AN: antes de nada quiero disculparme por tardar TAAANTO en actualizar TTATT !

Cuando quise darme cuenta estaba ahogándome en trabajos TT=TT y exámenes.

ACLARACIÓN: el capítulo 3 es taaaan largo (quiero meter a Amaimon por narices xDD) que he pensado en dividirlo en 2 partes para que al subirlo no me salgan errores (pk eso si q me toca las narices).

Y ahora a responder algunos review ^_^!:

Onihime200 : muchas gracias por comentar y seguir la historia!:HUG: ademas me has comentado en los dos cap, so thanks you /! por cierto yo tambien soy fan de tu historia jejeje, (lo mismo va para Myobi Yagami, me hace mucha ilusion que me comente gente a la que tambien le sigo los fics xDD ) y siento mucho dejarte con la intriga pero si no te dejase con intriga querrías seguir leyendo el fic? (querrías o no o.o? )

Cherry Mustang : gracias! Pienso subir lo segunda parte de este cap esta semana ^_^

Nagi hatsune: gracias por comentar xDD! Y no te preocupes! Pienso hacer a Mephisto "peligrosamente pervertido" en el cap 4 ¬¬

Por favor comentad, me hace mucha ilusión (y me da fuerzas para seguir escribiendo TtvTT) leer vuestro reviews :D!

AH! por cierto si alguien quiere hacer una pregunta a CUALQUIER personaje del fic Oc o no OC (aprovecho para decir que Ao no exorcist no me pertenece ^_^; ) la responderé al final de próximo cap en una sección extra donde los personajes comentan la historia /, siempre que no sean demasiado insultantes claro XD.

"Blood exorcist"

Capítulo 3

_¡¿QUÉ HACES TÚ AQUÍ?-

Rin y yo nos quedamos mirando con la boca abierta, en estado de shock.

Con que "para que no te lleves sorpresas" ¿eh?

¡Maldito Mephisto, podía haberme dicho que Rin estaba en la clase!

Nos hubiéramos quedado mirando un poco más, si no fuera por la oportuna tos de Yukio, que me permitió darme cuenta de la vergonzosa y cómica escena que estábamos formando.

Escabulliéndome rápidamente , me senté en el pupitre, detrás, de Rin y la otra chica.

Él se sentó a regañadientes tras lo que Yukio continuó con la clase.

_ Acabo de ingresar hoy, ¿y tú?-le susurré a Rin.

_ Ayer. No sabía que tú también fueras exorcista-

Negué con la cabeza, inclinada sobre el escritorio para poder llegar a su oído.

_ Mi padre lo era, pero no he estudiado exorcismo hasta ahora-

_ Ahhh...igual que yo entonces-

La chica nos interrumpió, temblaba, y estaba roja como un tomate.

Parece que es AB+.

Su corazón latía rápidamente, como si estuviese nerviosa.

Le dediqué una mirada comprensiva y una pequeña sonrisa.

_ E-Esto...h-hola...s-soy S-Shiemi Moriyama...e-encantada-

_ Igualmente, soy Kumiko Yagami-

Ella se ruborizó aún más, pero soltó un suspiro de alivio.

Sonreí para mí, tengo la impresión de que vamos a llevarnos muy bien. Parece buena persona.

_ ¿Interesada en la clase Yagami?-

Alcé la vista para encontrarme a Yukio atravesándome con la mirada.

Francamente, le pega ser el típico profesor serio.

_ Lo siento Yuki-...digo Okumura sensei-

Se subió las gafas, algo caídas, y volvió a la pizarra.

Efectivamente era el típico profesor serio, de esos que se toman muy enserio la asignatura y posiblemente de los que pongan los exámenes difíciles.

Tuve que concentrarme muchísimo en entender lo que estaba diciendo, ya que la mayoría me sonaba a chino, aunque estuviese en latín. Incliné un poco la cabeza y pude ver que Rin tan poco se estaba enterando, es más parecía como si fuera a dormirse de un momento a otro.

No volví a abrir la boca en toda la clase. Estaba acostumbrada a los castigos de los profesores por llegar tarde, pero nunca por mal comportamiento.

Cuando sonó la campana salí junto a Rin y Shiemi, ignorando un poco las presentaciones con el resto de la clase.

Debe ser el recreo o algo así (¡¿ se puede saber a qué hora he llegado?), porque todo el mundo salió fuera.

Shiemi se despidió con torpeza y Rin yo nos situamos en un banco donde daba una relativa sombra.

Suspiré en agradecimiento, he dormido poco hoy con lo que la luz me resulta más molesta que de costumbre.

_ Me..alegra que estés aquí...- rompí el silencio a duras penas.

Él me miró entre serio y tímido.

_ Ehhh, si yo también...oye Kumiko ¿por qué estás aquí? Quiero decir, el otro día dijiste que no pensabas venir...por lo que, me ha extrañado la verdad-

¡Que a él le ha extrañado! ¡Pero si huele a demonio desde la carretera!

_ La verdad, también me ha extrañado ,es decir, como los dos somos...ya sabes, pensé que tu también querrías tener a los exorcistas bien lejos-

Frunció el ceño confuso, pero su corazón se agitó.

_ ¿Q-Qué s-somos los dos exactamente?-

Ahora la que frunce el ceño soy yo.

¿Acaso no lo sabe?

Bajé la voz hasta lo mínimo, donde él pudiera oírla.

_ Pensé que Yukio te había dicho que yo...-

_¡¿Entonces sabes que soy hijo de Satanás?-

_¡¿QUEEEEEEEEÉ? ¡NO!-

¡DIOS MÍO, ¿HIJO DE QUIÉN?

_¡Me refería a que soy una vampiresa!-

_¡¿QUEEEEEEÉ?-

Casi se cae del asiento. Miró a los lados ,alerta, como para asegurarse de que nadie nos observaba.

Se calmó un poco y bajó el tono.

Creo que nos hemos dislocado la mandíbula.

Madre mía,¡esto si que NO me lo esperaba!

_ Va-vaya...pues no lo pareces.- comentó algo incómodo y sin acabar de creérselo del todo.

¡Y eso qué significa!, bueno, me lo tomaré como un cumplido.

_ Pues fíjate que resulta que soy pariente, o más bien...es posible que sea la reencarnación de Drácula...-Se me hace raro hasta decirlo, pero necesitaba contárselo a alguien.

Aunque comparado con Rin, lo mío no parece tan problemático.

_ ¡Wow increíble!- dijo con admiración.

_ ¡El que fue a hablar!- puntualicé.

_ ¿Desde cuándo lo sabes?- preguntó.

_ 5 años más o menos, ¿y tú?-

_ 3 o 4 días más o menos-

(Tuvo que ser chocante)...justo cuando su padre murió. Me pregunto qué paso...

_ Ohhh...-

_Humm...-

Al darnos cuenta de lo coloquial que nos parecía el tema, bajamos nuestros rostros oscurecidos y comenzamos a reír de forma lúgubre y vacía.

_ Para raros ya estamos nosotros ¿eh?- comentó con una media sonrisa.

Asentí con fuerza y decisión.

_ Totalmente de acuerdo-

_ ¡R-Rin ,K-Kumiko!-

Shiemi vino hacia nosotros, muy animada.

_ ¡S-Shiemi!-

_¡H-Hola!- saludé.

Ambos nos tensamos un poco, temiendo que nos hubiera escuchado. Pero a judgar por como sonreía, lo dudo mucho.

Reí de puro alivio.

_ M-Me alegra mucho que todos estemos en la misma clase...-

Madre mía, su corazón va a mil. Si que debe ser tímida, me pregunto cómo se habrán conocido ella y Rin.

_¿ Ligando Okumura?-

Fuimos interrumpidos por el chico de la cresta, que venía con los otros tres.

_¡Qué has dicho!-

_¿Cuál de ellas es tu novia?-

Rin parecía un petardo a punto de estallar.

_¡NINGUNA!,¡las dos son mis amigas!-

Saltaban chispas entre esos dos, la tensión era tangible en el aire.

El chico del pelo rosa los ignoró y comenzó a presentarse.

_ ¡Que envidia me das Okumura! ¿Por qué conoces a todas las chicas?-

Shiemi y yo nos ruborizamos un poco.

_ ¡Soy Shima!...y estos son Bon y Konekomaru- dijo lo último en un segundo plano, de pasada.

_ Encantada-

_H-Hola-

Vaya, Shima tiene un grupo poco común, O- (…... me estoy obsesionando un poco con esto de los grupos sanguíneos, creo que debería dejarlo)

Mientras hablábamos de las clases ignorábamos por completo los tira y afloja de Bon y Rin, que seguían a lo suyo.

Aunque no podía evitar darles una mirada de reojo. De todas formas la situación no parecía seria.

_ ¿Estáis lista para la clase de gimnasia?- comentó Shima despreocupado.

Mi cara se iluminó.

_ ¡¿Toca gimnasia?-

_ P-Pero no tengo ropa deportiva...- susurró Shiemi nerviosa.

Ahora que lo pienso yo tan poco, pero creo que podré correr con el uniforme normal. Aunque no sé si ella podrá hacerlo con el kimono.

Me pregunto si será en gimnasio o al aire libre...

Al aire libre, en un amplio patio de tierra, ovalado, situado por debajo del nivel del suelo actual.

En el centro destacaban varias jaulas y grandes cadenas, que mantenían prisioneras a ranas del tamaño de un elefante.

Mi rostro se ensombreció un poco...¿Qué clase de entrenamiento será este...?

El sensei, un hombre de mediana edad, barba de 3 días y barbilla prominente, nos saludó a todos y empezó a pasar lista.

_ Bueno ¿todos conocéis ya las reglas verdad?-

_ Ehhhhhh...- No me dio tiempo a preguntar.

_ ¡Bien! Entonces que comiencen...Noriko y Yagami-

¡Y encima la primera!

Una chica morena con melena, se acercó a mi, se inclinó levemente y me dedicó una sonrisa amable.

