. Devolvió la mirada a Tracey.
-¿Ocurre algo? –puso una expresión de preocupación, pero no recibió respuesta. Tracey tenía la mirada perdida en el cristal- Tracey, ¿me oyes?
-¡Ah! -volvió la vista a su amigo- Perdona Brock, estaba pensando en otra cosa, ¿qué me decías?
-Preguntaba si te ocurre algo
-¿Algo? –Bajó la mirada- Es posible, pero ya te lo contaré…
Lo miró dudoso- Como quieras –accedió no muy convencido
.
Por las calles de ciudad Celeste, un nervioso Ash caminaba en dirección al lugar más popular de la misma. No estaba muy lejos de su destino, pero el camino se le hacía cada vez más largo, casi eterno. Empezaba a recordar aquellos momentos que había pasado con Misty, lo que había compartido con ella desde el inicio de su viaje. Aunque debía reconocer que al principio, no fue mucho lo que se dieron el uno al otro. Lo primero que compartieron fue la bicicleta de Misty, a pesar de que haya tenido aquel tan desafortunado final. Y aún sabiendo que no se la había pagado todavía como había prometido, se alegraba de haberla tomado "prestada" en ese momento, y mucho más de haberla destrozado. De no haber sido por eso, jamás hubiese tenido la oportunidad de compartir su camino con ella, y nunca habría tenido la ocasión de conocer a chica tan única y excepcional como lo era Misty.
Llevaba las manos resguardadas en el interior de los bolsillos de sus pantalones oscuros, mientras él mismo estaba dentro de sus propios pensamientos.
-Me pregunto si Misty habrá cambiado en algo, después de todo, llevo demasiado tiempo sin verla… -se dijo a sí mismo en voz baja
Recordó el cambio tan sorprendente que había dado Brock en el poco tiempo que llevaban sin encontrarse cara a cara. Con Tracey esa sensación de cambio no fue tan brusca, puesto que lo veía prácticamente todos los días, cuando iba al laboratorio a entrenar con sus pokémon. Pero, aunque el observador iba con mucha frecuencia al gimnasio Celeste a llevar algún recado de parte del profesor, aprovechando esos momentos para dibujar a los pokémon acuáticos, no hablaba mucho de la líder con Ash.
No conseguía comprender el motivo por el cual cada vez que le preguntaba sobre Misty, él le contestara simplemente con un…
-"Está bien e igual que siempre"
Al recibir continuamente la misma respuesta, no hizo ademán en volver a saber algo más de ella por medio de él. Se limitó a las conversaciones telefónicas que mantenía con ella no con demasiada frecuencia, debido a su labor que le demandaba un tiempo que no le podía negar.
Se detuvo un instante a pocos metros del gimnasio, suspirando profundamente mientras su corazón retomaba sus estrepitosos latidos- Si tú supieras Misty…
.
En la cafetería del centro pokémon, había transcurrido casi media hora, y los chicos provenientes de Hoenn no daban señal alguna de encontrarse cerca.
-¿Por qué estarán tardando tanto? -Brock apoyó ambos codos sobre la mesa bostezando- Salieron de casa ayer mismo, poco después de que les llamara
-Pues... deben de estar por llegar... -respondió Tracey no mostrándose muy animado
Brock arqueó una ceja- De verdad que me tienes preocupado... no consigo entender por qué has cambiado de actitud de ese modo -le miró con severidad- he podido notarlo mejor cuando hemos llegado a la ciudad
Dio un suspiro, devolviéndole la mirada- Te enterarás de todo en cuanto lleguen los demás... así evitaré tener que contarlo todo dos veces... este tema me incomoda demasiado
-Está bien -volvió la mirada al exterior a través del cristal- pues tendré que quedarme con la intriga hasta que lleguen los chicos y Ash regrese con Misty...
-¡No! -se sobresaltó repentinamente poniéndose de pie, mirando a Brock con el rostro tenso- ¡Ni Ash ni Misty deben saber nada de lo que vaya a deciros!
Con el grito que dio, Pikachu dio un salto para esconderse detrás de Brock, dejando olvidada la botella de kétchup sobre la mesa. Brock observaba a Tracey casi desconociendo al chico que tenía delante. ¿Desde cuándo tenía él esos cambios de temperamento tan bruscos? ¿Dónde estaba aquel chico tan tranquilo y alegre que llevaba años siendo ayudante del profesor Oak?
