Capítulo nuevo!
Disfrutadlo ^^
Este amor
-Nadia Torres-
V
Prohibido
Mientras Ash estaba platicando con las hermanas de Misty en el gimnasio, los demás chicos continuaban su charla en el centro pokémon, esperando a que regresara. Después de que llegaran Aura y Max, y al poco tiempo de que una camarera –no la anterior- les sirviera los helados, Tracey se aclaró la garganta, llamando la atención de sus amigos.
-Ya que estamos todos aquí, -empezó intentando serenarse- creo que ha llegado el momento de que sepáis algo
-¿De qué se trata? –preguntó Aura con interés
-Espera –intervino Max- Ash y Misty aún no han llegado
Tracey bajó la cabeza- Es por eso que os lo voy a decir ahora. Por ninguna razón ellos deben saber lo que vais a escuchar, -llevó su mirada a ellos- ¿puedo contar con vuestra discreción?
Se miraron entre ellos sin comprender, se volvieron a Tracey- Por supuesto –afirmó Brock, los demás asintieron
El chico dio un largo suspiro de conformidad. Eso era algo que necesitaba escuchar antes de empezar a relatar aquello que se convertiría en su calvario personal. Se llevó una mano a la cabeza pensando en la mejor manera de empezar.
-Bien Tracey, tú dirás, -Drew se apoyó sobre la mesa- nosotros te escuchamos
El aludido asintió, y levantó la cabeza, fijándose en que todos esperaban atentos a que comenzara. Pero era tan difícil contar aquello…
-Como sabéis, después de separarnos y cada uno tomar su camino, me quedé con el profesor en el laboratorio. Yo mantenía mi contacto con Ash y Misty más que con vosotros –dio un largo suspiro- Por petición del profesor, he estado viniendo muy a menudo al gimnasio Celeste, para traer comida especial a sus pokémon y a dibujarlos de paso… -sonrió tristemente- a los pokémon –aclaró
Nadie interrumpía sus palabras, aunque él contaba una historia que, supuestamente, todos conocían. Era cierto eso. Veía a Ash cuando iba al laboratorio a entrenar a sus pokémon. Pero también solía charlar con ellos por teléfono, así que no se perdió del todo aquel contacto.
-Hasta hace poco, -continuó tras su pausa- fui dejando de prestar atención a los pokémon del gimnasio, en los dibujos ya no aparecían ellos, -se alborotó los cabellos oscuros con nerviosismo- no sabría cómo decir esto pero… pero…
-¡¿Pero qué? –preguntaron Max y Aura impacientes, con los nervios a flor de piel
Bajó la mirada avergonzado de lo que estaba pensando- en mis dibujos cada vez –conforme hablaba, su voz se iba apagando- aparecía Misty
Las miradas de los demás se cruzaron repentinamente, buscando entre sí una respuesta a aquella afirmación, algún sentido especial. Realmente, sabían de antemano lo que significaba, pero no querían creerlo.
Suspiró de nuevo- Casi sin darme cuenta, llegué a enamorarme de ella –los chicos permanecían en un inquietante silencio- quizá ese fuera otro motivo por el que no me importaba caminar tanto, sólo para verla a ella –llevó la mirada al exterior- Este sentimiento me está destrozando, siento como si le estuviera fallando a mis mejores amigos… está de sobra recordar lo que Ash siente por Misty, y es por eso que tengo la sensación de estar traicionándole a él…
Las manos de Tracey se cerraron en un puño sobre la mesa en un gesto de frustración, mientras sus amigos continuaban en silencio. Las voces de las personas que estaban en el lugar rompían con la quietud que se hacía cada vez más desesperante. Los chicos aún intentaban asimilar la situación.
Si era eso lo que estaba atormentando a Tracey, y era lo mismo que le había hecho cambiar de ese modo, el viaje que emprenderían dentro de poco se convertiría en una odisea para él. Era cierto que Ash guardaba un sentimiento especial hacia Misty, y viceversa, algo que por mucho que negasen, no podían esconder de los demás. Se trataba de un hecho demasiado evidente como para siquiera intentar ocultarlo. Pero Tracey sufriría si las cosas entre sus dos amigos salían como tanto tiempo llevaban esperando que sucediera.
Definitivamente, alguien saldría lastimado de una u otra forma.
