Capítulo 6. La calma antes de la tempestad.

Los personajes de Phineas y Ferb no me pertenecen son propiedad de Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Viajero Isaac y todo lo relacionado a él y su mundo son una idea original mía.

Con el paso del tiempo las invenciones del doctor Doofenshmirtz tuvieron un gran auge, por ejemplo el "acelerador de edad y tiempo", con el cual produjo un queso único y delicioso. Mas su uso no se limito solamente a eso, ya que grandes empresas productoras de vino se interesaron en ese invento e hicieron muchos pedidos de esa forma vinos de 50 o hasta 100 años se podían producir con aquel "inador" en tan solo unos segundos.

Aunque esto redujo considerablemente el precio de vinos antes tan caros, aumento la demanda en gran medida ya que ahora las clases bajas y medias podían disfrutar de vinos de gran calidad, que antes solo los ricos podían darse el lujo de comprar.

Además el doctor Heinz Doofenshmirtz con la ayuda de su robot sirviente Norm, el Viajero Isaac y recientemente su hija Vanessa. Fábrico no solo "inadores" para la producción de alimentos sino también para otros usos útiles tales como:

-Un casco que una vez uso para controlar termitas (Véase el capítulo: Los poco magníficos), el cual se modifico y mejoro para no tener que ponerle un casco a cada insecto y que solo bastara el casco principal para poder controlar y dar órdenes a los insectos u otros animales (Como se vio en el capítulo: Náufragos). Este invento fue usado en toda la industria agrícola para librar de las plagas a los cultivos sin tener que acabar con ellas y sin el uso de pesticidas, así como una mejora en la polinización en lugares como los invernaderos.

-El "Vestinizador" (Véase el capítulo: El gran videojuego), el cual se modifico para que no solo vistiera elegantemente a las mujeres sino también a los hombres con su otra versión llamada "trajeinador". Por sugerencia de Isaac estos inadores se hicieron de tal modo que solo se pudieran usar un número limitado de veces y solo en caso de emergencias, ya que sino se hubiera hecho esto, era seguro que se hubiera arruinado la industria textil, dejando sin trabajo a millones y lo que ya no necesitaba el doctor era gente que le odiara.

-Un súper fertilizante (Véase el capítulo: La Atlántida), cuya fórmula fue rebajada y modificada, para que las plantas crecieran de gran tamaño, pero esta vez sin efectos secundarios tales como crecimiento sin control u hostilidad hacia otros seres vivos.

-Y también un casco volador que llevaba a donde se quisiera a quien se lo ponía. Este invento se vendió como pan caliente, pues imagínense a quien no le gustaría viajar de una forma tan divertida y práctica.

Con todo esto varias cosas le sucedieron al doctor, primero que nada los científicos de M.E.R.M.E.L.A.D.A. le enviaron una carta en la cual le comunicaban su expulsión de la organización y la cancelación de su membrecía al doctor Heinz Doofenshmirtz.

Esto no le importo mucho pues ahora veía ante él un futuro más prometedor, usando sus "inadores" de una manera diferente. Y en cuanto a los otros científicos malvados, estos se alegraron y festejaron la expulsión de Doofenshmirtz, pues todos ellos le consideraban un estorbo y un inútil para la maldad.

Y poco tiempo después fue llamado por su propio hermano el alcalde Roger Doofenshmirtz, para una ceremonia en su honor en la cual le sería entregado un reconocimiento por todas las fuentes de empleo y turismo logrados con sus inventos.

A la ceremonia el doctor Heinz Doofenshmirtz fue acompañado por Norm, Isaac y Vanessa quien venía también con su madre ya que ambas fueron invitadas por el doctor a la ceremonia.

-Y es todo un honor entregar este reconocimiento a mí también hermano el doctor Heinz Doofenshmirtz por hacer de Danville un lugar mejor para vivir.-Dijo Roger Doofenshmirtz con su acostumbrada y estúpida sonrisa.

