Hola, les traigo el capitulo 2, lo siento si contiene errores, siempre me ha gustado hacer las cosas bien, pero no he tenido mucho tiempo de ponerme a revisar n.n espero me perdonen.

Capítulo 2: El grupo de Pimpinela Escarlata

El Hogar del Pescador era una taberna famosa desde los días del Rey Carlos por la cerveza de confección casera, situada en Dover. Era un lugar muy antiguo, porque las vigas de roble aparecían ennegrecidas por la edad, lo mismo que los asientos con cuartones, de alto respaldo, y largas y bruñidas mesas. El señor Jellyband era el dueño de aquel lugar, un hombre próspero y resultaba evidente hasta para el más superficial de los observadores.

-¿Esperáis esta noche huéspedes especiales, señor Jellyband?-preguntó uno de los clientes.

-Ya lo creo que sí-replicó el posadero-. Duques y duquesas del otro lado del canal, a quienes Lord Shikamaru y su amigo Sir Naruto Ffoulkes, así como otros jóvenes nobles, han ayudado a huir de las garras de esos endiablados asesinos.

En toda Inglaterra, la opinión pública estaba en contra de los franceses. Las ejecuciones diarias de partidarios de la realeza parecían aclamar la venganza en toda Europa. Sin embargo, nadie se atrevía a intervenir. En cuanto al señor Jellyband y sus compatriotas, eran realistas y anti-revolucionarios.

De pronto la puerta principal se abrió y, casi al mismo instante, un brazo cubierto de tejido pedrusco y empapado por la lluvia, rodeo la cintura de Sally, la hija del tabernero.

-¡Diablo, no hay de derecho, Sally!- dijo Lord Shikamaru-. Pero cada vez que te veo estás más hermosa.

Lord Shikamaru Dewhurst era el perfecto prototipo de un joven caballero inglés. Alto, de hombros anchos y rostro risueño, era popular tanto en los salones de Londres como en las posadas pueblerinas. En "El Hogar del Pescador" todo el mundo lo conocía porque le gustaba viajar a Francia y siempre se alojaba ahí.

-Esta noche llegan varios amigos que han escapado de Francia.

-Gracias a vos, milord, y a vuestros amigos, según he oído decir-observó el señor Jellyband.

-¡Chitón!-dijo, mirando a dos desconocidos que se encontraban en un rincón jugando y bebiendo vino.

-No tenéis que preocuparos, son de fiar- dijo Jellyband.

-Oh, entonces todo va bien, pero ¿no tenéis alojado a nadie más?

-A nadie, excepto Sir Sasuke Uchiha Blakeney y su esposa que no tardarán en llegar.

-¿Lady Uchiha Blakeney?-inquirió Lord Shikamaru con sorpresa.

-En efecto, milord. El hermano de milady se dirige hoy a Francia en el Day Dream, la embarcación de Sir Sasuke, y éste y milady le acompañarán hasta aquí.

En ese momento se escucho el ruido de los cascos de caballo y ruedas de carruaje. Hubo una conmoción general en la sala. Todos sentían curiosidad por ver a los amigos franceses de Lord Shikamaru. La puerta se abrió de par en par y en la sala entró un grupo de cuatro personas, dos damas y dos caballeros.

-¡Bienvenidos a la vieja Inglaterra!-dijo efusivamente Lord Shikamaru.

-Ah, supongo que sois Lord Shikamaru Dewhurst-dijo una de las damas, con marcado acento extranjero. Hablaba en voz baja, y en su hermoso y aristocrático rostro extranjero se reflejaban la dignidad y el sufrimiento. El cabello, blanco como la nieve, lo llevaba peinado hacia arriba, según la moda de le época.

-A vuestra disposición, señora. Espero que mi amigo Sir Naruto Ffoulkes, haya sido un compañero de viaje agradable.

-Sir Naruto ha sido la amabilidad en persona. ¿Cómo podremos mis hijos y yo demostrarles todo nuestra gratitud?

Su compañera, de delicada y juvenil figura, no había dicho nada hasta entonces, pero sus ojos perlados admiraban a Sir Naruto Ffoulkes.

-De modo que esto es Inglaterra-dijo, contemplando el hogar y los rubicundos rostros ingleses.

-Un rinconcito nada más, señorita Hinata-replicó Sir Naruto sonriente-, pero toda Inglaterra está a vuestra disposición.

La muchacha se sonrojó y una dulce sonrisa iluminó su rostro. No dijo nada, y Sir Naruto también guardó silencio; no obstante, se comprendían mutuamente, como acurre con los jóvenes del mundo entero. Después todos se dispusieron a cenar.

El grupo de Pimpinela Escarlata lo formaban cinco jóvenes alegremente sentados alrededor de una mesa. Uno de ellos se levantó y echó una ojeada en torno suyo y luego el hombre murmuró:

-¡No hay peligro!

-¡Por fin solos! -dijo Lord Shikamaru. Entonces el joven vizconde levantó su copa, y dijo en inglés:

-A la salud de su majestad el rey Jorge III de Inglaterra, por la hospitalidad que nos brinda a los exiliados de Francia.

-Y por el señor conde de Tournay de Hyuuga-dijo Lord Shikamaru-. Porque podamos acogerle en Inglaterra antes de que transcurran muchos días.

-Ah, señor-dijo la condesa-confío en Dios, pero apenas si me atrevo a esperar…

-Señora-intervino Sir Naruto Ffoulkes-, confiad en Dios, pero también tened fe en vuestros amigos ingleses, que han jurado traer sano y salvo al conde a Inglaterra.

