Capítulo 13. Doof y P.

En: Rescatando a la civil Charlenne.

Los personajes de Phineas y Ferb así como también la película de Phineas y Ferb a través de la Segunda Dimensión no me pertenecen son propiedad y una idea original de Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. El Viajero Isaac y todo lo relacionado a él y a su mundo son una idea original mía.

Todo lo relacionado a Final Fantasy es propiedad de Square Enix.

"El amor de un solo corazón puede marcar la diferencia. Creo que podemos sanar a nuestro mundo, sanando un corazón a la vez".

De: Inmaculée LLibagiza. Sobreviviente del genocidio de Ruanda en 1994.

Han de saber que la Vannessa de la Segunda Dimensión, aunque es hija del malvado doctor Heinz Doofenshmirtz de la Segunda Dimensión, no es tan mala como aparenta, ya que cuando Isaac el Viajero menciono aquello de que sentía 2 esencias corruptas, cuando llegaron al edificio del doctor Doofenshmirtz de la Segunda Dimensión, no explico que la corrupción de la Vanessa alterna, consistía en una profunda tristeza y desesperanza, así como algo de locura.

Pero aún así ella trataba de ser diferente a su padre, pues algo en su interior le decía que si seguían con esa vida, iban a acabar mal. De hecho ella cada vez que podía, ayudaba dando algo de alimentos y medicinas gratis a las personas del Área Limítrofe de manera anónima y también llego ayudar a la Resistencia, ya que ella fue quien les proporciono los datos sobre la "Gran Forja" y "El Herrero". Lo consiguió con ayuda de la gente de Danville a la cual ayudaba y para su fortuna entre ellos se encontraban informantes de la Resistencia, a quienes les paso esos valiosos datos.

Y se preguntaran como le hacía para que no le reconocieran, pues fácil, ya que con ayuda de su "Brazalete Multi-inador", podía adquirir otra apariencia y ya disfrazada como alguien más del Área Limítrofe, se ponía a ayudar en lo que podía.

Algo intrigante sobre Vanessa Doofenshmirtz de la Segunda Dimensión, que ustedes mis lectores deben saber, es que su conciencia está representada, por alguien que ella en su mente creo y que se llama Mary McGuffin. Esto se los digo para que entiendan con quien dialoga en la siguiente parte.

En el ático de una casa, una chica de pelo negro se encontraba sentada en una silla mecedora, de repente se pone de pie y comienza andar por el ático de un lado a otro, unas veces se lleva una mano a su barbilla, otras cruza los brazos y mira hacia arriba desesperada, como tratando de encontrar una respuesta y finalmente comienza a decir:

-Que es lo que debo hacer, no sé si sea lo correcto seguir manteniéndola aquí cautiva.-

-Tú ya sabes la respuesta, debes hacer lo correcto, este no es su mundo, debe volver con los suyos.-Responde Mary McGuffin.

-Y crees que no lo sé… pero ha sido tan bueno tenerle a mi lado, me he sentido tan feliz, como no lo había hecho hace tanto tiempo.-Dijo la Vanessa alterna.

-Si lo sé, yo también me he sentido feliz, pero es algo que no durara, cuanto crees que tardaran esas personas de la otra dimensión en llegar aquí, además padre ha estado muy ocupado últimamente en no sé qué proyecto, si sigue así la Resistencia no dudara en aprovecharse de ello, Vanessa.-Dijo Mary McGuffin.

-Tal vez eso sería lo mejor, estoy tan harta de todo, esto no debería ser así, un líder debería ser amado y respetado, no temido y odiado, pero padre no ve eso, y mucho menos al que llaman "El Gran General".-Dijo Vanessa 2.

-Sí, bien sabemos nosotras que a través de la historia toda tiranía tiene su fin y bien sabes en que terminan los que oprimían al pueblo.-Dijo Mary McGuffin.

La Vanessa alterna se llevo las manos a la cara y empezó a llorar.

-Es por eso que anhelo el que padre pueda cambiar de algún modo antes de que sea demasiado tarde, para él.-

-Y crees que mamá le hará cambiar, pues no te engañes, bien sabes que solo la trajo para ti, el ya ha aceptado que no es su Charlenne, pero te la ha dejado a ti, pues espera que eso te haga algún bien, de algún modo.-Dijo Mary McGuffin.

