Disclaimer: todo de JKR y ahora no se me ocurre nada mas, deje esto para el final y estoy cayendome del sueño.
como ya dije, no se que decir... solo disfruten!
ok gracias a las chicas que leen y comentan el fic y a todos aquellos que leen pero no comentan, ojala se animen a dejar su opinión.
Chapter 6: ¡yo no te he engañado!
…En el capitulo anterior…
Ese beso hizo que se olvidara de cualquier otra cosa, fue como si hubiera estado esperando por él.
El resto fluyó con naturalidad entre ellos, cada vez eran más voraces sus caricias. El hombre despojó a la chica de su vestido color celeste, de sus zapatos y de todo lo demás, ella a su vez le quitaba prenda a prenda, él la llevó hasta la cama y allí ambos se convirtieron en uno, poco a poco el sentido salvaje de ambos se desbocó, haciendo de eso un ataque seguido de otro y otro.
─Definitivamente nadie es lo que aparenta─ pensó Severus.
─ ¡por Merlín y todos los dioses, Severus eres espectacular! ─ la rubia calló hecha una masa temblorosa e inmensamente complacida, la luna se reflejaba en sus ojos a través del vidrio de la ventana.
…
─ Esto ya es demasiado para una chica como Luna ─ pensó Severus─ ¿tú no eres Luna Lovegood, verdad? ─ Severus no esperó por una respuesta que no llegaría, cogió una sabana negra de la cama y se envolvió de la cintura para abajo.
El hombre estaba hecho una fiera, se fue a su despacho y rebuscó en su despensa personal y de allí extrajo una pequeña botella color violeta. Regresó a grandes zancadas a la habitación, donde una rubia encogida en la cama y con las cobijas hasta la nariz lo esperaba, esto lo enfureció aun más.
Haló las cobijas con fuerza y tomó a la chica por la barbilla, la joven apretó los labios, pero de nada sirvió ya que el pocionista presionó sus mejillas con más fuerza de la que debería, obligándola a abrir la boca.
─ bebe esto─ el pocionista vertió la poción en la boca de la joven, que ahora gemía de dolor.
La rubia bebió la poción con lágrimas en sus ojos celestes, que se transformaron instantáneamente en unos de color ambarino, su cabello dorado fue sustituido por unos rizos castaños, y su cara redonda se perfilo en la barbilla que aun era sostenida por su profesor. Una lágrima se deslizó hasta la yema del dedo índice del hombre.
Hermione apartó la mano de Severus de un manotazo, sus mejillas quedaron con las marcas blancas de los dedos de Severus, causadas por la presión con que la sostenía.
─ Supiste quien era desde que notaste que no era Luna─ la chica se limpió las lagrimas con el dorso de la mano─ ¿Quién te crees para maltratarme de esta forma? ─ escupió con rabia y su voz se quebró.
─ ¡No! ¿Quién te crees tú para obligarme a estar contigo? ─ Severus retrocedió dos pasos con el rostro desencajado, no comprendía su salvaje reacción.
─ Hasta donde sé, tú estabas muy a gusto, ¡yo no te obligue a nada! ─ La chica se puso de pie, cubriéndose con las cobijas.
─ ¡Me engañaste! ─ susurró Severus.
─ ¿y qué harás? ¿Me vas a denunciar con el director? ¿Cómo le vas a explicar que hiciste el amor con una alumna? ¡Sea con Luna o con cualquier otra! Aunque para ti solo sea sexo, para nosotras es algo especial─ la castaña casi gritaba, su rostro se había enrojecido, a causa de la rabia─ o mejor ¿qué tal si me golpeas hasta que aprenda la lección?, ¡No Severus!, no harás nada de eso, por el simple hecho de que no importa que elijas, ¡te despedirán! … en todo caso y tenlo muy en cuenta, yo no te engañé, tu a mi sí, tu estuviste con otra mujer aun sabiendo que me lastimabas, que me importaba. ─ la chica seguía llorando y su voz se fue apagando por el llanto.
─No te engañe, eras tú. Y no sé si lo has notado pero ¡mi trabajo me vale un caracol hervido!
─ Pensabas que no era yo.
─ quiero que te vayas ¡Ahora! ─ Snape señalo la puerta y su expresión se volvió de piedra.
─ Bien ¡como quieras! ¿Me puedo vestir al menos o prefieres que salga desnuda de tu despacho? ─ El hombre solo se dio la vuelta mirando hacia una pared. ─ pfff─ bufó la castaña ante semejante estupidez, ya la había visto desnuda dos veces, bueno una y media pero igual, se puso el vestido celeste las zapatillas y tomo su ropa interior en la mano, giró a Severus de un brazo y le tiró las pantaletas al pecho─ consérvelas, tal vez las pueda anexar a su lista interminable de mujeres─ con esto se aproximó a la puerta, pero se detuvo con la mano en la perilla─ por cierto, creo haberle advertido que conseguiría una noche mas con usted, ¿Cómo se atreve a juzgarme por un engaño que no cometí? Si no se quiso dar por enterado, problema suyo, las señales estaban por todas partes. ─ salió de allí y se perdió en la oscuridad del pasillo.