-Desde luego, señor-replicó la mayor confianza en vos y en vuestros amigos. Pero mi esposo corre un peligro mortal. Nunca lo habría dejado, pero… estaban mis hijos. No debería haberme separado de él…

-En cuanto a mí, señor-dijo Hinata, mirando a Sir Naruto-, confío ciegamente en vos, y sé que traeréis a salvo a mi querido padre a Inglaterra.

-Me avergonzáis, señorita. Yo no soy más que un instrumento en manos de nuestro jefe, el que organizó y llevó a cabo vuestra fuga.

-¿Vuestro jefe, señor?-preguntó la condesa con evidente interés-Claro, debéis tener un jefe. Pero ¿dónde está? Debo darle las gracias por lo que ha hecho.

Por desgracia, señora, eso es imposible-dijo Lord Shikamaru-. Pimpinela Escarlata trabaja en el anonimato, y su identidad sólo la conocen sus inmediatos seguidores bajo el solemne juramento de no revelarla.

-¿Pimpinela Escarlata?-dijo Hinata con alegre risa-¡Qué extraño nombre! ¿Qué significa Pimpinela Escarlata, señor?

-Pimpinela escarlata, señorita, es el nombre de una humilde flor campestre ingelsa-respondió Sir Naruto.

-Ah, sí-intervino el joven vizconde Neji-He oído hablar de ese Pimpinela Escarlata. En París se dice que cada vez que un realista escapa a Inglaterra, ese diablo al que llaman Acusador Público recibe un papel con el dibujo de esa florecilla… ¿Es verdad?

-Sí, en efecto-asintió Lord Shikamaru.

-señor, decidme que no acabo de entenderlo-suspiro la condesa-, ¿por qué vos y vuestro jefe arriesgáis la vida por los franceses, con quiénes no tenéis ninguna relación?

-Por espíritu deportivo, señora condesa. Habéis de saber que los ingleses somos de una nación de deportistas, y éste es el más noble deporte que hasta ahora he conocido.

Pero la condesa movió la cabeza con incredulidad. Le parecía absurdo que aquellos jóvenes, todos ricos y de noble cuna, corriesen semejante peligro sólo por espíritu deportivo. En Francia todo aquel que fuese descubierto ayudando a los realistas sería ejecutado, prescindiendo de su nacionalidad. Y con estremecimiento recordó los hechos de los últimos días.

A su esposo y a ella los habían inscrito en la lista de "personas sospechosas", lo que significaba que su muerte sólo era cuestión de días, quizás horas. Entonces llegó el misterioso mensaje firmado con la florecilla escarlata; las instrucciones concretas; la separación del conde; la huída con sus dos hijos; aquella horrenda arpía que conducía el carro mientras ellos iban entre coles y nabos, y aquellos jóvenes guiados por su misterioso jefe, arriesgando su vida ¿y todo por deporte? ¡Imposible!

-¿Cuántos sois en vuestro grupo, señor?-preguntó Hinata a Naruto con timidez.

-Veinte en total, señorita, uno que manda y diecinueve que obedecen,

-Dios los proteja-dijo la condesa-. Los ingleses son valientes mientras que en Francia reina la traición. Por ejemplo, esa mujer, Sakura Haruno Saint-Just-añadió amargamente-. Denunció al marqués de Saint-Cyr y a su familia al Tribunal del Terror.

-¿Sakura Haruno Saint-Just?-dijo Lord Shikamaru, lanzando a Sir Naruto una mirada rápida y recelosa.

-¡Sí!-replicó la condesa-. Sin duda la conocéis. Era la primera actriz en la Comédie Francaisé y se casó con un inglés no hace mucho tiempo.

-¿Qué si la conozco?-dijo Lord Shikamaru-¿Qué si conozco a Lady Uchiha Blakeney, la mujer más elegante de Londres, la esposa del hombre más rico de Inglaterra? Desde luego, todos conocemos a Lady Uchiha.

-Fue compañera mía de colegio, en París-intervino Hinata-. Quería mucho a Sakura y me resulta creer que haya hecho una cosa tan innoble.

-Parece increíble-comentó Sir Naruto-. ¿Decís que fue ella quien denunció al marqués de Saint-Cyr? Debe haber un error.

-No hay error posible, señor-replicó fríamente la condesa-. El hermano de Sakura Saint-Just es un destacado republicano. Se habló de una rivalidad entre él y mi primo. ¿No habéis oído hablar de ello?

-He oído ciertos rumores, pero en Inglaterra nadie les da crédito. Sir Sasuke es un hombre de elevada posición social e íntimo amigo del Príncipe de Gales; y Lady Uchiha es quien da la pauta de la moda y de la sociedad en Londres.

-Solo ruego a Dios que mientras permanezca en este hermoso país nunca me encuentre con Sakura Saint-Just.

Un embarazoso silencio reinó de pronto. Hinata se mostraba triste y silenciosa, Sir Naruto jugaba con el tenedor, en tanto la condesa se mantenía rígida en la silla. En cuanto a Lord Shikamaru parecía muy violento.

-¿A qué hora esperáis a Sir Sasuke y Lady Uchiha?-susurró disimuladamente al hostelero.

-De un momento a otro, milord-replicó Jellyband en voz baja.

No terminó de hablar cuando se oyó el traqueteo de un carruaje que se aproximaba. Al cabo un mozo de cuadra abrió la puerta y gritó nervioso:

-¡Sir Sasuke Uchiha Blakeney y milady están a punto de llegar!

Y en medio del griterío, un magnífico coche, tirado por cuatro caballos, se detuvo en el porche de "El Hogar del Pescador"

Espero que les haya gustado el capítulo, ya muy pronto se pondrá bueno. Gracias por leerlo y otra vez una disculpa si hay errores =)