-Y créeme que lo ha hecho, mas no puedo negar que tienes la razón al decir, que debe volver con los suyos, no quiero que ella sea infeliz, aunque eso signifique no volver a verla.-Dijo la chica de pelo negro con unas lágrimas en sus ojos.

Entonces Vanessa 2, se puso a reflexionar mas sobre aquello y finalmente dijo:

-Debo velar más por la seguridad de mamá, tendré que buscar el momento oportuno, si planeo devolvérsela a esa gente.-Dijo Vanessa 2 algo triste.

-Bien, veo que has escogido la mejor opción.-Respondió Mary McGuffin.

Y tratando de cambiar el tema, para que ya no se sintiera tan triste, su "conciencia" dijo:

-Oye y entre otras cosas quien sería ese sujeto exageradamente raro, con quienes escaparon esas personas de la otra dimensión, porque a mí en lo personal no me parecía que fuera miembro de la Resistencia, es mas no sé porque pero algo me dice que ni siquiera era humano.-Dijo Mary McGuffin.

-Venga, no digas locuras.-Respondió la chica de pelo negro.


Mientras tanto un portal se abría, en pleno centro del Área Limítrofe, la poca gente que se encontraba fuera, veía aquello con asombro.

De aquel portal un gran robot emergía y se ponía a mirar a su alrededor.

-Señor hemos llegado con éxito a la zona del edificio de su otro yo.-Dijo Norm Omega.

-Bien ahora empieza lo realmente difícil.-Dijo el doctor Heinz Doofenshmirtz de la Primera Dimensión.

-Y tú que tal allá atrás, Perry el ornitorrinco.-Dijo el científico alemán.

Perry el ornitorrinco se encontraba en una cabina más pequeña en la parte de la espalda de Norm Omega, pues había decidido acompañar al doctor en aquella peligrosa aventura.

-Bien doctor, gracias por preguntar.-Respondió Perry.

En eso estaban, cuando la gente allí reunida comenzó a dispersarse. Pues en ese momento un gran grupo de Normbots comenzaba a llegar

-Creo que los problemas ya empezaron doctor y ahora que lo pienso si queremos llegar al edificio sin problemas, lo mejor sería acabar con una buena cantidad de esas máquinas para que no nos interrumpan.-Dijo Perry el ornitorrinco.

-Pero antes, sería conveniente ir a lugar más abierto y sin gente, pues algún civil podría resultar lastimado.-Dijo el monotrema.

-Señor según mis datos la mejor opción es, atraerlos y llevarlos a la zona del parque de Danville.-Dijo el autómata.

-Pues andando.-Dijo el doctor.

Y entonces Norm Omega se puso a volar y comenzó a disparar a los Normbots que se le cruzaban, tratando de llamar su atención lo máximo posible, además Perry desde su cabina, usaba una especie de ametralladora y certeramente daba a cuanto androide les perseguía.

-Vengan por nosotros pedazos de chatarra.-Gritaba el científico.

No tardaron mucho en llegar al parque de Danville y junto con ellos, como un millar de Normbots.

Aunque aquel parque era de las pocas áreas verdes del lugar, no era un sitio de recreación y relajación, pues solo estaba dedicado a vanagloriar a los tiranos de la Segunda Dimensión, al albergar, varias estatuas del doctor Heinz Doofenshmirtz de la Segunda Dimensión, así como del "Gran General" y de los demás científicos de M.E.R.M.E.L.A.D.A.

Aquellos tres personajes ya se encontraban preparados para lo que venía.

-Activando funciones defensivas y ofensivas.-Dijo Norm Omega.

-Vamos a por ellos.-Dijo el doctor, muy decidido.

-Oiga doctor, creo que debería sacarme de aquí primero, o no podre pelear contra ellos.-Dijo el mamífero semiacuatico.

-Oh si, disculpa Perry el ornitorrinco.-Respondió el doctor Doofenshmirtz, mientras abría una escotilla, de aquella cabina.

Perry el ornitorrinco al salir del cuerpo de Norm Omega empezó a dar batalla a los Normbots que venían hacía él. Y hacían lo suyo el doctor y su androide.