_ ¿Vamos?-

Me incliné con retraso, y le sonreí. Me cae bien.

_ E-Eh, si...s-soy Kumiko-

Respondí una vez haber descendido por las escaleras.

_Puedes llamrme Paku-

_¡Comenzad!-

Sin pensarlo dos veces, Paku comenzó a correr como si su vida dependiera de ello.

¿Qué ocurre?

No tardé mucho en averiguarlo. El sensei liberó de su prisión a una de la ranas, que comenzó a perseguirnos con ánimo de devorarnos.

Tengo la impresión de que el suelo temblaba un poco bajo su peso, como en las pelis de jurasic park cuando se acercaba el tiranosaurio.

Yo también empecé a correr, adelantando a Paku en poco tiempo, aunque tan poco corrí demasiado rápido.

_¿¡PERO QUÉ TIPO DE CLASE ES ESTA!- me quejé en voz alta.

Empecé a ver el entrenamiento algo monótono a la tercera vuelta.

Era obvio que la rana no iba a alcanzarnos

Pero parece que Paku empezaba a cansarse, aunque ella solo llevaba 1 vuelta y media (si, he dado la vuelta y pasado a la rana dos veces, aunque por las miradas dea dmiración que me estaba llevando creo que tal vez me esté pasando un poco).

Me giré un poco para verla mejor, respiraba con dificultad y jadeaba, además había disminuido mucho la velocidad.

De repente, tropezó sobre sus propios pies y cayó al suelo.

Dudé un poco al principio, pero no pude evitarlo.

Corrí hacia ella rápidamente y agarré su brazo levantándola justo cuando el demonio se encontraba a pocos metros de nosotras, por lo que di un pequeño acelerón, arrastrando a Paku para salvar distancias.

_¡Suficiente!-

Anunció el sensei, mientras tiraba de de una de las cadenas ahorcando a la rana ,pobrecita.

_ ¡M-Muchas...gra-...-cias!- jadeó.

Le dediqué una sonrisa.

_ ¡No hay de que!-

Cualquiera hubiera hecho lo mismo...¿no?

_¡¿Estás bien Paku?- preguntó alterada la chica del pelo fucsia.

_ Si, no te preocupes Izumo-chan-

Aproveché para presentarme.

_ Esto...hola...soy Kumiko Yagam-

Debido a la gélida mirada de Izumo me vi incapaz de continuar.

Fruncí el ceño y me alejé de ellas para situarme junto a Shiemi cuyos ojos brillaban de alegría.

¿Habré hecho algo para ganarme su desprecio?

Le dí vueltas al pensamiento mientras contemplaba como Rin y Bon dejaban un rastro de polvo en la pista, en su afán por competir el uno con el otro.

Supongo que no, a fin de cuentas, incluso el olor de Izumo es seco y cortante ,para ser A+, pero no desagradable.

Le tocó correr junto a Shiemi.

Como ya predije, apenas podía correr con el kimono, por lo que acabó tropezando, y cayó. Pero sin embargo Izumo siguió adelante, actuando como si no existiera.

Fruncí el ceño ante su comportamiento. No me está cayendo nada bien.

¡Y encima le quitó el sitio y se coló en la escalera!

_¿Estás bien?- le pregunté con la cabeza ladeada.

Ella sonrió de oreja a oreja, al parecer nada molesta.

_¡Hai!-

Oí a lo lejos que había dado comienzo una nueva pelea, ¿es que nunca se cansan?

_ Kumiko...- llamó Shiemi con voz entrecortada.

Me sorprendió la gran mirada de decisión que tenían sus ojos, a pesar de que temblaba un poco y jugueteaba nerviosa con el dobladillo del kimono.

Contenía la respiración, preparándose para hablar.

_¿Q-Quieres, s-ser mi...a-amiga?-

Abrí mucho los ojos.

No me esperaba un tipo de pregunta así, es decir...¿esas cosas se preguntan, o simplemente pasan por si solas?

No pude evitar reírme un poco y al final le dediqué una sonrisa.

_ Pensaba que ya lo éramos...más o menos- le dije con sinceridad.

Shiemi me miró de tal manera, que temí que de alguna forma hubiera visto mis colmillos.

_¿¡En serio!-

_¡S-Si!-

Me dio un abrazo rápido, tan fuerte que me dejó sin respiración, pero casi al milisegundo se avergonzó de su acción y se disculpó.

Estuve riéndome hasta que vi que Bon descendía por la pista hasta situarse justo en frente de la rana.

Algo alarmada, busqué al sensei con la mirada pero no estaba por ninguna parte.

Me levanté para pedirle a Rin algún tipo de explicación.

_Rin, ¡¿qué ocurre?-

Él solamente resopló molesto. Shima y Konekomaru miraban la escena entre inquietos y preocupados, pero sin intervenir realmente.

_Yo...¡Destruiré a Satanás!-

Buenoo...me alegro por él pero...¿A qué viene eso delante del demonio?

Miré a Rin y Shima alternativamente.

_ Es su mayor ambición, por lo que se convirtió en exorcista- me informó el último.

_Ahh, ya veo. ¡Es un buen sueño!- declaré tras una pausa.

_¿Buen sueño? ¡No me hagas reír! ¡Menuda estupidez, es ridículo!-

Y yo que pensaba que Izumo no podía caerme peor.

Que cruel, pensé, reírse de los sueños de la gente.

Aquel comentario hizo que Bon perdiera la confianza en si mismo (lógicamente) por lo que el demonio le atacó.

Fue tan rápido que casi ni lo vi.

Justo antes de que la rana, básicamente se lo tragará, Rin lo apartó de un empujón llevándose él el golpe y quedando atrapado en su boca.

_¡Rin!-

¡Madre mia!¡Va a conseguir que lo maten!

De repente sentí como el olor de Rin se acrecentaba.

Olía a demonio más fuerte...que olor, tan...¿cálido? Si, creo que esa sería la palabra cálido y sordo (como un bofetón).

La rana parece haberse dado cuenta también porque lo ha soltado de golpe y se ha quedado tiesa como un palo.

_ ¡Entérate! A Satanás, ¡Me lo cargaré yo! ¡así que no te metas!-

Observé la escena algo confundida, sin entender del todo lo que había pasado.

Pero tengo la impresión de que partir de ahora esos dos van a llevarse bien de una forma o de otra, aunque sigan peleando por el momento.

Sonreí para mi, al final todo a acabado bien.

La clase terminó después de eso, por lo que me despedí de Shiemi, que me invitó a visitar su jardín para mañana.

Cuando Rin y yo nos dirigíamos a nuestro apartamento creí haber olido a Yukio cerca, por lo que me paré un momento para intentar distinguir bien el olor.

_¿Kumiko?-

_¿Eh?-

_¿Pasa algo?-

_ No...nada-

Habrá sido mi imaginación. Seguro que Yukio está en una misión...o dando clase ,más probable.

Mientras caminábamos me fijé en la espalda de Rin, la funda roja que llevaba en la espalda me llamó la atención.

_ Oye Rin ¿Qué es eso?-

Al principio frunció el ceño, pero luego se quitó la funda y la exibió en el aire con orgulloso.

_ Es la Kômaken, mantiene selladas mis llamas- comentó por lo bajo.

_ ¿Llamas?-

_ Ehh...si, llamas azules-

Le miré con admiración y curiosidad.

_ ¿En serio? ¡increíble!-

Entonces su espada es como mi collar, aunque tal vez lo suyo sea algo más útil.

Rin se ruborizó y caminó un poco más rápido.

_ Nah, no es para tanto...oye ¿y tú puedes hacer...algo?-

La pregunta me pilló algo desprevenida.

_ Ah, pues no sé...tengo visión nocturna, buena puntería y...¡oh! Andar por las paredes...-

Dedicó una sonrisa de oreja a oreja.

_¡Eh, eso mola! Podríamos asustar a Yukio con eso de las paredes-

Yo le dediqué una mirada comprensiva. Desde luego no tengo pensado usar mis habilidades para eso, aunque por otra parte...el día de los inocentes se acerca...

No llegué a darle muchas vueltas ya que antes de que me diera cuenta nos paramos frente a un edificio, algo destartalado y viejo, de por lo menos seis pisos.

Un edificio tan grande para solo tres personas era casi insultante, pero no me quejo. De todas formas ésta es una escuela de ricos.

La habitación de Rin y Yukio estaba en el primer piso, mientras que la mía en el segundo, por lo que tras despedirme de Rin comencé a subir las escaleras cuando una voz me detuvo.

_¡Kumiko espera!-

Me di la vuelta para encontrarme con Yukio portando una montaña de libros que prácticamente le tapaba la cara debido a su altura.

Enarqué una ceja divertida.

_ ¿Y eso?-

_ Son para ti-

_...E-Eh-

Tartamudeé un poco ante la perspectiva de tener que leer todo eso.

Bueno Kumiko, no pienses mal, a...a lo mejor son solo dos o tres...

_...¿Todos esos?-

Él asintió animado, pero yo temblaba interiormente.

_ Como soy un exorcista de nivel medio, puedo tener acceso a libros más complejos que un paje, así que he pensado en sacarte estos libros. La mayoría son de vampirismo común, pero también hablan de su historia, y éste primero acumula los versos fatales con los que deberías tener cuidado. No son demasiados, pero no he tenido tiempo de sacarte más-

Que no son demasiados...¡debe de haber por lo menos 8 !

Le dediqué el mejor de agradecimiento que pude reunir y extendí los brazos para coger los libros.

_Muchas gracias...-

_ De nada, tómate tu tiempo para leerlos-

Me gusta bastante leer, (sobre todo por la noche cuando no duermo) pero francamente, me pregunto cuánto tardaría en acabar todo esto.

Volví a darle las gracias y Yukio se despidió con esta frase:

_ Nos vemos, ¡y recuerda! Haz los deberes de la página 42 para mañana-

_ S-Si...-

Me reí un poco y cargué con la montaña hasta mi habitación.