Tras esto el doctor Doofenshmirtz dio un pequeño discurso de agradecimiento, en el que lógicamente no incluyo a sus padres y también menciono que se sentía bien al ver que esta vez no le dieran el premio a un volcán de bicarbonato.

Obvio que la gente creyó que ese último comentario era un chiste.

Después de ello dio crédito y gracias por sus logros a Norm su robot por su lealtad y servicio, a Isaac (de quien no revelo muchos detalles) por su apoyo, a su hija Vanessa por también todo su apoyo y por su amor de hija y también a su ex esposa Charlenne por todo el apoyo económico dado todos esos años.

Y de paso le mando un saludo a Perry el ornitorrinco ya que el dicho evento también era transmitido por televisión. La gente se pregunto porque le enviaba saludos a un ornitorrinco y curiosamente entre toda esa gente se encontraba ya el mencionado mamífero semiacuático.

Perry el ornitorrinco había ido a la ceremonia también, por órdenes del Mayor Monograma, se había mezclado en la multitud con un disfraz tan simple que solo el doctor Heinz Doofenshmirtz no lo hubiera reconocido, pues aparte de su sombrero llevaba el trillado disfraz de unos lentes redondos, cejas gruesas y una gran nariz.

Perry sonrió unos segundos por el comentario del doctor.

Luego de que el doctor Doofenshmirtz termino su discurso su hermano el alcalde, agradeció a todos por haber venido y cosas de ese tipo para luego dar fin a la ceremonia.

-Debería pensar más en su familia que lo quiere y valora aunque ellos creen que no hace la gran cosa, en vez de venir aquí. ¿Acaso pensó que el doc iba a poner una bomba o vengarse de su hermano Roger?. Bueno al menos no hubo ningún problema con él y hasta se alegro por el saludo que el doc le envió.-Pensaba esto el Viajero Isaac mientras se iba del lugar.

También el doctor apareció en la revista Times de Nueva York y en revistas de interés científico en las cuales lo nombraban "revelación científica del año".

Asimismo la princesa de su país natal Gimmelshtump (quien aparece en el capítulo: Las 2 Candace), le entrego personalmente en otra ceremonia celebrada también en Danville, el premio de "hijo predilecto de Gimmelshtump" al doctor Doofenshmirtz, premio que su hermano Roger había también recibido anteriormente.

Aunque Roger Doofenshmirtz sonreía en la ceremonia, el Viajero Isaac podía sentir la envidia en su corazón y comenzó a pensar lo siguiente:

-Con que eso sientes, y ahora que lo recuerdo cuando le dieron a él ese premio el doc le quiso arruinar ese día, claro su plan fallo pero no se me olvida la triste historia que el doc le conto a Perry el ornitorrinco para que supiera sus motivos.

-Según recuerdo el doc en su infancia uso su mesada de un año (un mísero centavo) en una máquina de sacar premios con una pequeña grúa, el saco con mucha suerte el único premio que valía la pena, un osito de peluche ya que el resto de los premios eran solamente piedras y cuando lo obtuvo se lo dio a su madre como muestra de su afecto y que fue lo que hizo esa…. Mujer, pues se lo dio a Roger ante la triste mirada del doc.

-Más vale que te andes con cuidado Roger Doofenshmirtz, a veces suceden "desafortunados" "accidentes".- Pensaba el Viajero mientras le lanzaba una mirada asesina al alcalde Roger Doofenshmirtz, quien no lo noto pues estaba ocupado con la princesa y su hermano en aquel evento.

Isaac dejo de verlo así y mejor se puso a mirar a otro lado, tras lo cual empezó a saludar moviendo su brazo de lado a lado. Las personas ahí presentes creyeron que les estaba saludando por lo cual también correspondieron al saludo.

Sin embargo Isaac no saludaba a la gente, sino a Perry el ornitorrinco quien en aquella ocasión se encontraba vigilando desde el techo de un edificio cercano con la ayuda de unos binoculares y una máquina para oír desde muy lejos lo que acontecía en aquel lugar.

-Pero como, ¿acaso sabe que estoy aquí?- Pensó Perry el ornitorrinco algo dubitativo.

