SOLEDAD
Summary: Ambos estaban solos, ambos había decidido nunca jamás enamorarse, habían acordado estar juntos para compensar ese vacío, pero el juego se salio de control, en el corazón no se manda, lección que Miguel aprendió por la mala cuando en un revés Yuriy se volvió el dueño de su alma.
Disclamber: Beyblade y los personajes no me pertenecen, sólo los uso para controlar mis desequilibrios mentales, y por petición de Nyu que me causa ideas maquiavélicas al respecto de esta pareja.
Capitulo 2: Confesiones
Seis meses, como puede cambiar tanto la vida en tan solo seis meses*************
Nuevamente el escenario era el aeropuerto abarrotado de turistas que bajaban emocionados sus aviones, los viajeros frecuentes caminaban por los lugares acostumbrados sin prestar atención a la euforia masiva
-hola- se escucho una voz a su espalda, el rubio sonrío al reconocer la voz de su amigo
-Hitoshi- susurro al mirarlo –No esperaba que vivieras a recibirme-
-se me antojo un trago del aeropuerto es todo- su pose altiva y pendenciera contrastaba con la alegre pero algo andrajosa del rubio
-este…- comenzó a hablar Miguel mientras con la vista recorría todo el lugar… -tú…este…¿lo has visto?- sus nervios eran obvios, hoy se cumplía el plazo, si veía al pelirrojo significaba que tenia esperanza con él.
-hoy no- le confeso el peliazul fríamente
-lo supuse- se quedaron mirando pasar gente por más de una hora, no cruzaban ni una palabra, ni una mirada, ni un gesto, parecían dos desconocidos que esperaban independientes que llegara el fin del mundo
Como a poco el atardecer caía, la gente dejaba de correr, los pasos de algunos viajeros hacían eco en los pasillos que ahora lucían solitarios.
A pesar del calor, a pesar del cansancio, ninguno dijo una palabra hasta que… -vámonos- el semblante del rubio había cambiado, de cansado pero con esperanza a ser un muerto viviente que se movía por inercia
Hitoshi miro a su alrededor para comprender el porque de su reacción, paso varios segundos antes de poder identificarlo, parado frente a ellos a unos 50 metros ajeno a lo que pasaba a su alrededor se encontraba un ruso parado elegantemente resaltando entre la multitud
-¿Bryan?¡- dijo al fin el peliazul al reconocer a su amigo
-vámonos- repitió Miguel ya casi sin fuerza, repitiéndose esas palabras a él mismo, para poder soportar lo que había visto
-¿Qué hace él aquí?- se preguntaba en voz alta siguiente al rubio
-es obvio ¿no?…porque habría de venir Yura, si ya lo tiene a él, era obvio el resultado. No sé porque seguía teniendo esperanza… fui un completo imbécil-
¿Qué hace Bryan aquí?- seguía repitiéndose Hito con la seria intención de ir a preguntarle, el ser su amigo le daba ventaja de ir a saludar. Pero el estado de Miguel lo hizo desistir.