Abrí la puerta con dificultades y entré sin poder ahogar un pequeño grito de sorpresa al ver absolutamente todas mis posesiones guardadas en cajas de mudanza y esparcidas ordenadamente por la habitación.

Era bastante grande, con una mesa para estudiar, con flexo y todo, una cama, armario de roble pegado a la pared y una puerta al fondo que supongo que será el baño.

Solté los libros en el suelo para poder contemplar las cajas con admiración.

Me tiré del pelo al darme cuenta de lo descuidada que había sido.

No había caído si quiera en que tendría que trasladar mis cosas.

Suspiré.

_ Todo ha sido tan rápido...-

Ahora que lo pienso...¿quién se ha dedicado a empaquetarlo todo? Es más ¿quién ha decidido lo qué había que empaquetar?

Como respondiendo a mi pregunta no formulada comencé a oír el timbre de mi móvil por la habitación.

Me puse como loca a desempaquetar de mala manera las cosas hasta encontrarlo al fondo de la tercera caja (hay seis).

Lo cogí si quiera sin mirar quién era.

_¿Diga?-

_ ¡QUE DIGA NI QUE LECHES!-

La voz enfurecida de Alfred perforó de tal forma mis oídos que perdí momentaneamente el equilibrio y caí al suelo.

Madre mía ¡ALFRED! ¡Lo había olvidado!

Dios...soy horrible. Después de todo lo que ha pasado...ni siquiera la he llamado. Además me he mudado y cambiado de instituto sin decirle nada. Es cierto que todo ha sido muy repentino, pero no tengo excusa.

Pero...¿qué le digo?...¡Dios mío ¿qué le digo?

_¿A-Alfred...?-

_No, Obama ¡Quién va a ser! ¡Se puede saber ¿cuándo ibas a decirme que te mudabas?-

_ Yo...yo...l-lo siento mucho-

_¡Y encima a esa escuela de pijos!-

_¡Un momento!... ¿Cómo lo sabes?-

_¿Quién crees que ha ayudado a recoger tus cosas?-

Sentí que mi corazón se encogía.

_ ¿Q-Qué?-

_ Como no viniste a clase fui a verte a tu casa. Y me encontré con los de la mudanza que no tenían ni idea de qué meter en el camión. Maldita sea Kira, ¡la próxima vez por lo menos moléstate en empaquetar, que no soy tu criada !-

Me están dando ganas de llorar, no puedo creer que Emilly haya hecho todo eso por mi.

_ A-Alfred...yo..yo no tengo palabras...lo siento de verdad ¡no sé cómo agradecértelo!-

_¡Lo de las maletas es lo de menos!, pero ya en serio, ¿Por qué no me has dicho nada? Es decir, vamos...nos vimos ayer y no fuiste capaz de abrir la boca-

Las imágenes del incidente de ayer por la noche me fulminaron como un rayo.

Parece algo tan lejano, pero sin embargo fue ayer mismo. Espero sinceramente que Emilly no se acuerde de nada.

Tragué el nudo que apretaba mi garganta y mentí lo más sinceramente que pude.

_ Yo...ya sabes que no me gustan las despedidas...además ha sido todo tan precipitado, que es como si se hubiera juntado en un mismo día...- por lo menos, lo último es verdad (a medias).

La oí resoplar por el teléfono.

_ Buff, ya me lo imagino, tus tíos apenas deben haberte dejado tiempo para decidir nada, es un asco-

_¿Ein...?-

Mis tíos...¿mis tíos?...¡mis tíos!

¡Me había olvidado por completo que existían siquiera!

Es decir, aunque no les haya dicho nada de lo de la academia, les daría igual.

Vaya... han servido como excusa perfecta, y yo que pensé que jamás podrían hacer algo bueno por mi que no fuera mandarme dinero.

_ Ehhh...m-mis tíos claro. Lo han hecho ellos todo por su cuenta...-

Sin embargo Emilly notó mi repentino cambio de actitud.

_¿Te pasa algo?-

_ N-No nada...¿y tú, que tal estás?...¿bien?-

_¿Yo?, bien supongo...algo hasta las narices de recoger tus cosas la verdad-

Reí un poco. La situación de tensión ha pasado, por ahora.

_ ¿Te he dado ya las gracias?-

_ No lo suficiente- contestó cortante.

_Graciasgracisagraciasgracias¡gracias! ¿mejor?-

_ En mi idioma-

_Sorrysorrysorrysorrysorry I´m so so so sorry...better?-

_ Nah, te falta acento-

Las dos reímos a la vez.

_ Oye, Kira...la verdad es que yo tan poco he sido del todo sincera contigo. Mis padres están pensando en cambiarme de escuela, pero no quería decírtelo si no era seguro...-

_¿En serio, a qué escuela?-

_No sep, tenían nombres muy raros, pero creo que la tuya estaba-

Abrí mucho los ojos. Por una parte me moría de ganas de tener a Emilly aquí, pero por otra...¿y si descubre que soy exorcista?, o peor, ¡¿y si descubre que soy un demonio?

_ P-Pero ¿tus padres pueden permitírselo?...-

Noté como daba una de sus carcajadas de orgullo por la otra línea.

_Are you kidding me? ¿acaso en todo este tiempo no te has fijado en mi casa?-

¡Claro que me he fijado!

Su casa tiene ¡tres pisos, con un ropero más grande que mi habitación!

_ Touché...- suspiré ante mi aplastante derrota.

_ Así que... dime ¿es lo suficientemente pijo?-

Hombre, la verdad es que yo solo he estado en la clase de exorcismo, cuya aula no es mucho mejor que un trastero húmedo...

_ La verdad no la he visto mucho, pero Rin me ha dicho que tienen escaleras mecánicas solo para ir al piso superior-

_ Wow, ¡entonces si que debe ser un sitio caro!...espera, ¿qué hace ahí Rin?-

¡Maldición, soy una bocazas!

_ Ehhh...es que le han dado...una...beca...poooor...¿atletismo?...-

_...pues...que suerte-

Como sé que no ha colado, coto rápidamente.

_ Siii, oye Alfred, te tengo que dejar, tengo deberes...(¡y gracias a Yukio el doble!)-

_ ¡Eh,eh! A mi no me engañas, a ti te pasa algo y creo que sé lo que es...-

Contuve la respiración.

_ ¿A-Ah s-si?-

_ ¿A ti te gusta alguien verdad?-

¡Y a qué viene eso ahora!

_¡¿A QUÉ VIENE ESO?-

_¡Ja, lo sabía!¡te gusta alguien!-

Pude sentir como el color subía a mis mejillas de pura frustración.

_¡oye dime ¿y quién es?¿Yukio?-

_ ¡ÉSE ES EL QUE TE GUSTA A TI!-

_¿Qué dices? Vayas cosas inventas- pude notar que se estaba aguantando la risa. Tiene que estar pasándoselo de lo lindo. Por lo que, aliviada de que no halla sospechado nada grave (viva su falta de seriedad) decidí seguirle un poco el juego.

_ Bueno, si no te gusta no te molestará que mi habitación esté encima de la suya...-

_YOU DAMMIT BIT-!...¡ejem!...q-quiero decir, que me alegro por ti...je,je...JE-

Me reí tanto que casi se me cae el móvil al suelo.

Recibí la voz infantiloide de Emilly por la otra línea.

_...Ojalá te mueras de un ataque al corazón-

Si no fuera porque la conozco esa afirmación me habría asustado de verdad.

_Oye Alfred en serio que tengo que colgar...¿mañana hablamos?-

_Ok,ok ya te llamo mañana ¡ah!, y te avisaré de si me cambian o no-

_C-Claro-

_Bye~-

_B-Bye...-

Ha colgado.

Di un largo suspiro y tras echar una última ojeada a la habitación hice una de las cosas que más pereza me dan después de madrugar, ordenar.

Saqué la ropa, la doblé de mala manera (a quién vamos a engañar) y la coloqué en el armario.

Después saqué todos mis libros, mangas y alguna que otra película (esto si que lo ordené) bueno eso y la tele, la tele es importante.

Coloqué el despertador en el suelo, cerca de la cama.

Sin embargo hubo un objeto que me pilló desprevenida.

Dos marcos, en uno estábamos mi padre y yo, cuando tenía tres años. El otro era una foto de mi madre, una mujer hermosa, de largo pelo color chocolate y amplia sonrisa que saluda acomodada desde un sofá beige.

Antes estaban en el salón, pero Emilly debe haberlas metido también.

Después de mirarlas un rato y despertar sentimientos nostálgicos, puse ambas en la mesa de estudio.

_Ya verás papá, mamá. Os prometo que os sentiréis orgullosos, ¡me voy a esforzar!-

Asentí para mi, decirlo en voz alta motiva aún más.

Y con este pensamiento rodando mi cabeza comencé a hacer los deberes que me mandó Yukio y a leer los libros.

*7 horas después...

_¡Dios, mátame ya por favor!-

¡Madre mía!

¿Cuántas páginas llevo ya? ¿500, 600?...¿1000?

Básicamente tratan de la charla que tuve con Mephisto alargada unas 450 páginas (vamos, lo que se dice intragable). Aunque personalmente admiro el esfuerzo de los autores por hacer un libro entero de una conversación de 20 minutos.

Me estiré y giré dos veces en la silla del escritorio.

Me incliné hacia el despertador hasta alcanzar a ver la hora.

Las 3 de la mañana...bueno, adiós a mis 10 horas de sueño diarias.

Sin embargo había algo que picaba mi curiosidad. Uno de los libros, el de tapa azul, habla de las diferentes habilidades de los vampiros.

Se supone que puedo introducirme en espejos, convertirme en murciélago, niebla u otros animales, atravesar sólidos, leer mentes, blablabla.

Aunque hasta ahora apenas he sido capaz de hacer nada, claro que tan poco he practicado mucho que se diga.

Me pregunto...¿y si empiezo a experimentar ahora?

El edificio está vacío a excepción de nosotros tres, además es tan tarde que todo el mundo estará dormido...

Emocionada, me levanté de golpe, me quité el collar (no creo que pueda hacer nada con él puesto) y me coloqué en el centro de la habitación.