Perry usaba todas sus habilidades de agente secreto, así como los aditamentos de su sombrero.

Varios Normbots le atacaban, pero estos eran fáciles de engañar pues hasta podía hacer que se dispararan accidentalmente unos a otros, con su velocidad y astucia.

En tanto el doctor con Norm Omega, disparaban con todo su arsenal, eliminando a docenas de Normbots, unas veces usando un cañón laser que Norm Omega tenía en su mano derecha, otra veces con una especie de taladro que tenía integrado en su mano izquierda, así como la visión laser, misiles que salían de su pecho y espalda, su fuerza bruta y finalmente un poderoso rayo de energía que comenzó a acumular en su brazo derecho y que antes de soltar, grito el doctor:

-Agáchate Perry el ornitorrinco.-

Y en ese momento aquel poderoso rayo fue disparado en un movimiento circular, destrozando así a cientos de Normbots en solo unos segundos, hasta no dejar ninguno en pie.

-Bien hecho doctor.-Dijo Perry felicitándole.

-Que bien que sustituí la energía de ardillas de Norm, por un nucleó de Pizacio Infinito.-Dijo el doctor, triunfante.

El doctor había vuelto por el Pizacio Infinito (Véase el capítulo: Rudeza Vanessaria), un poco antes del viaje a la Segunda Dimensión, pues pensó que tal vez sería necesario y vaya que tuvo razón.

La gente que al oír semejante alboroto, se acerco a ver qué sucedía, comenzaban a dar gritos de victoria y agradecimiento, por aquellos extraños que al parecer estaban de su lado.

Sin embargo aquello no duro mucho pues un pequeño grupo de Normbots llegaban en ese momento y con ellos venía nada menos que Perry el ornitocyborg.

Ahora escuchen la música de cuando se entra en una batalla en Final Fantasy.

Jefe de Área: Perry el ornitocyborg, comandante de los ejércitos del malvado doctor Heinz Doofenshmirtz, gobernante del Área Limítrofe.

Nivel: 25

Salud: 40000

Ataques: Múltiples habilidades de agente secreto combinadas y reforzadas con el poder de sus partes cibernéticas.

-Doctor Doofenshmirtz, usted encárguese de los Normbots, yo me encargo de mi "otro yo".-Dijo el ornitorrinco.

-Entendido, Perry el ornitorrinco.-Contesto el doctor Heinz Doofenshmirtz de la Primera Dimensión.

Y entonces ambos ornitorrincos comenzaron una feroz batalla, Perry el ornitorrinco logro darle varios golpes con sus puños y otro mas con su cola, sin embargo el ornitocyborg no se inmuto en absoluto, solo le sonrío como diciéndole: "eso es todo lo que tienes".

Y en ese preciso momento, Perry el ornitocyborg le propino un fuerte puñetazo a su contrario, derribándole y luego lo tomo entre sus brazos y activo entonces su jetpack y alas mecánicas de su espalda para elevarse con él, por los aires.

Perry el ornitorrinco trataba de zafarse pues veía que el plan de su otro yo sería tirarlo desde una gran altura, y mientras ponía todas sus fuerzas en ello, un rayo le dio al ornitocyborg en una de sus alas y también daño su jetpack. Fue el doctor quien tras haber acabado con los Normbots, se dispuso a ayudar a su ene-amigo, dando un tiro digno de un francotirador a Perry el ornitocyborg.

Entonces Perry el ornitorrinco se zafó finalmente de su enemigo y mientras caían, comenzaron a combatir en el aire al más puro estilo de una película de artes marciales.

Era algo increíble pues cada golpe que se daban, cada uno lo bloqueaba hábilmente, sin embargo, Perry el ornitorrinco era mejor y lo demostró pues después de una combinación de golpes, patadas y un poderoso coletazo logro romper la defensa de Perry el ornitocyborg por unos valiosos segundos, mismos que aprovecho para sujetar por la espalda a su enemigo, haciéndole una llave, agarrándole la cabeza y torciéndole un brazo como en la lucha libre.

Y así lo sujeto hasta impactar contra el duro concreto a su adversario, haciendo que hasta el piso se fracturara, Perry el ornitorrinco salió impactado hacía atrás por el golpe, pero hábilmente dio varias volteretas antes de caer de pie.

