DISCLAIMER: El que ya se saben, todo de JKR nada mío, solo la idea... (Esto es como hacer planas).

Bueno muchachas a petición de todas ustedes aquí me tienen solo una semana después… jaja se que es demasiado tiempo. Pero bueno véanlo por el lado positivo ¡ya actualice!… oigan de haber sabido que este fic tendría tanta acogida lo habría escrito hace casi un año cuando tuve la idea, jajaja, voy a rebuscar material entre mis 168 ideas para fics jaja (sí, las recolecto…) en fin creo que hasta son mas y les traeré nuevos fics…


Chapter 2: Pensar con la cabeza fría y sentir con todo lo demás hirviendo.

Hermione se acomodó un bucle tras la oreja en gesto nervioso, respiró profundo y con decisión golpeó en la gruesa puerta de ébano.

─Adelante─ invitó una voz profunda.

La chica entró en una estancia confortable, con sillones de cuero negro y llamas crepitando en una chimenea de mármol negro, nada parecido a lo que ella tenía por el despacho de Snape. El hombre se hallaba sentado en uno de los sillones, la invitó a sentarse y así lo hizo ella.

─Le quedó bien disfrazado el despacho, profesor─ soltó la castaña casi sin darse cuenta.

Severus la miró con una ceja alzada. Luego se puso de pie caminó lentamente hacia el sillón donde se encontraba la castaña y apoyó sus manos en cada uno de los lados de la chica.

─Mira Hermione la cosa esta así, yo te estoy ofreciendo la mejor oportunidad de auto superación, que probablemente vas a tener nunca… ─ Hermione se encogió un poco en el sillón a causa de la cercanía, pero pronto su orgullo y valentía Gryffindor salieron a relucir, se irguió nuevamente quedando a unos palmos del rostro del profesor.

─ Mira Severus─ comenzó la chica en tono burlón, él arqueó una ceja─ me parece que estas siendo un poco muy egocéntrico, no eres el centro del mundo, no del mío por lo menos. ─afirmó la castaña, claro que si había fantaseado un poco con él, en algún momento, pero estaba segura de que podría vivir perfectamente tal y como llevaba haciéndolo desde entonces.

─Hermione, no puedes afirmar que no te gusta el chocolate, cuando nunca lo has probado. ─ Los ojos negros taladraban los de color miel.

─No se qué propones, ¿qué me lance a tus brazos como si fuera una… solo porque te dignaste a mandarme un recadito con tu ultima… chica? ¿Cuándo soy consciente de que probablemente soy la chica más odiada con la que lo harías?... porque digámonos la verdad, me odias y llevas siete años demostrándomelo día tras día.

─Primero, yo no te odio; segundo no quiero que te lances a mis brazos, como tú dices, en todo caso solo quiero que disfrutes de estar entre ellos; y tercero, yo pongo las cartas sobre la mesa, si quieres o no apostar, es tu decisión…─ Severus cortó la distancia entre ellos, dejando un centímetro por mucho, entre abrió los labios, dejando que Hermione sintiera su respiración. La castaña podía sentir el aliento del profesor acariciando sus labios, y concentrarse le resultaba imposible, como autómata entreabrió también los suyos. ─ ¿Hermione quisieras…─ comenzó a preguntar sensual.

Que mas da─ pensó la castaña─ Sí, sí quiero Severus.

─…un poco de vino? ─ Sus palabras se entrecruzaron con las de ella.

Severus sonrió de medio lado, se irguió completamente y fue a buscar la bebida, mientras la castaña enrojecía de vergüenza.

Snape regresó con dos copas de cristal y una botella de vino de elfo.

─Entonces me decías que quieres…─Snape se sentó en el reposabrazos y le sirvió una copa.

─Mmm si, gracias por el vino. ─ Hermione saboreó el dulce sabor, incomoda aun por lo que había pasado.