Tras meditarlo unos instantes decidí empezar por las transformaciones, ya que parecen más interesantes.

…...Aunque...no tengo ni idea de cómo hacerlo.

Estuve un rato deseando con todas mis fuerzas ser otra cosa, un murciélago, un gato, pero nada.

Medio desesperada recurrí a lo ridículo, gritar: "¡Transformación!"

_ …...Me siento ridícula...-

Resoplé dándome por vencida.

Bueno, vamos a ver si por lo menos puedo atravesar paredes. Tal vez esto sea tan fácil, como andar por ellas.

Caminé un par de pasos hasta colocarme frente la puerta, pero cuando intenté atravesarla lo único que logré fue darme de bruces con ella y caer al suelo.

_¡auch!-

No, ¡de eso nada!

Esto es demasiado. ¡Voy a atravesar esa puerta como me llamo Kumiko Yagami!

Me incorporé de nuevo, respiré hondo y me concentré como no me he concentrado en mucho tiempo.

_ No hay puerta. No hay puerta- susurré para mí, como si fuese a hacerse realidad solo por decirlo en voz alta.

Volví a andar, pero esta vez, sin darme apenas cuenta, me encontré en el pasillo, fuera de mi habitación.

Abrí mucho los ojos con incredulidad.

_Lo he hecho...-

Salté de pura alegría.

_¡Lo he hech-!-

Sin embargo, cuando se supone que tenía que aterrizar en el suelo, me encontré cayendo, y lo peor de todo, que no podía pararlo.

Atravesé la escalera, el cuarto de Rin y Yukio. Rin estaba lavándose los dientes, al verme se le cayó el cepillo de la boca.

_ ¡QUÉ COÑ-!-

No tuve tiempo de escuchar el final. Además, estaba demasiado aterrorizada como para pensar si quiera en reírme.

Pasé por otra escalera hasta aterrizar en una montaña de cacerolas y ollas. Encajando mi cabeza en una de ellas.

_¡ARGHHH!-

¡Arghhh!

Gruñí de dolor, creo que me he roto algo. Pero estoy agradecida de haber tocado el suelo.

Aunque hubo algo que me paró en seco.

Huele a demonio. Pero no como Mephisto o Rin, ni siquiera como Astaroth, era algo mucho menos sofisticado.

_¡Eh tú, ¿cómo te atreves a irrumpir en mi cocina de esta manera?-

_¡Primero entra ese mocoso y ahora tú!¡¿Se qué os pasa a todos con MI cocina ?-

Cautelosa, lentamente subí la olla lo suficiente como para dejar ver mis ojos.

Un pequeño demonio, con una gran nariz roja, pequeños cuernos, y grandes orejas, rabo y cola (que me recuerda un poco a un tenedor) me mira fijamente con sus pequeños ojos amarillos, visiblemente molesto.

…...Que mono...

Sé que está mal, pero no puedo considerarlo una amenaza siendo así.

_¡¿estás sorda?-le entendí, pero él solo emitió pequeños chilliditos (que lo hacían aún más mono).

Parpadeé un poco, volviendo a la realidad.

_¿E-Eh? No...l-lo siento-

La olla finalmente cayó de mi cabeza rebotando un poco y dejando un incómodo eco en el aire.

Miré a mi alrededor. Había platos rotos en el suelo, varios tenedores y además de la olla, dos cazos.

Bajé la mirada avergonzada.

_¡Acababa de limpiarlo todo!-

_¡L-Lo siento mucho! E-Es que todavía no controlo mucho lo de atravesar paredes...y bueno...lo lo siento mucho- Me incliné en señal de disculpa.

¡¿Quién me manda practicar? Tenía que haberme quedado quietecita, acostarme y punto.

El demonio se agachó y me miró con curiosidad.

_Tú...¿no serás Kumiko verdad?-

_ Si, ¡¿Cómo lo sabes?-

_ Mi amo me comunicó que te preparase un menú sin ajo. Pero de todas formas..-rió_ con esos ojos no es muy difícil reconocerte-

Me ruboricé un poco, lo había olvidado por completo.

_¿Amo?-

_Sep, soy Ukobach y trabajo en la cocina como familiar de Mephisto. Mi amo me dijo que no incluyera ajo en tu dieta...quien sabe...podría ser mortal para ti-

Fruncí un poco el ceño y apreté los puños.

¿Se puede saber quién se cree para decir lo que puedo o no puedo comer?

Además...¿qué hay de ese tópico? ¡Que pasa, que ahora por ser vampiro no voy a poder comer ajo o qué!

¿¡Es un chiste malo?

_ G-Gracias Ukobach, pero de verdad no hace falta, puedo comer ajo-

Pareció sorprenderse.

_¿en serio? Pues no es habitual, ¿estás segura?-

_Si, segura-

_Pero mi amo dice q-

_¡Pues le dices a Mephisto que no se moleste!-

Ukobach ladeó un poco la cabeza no convencido del todo, pero finalmente cedió.

_Como quieras, pero no me culpes si te da una indigestión-

Reí un poco.

_He comido muchas cosas con ajo a lo largo de mi vida y sigo viva así que...supongo que solo es un mito-

Tras un pequeño lapsus, volví a reparar en el gran desorden que había hecho de la cocina.

_C-Creo que...voy a recoger todo esto-

_...Si, estaría bien-

Cuando terminé de colocar todos los utensilios de cocina, recogí los fragmentos de los platos y los tiré a la basura.

Mientras tanto Ukobach preparaba arroz e incluso croquetas.

_ Etto...¿qué haces?-

_Preparo tu bento para mañana- Comentó mientras removía la sartén.

_¿M-Mi bento?-

_¡Hai!-

_¿Quieres probarlo?-

Mi estomago respondió antes que yo.

Me sonrojé ante su gruñido repentino.

_ ¡S-Si por favor!-

Cogí una croqueta sin pensármelo dos veces y me la metí en la boca (¡no he cenado vale!).

…...i-increíble.

_¡OMG esto está de muerte!-dije con ojos brillantes.

Mi súbito grito hizo que el pequeño demonio se asustara y perdiera el equilibrio.

_¡Ukobach es lo mejor que he probado en vida, en serio!-

Papá no era un manitas de la casa por así llamarlo. Además desde que estoy sola apenas tengo tiempo de preparar comida casera a excepción de la cena, que tan poco es nada del otro mundo, por no decir que mi paladar está por los suelos desde...bueno, desde hace mucho.

Puede que solo sea una mísera croqueta, pero aún así es lo mejor que he probado con diferencia (TTvTT).

_¿E-En serio?, ¡me alegra mucho que te guste!-

Se había sonrojado ligeramente y balanceaba su cola hacia ambos lados de puro gusto.

_¡Hum!¡No puedo esperar a comerlo mañana!-

_¡gracias! En verdad es genial cuando te lo agradecen-

Le dediqué una gran sonrisa.

_Además no vas a tener que esperar mucho para comértelo-

_¿Eh?-

_Ya deben ser las 4 ¿Podrás levantarte mañana? (lo digo para prepararte el desayuno y eso...)-

Me congelé en el acto.

He olvidado completamente la hora que es e incluso que mañana madrugo y que tengo "doble sesión".

_ ¡L-Lo siento Ukobach tengo que irme ya! ¡Te veo mañana! ¡Gracias!-

Me fui sin esperar su respuesta.

Subí las escaleras como un rayo, entré en mi habitación y tras cambiarme y lavarme los dientes me metí en la cama.

…...

…...Maldición, ahora no me entra el sueño...

…...

El despertador sonó como siempre. Con ese odioso pitido que te taladra la cabeza.

Me negué a levantarme.

En mi hilarante y desquiciada mente soñolienta sentí algo parecido a rebeldía contra aquel pequeño objeto inanimado que perturbaba mi armonía.

Y tal fue mi rebeldía que me mantuve firme y no me levanté.

*20 minutos más tarde:

_¡Maldita sea, ¿por qué no me he levantado?-

Caí de la cama arrastrando la manta conmigo y resbalándome con ella. Algo lenta salí escopetada al comprobar que no sé cómo, me he quedado dormida y que además voy con retraso.

Vale, Kumiko calma.

Aún puedo corregirlo...si me doy una ducha en digamos, 4 minutos, me visto y preparo la cartera en en 3 y bajo a desayunar en 2...

Suspiré para mi.

...¡Maldición! He tardado en pensarlo 3 minutos ¡ahora tengo que correr más todavía!

Al final no seguí ese orden. Primero preparé la cartera, metiendo todos los libros y cuadernos que vi en mi camino (así seguro que no me equivoco de materia).

Corrí al baño, pero resulta que no tiene ducha. Supuse entonces que debería haber unas duchas comunes de residencia, por lo que preparé el uniforme y salí de la habitación.

Tras dar varias vueltas la acabé encontrando.

Resultado final, vestida y limpia en 10 minutos.

Sep, estoy sin aliento y con el pelo empapado, pero he logrado una nueva marca personal.

Aunque seguí yendo tarde, estaba más animada y me abalancé sobre las escaleras, recorriéndolas tan rápido que casi no podía ver mis propios pies.

Pero, entre el pelo empapado pegado a la cara, las prisas, la plasta que llevaba y mi cartera que pesa 5 kilos, acabé tropezando y rodando hacia la cocina. Chocando contra el muro de forma algo cómica ,aunque a mi no hizo ninguna gracia.

_A-Ay...-

Quedando boca arriba me retorcí sobre mí misma y me incorporé de nuevo.

_Bueno, por lo menos he llegado a la cocina-

Huelo a Rin y Yukio dentro.

¿van tarde también? De Rin me lo esperaba ….pero ¿Yukio? Eso si que es raro.

¡Espera!

Parece que Mephisto también está, lo cual es más raro todavía.

Di una fuerte bocanada (aún sigo sin aliento) y abrí la puerta.

_¡Buenos días~!- saludé ilusionada de no desayunar sola por una vez.