Han de saber que Isaac no tuvo la necesidad de buscarle con la mirada ya que la raza "Sombra" a la que él pertenece tienen también la habilidad de detectar la "esencia" de cualquier ser vivo e Isaac ya reconocía bien esa singular esencia de ornitorrinco.


Tiempo después el doctor Doofenshmirtz contrato gente de confianza para que le ayudaran a administrar su negocio, tales como contadores, publicistas y aquellos que tenían que encargarse de trámites burocráticos para poder exportar sus productos alrededor del mundo.

De este modo el doctor podía tener más tiempo para enfocarse en construir sus "inadores", lo cual solo le llevaba unas cuantas horas.

Además para facilitarse las cosas diseño un inador que multiplicaba cada inador que él hacía de ese modo solo les bastaba fabricar un "inador" y luego con el "Multiplicainador" como él lo llamo producía cientos de copias exactas y funcionales en segundos, lo cual facilitaba y aceleraba la producción.

Un día Isaac fue al bosque de Danville pues era fin de semana y esos días eran cuando el doctor Doofenshmirtz pasaba el tiempo con su hija Vanessa Doofenshmirtz, el Viajero aunque se llevaba bien con ellos le gustaba poder disfrutar de su soledad pues así era él. Por lo cual declinaba siempre cualquier ofrecimiento que el doctor y su hija le hicieran de pasar el día con ellos.

-Son mis aliados lo sé, pero yo no soy, como es que le dicen en este mundo…. Oh si, social.-Decía para sí mismo el extraño ser.

-Ademas ella es su familia, yo solo soy como decirlo, más que un conocido pero menos que un amigo, se que aprecia mi ayuda y que le he caído bien a su hija Vanessa, sin embargo no es algo que acostumbre.

-En mi mundo me llevaba bien con todos, mas siempre guardaba mi distancia, siempre he disfrutado mas de mi soledad y privacidad.-

Estaba en esta charla consigo mismo cuando oyó unas voces que se acercaban. Se oculto para ver quiénes eran y cual no fue su sorpresa, pues eran Isabella y su tropa, seguidas de Buford, Baljeet, y Phineas y Ferb, quienes traían consigo unos aparatos parecidos a los que se usan para detectar el metal, y que también son apodados "busca tesoros", solo que estos en la parte inferior tenían un par de agujeros de gran tamaño y emitían un sonido parecido a cuando alguien olfatea algo.

-Es que acaso no puedo estar solo, bueno al menos son ellos, es seguro que harán algo interesante, me pregunto que será.- Pensó el Viajero quien se puso a escuchar que hacía en el bosque.

-Les agradezco el que nos ayuden a mi tropa y a mí a ganar nuestras insignias de buscar trufas.-Dijo Isabella

-No es nada, Isabella, siempre me gusta ayudarte a ti y tu tropa.-Dijo Phineas

Isabella sonrió y dijo:-Dime Phineas siempre estarás ahí para ayudarme.

-Claro, que no haría por ti.-Respondio el niño pelirrojo.

Esto hizo que Isabella se sonrojara, sin embargo su "momento" se echo a perder porque Phineas agrego:-Tú y yo somos buenos amigos. (Hagan de cuenta que escucha el efecto de sonido de cuando un disco se raya.)

-Si solo amigos. Respondió la niña de cabello negro con una sonrisa forzada.

-Bueno basta de charla pongámonos a buscar esos hongos con estos aparatos.-Dijo Buford.

-Se llaman "olfateadores", Buford.-Le corrigió Baljeet.

-Si como sea.-Respondió el bravucón sin hacerle mucho caso.

-Menuda coincidencia yo también busco lo mismo, así como insectos y savia para comérmelos. Creo que me uniré a ellos, además quien no quiere participar en un proyecto de Phineas y Ferb.

En ese momento los chicos oyeron ruidos extraños en unos arbustos, Buford inmediatamente se le ocurrió arrojar una piedra y gritar: -¿Quién anda ahí?-

-Ouch, mi cabeza.-Dijo una voz.