─Sí, el vino, pero más bien yo me refería a…─ le arrebató la copa de la mano en un movimiento ágil y la puso sobre la mesa de centró, se giró hacia la castaña, se apoyó con un puño en el otro reposabrazos y le arrebató un beso mitad fuerza y mitad gentileza, era la cantidad perfecta de todo.

Hermione le correspondió, le era imposible no hacerlo.

Si él iba a ser igual con todo… estaba segura de que ya no se podría negar a lo inevitable, ya era suya, sin serlo realmente.

─entonces… ¿Qué me dices? ¿Aceptas? ─susurró Snape contra su boca.

─No lo sé Severus, ¿alguna vez te has puesto a pensar, en la imposibilidad de que alguien se niegue después de que la beses de esa forma? … ¡por supuesto que acepto!

─Bien Sta. Granger pues es un trato─ Severus se separó de la chica y extendió su mano derecha para hacer las cosas más solemnes.

─ Okey cerramos el trato, pero me imagino que esto es más indicado que un apretón de manos─ Hermione tomó la mano de Severus, lo haló nuevamente hacia sí, y le plantó un beso que él correspondió.

Granger en realidad no eres para nada lo que reflejas ─pensó Severus mientras la besaba aun más apasionadamente que la vez anterior. ─ Bueno Sta. Ahora vienen las reglas. ─ Severus se separó un poco para verla a los ojos.

─Adelante, me encantan las reglas, son indispensables para regir la sociedad. ─ La chica decía cualquier cosa que le venía a la cabeza, después de ese beso le era imposible coordinar sus ideas.

─Pues a mí me encanta como tú y tus amiguitos se desviven por romper, aquello que dices es indispensable para regir la sociedad. ─ Severus le dedicó una sonrisa de medio lado.

─Buenos pues es que a veces hay que hacer, lo que se tenga que hacer ¿si?─ definitivamente no coordinaba─ ¿qué te pasa mujer? ¡Ya contrólate!

─Clarísimo… tuviste que hacer lo que tuviste que hacer─ el sarcasmo desbordaba en sus palabras, la joven se sonrojó─ bueno como decíamos las reglas… ahí te van: la primera y más importante, esto… cariño va a ser solo por una noche, todo el tiempo que desees, pero solo una vez. ─le susurró al oído─ segunda, tu escoges la fecha y yo el lugar; ─ Severus le hablaba tan de cerca, que ella solo podía reprimir las ganas de voltearse y plantarle nuevamente un beso─ tercera no se habla de esto, nadie además de las que ya conocen el secreto deben saberlo ¿comprendes? ─ Hermione asentía casi por inercia.

─ Bueno… no sé si lo sabes pero esa regla ya la rompieron, todas las chicas de quinto a séptimo lo saben… y no fui yo ¿eh?, porque siempre es la insoportable sabelotodo ¿no es así?─ ¡HERMIONE JEAN GRANGER! Como vuelvas a abrir la boca para algo como eso, te dejo calva a punta de cera muggle ¿entendiste?… ─ Snape levantó ambas cejas, pero paso por alto el comentario.

─Bueno creo que eso es todo, ─ concluyó Snape─ no sé si ya tengas la fecha, aunque puedes decírmela cuando desees.

─Bien pues este sábado es la salida a Hogsmade, escojo esa.

─ ¿Estás segura? ¿Te perderás la salida?

─Siiii, estoy segura, además si lo hacemos así, voy a poder tenerte para mí todo el día─ Hermione enredó su dedo en la túnica del pocionista. ─y no contemos con el hecho de que puedo ocultarlo fácilmente, a los que van a salir, les diré que me quedo a no sé… ir a la biblioteca, y a los que se quedan les puedo decir que voy a salir a dar un paseo por el pueblo y aclarar ideas… en fin nadie lo notaría. ─dijo la castaña con suficiencia.

─ Pero que intelectual has salido sabelotodo, ¿ir a la biblioteca? ¿Dar un paseo para aclarar las ideas? ¿Acaso no te gustaría tutoría especial de pociones avanzadas?