Todo el mundo se me quedó mirando.

¿Tan mal estoy? No lo creo, pero de todas formas me sacudí un poco la ropa por si acaso.

_¡Buenos días!- Rin y Yukio dijeron a coro.

Sus miradas estaban aterrorizadas, Yukio lo disimulaba bien, pero Rin me miraba como si le estuviesen atracando a mano armada

…...¿Q-Que pasa aquí?

_¡Buenos días Kumiko-chan~! Llegas a tiempo para el desayuno-

Mephisto, como siempre saludó de lo más jovial, llevaba una especie de traje de cocinero blanco y guantes morados. Desapareció de nuevo en la cocina.

Me pareció un poco gracioso, su aspecto quiero decir, (no sé por qué la verdad, porque es precisamente ahora cuando va vestido...normal, más o memos) pero solo dejé entrever una pequeña sonrisa.

_¡Que bien! Pensé que ya no os pillaría aquí siendo tan tarde- comenté mientras me sentaba en la mesa junto a los gemelos.

Ambos fruncieron el ceño.

Yukio fue el primero en hablar.

_ ¿Qué quieres decir? Es temprano, tanto que lo extraño precisamente es que Rin esté aquí-

_¡Eh!- resopló el aludido.

Ahora la que frunce el ceño soy yo...

¿Pronto?, pero si el despertador ha sonado y-y yo tardé mucho en levantarme y-...un momento.

_ U-Un momento...¿alguno tenéis hora?-

_¡Son las 7:30~!- respondió Mephisto desde la cocina.

_ P-Pero el despertador sono...-

_A lo mejor se te ha adelantado la alarma o algo...- Creo que Rin tiene toda la razón.

¡MALDITA EMILLY!

¡Las alarmas NO se adelantan solas!

¡Ya me extrañaba lo rááááápido que se le había pasado todo!¡Lo había planeado desde el principio!

¡CON LO QUE ODIO MADRUGAR DE MÁS!

Mi rostro se ensombreció y apreté los puños.

_Ésta me la paga...- murmuré entre dientes de forma siniestra.

Rin y Yukio se miraron alternativamente algo preocupados, pero ninguno de ellos se atrevió a preguntar.

S-Supongo que me lo merezco, supongo...que si...pero sigo molesta.

_¡Aquí está el plato especial de Mephisto "Harina de diablillo"!-

Interrumpió totalmente mis quejas (puede que algo injustas) sobre Emilly colocando sobre la mesa dos platos de sopa, o al menos creo que era sopa.

Era de color rojo, y no paraba de burbujear, como si estuviera hirviendo. Por no decir que el olor tan poco daba demasiada seguridad.

Los rostro de los gemelos palidecieron y yo me quedé mirando el plato con un pequeño tic en la comisura del labio.

_ ¿U-Ukobach no cocina hoy...?- arriesgué a preguntar.

_Nop, gracias a cierta persona aquí presente- Yukio y él atravesaron a Rin con la mirada el cual se encogió sobre si mismo _mi familiar se niega a cocinar para ellos ¡Mientras tanto cocinaré yo~! -

_...Ah...q-que-e bien...-

Dicho esto volvió a desaparecer en la cocina, a por mi plato supongo.

Me estremecí.

_K-Kumiko y...¿cómo es que ya conocías a Ukobach?-

Creo que Rin intenta sacar cualquier tipo de conversación con tal de no empezar su plato, lo cual es comprensible.

_ S-Si...bueno ayer cuando me caí del segundo pis-

_¡LEÑE SI! ¡Menudo susto! ¡Avisa la próxima vez que entres al baño de alguien!-

Me ruboricé un poco.

_¡No lo hice a posta, no tenía pensado entrar en tu habitación!¡ Y menos a tu baño contigo dentro!-

Yukio se nos quedó mirando fijamente, con aire acusador. Rin y yo respondimos a la vez.

_¡NO PIENSES COSAS RARAS!-

Yukio se subió un poco las gafas.

Roja como un tomate agradecí su cambio de tema.

_ Entonces ¿te sirvieron los libros?-

Le dediqué una gran sonrisa.

_¡Si, gracias! Había un montón de cosas que no sabía, pero- reí un poco _ eran...algo extensos para mi gusto-

_ Oh, me disculpo por eso. Espero que te diera tiempo a hacer los deberes que mandé para hoy- comentó sonriente.

Mi sonrisa se torció un poco.

_Descuida...-

Si desgraciado, tus malditos deberes están hechos.

_Oye Yukio ¿no tienes ningún libro para mi?- Dijo Rin removiendo un poco el plato.

Dios...esa sopa da miedo.

_¿¡En serio! Pensé que no querrías leerlos ¡Esta misma tarde te traigo unos cuantos!- vaya, si que le hace ilusión.

_¿Leerlos?...mejor paso-

Contuve la risa al ver como le daban a Yukio una patada hipotética en el estómago.

_¡Pero gracias eh!-agregó Rin para suavizar el corte.

En ese momento apareció de nuevo Mephisto con un tercer plato, en el cual había una tarta de fresas que tenía una pinta de muerte. La colocó frente a mi.

…..¿Sigo dormida?

_¡Que aproveche~!-

Hubo unos pequeños momentos de silencio...

_¡POR QUÉ COÑO LE PONES TARTA!-estalló Rin.

_¿Oh? Bueno, Kumiko-chan ha sido la única en reparar en la presencia de Ukobach aún cuando no lleva aquí ni un día y a diferencia de otros ha elogiado su comida, por lo que es natural que el cocinero quiera agradecérselo de alguna manera- Mephisto hace que casi parezca justo, casi.

Yo estaba tiesa como un palo, me daba miedo que al moverme la tarta desapareciera o algo así.

Mantuve la mirada fija en mi falda, para no recibir las múltiples miradas asesinas que sé que me estaban enviando.

Nadie probó bocado de sus respectivos platos, a cada uno nos daba miedo por diferentes motivos.

…..Silencio...

_Vamos vamos, con confianza~-

Mephisto, lamento informarte de que confianza, lo que es confianza, no hay.

Dios que buena pinta tiene la tarta...se me hace la boca agua, además ayer no cené y tengo un hambre...

_Si no coméis me lo tomaré como una ofensa personal...y os aseguro que no os conviene-

Vale, osea que si no como Mephisto se lo toma como una ofensa personal, pero si lo hago Rin y Yukio...bueno no sé si se lo tomarán como una ofensa personal, pero desde luego muy bien no creo que les siente.

Si al menos fuera un desayuno normal y no pastel, no me sentiría tan culpable.

_...¡Que aproveche!-

Yukio y yo nos quedamos mirando a Rin con la boca abierta, mientras se tomaba todo el mejunje de golpe.

Su cara se puso roja, más incluso que la de un tomate, después le salió humo de las orejas como si en su interior hubiese explotado algo y se desvaneció. Yukio tuvo que sostenerlo para que no cayera mientras balbuceaba incoherencias sobre una abuela a la que no conoció.

D-Debe haberse intoxicado.

¡Vale, ahora yo!

Utilice la distracción de Rin para comer lo más discretamente posible.

Tomé el tenedor con decisión y corté un buen trozo.

OMG...¡OMG!

¡Es la mejor tarta que he probado!Y he probado muchas (adoro los dulces, sobre todo los pasteles)

¡Esta tarta debería estar en un restaurante de 5 tenedores!

Contuve a duras penas las lagrimitas de felicidad que se estaban formando en mis ojos.

_C-Creo que voy a llevar a niisan a la enfermería -

_¡Pero qué dices, estoy bien! ¡Díselo Mickey!-

Vale, ahora Rin si que empieza a preocuparme.

_¿Quieres que te acompañe?-

Me levanté de la mesa apresurada.

_No, no te preocupes-

_P-Pero...-

_Está bien, nos vemos después-

_A-Adiós-

…...Debería haber ido con ellos...

¡Bueno!, por lo menos ahora puedo comer sin remordimientos.

Disfruté de un nuevo trozo de pastel, pero no podía evitar sentirme algo incómoda, pero esta vez no era por culpa.

¿Conocéis esa sensación? Me refiero a la incómoda sensación de que alguien te mire fijamente mientras estas comiendo.

Bueno, pues ahora imaginaos esa sensación multiplicada por 7.

Mephisto se había sentado frente a mi y me miraba fijamente, muy fijamente.

Fruncí el ceño y le miré confusa.

No tenía muy claro me miraba a mí o al trozo de pastel pero si es lo segundo, que me pida y punto.

Me lo quedé mirando un momento, pero como no hubo ningún indicio hice un mohín y traté de ignorarlo.

Corté ya el último pedazo.

Justo cuando iba a introducirlo en mi boca me encontré con la cara de Mephisto tan cerca que podía sentir su respiración como si fuera prácticamente la mía.

Tan rápido que no le había visto, se había inclinado sobre la mesa y agarrado mi mano para girar el tenedor y morderlo en el último segundo.

Me quedé mirándolo perpleja, con la boca todavía entreabierta y totalmente ruborizada.

¡P-P-P-Pero que hace!

Mi corazón latía a mil y estaba tan nerviosa que ni siquiera era capaz de mover un músculo.

Mephisto inspeccionó mi rostro unos instantes y sonrió como si tal cosa.

_¡Este pastel está delicioso~! ¿No crees?- dijo lo último acercándose aún más.

Reaccioné rápido y me eché para atrás, pero calculé mal el impulso y volqué la silla.

¡DE QUÉ VA ESTE TIO!

_ ¡L-LLego tarde a c-clase!-

Cogí la cartera y salí de allí como alma que lleva el diablo (nunca mejor dicho).

Las cosas se estaban poniendo demasiado raras.

Me di la vuelta un momento.

_¡G-Gracias por la comida!-

Me guiñó un ojo.

_Un placer~ -

_¡No lo decía por ti!...-

Sin esperar su reacción salí corriendo de allí.

Corrí y corrí hasta salir del edificio y llegar a la academia.

Me llevé las manos a la cara para comprobar si seguía ruborizada. Sé que aún lo estoy, pero no me queda otra que entrar a clase.

