Capítulo 4.
La pesadilla de Perry el ornitorrinco.
Los personajes de Phineas y Ferb no me pertenecen son propiedad de Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh.El Viajero Isaac y todo lo relacionado a él y su mundo son una idea original mía.Este es un capítulo algo corto, pero espero que lo disfruten.
"La suprema facultad del hombre no es la razón, sino la imaginación".
De: Edmundo O´Gorman.
"Mentes pequeñas discuten con la gente, mentes promedios discuten sucesos, mentes grandes discuten ideas".
De: Anónimo
"Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa".
De: Mark Twain
"Para empezar un gran proyecto hace falta valentía, para terminar un gran proyecto hace falta perseverancia".
De: Anónimo
Aquella noche en la casa de Phineas y Ferb, alguien estaba todavía despierto, era Perry el ornitorrinco, seguía pensando en el encuentro que tuvo con el doctor Heinz Doofenshmirtz aquel día pues no había sido como siempre, pues no solo no había hecho ningún plan loco y malvado, (mas locos que malvados eran sus planes la mayoría de las veces) sino que hacía esta vez algo honrado y sensato esta vez.
Mas esto no era lo que más se le hizo extraño a Perry, sino el hecho de que ahora tenía un "socio", uno que se hacía más raro que el propio doctor y que se había mostrado muy descortés con él cuando fue a ver que planeaba su nemésis.
Recordaba que tras irse de la bodega del doctor Doofenshmirtz se dirigió de inmediato a su base que se ubicaba bajo la casa de sus dueños Phineas y Ferb para reportarle a su superior el Mayor Monograma sobre lo sucedido.
Perry pensó que tal vez el "socio" del doctor podría ser uno de los miembros de M.E.R.M.E.L.A.D.A. (Organización de villanos a la cual pertenece el doctor Doofenshmirtz). Sin embargo cuando Carl el interno busco en su base de datos no encontró nada que relacionara al socio de Doofenshmirtz llamado Isaac con la organización mencionada, además no encontró a ningún villano independiente que tuviera las características y el nombre que Perry el ornitorrinco les había proporcionado.
Aún así el Mayor Monograma le ordenó a Perry que estuviera al pendiente de las actividades de Doofenshmirtz, pues no se podían fiar tan fácilmente de él y menos ahora que tenía un socio como ese.
Perry el ornitorrinco puso su mano en la frente haciendo la señal de que había entendido las órdenes y las cumpliría.
Despues de pensar todo esto por largo rato, Perry reflexiono que lo mejor era dormir , pues no ganaba nada en darle vueltas al asunto y mañana le esperaba un nuevo día para seguir vigilando al doctor Doofenshmirtz y a su nuevo "socio".
Así que se acomodo en el regazo de su dueño Phineas y despejo su mente para relajarse y conciliar el sueño.
Y el monotrema se sumió en un profundo sueño, soñaba en un bonito día soleado en compañía de sus dueños viendo como hacían otro de sus tantos proyectos y sin que esta vez Perry no se pudiera quedar mucho tiempo por ser llamado a una nueva misión.
Sin embargo luego todo el ambiente se torno sombrío ya que gruesas nubes negras cubrieron el cielo, cuando volteo al otro lado del patio pudo ver a Isabella y a su tropa que en vez de dirigirse a Phineas y Ferb y preguntarles su acostumbrado ¿Qué están haciendo? se puso a jugar a saltar la cuerda con sus amigas, sin embargo se sorprendió el ornitorrinco al ver que de repente la piel y ropas de las niñas se había vuelto tan grises como el ambiente y el cabello de todas era ahora negro como el de Isabella.
En ese momento las niñas comenzaron a cantar una rara canción que decía algo como: "Uno, dos y tres ya viene por ti…", Perry desconcertado ante tal suceso volteo a ver donde estaban sus dueños, mas estos ya no se encontraban ahí.
Luego vio como un cuervo negro se paraba en la cerca del jardín y con una voz sepulcral le habló y dijo:
-En verdad aprecias a los miembros de esta familia, en especial a esos dos pequeños. Y ellos te quieren también como alguien más de su familia. ¿No es así?-Dijo el cuervo.
Perry el ornitorrinco asintió con su cabeza en respuesta.
-Y entonces dime porque no protestaste cuando tu agencia te envió a luchar contra el Regurgitador (Véase el capítulo: Oh ahí estas Perry.) separándote de tu familia porque tenían que reubicarte ya que él era ahora tu nuevo oponente. Si no hubiera sido por la ayuda accidental del doctor Heinz Doofenshmirtz, tal vez "nunca más" hubieras vuelto a ver a tu querida familia, sabes eso no habla muy bien del cariño que dices tenerles.-Dijo el cuervo negro.
Ese comentario molesto mucho al mamífero semiacuatico, además de que se pregunto quién era ese cuervo y de donde le conocía. Volteo para ver si alguien los veía, mas ya nadie se encontraba ahí. Por lo cual Perry se puso su sombrero de agente y se paro en dos patas listo para encarar a aquel cuervo.
