Miyasaka se estiró mientras caminaba al lado de su amiga por las calles anaranjadas, ya que estaba atardeciendo.

A la chica le vinieron muchos buenos recuerdos al ver el parque y sonrió mirando a su amigo, pero este parecía no haber visto el parque.

Suspiró algo tristona cuando su amigo al fin habló.

-Ah ¿Te vas a unir a algún club aquí? Allí estabas en el de natación ¿No?- la miró sonriente.

-Pue~s-sonrió picaresca- Me han dicho que en el club de fútbol hay gente muy buena.

El chico la miró muy serio y aparentemente molesto.

-Sí, pero porque se han llevado a los mejores del resto de clubes... Que aunque se unieron para ayudar ahora adoran jugar al fútbol- el chico bufó.

La chica rió ligeramente, adoraba picar así a su amigo.

-Solo bromeaba, Ryou-chan. Aunque... Que gente más amable, unirse solo para ayudar... Supongo que hablas de ese tal eh... Kaze...Kage... ¿Kagemaru?

- Kazemaru, se llama Kazemaru, Linal ¡Y es genial corre tan rápido como...·- el chico destellaba emocionado al hablar de el otro.

-Como el viento- la chica suspiró y habló a la par que su amigo- Y es taan genial como, como... no sé con qué comparártelo.

Miyasaka sonrió cálidamente.

-Me alegra que... A pesar de tanto tiempo sigas conociéndome ¿Sabes?- clavó sus ojos sobre los de la chica.

-Q·qué-la chica se puso como un tomate mientras negaba fuertemente- ¡No es eso... i·idiota! ¡Lo que pasa es que eres más simple que un botijo!

Ambos sonrieron, ninguno de los dos había cambiado nada.

-Bueno, es aquí...- Interrumpió ella señalando un pequeño bloque de viviendas que tenían ya justo delante.

-Eh ¿No me vas a invitar?- la miró como si fuera la persona más maleducada del mundo.

- Vamos, anda estás invitado.- la chica negó ligeramente subiendo las escaleras con parsimonia, mientras el chico la subía con entusiasmo, cuando la chica llegó abrió la puerta, mostrando una pequeña casa llena de cajas y con algunos muebles.

-Menudo desorden tienes...- el chico se encogió de hombros con una sonrisita.

-¡Oye! ¡No es mi culpa! Es la primera vez que entró... desde que nos fuimos- suspiró- Ah y sobre lo del club, tengo claro que quiero apuntarme al de natación como dijiste.

-Ah...Tendrás que madrugar mucho para ese club ¿No te sentará mal?- el bronceado parecía realmente preocupado por aquella tontería.

-Solo tendré que madrugar más de lo normal los fines de semana y...además ya me acostumbré en la ciudad-la chica comenzó a jugar con sus dedos distraída, evitando mirar al chico a los ojos y habló bien bajito- Además si madrugo... podré prepararte el almuerzo para tus entrenamientos y...

-¿Un almuerzo? ¡Que buena idea! ¡Eres genial- el chico sonrió deslumbrantemente mientras se acercaba a la puerta riendo tras abrazarla durante apenas tres segundos- ¡Hasta mañana!- y desapareció por la puerta como si tal cosa.

A la chica le salió una risita estúpida mientras miraba por donde se fue el chico ¿De verdad le emocionaba tanto que ella le cocinara algo? No podía creerlo, divagó.

- ¡Ah! Pero antes...- se acercó a las cajas y comenzó a abrirlas y a colocarlo todo.

Para cuando terminó era muy tarde, así que decidió dormir un poco para luego levantarse temprano, con los ojos remarcados por las ojeras, pero no parecía molestarle, ya que cantaba feliz mientras cocinaba.

Y una vez que tuvo el almuerzo listo...

-.

La Writter dijo ''Continuará, fin del capitulo''

hahahshash en serio, gracias Rosen, de no ser por ti no subiría este capitulo.

Aws Miyasaka es taaan lindo