-Está bien, pero tranquilízate... sigo sin saber lo que te ocurre, pero puedo esperar hasta que nos lo quieras contar -sonrió con naturalidad, como si no fuera la primera vez que se encontrase en una situación semejante
El chico cambió su expresión. Acababa de darse cuenta de su propia reacción, y se sintió avergonzado- Lo-lo siento Brock, Pikachu -intentó disculparse mientras se sentaba bajando la mirada- No debí gritaros de ese modo, vosotros no tenéis la culpa de lo que me está pasando...
-Tranquilízate, no hay ningún problema, mejor intenta pensar en otra cosa, para que no te alteres
Pikachu se asomó por detrás de Brock, y se acercó a Tracey por encima de la mesa. Le dio unas pequeñas palmadas en la espalda sonriente. Captó el mensaje que le enviaba, intentando darle ánimos.
-Gracias...
.
El dulce sonido de una campanilla avisó de la llegada de un nuevo cliente a la cafetería del centro pokémon. Era imposible no sentirse cautivado por los brillantes ojos esmeralda del nuevo personaje. Además, su alto semblante y figura esbelta le dotaban de un aire de distinción que se realzaba con la elegancia informal de sus prendas oscuras.
Se acercó hasta una de las camareras que atendía en una mesa, sin dejar de mirar a su alrededor. Estaba claro que buscaba a alguien.
-Perdone, -llamó la atención de la chica- ¿podría decirme si han pasado unos chicos por aquí?
La chica le prestó atención- Si me dices cómo son, quizá pueda ayudarte
-La verdad, es que hace tanto tiempo que no los veo ya... que me imagino que no serán igual a como los recuerdo... -se puso una mano bajo la barbilla, y a la chica parecieron iluminársele los ojos al ver su gesto- Pero de lo que si estoy seguro, es de que irán acompañados de un Pikachu -dijo finalmente sonriendo
-Estoy segura entonces de que los chicos a los que buscas son los que se encuentran en aquella mesa. Uno de ellos ha salido hace un rato, pero tienen con ellos un Pikachu -dijo señalando en dirección a una de las mesas
-Me imagino que serán ellos -volvió la mirada a la chica- Gracias por su ayuda
-De nada -sonrió con cierta coquetería sin dejar de mirar fijamente al chico con el que había estado hablando
Se acercó hasta el lugar indicado, un poco dudoso de si podrían ser aquellas las personas a las que buscaba. Al ver al Pikachu de espaldas a él, creyó aún más en la posibilidad de estar en lo cierto, pues seguía siendo inusual ver a un pokémon fuera de su pokéball, y tratándose de un Pikachu, la probabilidad de que se tratase de ellos se incrementaba de forma considerable.
-Ho-hola, -comenzó aún inseguro- ¿sois vosotros los amigos de Ash?
-Si... -contestó Tracey mirando al recién llegado con una leve desconfianza- ¿por qué?
Pikachu dio un salto a los brazos del chico, quien se sorprendió por el gesto. En seguida, abrazó al pokémon como si de uno propio se tratara.
-¡Drew! -exclamó Brock poniéndose en pie y extendiendo la mano- ¡Chico, me alegro de verte!
-¿Brock? -preguntó dejando a Pikachu sobre la mesa, extendiendo también su mano- vaya, no te había reconocido
-Ni yo a ti, si no era porque Pikachu se te lanza encima con esa familiaridad, no me habría percatado de que eras tú
-Pues me cuesta creer que seas quien dices, -rió- has dado un cambio tremendo
-Ya lo creo, Ash y Tracey me han dicho lo mismo
-¿Ash? -miró al chico que estaba sentado frente a Brock- No serás tú Ash ¿o sí?
-¿Yo? -Tracey se señaló a sí mismo incrédulo
-¡Qué va a ser Ash! -exclamó Brock levantando los brazos divertido- Si son totalmente diferentes, no lo puedes confundir, y menos aún comparar. Perdona mis modales, no me acordaba de que aún no os conocíais. Drew, él es Tracey
Le extendió la mano- Me alegro de conocerte al fin. Había oído a Ash mencionarte en muchas ocasiones, y ya tenía ganas de saber quién eras. Siento haberte confundido con él
-No te preocupes, no pasa nada porque me confundas con Ash, después de todo, es uno de mis mejores amigos -sonrió, indicándole con un gesto que les acompañara en la mesa- y creo que te admiraba mucho, por las cosas que decía de ti
-Espero que fueran buenas -se sentó junto a Brock
-Desde luego, me recordaba constantemente lo buen coordinador que eres, y que tenías más que merecido ganar los concursos pokémon. Además, alababa continuamente a tu equipo, estaba impresionado con la fuerza de tu Roselia y tu Flygon, y estaba sorprendido por la habilidad de tu Absol
-He de reconocer que mi equipo estuvo siempre a la altura de los eventos, pero yo... aún me queda mucho por aprender –confesó con modestia
-Tampoco es mucho lo que te falta, estás cada vez más cerca de convertirte en un coordinador de prestigio -Brock se apoyó en el respaldo de la silla
-¿De verdad lo creéis?