Entraron de nuevo al bar, el mismo lugar, los mismos asientos
-¿ahora si beberán?- pregunto el barman
-déjeme la botella y cárguela a esta tarjeta- dijo sin mas el rubio tomando lo primero que se le atravesó en el camino
-TE LO DIJE, ¿Cuántas veces te lo dije?- el mayor servia los primeros tragos
-Muchas- bebía ambos uno tras el otro-
-Entonces ¿por qué no entendiste?, esta bien que eres un imbécil…pero…-
-Porque lo amaba…-
El silencio reino por un momento
-¿Lo amabas?-
-Lo amo, de acuerdo, lo amo, lo amo lo amo, mi cerebro lo repite a cada segundo no me obligues a decirlo en voz alta de nuevo-
-Y aun así lo harás-
-Si- bebiendo de golpe –ya esta todo arreglado- mostrando una pequeña caja negra –lo hare a penas regrese a Europa…ya no hay marcha atrás-
-Pero si tanto lo amas por qué…eso es un suicidio, no sólo estas arruinando tu vida también la de…- mirando el pequeño objeto redondo, ese pequeño anillo de diamantes –no puedes hacerlo solo porque lo ordena tu familia el matrimonio…-
-Por favor no me hagas explicarlo, simplemente diré…que te haré caso, haré lo mejor para mi vida, me iré de aquí y lo dejare de una vez por todas, acabas de ver lo que paso, no es necesario que diga más o si-
-Entonces ¿te darás por vencido?- cerrando la caja y devolviéndola
-fui vencido hace mucho…ahora sólo quisiera…Quisiera nunca haberlo conocido, quisiera nunca haber probado sus labios, su cuerpo, nunca haberme hipnotizado con sus ojos , me hubiera gustado haber nacido en otro tiempo para que esto no hubiera pasado
-muy tarde-
-fui desechado ¿Y sabes qué es lo peor? aun lo amo… y así como siento ese dolor en mi pecho creo que jamás dejaré de hacerlo- guardando la caja en el bolsillo de su saco
Sabias que no te convenía, te dije mil veces que no te acercaras a él, te dije mil veces que no te enamoraras-
-Lo sé, lo sé…Demonios –sus ojos se llenaban de lagrimas- lo sé, yo mismo me lo decía a diario, me lo repetía cada que sus manos recorrían mi cuerpo, cada que mis labios saboreaban su piel, mi mente me lo recordaba a cada instante, pero no me di cuenta, no lo note hasta que fue muy tarde…
-no mientas…lo sabias, sabias perfectamente lo que estaba pasando, te dije cuando aun había tiempo…te dije que te alejaras, te dije que lo dejaras desde el primer día-
-Como si hubiera podido… no me importaba nada más que estar a su lado-
-perdiste todo…sacrificaste tu carrera, tu familia, tu herencia, todo…¿y como te pago?... sabias como terminaría…sabias que él amaba a otro.-
-Crees que eso me importo, ¿acaso se me noto en algún momento un ápice de duda?-
-No-
-Entonces porque me preguntas cosas absurdas, lo amo comprendes, desde que me di cuenta de ello soñé con una vida a su lado, nada más que eso me importo, es por ello que tome la cámara de mi madre y conseguí la fama que ahora tengo, es por eso que planee una vida fuera de toda ayuda familiar, es mas, conseguí meritos por ser quien soy, este estúpido rubio que aun es capaz de vivir….sólo –la fuerza de sus palabras se desvaneció mientras las lagrimas amenazaban de nuevo con salir-
-hablas en serio…¿pensabas pasar el resto de tu vida con él?-
Acortándose en sus brazos ocultando la cabeza –ya déjame…necesito embriagarme-
-No se si admirarte o compadecerte, dejar ir a lo que más amabas por su propia felicidad aun a costa de la tuya-
-ya no importa-
-¿serás capaz de olvidarlo?-
-nunca… lo amo a pesar de todo, no lo he dejado de amar un sólo instante, lo cuidare aunque ya no pertenezca a mi camino.
-A pesar de que este con Bryan-
-puedes dejar de mencionarlo, lo único que me importa es su felicidad, él lo hace feliz entonces tendré que soportarlo y no estrangularlo con mis propias manos.
-¿a quien piensas estrangular?- la voz del pelirrojo se hizo presente a sus espaldas
-¡Ivanov! ¿Como estas?- el peliazul se ponía de pie –iré a hacer una llamada- alejándose, dándoles espacio, buscando en la entrada al peliplateado que momentos antes se lucia en la entrada del aeropuerto
-Yura- repetía Miguel sin creer lo que veía, sostenía su vaso como si este fuer alguna clase de escape
-al menos aprendiste a no beber cosas baratas- examinaba la botella mientras se sentaba a su lado –te extrañe Miguel- el silencio continuaba por parte del rubio –¿me puedes decir que haces embriagándote en el aeropuerto?