El daño que recibió Perry el ornitocyborg, fue demasiado, empezaba a sacar chispas y hasta el brazo que era bionico se le cayó. Se trataba de levantar con mucha dificultad, sin embargo antes de que pudiera hacerlo y debido al poderoso impacto un poste de luz cercano comenzaba a tambalearse para finalmente caer y su generador le cayó encima a Perry el ornitocyborg, causando una terrible descarga eléctrica y luego una explosión. Perry el ornitorrinco había vencido.

Más la victoria no duro mucho pues en ese momento, tanto Perry como el doctor Doofenshmirtz de la Primera Dimensión vieron como al parecer toda la reserva de robots del malvado doctor Heinz Doofenshmirtz, venían a por ellos y no solo eran Normbots, sino también cientos de Seekers, y varias docenas de Celadores.

Perry y el doctor se pusieron lado a lado listos para combatir contra las huestes robóticas. En ese momento Norm Omega hablo y dijo:

-Señor le recuerdo que el Señor Isaac, le dejo unos comunicadores para pedir ayuda cuando fuera necesario y según veo este es el momento.-

-Oh pero como es que se me había olvidado, muchas gracias Norm.-Dijo el doctor agradecido.-

-De nada Señor, estoy para servirle.-Respondió el autómata.

Pero antes de que siquiera prendiera el radio comunicador, una fuerte explosión se escucho y vio como varios de los robots volaban en pedazos, al parecer un misil les había dado, pero de donde.

Las líneas enemigas comenzaron a dispersarse pues les estaban atacando por todos los flancos, la gente de Danville se había lanzado contra ellos y no estaban solos pues la Resistencia y el grupo de la Primera Dimensión venían en su apoyo.

Al fin el momento de la liberación había comenzado, la Revolución estaba comenzando.

Aunque los robots eran miles, los humanos eran millones y además ahora contaban con la ayuda de la gente de la Primera Dimensión y de un ser de otro mundo.

Candace de la Segunda Dimensión iba a la cabeza del ataque, junto a sus hermanos, a quienes por fin había decidido dejar luchar y venían vestidos tal y como vimos en la película.

-Libertaaad.-Grito la líder de la Resistencia, mientras ondeaba una bandera con el escudo de armas de Danville. (Vaya ya solo le faltaba la pintura blanca y azul no creen. XD)

Todos se habían lanzado en un ataque definitivo y con todo lo que tenían, contra sus opresores y ellos ya no podían hacer nada por detenerlos, ahora todos parecían uno solo. Eran como una poderosa tormenta que cae en un bosque cuando este comienza a ser arrasado por un incendio, apagando sus llamas y salvando la vida que era amenazada.

La batalla solo duro unos minutos y de los robots que antes amenazaban a aquella ciudad solo quedaban despojos, habían ganado.

Ahora escuchen la canción "We are the champions".

Y mientras todos celebraban con gritos, cantos y lágrimas la victoria. El doctor le hizo a Perry una señal para que subiera en Norm Omega, el monotrema asintió y subió en el robot y fueron hasta el edificio del doctor Doofenshmirtz de la Segunda Dimensión.

El techo de la oficina del Doofenshmirtz alterno cayó en pedazos y de ellos emergieron el doctor de la Primera Dimensión con su robot Norm Omega y Perry el ornitorrinco, poniéndose en posición de ataque.

-Ríndete ya, todo termino.-Dijo científico alemán, dirigiéndose a su alterno.

Sin embargo y para su gran sorpresa el otro doctor no se encontraba ahí, sino la Vanessa de la Segunda Dimensión, quien se había hecho a un lado justo a tiempo, antes de que algún trozo de techo le cayera encima.

Y antes de que alguien dijera algo, fue ella quien hablo primero, acercándose con cautela a ellos y con voz seria dijo:

-Les estaba esperando.-


Fin del capítulo 13.

Agradezco a todos los que siguen esta historia. No olviden dejar reviews ya sea para criticar o para apoyar este fic, su opinión es importante.

Hasta pronto y que el Señor les bendiga a ustedes y a sus familias. Oh si y no olviden Carpe Diem.