-Estamos más que seguros, aunque... -Brock se llevó una mano a la sien, con gesto de recordar algo que parecía importante
-¿Aunque? -Drew parecía intrigado a la vez que ansioso por escuchar lo que el criador iba a decir
-Aunque... -hizo una pausa- quien más segura de esto estaba fue siempre Aura -Drew dejó ver un pequeño destello en sus ojos- te admiraba, y admitía que habías sido siempre un rival de primera, un coordinador de élite. Claro que nunca nos decía esas cosas abiertamente, y menos aún se atrevería a expresártelas... -sonrió con picardía- Me pregunto a qué se debería el miedo a decírtelo sin excusas
-En... -se quedó un poco sorprendido- En serio pensaba eso... ¿de mí? -Brock asintió con la cabeza- ¡Vaya! -dio un pequeño grito efusivo- No me lo hubiera esperado, es mejor de lo que podría haber imaginado, quizá -bajó la mirada, encerrándose en sus propios pensamientos, diciendo éstos en voz baja, pero se trataban de palabras audibles a los chicos que estaban con él- esto podría darme una pequeña oportunidad...
Pensó por un momento en aquella chica castaña, y hacía memoria de los encuentros que habían tenido durante sus concursos pokémon. Era muy posible entonces que tras aquellas palabras que intentaban mostrar indiferencia, y que muchas veces lanzaban algún desafío, ambos intentaran esconder aquellas sensaciones tan agradables y a la vez angustiantes que tenían cuando estaban cerca el uno del otro. Sonrió.
Pero al notar una extraña quietud a su alrededor, levantó la mirada para encontrarse con los dos chicos, mirándole fijamente sin apartar de sus rostros una sonrisa maliciosa. Un pequeño rubor recorrió sus mejillas.
-¿Qué os pasa? -preguntó intentando disimular los nervios que intentaban apoderarse de él
-¡Vamos Drew! Que te hemos descubierto -Brock rió
-¿De qué hablas? -giró la cabeza en otra dirección
-Tú solito has confesado que sientes algo por Aura, y no intentes negarlo -Tracey rió también
-Eso no es cierto -dijo sereno- Ella y yo somos solamente amigos...
-No digas esas cosas... -Brock bajó un poco la voz, como si intentase animarle, pues aquellas palabras le sonaron más tristes de lo que eran en realidad- que podéis llegar a ser mucho más que amigos, sobretodo, porque Aura también te quiere
Volvió su mirada a los chicos. En sus ojos, un pequeño brillo de esperanza- ¿Que Aura también me...? -detuvo sus palabras, haciendo que sus mejillas se tiñeran de nuevo- ¡¿Qué estoy diciendo? -se reprendió a sí mismo
-¡Confiesa! -dijeron a la vez los chicos, amenazando a Drew con un puño, incluso Pikachu se sumó a la orden
-¿Y qué más da lo que diga? -se giró, mirando hacia el cristal- Vosotros vais a pensar lo que queréis diga lo que diga
-Si no vas a seguir esforzándote en negarlo -Brock volvió a poner la espalda en el respaldo de la silla- significa que te has dado por vencido, y admites que sientes algo por ella -dedujo cerrando los ojos- Lo que pasa es que eres demasiado orgulloso como para reconocerlo
-Sí claro... -dijo fingiendo indiferencia, el tono de sus mejillas aumentaba- piensa lo que quieras...
Brock sonrió satisfecho. Esa actitud demostraba que no estaba equivocado en absoluto, y que tenía razón en todo lo que había dicho. Al fin y al cabo, la forma de actuar, y las reacciones de ambos coordinadores las veces que se encontraban, dejaban muy claro lo que habían llegado a sentir el uno por el otro. Lo complicado era que lo llegaran a admitir.
-Perfecto -dijo satisfecho- Ahora tenemos a dos parejas de Nidoran en el grupo a las que cuidar de no hacer cosas... indebidas -le guiñó un ojo en gesto cómplice, Drew se estremeció
-¿Qué quieres decir con eso? –el coordinador se apoyó sobre la mesa
-¿Con qué exactamente? ¿Con lo de las parejas, o con las cosas indebidas? –dijo contando innecesariamente los temas con los dedos
-Las parejas... -sonrió incómodo- lo otro no hace falta que lo expliques
-¿No recuerdas aquello de lo que te platiqué en una ocasión cuando nos encontramos aquí en Kanto? Lo de Ash y...