De repente alguien salió de los arbustos, era Irving el fan número uno de Phineas y Ferb.

-Así que solo era este loco "otra vez".-Dijo Buford muy molesto.

-Si querías venir con nosotros lo hubieras dicho Irving, en vez de andar escondiéndote, creo que ya nos hemos visto suficientes veces como para que sigas escondiéndote.- Dijo Phineas.

-Lo lo siento, es la costumbre.-Respondió el chico de lentes y conducta obsesiva.

Sin embargo de un momento a otro los niños dejaron de ver a Irving y se pusieron a mirar como a un lado de donde estaba, bueno todos menos Baljeet quien estaba temblando de miedo.

Luego los niños le hicieron ademanes para que volteara.

-Que no sea ningún animal salvaje.-Pensó Irving muy asustado.

Cuando este volteo lo que vio hizo que soltara una cámara de video que traía consigo y que cayera de espaldas desmayado.


-Vamos despierta, despierta Irving.-Decían varias voces conocidas.

-Pero que, que era esa cosa.-Decía Irving muy nervioso.

-Prefiero que me llamen Isaac.-Respondió una voz sepulcral.

Cuando Irving miro quien había dicho eso exclamo: La madre que… y volvió a desmayarse.

-Vaya no sé porque paro presentía que algo así sucedería.-Dijo el Viajero.

Dicho esto el Viajero saco su cantimplora y le echo agua en la cabeza a Irving. Este volvió en sí y se aparto Isaac rápidamente para no provocarle otro desmayo.

Los niños se pusieron a explicarle que no había nada que temer de aquel raro sujeto, que ya lo conocían algo, pues una vez les vendió helados y lo habían visto en la televisión junto a un tal señor Doofenshmirtz quien se había vuelto un científico muy reconocido en el Área Limítrofe.

Y que además se encontraba buscando trufas al igual que ellos.

-No era mi intención asustar a nadie, me disculpo por ello niños.-Dijo el extraño ser que se encontraba sentado en una roca.

Después de este incidente los niños y aquel raro tipo con un curioso bastón blanco se pusieron a buscar esos hongos comestibles conocidos como trufas, con la ayuda de los "olfateadores" de Phineas y Ferb.

Platicaban sobre cosas como el paisaje y otras cosas así, no le preguntaron sobre su apariencia para no ser groseros, al señor Isaac, como empezaron a decirle. Buford quiso decir algo sobre los locos y el manicomio pero Isabella lo callo en seguida pisándole el pie.

El Viajero Isaac no dijo nada ni se molesto.

Cuando todos reunieron una buena cantidad de trufas se sentaron a descansar y el Viajero Isaac repartió sorpresivamente todas sus trufas a las niñas exploradoras.

-No es necesario que nos de sus trufas, señor Isaac, ya tenemos suficientes para recibir nuestras insignias.-Dijo Isabella.

-No te preocupes jovencita, yo tengo algunas reservas en mi hogar, además con lo que les di podrán sus padres hacer una buena comida.-Dijo el raro ser.

-Además es un gusto ayudarles damitas.-Dijo Isaac haciendo un saludo caballeroso.

Las niñas se sonrojaron y emitieron unas pequeñas risitas.

Buford hizo sus ojos hacia arriba como diciendo, quien se cree este y los demás niños hicieron un ademan alzando los hombros y mostrando las palmas de sus manos dando a entender que no sabían que decir ante eso.

-¿Sera un noble de viejas costumbres?-Dijo Baljeet en voz baja.

-Tal vez, aunque nunca había oído de uno como él.-Respondió Phineas.

Después de descansar lo suficiente volvieron sus pasos devuelta a la civilización. Eran cerca de las 3 cuando ya habían llegado al hogar de Phineas y Ferb.


Por lo que comentaron Phineas y Ferb, el Viajero supo que su hermana Candace no los había seguido porque al oír que iban al bosque a buscar trufas con Isabella, las exploradoras y sus amigos, Candace pensó que no valía la pena seguirles y decidió salir entonces con Jeremy quien ya le había invitado previamente.