Tras mirar las listas de alumnos resultó que mi clase era la 3 D y estaba en el segundo piso, al que llegué mediante unas escaleras mecánicas.(si que es pijo el colegio, si).

La clase era enorme, la pizarra monumental, ¡hasta el escritorio era gigante!

Estaba muy nerviosa. Nunca he estado en un sitio tan lujoso en todo mi vida y me da miedo dar una mala impresión o incluso estropear algo sin querer, por lo que me senté en el primer pupitre vacío que vi, teniendo la suerte de colocarme al lado de la ventana.

Hace un estupendo día, el sol brilla y no hay ni una nube en el cielo...la luz es algo molesta, pero en ningún momento dejé entrever esa emoción.

El profesor, un hombre algo mayor llegó poco después, pasó lista y nos mandó sentar.

Desgraciadamente buena, lo que es buena impresión, no dí.

Hubo por lo menos seis clases a lo largo de la mañana, las asignaturas eran totalmente diferentes unas de otras, pero todas tuvieron algo en común:

_¡Despierta Yagami!-

_¡Atiende Kumiko!-

_¡DEJA DE DORMIRTE EN CLASE!-

…...Creo que no he dado muy buena impresión, pero es que hoy si que tengo sueño, y las clases tan poco son una maravilla.

¡Ah, si! Se me olvidaba la mejor parte:

_ ¡Castigada!-

_¡Tienes un parte por mal comportamiento!-

_ ¡AL DESPACHO DEL DIRECTOR!-

Y...¡si! Aquí estoy ahora recorriendo los pasillos en busca del despacho del director.

Tiene gracia, he recibido la misma orden de 5 profesores diferentes, pero ninguno ha tenido el detalle de decirme por donde se va exactamente.

Suspiré un poco y me concentré.

Vale, en circunstancias como estas...tengo dos opciones, una preguntarle a alguien y la otra intentar distinguir su olor entre toda esta gente y dar con él.

Miré alternativamente hacia un lado y hacia el otro lado...no hay nadie.

Supongo que tendré que utilizar la vía difícil.

Por suerte su olor es bastante peculiar.

Me tambaleé por los pasillos y escaleras. Creo que caminé algunas vueltas de más, pero finalmente dí con el sitio.

Resultó estar en la parte más alta de la academia, y así mismo de la ciudad.

Ya frente a la puerta, dudé un poco al leer que el despacho, era de un tal Johann Fausto V...Pensaba que ya no se utilizaban nombres tan elaborados, además si hay un quinto, tuvo que haber un primero y un tercero.

Aunque definitivamente es Mephisto quien está dentro.

Aún dubitativa llamé a la puerta.

_ ¡Adelante~ !-

Si, definitivamente es aquí.

El despacho era mucho más impresionante de lo que había imaginado. Muy lujoso, con un amplio escritorio de madera, varios sillones tapizados, tanto en frente del escritorio como a los lados y alfombra que parecían de importación. Sobre la mesa había un ordenador de pantalla plana, y varias figuritas de anime, aunque no pude ver exactamente de cual.

Pero sin duda alguna lo que más me llamó la atención fue Mephisto sentado en el suelo, vestido un yukata rosa chillón con caras de perros y huesos, en frente de una tele de por lo menos 150 pulgadas y jugando a la play station 3.

Como no llevaba sombrero, la espiral de su pelo quedaba a la vista dándole un aspecto aún más divertido, pero no me reí, yo estaba perpleja.

Si, me quedé en shock, pero un shock de los gordos, de los que son imposibles de disimular.

Me lo quedé mirando con la boca totalmente abierta, todavía con la mano en el picaporte de la puerta.

Mi cara expresaba perfectamente mi pensamiento de esos instantes :

¡¿Se puede saber qué clase de director eres?

Él sonrió bastante relajado, haciéndome sentir totalmente fuera de lugar por mostrarme sorprendida.

_ ¡Ah Kumiko-chan~! No esperaba visitas, …...¿ocurre algo?-

Aclarándome la voz, me recompuse un poco.

_ E-Erg si...bueno es que...-

En lugar de continuar le mostré la pequeña montañita de partes por mal comportamiento que me había ganado hoy.

Mephisto iba leyendo uno tras otro y frunciendo el ceño progresivamente.

Yo roja de vergüenza miré al suelo.

_Bien, pasemos a mi escritorio-

Me senté nerviosa en una de las sillas.

Él me miraba severo con la cabeza apoyada en las manos, tiró los papeles sobre el escritorio para enfatizar.

_...¿Sabes lo que es esto?-

Tengo un nudo en la garganta.

_ Ehhhhh...¿p-partes por mala conducta?-

_Exactamente, pero ahora, yo me pregunto ¡¿qué has hecho para conseguir tantos en un solo día?-

Estrujé la falda y bajé aún más la mirada.

_...l-lo siento...-

_ No lo entiendo, comprobé tu expediente y no había ninguna anormalidad ni ningún tipo de anotación, si sigues así me veré obligado a expulsarte...¿sabes?-

En mi antiguo instituto ya estaban acostumbrados todos a que me durmiera, además ahí me castigaban ¡no ponían partes directamente!

Aunque no es como si fuera una escusa...

¡No quiero que me expulsen!, estoy bien aquí, segura en cierta forma.

Subí la mirada y hablé con sinceridad.

_ Lo siento, ¡de verdad que no lo volveré a hacer!- me incliné para reforzar mis palabras- ¡dame otra oportunidad por favor!-

Suspiro y sonrió relajándose un poco.

_ Bueno, por esta vez lo dejaré pasar~ - soltó dándose importancia.

Volvió a echar un vistazo a los papeles.

_ Pero enserio, ¿qué has hecho?-

_...dormirme-

Se me quedó mirando un momento y después se echó a reír.

Fruncí el ceño.

_ ¡Yo no le veo la gracia!-

Se calmó un poco.

_ ¡Ejem! Perdona. Supongo que no puedes evitarlo, eres nocturna a fin de cuentas-

Hombre, no es como si no lo pudiera evitar...

_ No te preocupes, a partir de ahora diremos que tienes insomnio y que a veces te duermes en clase-

Abrí mucho los ojos.

_ Pero ¿eso está bien?-

_ Si si, no te preocupes-

Bueno, si él lo dice...aunque no me parece muy justo.

Me pregunto...¿será este un buen momento para sacar el tema del dichoso collar?

_ Esto...oye Mephisto...hace tiempo que quería preguntarte sobre-

_¿Sabes jugar a lo video juegos?-

…...¿Ein?

_¿Q-Qué ?-

_ Los video juegos, ¿qué tal se te dan?-

_ Eh, ¿yo?...bien supongo...-

Juego habitualmente con Emilly, por lo que soy bastante buena la verdad.

Me volví hacia la monstruosa televisión para después encontrarme con una mirada retadora.

Sonreí.

_¿Qué juegos tienes?-

Llevábamos ya por lo menos 5 partidas.

No conseguí ganarle ni una sola vez, ¡ni una!

¡Era endiabladamente bueno!

El juego era de lucha y ambos mandos eran rosa por cierto (se nota que es su color favorito)

Cada vez que acumulaba energía para hacer un ataque especial, él ya lo había conseguido primero. Cuando aparecía un objeto en el campo se lo llevaba primero.

¡No había manera!

Pero al menos parecía que se estaba esforzando...al menos un poco...al menos eso me parecía a mi...al menos eso es lo que me gustaría que pareciera...Me estaba dando una paliza.

_ ¡Estás haciendo trampa!- me quejé como una niña pequeña.

No sé si será verdad, pero no me extrañaría.

_ ¿Yo? No sé de qué me hablas-

Le miré fijamente, inquisitiva.

_¡Que no he hecho trampas!-

Le seguí mirando.

_Mira, como sigas así no te voy a dar premio de consolación-

Abrí mucho los ojos.

_¿Premio?-

Omití lo consolación, no quiero que parezca que me lo da por lástima.

Se levantó y fue al escritorio de nuevo. De él sacó una katana de funda roja y envuelta en un lazo azul.

Se notaba que estaba emocionado.

_¿Qué te parece~?-

_Ehhh...¿i-imponente?-

Se me quedó mirando un momento y después a la katana. Luego se ruborizó un poco,( no entiendo el por qué), y se aclaró la voz.

_ Si, bueno, supongo que es una forma de verlo...¡toda tuya!-

La lanzó al aire y la cogí al vuelo.

_ Espera...¿esto es para mi?-

_ Sep, te hará falta. Necesitas un arma ahora que vas a ser exorcista~- Respondió guiñando un ojo.

Me quedé mirando la espada unos instantes.

_ Esto...no quiero parecer desagradecida pero...¿me das una pistola mejor?-

_...No-

_Pero es que prefiero el combate a distancia-

_ Pero yo prefiero el de corta sobre todo el de espadas, es el más entretenido-

…..¡Y A MI QUÉ ME IMPORTA LO QUE TÚ PREFIERAS!

_Además últimamente me ha dado por ver películas y animes de samurais, sin duda representan el verdadero espíritu japonés ~ -

¡Y A MI QUÉ ME IMPORTA POR LO QUE TE HAYA DADO!

Contuve un grito de frustración.

_...Soy mejor a larga distancia-

Negó con el dedo.

_ Nop, eres mejor a corta, sin duda. Tienes un estilo a corta distancia bastante interesante-

¿Estilo? ¿Se refiere a golpear y atravesar hasta matar?

_ G-Gracias...(supongo)-

_Bueno, ya es tarde, vete si no quieres llegar tarde a las clases de exorcista también-

_ ¡Hai, gracias!-

_Bye~ -

Katana en mano, corrí hasta llegar al primer piso, donde me dí cuenta de que solo tenía que introducir la llave mágica para llegar.

Lo hice en la primera puerta que vi e inmediatamente me encontré en la entrada de la clase, donde saludé con un potente :

_¡Buenos días~!-

Todos me respondieron menos Izumo, que ni siquiera levantó la vista.