-¡Ah! -chasqueó los dedos- Ya lo recuerdo, Ash y vuestra amiga. Aunque a ella aún no la conozco.
-Lo harás, es muy posible que se una a nosotros en este viaje
-Entonces... ¿han decidido decirse ya lo que sienten? -se intrigó
Brock se cruzó de brazos, frunciendo el ceño- Lamentablemente, son demasiado tercos como para decirse a la cara lo que sienten...
-Menuda tontería de ese par... -dijo resoplando
El criador arqueó una ceja, mirándolo con gesto severo- Pues yo me sé de otro par que es demasiado orgulloso como para admitirlo también
Drew sonrió sonrojado- Quizá tengas razón...
-Pero estoy seguro de que en este viaje se dirán lo que estamos deseando oír
-Espero que no te equivoques –añadió con un tono esperanzador, quizá no sólo refiriéndose a Ash y Misty
-Disculpadme... -la voz de Tracey se dejó oír finalmente, sin embargo, sonaba afligida
-¿A dónde vas? -preguntó Brock al verle levantarse
-Tengo que ir al lavabo, ahora vuelvo -dicho esto, se dirigió a la puerta, y salió de allí
-Oye Brock -Drew volvió la mirada al criador cuando Tracey desapareció tras la puerta- ¿qué le pasa? ¿Es así de raro?
-No, no, -negó rotundamente- normalmente, es una persona mucho más animada. Lo habrás notado cuando empezasteis a hablar. Pero desde que llegamos a ciudad Celeste, se ha estado comportando de ese modo tan distante... estoy preocupado por él
-Espero que no le pase nada malo...
-Eso espero yo también
Brock intentó adivinar lo que le pasaba a su amigo. Realmente era una persona muy alegre y extrovertida, pero que sabía comportarse con moderación. Los chicos le admiraban porque era muy tranquilo, no era de los que se metían en problemas, y siempre intentaba evadirlos. Le gustaba mucho hablar, y gastar bromas a los demás, sin pasarse. Pero su mundo propio parecía encontrarse en su cuaderno de dibujo, el que nunca dejaba de lado fuera a donde fuera. Tracey era un personaje peculiar, con una personalidad única que a muchos les hubiese gustado tener.
-Me dijo... -recordó Brock- que en cuanto estuviésemos todos juntos, nos contaría qué es lo que le está pasando... aunque me dijo también algo extraño...
-¿De qué se trata? -lo miró intrigado
-De que no quiere ni que Ash ni Misty se enteren de lo que nos dirá
Drew apoyó ambos codos sobre la mesa, sin comprender la actitud de Tracey. Le costaba un poco creer que pudiese ser como lo describía Brock después de haberle visto comportarse de ese modo tan frío y distante- Eso es muy raro...
Permanecieron varios minutos en silencio, hasta que volvieron con su charla de antes en cuanto Drew le preguntó a Brock sobre el paradero de Ash, tras lo que el moreno le relató lo que había ocurrido desde que hablaron por teléfono hasta que Ash se fue en busca de Misty.
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Mientras tanto, en los lavabos de la cafetería, Tracey se miraba al espejo, hablándole a su propio reflejo.
-¡No puedo hacer esto! -se reprochó- Es de mal amigo... no entiendo cómo pudo haberme pasado precisamente a mí... -bajó la mirada, apretando los puños contra el mármol- ¡Maldita sea! ¡¿Cómo se supone que voy a solucionar esto! -abrió el grifo, dejando correr el agua sobre la cerámica blanca
Estaba inquieto y preocupado, intentaba pensar en alguna manera de solucionar su problema, pero no podía al estar pensando constantemente en lo que tenía en mente. Tenía la esperanza de que sus amigos le echaran una mano, aunque no estaba del todo convencido de poder recibir alguna solución.
-Sólo espero que ni Ash ni Misty se enteren de esto... o estaré perdido...
Se refrescó un poco empapando su rostro con el agua. Volvió a mirarse al espejo, respirando profundamente entrecerrando los ojos.
-Si esto dependiera de mí...
Salió de allí, dirigiéndose a la mesa donde estaban los chicos esperándole, intentando parecer más animado, aunque tenía una gran pena que inundaba su alma empañando la habitual alegría de su rostro.
Continuará...
Gracias por la lectura!