Llegaron pues a su casa sin embargo Candace había llegado antes con Jeremy, no vio los "olfateadores" de sus hermanos porque estos podían compactarse hasta reducirse al tamaño del bolsillo y así guardarse cómodamente.

Mas en cuanto ella vio quien venía con ellos se puso muy nerviosa y a gritar:-Mamá, mamá, Phineas y Ferb han venido con un sujeto demasiado extraño.

Entro rápidamente a la casa y siguió gritando eso hasta dar con su madre y llevarla casi arrastrando para que viera quien había venido con sus hermanos.

-Vamos Candace no crees que estas exagerando….. Pero quien es usted.-Dijo Linda Flynn algo sorprendida al ver semejante tipo.

-Permítame presentarme soy Isaac y trabajo junto al doctor Heinz Doofenshmirtz, deje le doy una tarjeta de "Doofenshmirtz y Asociados" por si algún día le interesa comprar algún inador.-Dijo extendiéndole la mencionada tarjeta.

Linda la tomo y luego exclamo:-Así que el doctor Heinz Doofenshmirtz, vaya ahora que lo recuerdo fue un ex novio mío con el cual salí una sola vez.

-En serio mamá.-Dijeron sus hijos muy interesados por el tema.

-Es una historia que luego les contare y ahora dígame usted señor Isaac, porque vino hasta acá con mis hijos y sus amigos.-Dijo Linda algo recelosa.

-Vera me encontraba en el bosque recolectando insectos, savia y trufas, llevaba un rato ahí y lo único que me faltaba por recolectar eran las trufas, sin embargo oí a sus hijos y a sus amigos comentar que también buscaban esas setas, así que decidí unírmeles en su búsqueda y luego les acompañe hasta su hogar pues era más seguro si volvían con un adulto.

-Bien entiendo y agradezco todo eso, pero disculpe y no quiero ser grosera, pero y ese atuendo y la máscara.-Preguntó la mujer pelirroja.

-Digamos que es parte de mi personalidad.-Respondió Isaac.

-Pues en mi opinión es una moda muy extraña y lo hace ver como un…-Sin embargo Candace no termino su frase pues Linda su madre le dio un codazo.

-Y bien porque no pasan todos a comer algo.-Dijo Linda a modo de disculpa.

-Siiii.-Dijeron los niños.

-De acuerdo.-Dijo Candace.

-Gracias señora Flynn.-Dijo Jeremy.

-Acepto con gusto la invitación Madame.-Dijo Isaac con un saludo cortes.

Phineas y Ferb le dieron las trufas que consiguieron a su madre para que las usara en la comida, y así Linda las uso para preparar un espagueti como solo ella sabía hacer y mientras todos degustaban ese platillo, el inusual invitado le dijo que recordó que se le hacía tarde y que le echara el espagueti en un recipiente para llevárselo a su hogar y que luego él se lo devolvería, además le dio una moneda de plata por la amabilidad que le mostro.

-No es necesario, señor Isaac.-Le dijo la mujer pelirroja.

-Vamos acéptela, me sentiré deshonrado sino la aceptara.-Dijo el extraño con máscara de médico antiguo.

Linda Flynn ya no dijo más acerca de ello y guardo la moneda de plata y le agradeció por todo y le dijo que era bienvenido siempre.

Cuando Linda guardo el espagueti en un recipiente Isaac lo tomo y se despidió de todos los ahí presentes y les dijo que esperaba volver a verlos pronto.

Momentos después de que aquel singular sujeto se fuera Ferb hablo y dijo:

-Tal vez se vea un poco raro pero sus modales hablan muy bien de él.-

-Así es hijo.-Dijo su madre.

-Un poco raro, más bien demasiado raro y acaso cree que estamos en el siglo XVI o que.-Dijo Candace con su ya clásica actitud hacía lo que le parecía diferente o fuera de lo normal.

-Vamos Candace no seas tan grosera.-Dijo su madre algo molesta.