-Tú no tienes la culpa de nada Tracey… -dijo Brock con cierta delicadeza, haciendo que el chico al que hablaba levantase la mirada y la dirigiera a él
-Tiene razón, -apoyó Drew- los sentimientos nacen así, por mucho que nos empeñemos en que no sea de ese modo
El chico volvió a perder la mirada a través del cristal- No le estás fallando a nadie, no se puede controlar los sentimientos –intervino Aura
-Tracey –llamó Max, el aludido puso su atención en él- eso no es de mal amigo, lo sé
-Max tiene razón, -aseguró Brock- eso no es ser mal amigo, es ser humano
Sonrió apenado- Gracias por vuestro apoyo, sabía que podía contar con vosotros. Sólo espero poder sacarme a Misty de donde la tengo
-No estoy muy seguro de cómo, -Drew se apoyó en la mesa- pero haremos lo posible por ayudarte, no lo dudes
-Me alegra oírlo, sólo queda rogar que ninguno de ellos sepa de esto, o estaré metido en un apuro… aunque después de lo que le he dicho a Ash…
Volvieron a él las miradas interrogantes- ¿Qué quieres decir? –preguntó Aura
-Cuando volvía de Celeste tras hacerle una visita a Misty, Ash me preguntaba por ella, y yo no sabía cómo contestarle
-¿Por qué no sabías contestarle? –inquirió Drew
-Simplemente le decía "está bien e igual que siempre", con el tiempo dejó de preguntarme por ella, y eso me hacía sentir bien y mal a la vez…
-No comprendo, -Brock arqueó una ceja- ¿qué es lo que insinúas con eso de bien y mal?
-Supongo que me sentía bien porque de ese modo Ash dejaba de preguntarme sobre ella, lo que me daba esperanzas de que terminara olvidándola y fuese yo quien tuviese esa oportunidad. Está claro que aunque no funcionara, me hacía sentir mal el hecho de mentirle
Aura puso una mano sobre la del observador apenada- Debió ser muy duro para ti
-Y que lo digas, por eso es que no me atrevía a decirle a Ash cómo está Misty realmente
-¿Acaso le ha pasado algo? –Max le miró con expresión preocupada
Tracey negó con ambas manos delante de su rostro- No, nada de eso, lo que ocurre es que Misty está…
Interrumpió sus palabras bruscamente, observando con los ojos muy abiertos a una silueta conocida que se acercaba a ellos. El alto chico de cabellos oscuros que acababa de entrar se quedó de pie frente a su mesa.
-¡Hola chicos! –saludó sonriente
Ninguno de los presentes respondió, pues miraban al recién llegado un poco sorprendidos, sobretodo porque no sabían reconocerle del todo. Brock y Tracey, en cambio, parecieron palidecer un poco.
-¿Os pasa algo? –Preguntó mirándoles desconcertado- Parece que hubieseis visto un fantasma
-¡Pika! –el pokémon se lanzó a los brazos de su entrenador con su sonrisa de siempre, dejando de lado la botella de kétchup de la que no se había separado
-¡Hey colega! –saludó mientras le acariciaba la cabeza. Volvió su mirada al más pequeño del grupo- ¿Max?
-¡Ash! –Exclamó- No te habíamos reconocido, ¿verdad Aura? –preguntó dándole un pequeño codazo para que reaccionara
-¡Ah sí! Es cierto, no te habíamos reconocido, -sonrió nerviosamente- ¿de verdad eres tú?
-O son imaginaciones mías, o la gente está muy rara últimamente –pensó para sí- Pues claro que soy yo, ¿quién voy a ser sino?
-Es que has cambiado mucho -se excusó Max
-¿Qué puedo decir de ti? –Se sentó con ellos- Tanto tú como Aura estáis muy diferentes a como os recordaba –llevó la mirada al chico de ojos verdes que estaba a su lado, y tras inspeccionarlo un poco con la mirada, sonrió- Cuánto tiempo sin verte Drew
-Lo mismo digo –ambos estrecharon sus manos- me alegro de verte de nuevo, y personalmente, te doy las gracias por haberme tomado en cuenta para este viaje
-No tienes que dármelas, estaba deseando que te unieras a nosotros, supongo que podría aprender de ti y de tu forma de combatir
Intercambiaron varios comentarios, y su charla se mantenía en el mismo punto, que era el cambio que cada uno de ellos había adoptado en el tiempo que llevaban sin verse. Les entusiasmaba el hecho de saber que cada vez quedaba menos para volver a sus andadas entre viajes y pequeña aventuras que hacían más interesante el día a día.