-es un lindo bar- hablaba al fin, pero sin mirarlo a los ojos-si no fuera así no lo hubiera comprado- susurró
Yura pidió otro vaso que le fue traído de inmediato, bebieron en silencio durante algún tiempo. –¿y me vas a decir qué haces aquí?- repetía la pregunta
-podría preguntar lo mismo, pero seria irrelevante, ya vi a tu marido allá afuera-
-Bryan ¿aquí?-ahora era el pelirrojo el sorprendido
-lo admites…aun frente a mi- sonreía melancólico, esa punzada en el pecho ahora se convertía en un ardor calcinante
-no sabia que estaría aquí, supongo que me siguió- mirando a la salida donde momentos antes Hiro había desaparecido
-el entrenador se encargara de que no nos interrumpa- anunciaba Miguel pidiendo otra botella –al menos por unos minutos- esperaron a que el mesero se retirara -entonces, si estas con él ¿a que has venido?-
-quería hablar contigo-
-eso hacemos-
-sabes a lo que me refiero, te fuiste hace medio año, los rumores de tus "actos" le dieron al vuelta al mundo, después de todo ser el heredero de los Lavalier no es algo que se pueda esconder tan fácil, pero que te hallas involucrado con los "Lores" eso si es de locos
-los magestics, y todos esos Lores e incluso las ladies no me podrían importar menos que a ti, y si eso es lo que te preocupa, use protección todas las veces…-
-no me refiero a eso- su paciencia nunca había sido grande –
-sí sólo querías venir a confirmar los rumores, si es verdad todo lo que escuchaste, ¿feliz?
-mira estúpido rubio no vine a eso… yo quería decirte de frente que… yo venia a…-
-a decir que eres feliz con Bryan, etc etc…que no me vuelva a meter en tu vida …lo sé ¿algo más?-
-no exactamente, vine a decir que…que aun te quiero- el vaso resbalo de las manos del rubio estrellándose contra el piso, los ojos azules lo miraron expectante, asustado, esperanzado -pero hay alguien… alguien que yo….-
-si, comprendo, a mi me quieres…como amigo, lo sé- respirando profundo mientras llegaban a limpiar su desastre, se quedaron en silencio mirando detenidamente como levantaban cada pedazo de cristal, pensaba que en ese momento él estaba exactamente igual que ese vaso, pero a diferencia del suertudo contenedor, no habría nadie que recogiera sus pedazos
-Miguel Lo nuestro…-
-No existe- lo interrumpía –lo sé-
-cuando te fuiste me pedías una respuesta, la esperaste durante todo este tiempo-
-la espere, si… mantuve la esperanza mucho tiempo, pero sé que ahora estas tranquilo y feliz con él y sinceramente te lo mereces, eres una persona extraordinaria y mereces ser feliz-
-Miguel, ahora estoy con Bryan-
-lo supe desde siempre, no me sorprende, ya esperaba que terminara así, no te preocupes no te volveré a buscar, estaré aquí por un tiempo para resolver algunos asuntos, procuraré no molestarte, ni a tu…pareja- el tic en el ojo aparecía, estaba conteniéndose, realmente estaba tratando de mantener la calma
La mano del pelirrojo recorrió la barra dejando un objeto brillante
-No Yura, no pienses mal, lo que te dije ese día un es cierto, la casa es tuya- devolviéndole la llave –lo que quieras hacer con ella ya no es mi problema-
-¿por qué no te sorprendes?-reclamaba Yura al verlo igual que cuando entro, bebiendo con calma mirando atentamente la barra
-pues ya lo esperaba, hace meses que…bueno, digamos que ya pase por esa crisis, ahora bebe conmigo por última vez y dejemos que todos los sentimientos fluyan, ¿qué dices?-
El pelirrojo lo miraba atentamente
-vamos, vamos, bebe- pidiendo la tercera botella, mientras terminaban la segunda como si fuera agua – quizá esta sea la ultima vez que podamos cruzar copas a solas, disfrutémoslo, además quizá te sirva como experiencia para que sepas lo inútil que es para el mundo echarse a llorar-
-lo dice el más llorón y melodramático que conozco-
-ja…si, si, es que no has visto el mundo- recibiendo un golpe en el hombro –hubieras visto a los europeos que show hacían cada que los dejaba-
Las risas y las experiencias comenzaron a liberar la tensión
-yo estoy trabajando- decía el pelirrojo con algo de orgullo
-eso me enteré, buen trabajo supongo, mis recomendaciones no se dan gratis, pero si tienes algun problema llamare y veré que hacer-
-así que lo sabias-