-Perdón mamá.-Dijo la muchacha pelirroja y siguió comiendo para no terminar metiéndose en un lío.

-Oh ahí estas Perry.-Dijo Phineas quien puso en su regazo al mamífero semiacuático.

Perry el ornitorrinco se la había pasado siguiendo al doctor Doofenshmirtz por horas pero al ver que su némesis no haría nada malo otra vez, y que solo estaba pasando el día con su hija, volvió a su base secreta para informar al Mayor Monograma y luego de eso regreso con sus dueños.

Si hubiera sabido que el "socio" del doctor Doofenshmirtz se había encotnrado con sus dueños, que convivió con ellos y hasta entro en su casa quien sabe que hubiera pensado el ornitorrinco.


El Viajero ya se había alejado un par de calles de la casa Flynn-Fletcher y como vio que no había nadie alrededor comenzó a decir para sí mismo:

-Insensato casi haces que te descubran, que, acaso ibas a darte cuenta de tu error hasta sentarte en la mesa, recuerda que tu no comes como los humanos y ni que decir que no tienes rostro, no crees que se les hubiera empezado a hacer raro si les empezabas a decir que no podías quitarte la máscara para comer. Son pocos los humanos en que podemos confiar, recuérdalo.-

Tras terminar ese dialogo interno el Viajero golpeo su frente con la palma de su mano y empezó a mover su cabeza de lado a lado en señal de decepción por si mismo.

Unos segundos después se calmo y como las calles seguían igual de vacías se teletransporto al edificio del doctor Doofenshmirtz.

Una vez allí se dispuso a comer el espagueti de la madre de Candace y sus hermanos no sin antes dar gracias al que da la abundancia o la escasez.

-Que bien que no me preguntaron para que quería los insectos y la savia, es seguro que les hubiera parecido raro si les hubiera dicho que eran para comérmelos y todavía más con la savia.-Dijo esto aquel ser antes de echar un montón de escarabajos al espagueti y untarle savia a un pedazo de pan.

Después de alimentarse, se paso un rato viendo mas planos de inadores que pudieran ser útiles, pasado el tiempo llegaron el doctor y su hija.

-Y como estuvo tu visita al bosque, Isaac.-Preguntó Vanessa.

-Pues después de recolectar insectos en mi forma de cuervo y savia en mi forma original, me pase un rato agradable con unos niños en profundidad del bosque.-Contesto Isaac.

En ese momento el doctor y su hija pusieron una expresión en sus caras de What that fuck¡? Por lo último dicho por el Viajero.

-Veo que lo dije en un mal contexto.-Dijo Isaac al ver esa reacción.

Y entonces se puso a explicarles bien, el encuentro que tuvo con Phineas, Ferb y sus amigos en el bosque y de la situación que hubo cuando los llevo de vuelta su hogar. Claro que sin mencionar que allí también vivía Perry el ornitorrinco.

Vanessa hizo un comentario sobre conocer ya a esos niños en especial al llamado Ferb y de cómo le habían ayudado antes, el doctor dijo que no se imaginaba que tuvieran tanto talento y que esperaba algún día poder conocerlos.

-Así que Linda Flynn tuvo unos hijos tan inteligente, vaya no me lo imaginaba, la recuerdo bien fue uno de mis tantos fracasos amorosos.-Dijo el doctor Doofenshmirtz. (Para más detalles vean el capítulo: ¿Qué es lo que hace?).

Y así estuvieron charlando amenamente los 3 hasta caer la noche. Aunque claro solo Isaac era el único que sabía que esos niños eran también los dueños de Perry el ornitorrinco, eso era algo que sabía no debía revelar al menos no por ahora.

Isaac agradeció al Creador que aquel día hubiera pocos contratiempos y que al final todo saliera sin ningún problema.

Fin del sexto capítulo.

Agradezco a todos los que siguen este historia. Les pido por favor que siempre que puedan dejen sus reviews ya sea para apoyar o criticar este fic, su opinión es importante.

Hasta pronto.