-Piensa en mis palabras, "nunca más" lo hubieras vuelto a ver.-Dijo el cuervo sin inmutarse al ver como el ornitorrinco se disponía a atacarle.
El cuervo grazno y se fue volando, de repente todo se volvió nebuloso y de un momento a otro Perry el ornitorrinco sin saber cómo había llegado hasta ahí, se encontraba ahora en el laboratorio del doctor Heinz Doofenshmirtz.
Todo estaba en absoluta calma y no parecía que alguien estuviera ahí, una inusual soledad reinaba en el lugar. De repente algo se movió entre las sombras, una figura se fue acercando a Perry quien de inmediato se puso en posición defensiva.
Aquello se fue acercando mas y mas hasta quedar a un metro de distancia del ornitorrinco, era nada más y nada menos que un lobo gris lo que se había acercado a Perry.
El lobo gris en vez de lanzarse al ataque como Perry pensó se sento y nuevamente con voz sepulcral hablo y dijo:
-¿En verdad crees que haces la diferencia, que ayudas al mundo?-
-Si así fuera, cada vez que tú y tus compañeros van a detener los planes de sus respectivos enemigos , no sería lógico que después de vencerlos les capturasen y llevaran a ser juzgados por sus crímenes. Pero ¡Jamás lo hacen! y cuando lo hacen como tú (Véase el capítulo: Viaje al centro de Candace) tu superior al mando te sale con que no tienen gente disponible para llevarse a tu enemigo y que esperes quien sabe cuánto tiempo, y al final tu preso se escapa de tus patas.
-"Sabía que una característica de los lobos es su lealtad y hermandad, la manada siempre cuida a los suyos"-
-¿Realmente valoran tu esfuerzo?, no, no lo hacen, ni siquiera te dejan un solo día de asueto (vacaciones) y tampoco aumentan tu salario.
Terminado su dialogo el lobo se paró para aullar y eso hizo que de repente Perry viera un montón de recuerdos como en una pantalla de cine. Todos esos momentos en que el quiso quejarse o pudo protestar contra las ordenes que se le daban y no lo hizo, todo lo que había querido reprimir y lo que no pudo opinar se reflejaban en ese momento frente a él.
En ese momento una vorágine se llevo todas las imágenes y a Perry mismo, para luego aparecer esta vez en un vasto campo verde, el se encontraba parado en lo que parecía ser un tablero gigante de ajedrez y de repente noto que se había convertido en una pieza más del tablero, "un peón blanco".
Una sombra apareció de repente y se puso a observar el juego, luego Perry vio como las piezas se comenzaban a mover y entraban en batalla, una tras otra las piezas de ambos bandos fueron cayendo.
Mas en ese momento el ser sombra le habló a Perry y nuevamente con una voz sepulcral dijo:
-"Tu solo eres un peón de un status quo decadente y obsoleto"-
Fue entonces que vio como aquella "sombra" buscaba entre las piezas caídas de color negro y sacaba a un peón negro. El ornitorrinco se sorprendió al ver que ese peón negro era el doctor Doofenshmirtz y entonces el ser sombra le transformaba en otra pieza, una torre.
Luego el ser sombra se llevaba al doctor ahora convertido en una torre, fuera del lugar. Y creyendo que las cosas ya no se podría poner más extrañas sintió como una pieza le atacaba por la espalda, mas no era una pieza negra como él creía sino una pieza de su propio bando ¡el rey blanco! y este tenía una apariencia extraña, pues su rostro era el de un personaje militar famoso conocido como: "El Tío Sam", el cual tenía una sonrisa siniestra, llevaba un traje militar y una afilada espada con la que se preparaba para darle una estocada final a Perry el ornitorrinco.
El ornitorrinco intento moverse sin embargo no pudo, pues como pieza de ajedrez que era ahora, no se podía mover hasta que se lo ordenaran aquellas manos invisibles que habían movido al resto de las piezas.
Y cuando vio que era inevitable su fin, pues la espada ya se dirigía en cámara lenta hacía él, todo desapareció y se encontró a salvo nuevamente en casa de sus dueños. Al parecer todo había sido un mal sueño.
-Calma Perry ¿acaso tuviste pesadillas?- Pregunto su dueño Phineas quien se había despertado debido a lo mucho que su ornitorrinco se había movido mientras dormía.
El ornitorrinco al ver que estaba con su dueño se tranquilizo y dejo que acariciara su cabeza, después los dos volvieron a dormirse. Perry pensó que todo había sido una pesadilla, causada por tanto pensar en el doctor Doofenshmirtz y su extraño socio, ya no había nada que temer.
Sin embargo lo que había visto y oído de aquellas raras creaturas le harían reflexionar los siguientes días.
Si Perry el ornitorrinco se hubiera asomado por la ventana del cuarto de Phineas y Ferb hubiera visto a aquel sujeto llamando Isaac parado en aquel momento en la banqueta, para luego darse media vuelta y desaparecer de repente en la quietud de la noche.
Fin del cuarto capítulo.
Por favor dejen sus reviews me ayudan para saber su opinión y si mi historia les gusta o quisieran ver algo mas en ella. Saludos a todos.