-si, eso y muchas otras cosas, también sé que habías preguntado por mi, por eso supiste que llegaba hoy, bueno creo que después de todo este tiempo me hice querer al menos un poquito-
-basta, no te pongas de dramático-
-bien bien, ignora lo que dije- bebiendo
-y entonces…¿resolviste todo lo que tenias que hacer allá?- preguntaba ya después de la 5ta botella
-si, he terminado mis pendientes- la sonrisa desaparecía, siendo remplazada por una totalmente falsa
-no intentes engañarme a mi- golpeándolo ahora en la cabeza
-resolví todo, ahora tal y como prometí a mi familia debo terminar mis pendientes acá y de inmediato volver-
-regresaras a Europa-
-así es, después de todo ya no hay nada que me ate aquí-
-lo hice quien se marcho sin dar ninguna explicación-
-¿explicación? ¿La necesitas? ¿A eso viniste?-
-claro, como te atreves a dejarme, no soy alguien a quien se deja-
-orgulloso-
-¿me lo vas a decir?- la paciencia se terminaba
-no crees que eres un poco injusto al pedirme explicaciones después de todo este tiempo…esta bien, esta bien, pero es obvio, simplemente me canse de ser la excusa para hacerle ver que eras capaz de vivir sin él, que tu podías conquistar a quien quisieras
El puñetazo lo tiro del asiento, la furia encendía los ojos del pelirrojo –¿cómo te atreves?-
-perdóname- levantándose apoyándose de la barra – pero así es como comenzó todo, ¿no? Por ambas partes
-eres un imbécil- le gruñía
-Lo sé, perdóname, soy un imbécil, realmente no tendríamos porque estar pasando por esto, si yo hubiera peleado por ti…si me hubiera esforzado un poco quizá tu y yo….pero bueno… ya es muy tarde…para recordar ese viejo sentimiento-
-¿viejo? Pasado-
-si, yo realmente te quería, te quise desde el primer momento que te vi dormido en mi cama, desde esa primera noche…cuando me di cuenta que el cariño se convirtió en amor no hice nada por detenerlo, por el contrario sabes bien que deje todo para hacerme un hombre digno de ti… fue entonces cuando note que… que me tenia que ir-
-eso es ilógico, no me estas diciendo nada, aun después de todo lo que pasamos, dime, explícate como es debido, dime lo que pasaba por tu mente cuando me dejaste-
-no entiendo para que lo necesitas, en serio, no comprendo la razón de tu queja, ya estas feliz con alguien más. Esta conversación no es necesaria-
-quiero saber dímelo de una maldita vez-
-¿qué quieres que te diga? Pides la razón por la que me fui…ya para qué…no importa –la mirada inquisidora del ruso se clavaba en el rubio- bien…que quieres…que te diga que infinitas veces te escuche murmurar su nombre mientras dormías, que tu rostro resplandecía cada que pensabas en él, que la razón por la que me embriagaba con ese vino barato como lo llamabas no era por Broo, era porque no soportaba la idea de perderte, que a pesar de amarte sabia que no era correspondido, que soporte noche tras noche pensando que estabas conmigo pero pensabas en él. ¿Acaso tienes idea de lo doloroso que fue? -
-Miguel yo no…-
-ya no importa, ya…ya no importa-respirando profundo tratando de tranquilizarse
-Miguel ya encontraras a alguien…tú me…me olvidaras-
-eso es estúpido-
-estabas con Oliver en Europa…-
-basta- susurrando
-o ve con enrique… te ayudara-
-no digas más-
-los periódicos publicaban que Lady Brend te amaba-
-ya basta…cállate… no comprendes nada, tú aun no entiendes porque aun hoy volví aquí ¿No comprendes que aun te amo? A caso quieres que grite que te quiero sólo a ti, que te necesito, que no puedo resistir sin tocarte, quieres que te diga lo mucho que te extrañe, lo patético que era tocar a otros cuando mi mente solo estaba en ti, que todo en cuanto hacia o pensaba era solo para tu bien, que agradezco cada recuerdo y cada sueño que tuve a tu lado. Quieres que te diga como lloraba en las frías noches, como cerraba los ojos y la furia invadía mi pecho por haberte dejado, por no haber peleado por ti, quieres que te diga cuantas veces dije tu nombre en las noches, quieres que te diga cuantas veces susurre lo mucho que te amaba a cualquier descocido a quien me llevaba a la cama- la ira cambio por una risa extraña, suspiro y cubrio su rostro con una mano, respiro profundo y se acomodo los cabellos que le cubrían la cara.