Y habían cambiado. Los chicos eran ahora más altos y robustos en general, claro que unos más que otros. Max conservaba aún algunos rasgos un poco infantiles, pero le daban un aire muy parecido al de Aura cuando tenía la misma edad. Ella en cambio, había tenido el cambio natural de una chica, con una silueta más formada que le daba un aspecto de distinción cautivadora, y cierto coordinador lo había percibido nada más verla entrar en la cafetería.
Ash se quedó con la mirada perdida en el cristal de la ventana, con unas imágenes en su mente que le trasportaron varios años atrás, cuando surcaba las aguas del Archipiélago Naranja con dos de sus amigos. Recordaba el encuentro que tuvieron con un par de entrenadores, concretamente, el desenlace que tuvo esa historia poco antes de partir hacia una nueva isla.
-¿Crees que habrán evolucionado por el combate o por el beso? –cuestionó Tracey mientras dibujaba a dos pokémon que acababan de pasar a una nueva fase evolutiva
-¿De verdad la gente cambia cuando se besa? –Ash miraba extrañado a la pareja de pokémon
-Tú y yo tendremos que averiguarlo algún día…
Las palabras de Misty, tan inocentes y audaces a la vez, hicieron que el joven entrenador la mirara sin comprender. Puede que hasta el momento en que estaba haciendo memoria de ello, no hubiese advertido el verdadero significado que se ocultaba tras tan inofensivas palabras.
-…algún día… -se repitió para sí- no te imaginas lo que daría porque ese día llegara Myst…
Se quedó totalmente absorto en sus propios pensamientos y deseos, que olvidó por completo que no se encontraba solo como en las muchas ocasiones en las que entraba en tan peculiar trance. Aunque los demás chicos no notaron el particular estado del entrenador, ya que continuaban su plática sin interrupciones.
Pikachu en cambio, miraba a su alrededor desde la mesa en la que estaba sentado, dejando de lado la botella de kétchup de la que se había separado en contadas ocasiones. Se acercó a Ash con un gesto interrogante, y empezó a llamarle. Claramente, daba a entender que preguntaba por Misty.
-Pika… -llamaba a su entrenador, pero éste al estar aún ensimismado, no le prestó atención- Pika… -insistía, pero no conseguía ser oído
Al escuchar al pokémon cada vez más alterado, los chicos dirigieron sus miradas a Ash. Pero cuando quisieron darse cuenta, Pikachu había perdido la paciencia por completo, y le lanzó a su entrenador una descarga eléctrica que le hizo caer de la silla con un fuerte estruendo.
-¡Pikachu! ¡¿Por qué has hecho eso? –Preguntó alterado mientras se incorporaba
El roedor se encogió de hombros con una expresión de conformidad al haber conseguido llamar la atención del chico. Los demás intentaron ahogar unas risillas.
-¿Qué te ha pasado? –Preguntó Brock- Pikachu te ha estado llamando y tú has pasado de él
Volvió a sentarse- ¿En serio? –Cuestionó incrédulo mirando a su pokémon que parecía resentido
-Pues claro, -rió Max- ¿por qué iba a lanzarte una descarga sin motivo?
-Lo siento Pikachu, no te había oído –se disculpó acariciando cariñosamente la cabeza del roedor, el cual recuperó la sonrisa de costumbre
-Pero, ¿se puede saber en qué estabas pensando? –cuestionó Tracey divertido
Continuaba jugueteando con el pokémon- Sólo estaba pensando en Mis… -se giró rápidamente a sus amigos quienes le miraban con expresión de sorpresa- en el viaje –aclaró conteniendo el aliento
-¡Ajá! –Exclamó Max señalando al chico con un dedo en actitud acusativa- ¡Estabas pensando en Misty!
-¡¿Yo? –se señaló a sí mismo sintiendo que el pulso se le aceleraba
-¿Y quién más? Te estoy señalando a ti –rió el más joven
-¿Por qué dices esas cosas? –frunció el ceño disgustado
-Porque has dicho que pensabas en "Mis…" y cambiaste las palabras –recordó Aura
-¡Eso no es cierto! –Negó rotundamente- Iba a decir que pensaba en "mis pokémon", eso es todo –se defendió poniendo la vista en otro punto, indignado
-A nosotros no nos engañas –rió Drew
-Dejadme en paz, si me creéis bien, y si no, también –sentenció finalmente
Los chicos continuaban riendo al ver a su compañero intentando esconder un rubor que se iba atenuando con cada comentario que hacían. Olvidaron por completo las charlas previas, y siguieron disfrutando del momento de alegría que estaban viviendo.