Hmmm eso suena excelente, no se Severus ¿a caso dudabas que la insoportable sabelotodo de Hogwarts fuera muy… intelectual, como dices?, o ¿es que piensas que todo lo aprendo por osmosis o que viene con las galletitas del té?

─Sta. Granger, dígame ¿cómo esta lo del tono que está usando conmigo?

─ Está de esta manera… ahora mismo para mí, eres Severus, y no volverás a Señor o profesor hasta que pase el sábado y yo obtenga de ti esa tan esperada oportunidad de "auto superación".

─ Pues solo faltan dos días… ¡gracias a Merlín!, porque si antes no podía estar seguro al afirmar que eres una insoportable sabelotodo, ahora puedo jurar sagradamente que no solo eres eso, sino que además eres una leoncita extremadamente caprichosa. En serió, no creo que soportaría más de una semana aguantando tu confiancita.

─Pues déjeme decirle señor murciélago de las mazmorras, que aguantarse sus insultos y sus sarcasmos, resulta ser lo más trabajoso que he hecho en mi vida… así que no siendo mas, nos vemos el sábado donde mejor te parezca, pequeñito y tiernito principito mestizo, ─ le pellizcó la mejilla al mejor estilo de las abuelas y salió presurosa del lugar.

Severus se quedó donde estaba con un sonrisa suave plasmada en el rostro, la incertidumbre apaciblemente agradable que le dejaba el hecho de que Hermione, se hubiera atrevido a decirle todo eso y unos dedos curiosos, deslizándose sobre su mejilla, tratando de no olvidar el contacto suave de la mano de la castaña.

Hermione se dirigió directamente a su habitación, como prefecta no la compartía con nadie, así que se puso el pijama, y se sentó en la amplia cornisa de la ventana, tenía que pensar, y mucho… la chica se perdió en recuerdos de lo vivido ese día, unos besos, una rosa, unos ojos profundos, una sonrisa de medio lado, una respiración atrayente y una voz hipnotizante…. No conseguía borrarlo de su mente, definitivamente necesitaba lo que haría el sábado, si no de seguro enloquecería. Unos pequeños golpecitos la sacaron de su ensoñación, una lechuza parda volaba fuera de su ventana, la abrió y dejo pasar al ave, el animal extendió una pata entregándole la nota que llevaba atada en ella.


Es una pena que no soportes mi forma de ser, porque eso es lo que soy, el murciélago amargado
y sarcástico de las mazmorras, lo acepto y no hay que nada hacer, pero bien que si soportas mi besos y mejor de lo que me esperaba.
Nos vemos en la verja de entrada al colegio, 9:00am en punto.

Pst: Insoportable leoncita caprichosa y sabelotodo, deberías usar ese lindo y sexy vestido que tienes sobre la cama. No olvides la capa de Potter, la necesitaremos.


Hermione extrañada fijó su vista en la cama, y allí lo encontró un hermoso vestido rojo escarlata de tirantes cruzados y cintura ceñida que seguro le quedaría a la perfección.

No solo tenía que escapársele a todo el mundo, sino que además tenía que robar la capa de Harry sin que lo notara, y solo tenía dos días para conseguirlo… y aun no entendía como eso le preocupa aun mas, que el hecho de que tendría sexo en esos mismos dos días, con su temible e irresistiblemente sexy profesor de pociones. Definitivamente ya había enloquecido, pero de simple deseo por Severus Snape.


A todas las chicas que lean este pequeño espacio donde pido REVIEWS… también les pido el favor enorme de que me ayuden a buscar, bueno necesito una chica que este entre 5 y séptimo, teniendo en cuenta que Hermione está en séptimo, que sea introvertida y no sea una Gryffindor! porfa ayúdenme, es importante para el fic y solo se me ha ocurrido una. Plisssssssssss tengan compasión!