-te quiero, es mas… te amo como a nadie jamás podré amar ¿ok?..¿esta claro? Deja de decir esas tonterías, no querré a nadie, no te olvidare jamás, no puedo... no es tan fácil…lo intente, te lo juro…no es agradable el tener un amor imposible…-
El silencio invadió el lugar. Los empleados se habían ido, los dejaron completamente solos
-¿al menos lo intentaste?- pregunto el pelirrojo sin mirarlo
-si lo Intente créeme, pero presiento que jamás lo lograré, llorarte no funcionó, ni buscarme mil amantes, mucho menos beber una copa…- vaciando por completo el resto de la botella de un trago –no creo que lo logre ni bebiéndome toda mi cantina- riendo ligeramente
-patético-
-lo sé- riendo con fuerza –lo sé-
-no tenias que hacer eso…Miguel también te quiero-
-lo sé…sé que me quieres…pero como un amigo, Bryan no conoce ese concepto y yo tampoco podría manejarlo, así que mejor evitémonos problemas, desapareceré lo más pronto posible, debo aclarar mis asuntos en este país y después desaparecer…pero y si algún día te encuentras en mi misma situación, esperemos que nunca suceda, pero si un día ese imbécil te hace pasar por esto, ven a buscarme, estaré aquí para ti, únicamente para ti, si alguien e hace llorar yo limpiare tus mejillas con mis besos, cuando me necesites ven aquí conmigo, aquí a mi lado siempre podrás quedarte.
-eres un buen amigo- besándole la mejilla mientras este pagaba la cuenta
-lo sé, y como amigos procurare siempre tu felicidad, si esta en mis manos, haré lo que sea por hacerte sonreír-
-y yo haré lo mismo, si algún día…-
-pues gracias- interrumpía- solo te pido una cosa, trata de no ser tan cariñoso con tu marido en publico ¿si? con eso me basta- sonreía como siempre, con ese gesto inocente.
-así que ¿amigos?-
-al menos debes tener uno que no le tema a Bryan- guiñendo –nos vemos mi vida, espero verte de nuevo algún día-
-Miguel, espera ni siquiera puedes caminar- al ver como se tambaleaba con cada paso
-Hiro debe estar afuera- su sonrisa era diferente, era sincera pero ya no era la de ese niño al que conoció años atrás, no era esa sonrisa pura que lo engatusó durante ese año a su lado, no era nada de lo que antes había visto, pero tampoco estaba fingiendo, había algo raro y malévolo en esa sonrisa, es aun gesto… ¿maduro?-
-Hiro, vamosh a un karaoke…
-estas realmente ebrio- contestaba el paliazul, que tal y como lo había dicho el rubio lo esperaba afuera
-no shhhhtoy ebrio, fue el aire- gritaba
-si el aire- la voz gutural del platinado se hacia presente mientras su figura se visualizaba desde la entrada –eres un inútil hasta para beber-
Yura estaba en la puerta viendo como Hiro sostenía a Miguel, mientras Bryan iba hacia él.
-hazlo feliz estúpido troglodita- dijo el rubio con total claridad a penas audible para el platinado que giro a verlo totalmente extrañado, pero el rubio seguía en su papel –vamoshhhhhhh hitoshhhhhhhhiiiii, vamoshhh con Broo que hashe musho que no le doy un abrazhho-
-si te acercas a Broo te arrancare los ojos- amenazaba pero seguía caminado con una sonrisa
-vamoshhh hitoshiiii- desaparecían entre la gente
-¿qué hacías aquí? ¿De qué hablaron?- le tomaba Bryan de la mano
-nada… no hablamos de nada- entrelazando los dedos – vámonos, es tarde.
*********************Fin del capitulo 2*****************
Nota de la autora:
Pues bien, llegamos hasta aquí, el tercer y último capitulo ya casi esta...aun no termina por gustarme...pero bueno al menos ya esta en el horno.
muchas gracias por leer y más que nada por soportar semejantes desequilibrios mentales.
estoy un poco obsesionada con mi amado rubio, pero como no hacerlo...tengo varias ideas al respecto, espero seguir contando con su apoyo
bueno los dejo seguir su vida... y concluyo diciendo que este fic esta completamente dedicado a Nyu.
animate!