Shima me ofreció sentarme con él, pero prefería mi sitio detrás de Rin y Shiemi.

_ B-Buenos días Kumiko-

_ ¡Hey!-

Les sonreí.

_¡Buenos días!-

_ ¿Estás mejor Rin?-pregunté algo preocupada por el desayuno de hoy.

_ Si...más o menos...a todo esto, ¿y eso?, ¿nueva arma?- dijo señalando la katana.

_ ¿Ah? Si, bueno eso parece-

Hizo un mohín.

_ Podríamos entrenar juntos un día-

Asentí con determinación.

_¡Si por favor! Porque no tengo ni idea de esgrima-

Una gota de sudor cayó por la frente de ambos.

Reí nerviosa.

_ Esto...tal vez deberías haber elegido otra cosa- sugirió Shiemi.

Volví a asentir.

_ Hum, de ser por mí hubiera cogido una pistola, pero Mephisto se empeñó en la espada-

_ Típico del payaso-

_¡Jajaja, si!-

Shiemi ladeó la cabeza.

_¿Payaso?-

_Comprenderás el chiste cuando le veas- explicó Rin.

En ese momento entró el profesor, que esta vez era una señora mayor con aire de estirada.

_ ¡Vamos a comenzar!-

Cortamos la conversación y atendimos, por lo menos Shiemi y yo.

Aunque algo aburridas estas clases eran de lejos mucho más interesantes que las normales, por lo menos no me he dormido.

Tras acabar fui a mi habitación a hacer deberes y después seguí practicando lo de atravesar paredes, mejorando lo suficiente para no caerme, intenté de nuevo transformarme...pero sin éxito.

Justo cuando me ponía el chandal y salía a correr recordé que había quedado con Shiemi y sintiéndome algo culpable por olvidarlo atravesé las escaleras ( ya que estamos habrá que aprovecharlo).

Al salir y pasar por la cocina me encontré con que finalmente Rin y Ukobach habían tomado contacto, y cocinaban juntos, pero más bien parecía una especie de competición, cortaban los ingredientes tan rápido que casi no me daba tiempo a verlo.

_ Esto...¿chicos? …...-

No hubo respuesta, seguían a lo suyo, suspiré.

_ …...¡Me voy!-

Nadie respondió, pero me daba lo mismo.

Resultó que Shiemi vivía muy cerca, ya que su madre era dueña de la farmacia, su jardín era espectacular. Lleno de flores, arbustos y árboles, e incluso un pequeño huerto. Pero todo estaba tan perfectamente armonizado que en absoluto quedaba recargado.

Shiemi llevaba otro kimono y se mostraba aún más nerviosa que la primera vez que la vi, pero la comprendí cuando me confesó que era la primera vez que llevaba amigas a casa.

Estuvimos un buen rato charlando, y Shiemi me enseñó a sembrar y cuidar las plantas correctamente. Además de plantas, en su jardín también habitaban varios duentes (creo que se llaman así) y demonios plantas que eran de lo más monos y divertidos.

_Etto...Kumiko-

Shiemi me sacó de mis ensoñaciones.

_¿hum?-

_¿Tú por qué quieres ser exorcista?-

La pregunta me pilló desprevenida.

¿Por qué?

En realidad no lo sé.

¿Porque quería ayudar? Para no volver a poner en peligro a nadie ¿saber defenderme (mejor)?

…...¿Porque Mephisto es un pesado?

No.

Ninguna de esas es la respuesta, tiene...¡tiene que haber algo más!

_ N-No lo sé...- dije algo sería.

¿No debería saberlo a estas alturas?

Sin embargo Shiemi sonreía aliviada.

_ No te preocupes, yo tan poco lo sé muy bien pero...siento que es algo que tengo que hacer-

Se sonrojó un poco.

_ Tal vez sea un poco tonto...-murmuró.

Yo negué con decisión.

_¡Para nada!, yo también siento algo parecido-

_ Tal vez...lo encontremos pronto-

Asentí.

_Hum, eso espero-

Después de un rato, al darnos cuenta de que comenzaba a oscurecer, Shiemi me acompañó a casa.

Cuando llegamos Rin y Ukobach habían hecho las paces, ¡diría que incluso son amigos!

Tomamos té y después de que Shiemi se fuera con la llave mágica de Yukio, salí a hacer footing, me duché, hice los deberes (aunque no estudié, lo cual luego lamentaría) y me fui derecha a la cama.

Apenas estaba dormida cuando el alboroto de abajo me despertó.

Supuse que no era nada serio ya que no olía sangre, por lo que solo me levanté para quejarme.

El ruido, venía de la cocina, otra vez.

Pero cuando bajé solo vi a Yukio comiendo un bento, pero parecía como si lo que quisiera fuese vomitar. Rin y Ukoback le supervisaban.

Me los quedé mirando con cara de pocker.

_¿Te hemos despertado?-

Le dediqué a Rin una mirada ojerosa de mala ostia.

_...Noo, ¿qué te hace pensar eso?-

_¡Lo sentimos!-

Suspiré.

_ No pasa nada, buenas noches-

_¡hum!-

…...Yukio enfermó al día siguiente...

Poco a poco fueron pasando los días, y también las semanas.

Al final acabé adaptándome a la academia y mejoré mis notas tanto en la normal como la de exorcista. No eran , tan buenas como las de Yukio o Bon, pero- ¡ah! Por cierto, los chicos y yo nos hemos hecho muy buenos amigos, aunque a veces el modo pervertido de Shima me pone un poco de los nervios ( y con nervios quiero decir enfado, y con enfado me refiero a algún que otro golpe ocasional).

Shiemi y yo nos hemos vuelto más cercanas, casi íntimas, aunque últimamente anda detrás de Izumo, es más el otro día me preguntó si creía que Izumo querría ser su amiga. Yo no supe muy bien que decir, tan solo le aconsejé que no perdía nada por intentarlo, pero si la trata mal se las verá conmigo.

Por cierto,¿sabíais que lleva enamorada de Yukio desde hace...no sé...3 años?

¡JA! Espero que Emilly no se entere de que tiene competidora. Hablando de ella, resulta que al final si que la apuntan aquí, pero para el próximo curso (para el cual tan poco queda mucho).

No supe si alegrarme o no ya que cada vez me es más difícil ocultarle las cosas, sobre todo cuando dice que salgamos a alguna parte pero me coincide con exámenes de exorcista o alguna clase extra...o porque simplemente ya he quedado con Rin y los demás. ¡Pero pienso solucionarlo! Este verano pienso presentarlos, aunque ya les he dicho que no mencionen nada como:...pues el otro día me topé con un ghoul...o...¿te has aprendido los capítulos de la Biblia para hoy?

¡NADA DE ESO!

Por otra parte, he mejorado mis habilidades.

Sigo sin poder transformarme, pero ahora casi puedo meterme en los espejos, (me quedo siempre a medio camino atascada) y he aprendido a quedarme colgando del techo mitad escalera y mitad habitación de Yukio y Rin...y...y ya está...tan poco he aprendido mucho más.

Y casi sin darme cuenta, ya se acercaban las vacaciones de verano y con ellas, el examen de admisión para escudero, por eso era importante la clase de hoy:

_ La clase de hoy consistirá en que rellenéis estos formularios. En ellos se especifican las distintas clases de exorcistas, por lo menos tenéis que elegir una categoría-

Bon alzó la mano.

_¿Qué categorías es usted sensei?-

Yukio se subió las gafas.

_ Actualmente soy dragoon y doctor- se pudo notar un cierto orgullo en su voz.

Abrí mucho los ojos y sonreí con admiración.

Así que Yukio no era solo un exorcista de grado medio, también tenía dos oficios por así llamarlo.

Miré el formulario frente a mi y rellené los datos básicos ,nombre y edad.

Las categorías son: aria, tamer, doctor, knight y dragoon.

…..Vale, ya conozco la de dragoon, pero no tengo demasiada idea del resto.

Como oí a Bon y Rin discutir sobre el tema, me acerqué para ver si ellos me lo explicaban.

_¿Cómo no puedes saber lo que es un aria? ¡hay que ser idiota!-

_ ¡Pues no lo sé vale!-

…...Parece que la relación de Rin y Bon va viento en popa.

_ Esto Bon...yo...tan poco lo sé...- confesé avergonzada.

Los cuatro chicos se me quedaron mirando.

_¡Ves, yo no soy el único!-

_¡Tan poco te alegres Rin!-

Bon suspiró.

_ De acuerdo lo explicaré, ¡pero solo porque Kumiko no lo sabe!

Aria es aquel exorcista que utiliza los rezos para combatir a los demonios. El tamer es aquel que tiene la habilidad de convocar demonios y los utiliza en combate. El doctor posee conocimientos médicos y sirve de apoyo a su equipo. El dragoon utiliza armas de fuego y finalmente el knight espadas y armas blancas-

Le dediqué a Bon una mirada de admiración.

_Wow Bon ¡cuanto sabes!-

El rió nervioso y se ruborizo.

_ Bah, no es para tanto~ -

_ Konekomaru y yo queremos ser arias, mientras que Bon aspira a aria y dragoon- informó Shima animado.

_ Hum...creo que entonces seré un knight- comentó Rin pensativo.

_¿Y tu Kumiko-chan, vas a ser knight también?-

Shima me pilló desprevenida.

Supongo que lo dice por la katana.

_ Si, bueno en realidad me gustaría ser dragoon también, y en cuanto a tamer supongo que necesito saber si puedo invocar algo primero-

Konekomaru me miró indeciso.

_ Pero...aspirar a tres categorías es complicado. No sería mejor aspirar solo a knight y tamer-

Negué rápidamente.

_ En ese caso lo de tamer sería opcional ¡Pienso ser dragoon por narices!-

Igual que mi madre, es más en cuanto pueda pienso soltar la katana.

Solo imaginarme la de sangre que puedo derramar con ella hace que me estremezca. Por lo menos con la pistola puedo controlarme a mi misma en ese sentido.

