Capitulo Tercero

Amistad sincera y amores contrariados.

- He terminado de empacar lo que podemos necesitar en el viaje Kath – dijo Eremes haciendo uso de todo su entrenamiento como asesino para evitar que su voz traicionara la timidez que sentía cerca de la joven sacerdotisa de cabellos dorados y ojos azules de la que ya se sentía perdidamente enamorado y no debía de amar por ser ella una verdadera princesa si es que había escuchado bien lo que decían las jóvenes mientras platicaban y el solo el hijo de un campesino de Morroc con un futuro incierto. – Gracias primo – le respondió la hechicera sonriente - ¿Estas seguro que empacaste todo lo necesario? Después de todo será un viaje largo – Tenemos provisiones suficientes para ir a la ciudad de Morroc o incluso a Alberta por lo menos si fuéramos un grupo de doce personas durante al menos los seis días que dura hasta Alberta o cuatro a Morroc, así que aun cuando tardemos dos semanas por las inclemencias del tiempo o algún otro imprevisto estaremos bien, siempre que no se nos termine el agua -

Antes de que la joven hechicera pudiera responder se escucho que alguien llamaba a la puerta y la cazadora se levanto para abrir la puerta y se quedo asombrada al ver la impresionante musculatura de un joven herrero que la observaba mitad encantado y mitad confundido. – Buenas tardes señorita – saludo Howard – un caballero de Prontera me pidió unirme a un grupo expedicionario y uno de los guardias de palacio me indico que estaban reunidos en una de estas habitaciones, espero no haberme equivocado – Cecil no pudo decir palabra alguna, tan impresionada había quedado al ver la mirada franca aunque tímida del herrero, Katherine se acerco a la puerta a observar al recién llegado y le invito a pasar _ por favor pasa, no esperábamos que alguien mas se uniera a nuestro grupo expedicionario, soy Katherine – se presento alegremente – nuestra silenciosa cazadora es Cecil – la joven se sonrojo un poco mas y saludo tímidamente – el que esta empacando como si fuéramos a ir mas allá de las fronteras del reino es mi primo Eremes y nuestra sacerdotisa de habito rosa es Magaletha. – Mucho gusto en conocerlos a todos, mi nombre es Howard y hasta hace una par de horas era aprendiz del maestro Holldegren – sonrío el joven alegremente mientras estrechaba la mano del asesino.

- Aprendiz del maestro Holldegren, que suerte has tenido Howard – dijo Eremes mientras apoyaba su mano izquierda en el hombro del herrero – aun recuerdo la primera ves que lo vi., y me sentí orgulloso como nunca cuando siendo apenas un niño o casi, me forjo esta daga – dijo mientras le mostraba a Howard una daga damascus, Howard observo la daga unos instantes y tras pedírsela con la mirada a Eremes le replico sonriente mientras la observaba con atención – esta daga no la hizo el maestro, fue de las primeras que hice, y de las pocas que logre terminar de hacer, puedes observar aquí un poco mas debajo de la marca del maestro, están las marcas de los aprendices y la mía – Eremes contemplo su daga con mas atención y sonriente le respondió a Howard – entonces me sentiré dos veces mas seguro si el herrero que la forjo esta a mi lado en este viaje, es un arma excelente, nunca se me ha mellado o roto, en verdad debes estar orgulloso de tu trabajo – a mi me alegra que te agrade mi trabajo – replico Howard acongojado aunque agradecido por la sinceridad que había en la voz de Eremes que guardo la daga en una funda oculta en su espalda, que sonó ligeramente cuando el metal choco con en metal, al tiempo que susurraba – desde hace tiempo no la uso, sin embargo rara vez la mantengo lejos de mi, me hace sentir seguro- termino sonriente – y aunque cargas varios cuchillos ligeros, estoy seguro de que siempre la tienes a la mano – replico Howard ante la mirada atónita de Eremes que se sorprendió de ver descubierta de esta forma una de sus armas mas secretas como asesino, volteando a ver si las jóvenes se habían percatado de lo que había dicho Howard que le susurro tranquilamente – descuida, tu secreto esta a salvo, solo nosotros sabemos que cargas al menos 40 cuchillos arrojadizos con capsulas de veneno – pero como es que … - el maestro Holldegren juntos a todos los otros maestros herreros se dedican a fabricarlos para la cofradía de asesinos, sabiendo que aunque pueden ser usados mal muy pocos de la cofradía sabe usarlos y menos aun tener acceso a ellos.

La charla de los jóvenes fue interrumpida por una llamada insistente a la puerta; Katherine abrió la puerta y se quedo sorprendida al ver la puerta rodeada de guardias; uno de ellos, portando un pergamino con el sello real entro sin pedir permiso y tras arrodillarse frente a Magaletha le susurro mientras le entregaba sumisamente dicho pergamino – sus Majestades reales el Rey Tristán II y la reina Isolda solicitan a su alteza y a s grupo expedicionario se presenten en el salón del trono antes de iniciar su viaje.