Pero Tracey se había quedado con la mirada baja justo después de que Ash contestara a su pregunta. No se hubiera imaginado tal contestación, y se sentía más culpable de tener un sentimiento así hacia una persona que era demasiado importante para su mejor amigo. No hacía comentario alguno, y permanecía en un absoluto silencio que en principio no era nada propio de él.
-Tracey, ¿te ocurre algo?
Cuando el chico levantó la mirada, se encontró con la preocupada expresión de Ash. Intentó sonreír.
-No es nada, estoy bien
-¿En serio?
Los demás chicos pausaron su plática, y dirigieron sus miradas a sus amigos. Ash se estaba preocupando por Tracey, y eso les hacía imaginarse lo mal que debía sentirse el observador con aquello con lo que tenía que cargar desde que empezó a nacer aquel sentimiento.
-No te preocupes, no es nada
-Vaya, -sonrió- me daba la impresión de que…
-¡Que no es nada! –Gritó exaltado
Ash dio un respingo- Está bien, te creo –puso una expresión de tranquilidad
Tracey se dio cuenta de que había perdido la compostura y se había puesto tenso, bajó de nuevo la mirada avergonzado- Lo siento Ash, no fue mi intención hablarte así… -apretó nerviosamente la tela de sus pantalones oscuros por debajo de la mesa- es sólo que estoy un poco nervioso y…
-Como llevaba tanto tiempo sin viajar –continuó Drew al ver que Tracey no sabía cómo excusarse- es normal que se sienta así, ¿no crees?
Ash recobró la sonrisa habitual de su rostro- Así que era eso, pues es normal, no tienes que preocuparte Tracey –levantó el pulgar en señal de determinación- ¡Ya verás lo bien que nos lo vamos a pasar!
-Tienes razón –respondió el chico más animado- No hay que preocuparse por nada
-Así es, confía en mí –sonrió- los mejores viajes son los que se hacen con los amigos. Imagínate si ahora estamos todos juntos
Asintieron efusivamente ante la idea. El máximo número de integrantes que había tenido el grupo en un viaje había sido de cuatro, y sólo una vez fueron cinco, cuando Misty les acompañó temporalmente cuando Ash se disponía a retar a los Ases del Frente.
-Ahora que lo mencionas –Brock apoyó ambos codos en la mesa llamando la atención del entrenador- ¿dónde está Misty?
El chico cambió la expresión de forma repentina, recordando que no había conseguido hablar con ella- Cuando fui al gimnasio, ella no estaba, sus hermanas me dijeron que se había marchado
-Pero supongo que saben cuándo volverá, podemos esperarla –planteó Max
-La verdad es que ni siquiera ellas saben cuándo va a volver
-¡¿Cómo? –Se sobresaltó Tracey con gesto preocupado
Ash le miró extrañado por su actitud. Brock enseguida buscó el modo de sacarle del apuro- Explícanos lo que ha pasado exactamente, porque está claro que no nos enteramos de nada
De ese modo, Ash empezó a relatar aquello que había hablado con las hermanas de Misty, algo que no conseguían comprender, ya que Misty no solía tener ese tipo de comportamiento. Cierto era que ella tenía un carácter independiente y decidido a diferencia de sus hermanas, pero no por ello hacía cosas de ese tipo sin decir nada. Ni tan siquiera cuando estaba enfadada tenía una conducta similar.
Empezaron a barajar un sinfín de posibilidades, sobre el lugar al que habría ido y el motivo que le había llevado a tomar esa decisión. Sin embargo, no podían conformarse con meras suposiciones, lo que querían era una respuesta fiable sobre el paradero de su amiga.
Aunque estaba claro que quienes más ansiosos estaban de escuchar esa respuesta, eran Ash y Tracey, quienes procuraban de alguna manera ocultar su angustia. Un escalofrío les recorría el cuerpo, haciendo que se les erizara la piel al recordar a la pelirroja.
¿Por qué tenían el extraño presentimiento de que nada bueno pasaría a partir de ese momento?
Continuará...
Gracias por la lectura!