_ Seguro que lo consigues~-

Sonreí.

_Gracias Shima, lo mismo digo-

Una vez que nos dieron el formulario y demás nos dirigimos a la última clase del día, con un tal Neuhaus.

El tal Neuhaus no inspiraba mucha confianza que se diga.

Tenía un parche en el ojo derecho y expresión seria y molesta.

Era AB+ , pero juro por Dios que el olor era tan seco y frío que parecía a duras penas un A+ .

Me quedé al lado de Rin, nuestras miradas se cruzaron y pude ver que a él el profesor tan poco le daba buena espina.

Comenzó a dibujar un intrincado círculo en el suelo, el cual nos dijo que no pisáramos porque podría romperse.

_Siempre debéis realizar una invocación compatible con vuestra sangre- informó.

¡Un momento!...¡SANGRE, ¿QUÉ SANGRE?

¡NADIE ME HABÍA DICHO NADA DE SANGRE!

*Flashback: (Una semana antes, despacho de Mephisto)

¡Maldita sea!, ¡me estaba ganando otra vez!

Nunca he sido competitiva, pero esto me toca la moral.

_ Oye...la próxima semana tenéis clase de invocación y hace falta sangre para eso, ¿estarás bien?-

Vale, acaba de aparecer la bola Smash, si la cojo tendré una oportunidad (Estos juegos me ponen de los nervios).

_ ¿Eh?, si si no te preocupes-

Mephisto insistió.

_ ¿Seguro? Porque puedo hacerte un justificante...-

¡Ven aquí bola!

_ Que si, no te preocupes-

_ ¿Seguro? Porque puedo enseñarte yo personalmente. Serías mi pequeña alumna y tendrías que llamarme "maestro Mephisto~ "- comentó haciendo un mohín de orgullo.

Enarqué una ceja.

_ Erg...c-creo que paso-

La forma en que lo dice resulta bastante extraña, además, se ha puesto en, como yo lo denomino, "modo fangirl" fenómeno que ocurre cuando se entusiasma con un personaje femenino de manga.

…...C-Creo que paso demasiado tiempo con él últimamente, estoy empezando a acostumbrarme...

_¿Seguro~ ?-

¡Ni aunque me pagues te pienso llamar así!

_¡Que no! N-No hace falta-

…...¡Maldita sea! ¡Ha aprovechado que me he distraído para coger la bola y me ha matado!

*Fin del flashback

…...Vale...a lo mejor SI que me lo habían mencionado...

De todas formas arrugué la nariz y me puse tensa como un palo cuando el profesor cortó un poco la palma de su mano y la sangre cayó en el círculo.

Después de soltar una parrafada, sobre las reglas básicas de la invocación, el círculo se iluminó.

Aunque la tensión desapareció en cuanto vi ( y olí) lo que salió de él.

Era como uno de esos zombies que Astaroth acostumbraba a enviar, pero éste era uno de los pequeños.

_Vaya...es un Naberius..nunca había visto ninguno- dijo Bon entre sorprendido y cauteloso.

Naberius...así es como se llaman...

Fruncí el ceño. Sé perfectamente que no es culpa del pobre demonio y que seguramente ni siquiera sea uno de los que me atacó (porque esos están muertos) pero no pude evitar dedicarle una mirada de odio.

Tras explicar cómo invocar a un demonio y darnos un papel con el dibujo del suelo en miniatura retiró al Naberius y me relajé un poco.

Hasta que ¡SÍ!, todos los alumnos se pincharon el dedo al mismo tiempo.

Casi no puedo describir la sensación que me embargó en ese momento.

Me quedé pálida, rígida como un palo, apretando los puños tan fuerte que me cortaba la circulación y incluso me puse pálida ya que estaba aguantando la respiración.

Rin se mostró preocupado.

_ Oye, ¿estás bien?- preguntó agitando el papel inconscientemente y colocándomelo en la cara.

Hablé con voz ronca, casi sin respirar.

_¡Quítame eso de la cara!-

Me devolvió la mirada sorprendido.

_ A-Ah perdona no me acordaba-

Con tal de reservar aire solo asentí en respuesta.

Izumo se pinchó el dedo, soltó una frase, algo cursi (todo hay que decirlo) y tras iluminarse, del papel aparecieron dos zorros blancos.

No pude evitar murmurar un "oh" de admiración.

Ni Rin , ni Bon ni Konekomaru consiguieron nada. Por lo que solté el aire que llevaba aguantando y por fin aspiré una gran bocanada.

Ahora el que me miró fue Bon.

_O-Oye ¿estás bien?-

Alcé las manos en el aire y gesticulé sin parar.

_¡Si! N-No te preocupes no es nad-

Shiemi se ha pinchado el dedo.

Solté un gritito de frustración y me tapé la nariz.

Bon, y ahora también Shima, enarcaron una ceja.

Yo reí nerviosamente intentado disimular.

Del papel de Shiemi salió una pequeña nube de humo y tras disiparse un pequeño duende verde, pequeño y mono a más no poder salió de el y saludó alzando la manita.

El profesor la alabó.

_Una larva de hombre verde, increíble Moriyama-

Pues no, resulta que no se llamaban duendes.

_ ¡Genial Shiemi!-coincidí.

Se puso como un tomate.

_¡G-G-Gracias!-

Acaricié la cabecita del hombre verde.

_¡Es tan mooono~ !-

No puedo evitar contenerme con las cosas monas.

Incluso Izumo se acercó:

_¡Fíjate, tan mono y pequeñito que alucinas, como una pulgita!-

Era un cumplido algo irónico, pero Shiemi se emocionó como si de un gran elogio se tratase.

Suspiré, tanto por las dos chicas como de puro alivio por saber que "la prueba de fuego" había pasado.

Ese olor...u-un momento ¿todavía hay alguien intentado invocar?

Miré a mis compañeros, nadie hacía nada en particular.

¿Entonces por que huele a sangre?

El profesor me sacó de mis ensoñaciones.

_Seguimos esperando Yagami-

¿Esperando, a quién?

Le dirigí una mirada confundida, él frunció el ceño molesto.

_La clase no acaba hasta que TODOS los alumnos realicen la prueba-

¡Casi se me olvidaba!

_¡P-Perdón!-

Con las manos temblorosas me pinché el dedo el la pasé por el dibujo...

…..Ahora se supone que debería decir algo...

Pero no quiero soltar la típica frase cursi y cliché para estos casos

Ahora bien, ¿qué digo entonces?:

_...¿Te elijo a ti?-

¡Vale! Tal vez no fue la mejor frase del mundo ¡y vale!, puede que fuera un plagio de pokémon, pero al menos no era cursi, ¿verdad?...¡¿verdad?

A pesar de la frase cutre y de mis propias expectativas, el papel se iluminó, y salió de él una nube de humo tal, que dejó a toda la clase ciega por un momento.

Unas cuantas toses más tarde la nube comenzó a disiparse.

Mi corazón latía con fuerza, preguntándose sin para qué clase de familiar tendría o cómo sería.

¡ya casi está!

Me quedé en silencio, a decir verdad todos nos quedamos en silencio.

No había nada, no había cambiado absolutamente nada.

La clase entera rió, algunos más disimuladamente que otros. Yo bajé la mirada roja de vergüenza.

_¡Por lo menos ya puedes tachar tamer de la lista!- bromeó Rin.

Me puse más roja aún.

En ese momento sonó el timbre y salí escopetada, necesito aire fresco (sin olor a sangre en el aire quiero decir), pero Shiemi me pilló antes de lograr mi escapada.

_¡Kumiko!, ¡espera!-

_¿Q-Qué pasa?-

_Siento que no hayas podido invocar nada, ¡no te deprimas!-

Hombre, me había hecho ilusiones, pero tan poco es para deprimirse ¿no?

_ No estoy deprimida, ¡pero gracias supongo!-

_ Ah, p-pensé que como...b-bueno como habías salio tan rápido , y-yo p-pensé que...-

Me eché a reír.

Si tú supieras Shiemi...

_ ¡No es eso ,en serio!-

En ese momento el chico de la capucha y el de la marioneta salieron de clase.

Lo volví a oler.

…...Dios mío, otra vez, ¡entonces no es un error...!

_Esto...Shiemi me tengo que ir-dije apresurada _ ¡luego nos vemos!-

La dejé con la palabra en la boca y seguí a los dos chicos.

No hay duda, el olor viene del de la capucha, ¿cómo era...Yamada?

¡P-Pero eso es imposible! Aunque por otra parte es inconfundible...¿q-qué hago?

¿Se lo digo ….o no se lo digo?

Por una parte si resulta que no es así quedaré como una idiota, más todavía quiero decir. Pero si no lo hago y resulta que no es lo que creo que es y es algo grave, me remorderá la conciencia,.

…...De perdidos al río.

_¡Y-Yamada!-

El chico se volvió pero seguía enfocado en su PSP, sin prestarme atención realmente.

_¿P-Puedo hablar contigo un momento?-

_Hum- contestó presionado botones. _Pero que sea rápido, estoy peleando con el jefe final-

Tragué saliba.

….¡Dios! ¡¿por qué tiene que ser esto tan difícil de decir?

Me daba tanto miedo mirarle que mantuve la vista fija en los zapatos, además creo que estoy colorada.

Jugueteé con el lazo de mi uniforme con nerviosismo.

_Y-Yo...e-esto tengo que preguntarte...q-quería decirte...-

_Lo siento, pero no me gustas- me cortó.

_...¿Eh?-

¿CÓMO? ¿¡POR QUÉ PIENSA ESO!

¡¿PARECE ACASO QUE ME ESTOY DECLARANDO?

Repasé mentalmente mis acciones...

¡Maldición, sí que parece una confesión!

Me apresuré a aclarar la situación.

_¡N-NO NO ES ESO!-

Apagó al consola cabreado.

_¡¿Entonces qué es?-

La tensión me hizo decirlo con mucha menos delicadeza de la que tenía planeada.

_ Yamada tú...¿TIENES LA REGLA?-