Severus se quedó con la vista fija en la puerta cerrada y luego se dirigió a su despacho, se agachó junto a su escritorio y recogió una bola de pergamino que había caído entre este y la pared, extendió el papel y lo puso sobre la superficie de madera.
Haré lo que pides.
Pero sabes lo que quiero y lo conseguiré ¿me entiendes?
Conseguiré una noche contigo, cuésteme lo que me cueste.
HG.
Severus puso la palma de la mano sobre el pergamino y luego la cerró en un puño, el papel crujió al arrugarse.
…
Hermione atravesó el retrato de la dama gorda sin hacerle caso a lo que esta decía sobre que ya la había dejado entrar hace unas horas, y de que no la había visto salir y (…), nada le importaba en ese instante, solo tenía ganas de ir a dormir en su cama y no despertar en muchas horas, aunque sabía que no podría dormir nada.
Entró en su habitación y se encontró consigo misma, la Hermione en frente suyo estaba colgando en el dosel de la cama, una especie de atrapa sueños muggle con extrañas chucherías colgadas en hilitos de colores, de las cuales solo reconoció el símbolo de las reliquias de la muerte.
Eran como las dos de la mañana y no tenía idea de por qué luna estaría despierta y poniendo eso allí, a esas horas y tampoco es que le saberlo hiciera la diferencia; no había recordado siquiera que tenía que ir a la sala común de Ravenclaw y tampoco le importaba demasiado, solo quería llorar y dormir un rato.
─ no podía dormir y tengo que darle la vuelta, para poder hacerlo─ dijo Luna-Hermione sin mirarla si quiera, terminando de acomodar su artilugio, Hermione no le dio importancia a eso, y en cambio se fue al baño a cambiarse la ropa por una pijama─ tranquila Herms, él ya entenderá. ─ dijo Luna cuando la castaña regresó cambiada y con los ojos llorosos e hinchados.
─ ¡ay Luna! eso no va a pasar─ La castaña empezó a llorar desconsolada y se sentó junto con luna en la cama, su amiga la abrazo, Hermione se recostó en el regazo de Luna mientras ella le acariciaba el cabello─ no sé a qué hora se arruinaron tanto las cosas.
Las dos jóvenes hablaron por horas y durmieron muy poco.
A la mañana siguiente Hermione se levantó temprano y vio como el efecto de la poción de Luna se había disipado por completo y ahora volvía a ser la misma rubia de rostro redondo de antes.
Esa mañana la castaña se había despertado con una resolución, la próxima vez, sí es que había alguna, el que tendría que acercarse primero, sería él.
Se despertó con unas ganas inusitadas de adrenalina, de experimentar algo emocionante.
Escribió una nota para Luna diciéndole que saliera de la sala común por las ocho y media de la mañana ya que todos los que se despertaban temprano, estarían en el gran comedor y los que no en sus habitaciones, así que podría pasar desapercibida.
Luego se dirigió a la habitación de los chicos y con sigilo tomó la capa de invisibilidad de Harry, ─en serio, estos chicos duermen como marmotas─ pensó la castaña.
Tal vez entrar a la sección prohibida a plena luz del día, era una total estupidez, pero el simple hecho de sentir esa adrenalina de estar a punto de ser atrapada, lo hacía más interesante, de todas maneras no iba allí por eso sino para eso; quería adrenalina y sabía cómo conseguirla.
Eran las seis menos cuarto y como ella bien sabía, la Sra. Pince ya estaba en la biblioteca, no había más de cuatro personas allí dentro. La castaña se deslizó dentro del lugar con la capa invisible cubriéndola por completo, entró por una puerta que hizo un crujido al pasar de la muchacha, cosa que alertó a la bibliotecaria, la señora Pince no le dio importancia al leve sonido y siguió en lo suyo.
Ya dentro, Hermione, se dedico a buscar lo que necesitaba: "practicas mortífagas, un arte incomprendido".
Hermione encontró lo que necesitaba en ese libro, más muchas sesiones de ocultismo, y sadomasoquismo para iniciaciones de seguidores.
Encogió la capa de Harry y el libro y los guardó en su bolsillo, era sábado y hacia un lindo día afuera y eso era justo lo que necesitaba. La chica se dirigió a los linderos entre Hogwarts y el bosque prohibido y abrió el texto por el capitulo 6, "volar sin escoba"
La concentración es lo más importante, se debe dejar de estar en un lugar, para pasar a pertenecer a él… ─ empezaba el capitulo. Hermione se relajo al máximo y respiró profundo el aire del ambiente, dejo que cada inspiración llenara sus pulmones, después de unas cuantas horas el ambiente a su alrededor dejo de rojearla, en cambio, ahora era un enorme tapiz con árboles y un paisaje hermoso pintados en él, y ella estaba en su interior, su mente logro visualizarse unos metros más allá de donde estaba, tal y como decía el libro y lo consiguió, en cuestión de dos segundos ella había atravesado unos cincuenta metros y todo a su alrededor se había tornado en un película de humo blanco que hacía que todo se convirtiera en una mancha uniforme de color verde y azul por el reflejo del lago y el bosque a su lado.
A las chicas que adivinaron lo que vendría o ya tenían una idea de lo que pasaría, felicidades! Acaban de aprobar para el curso de adivinación de la profesora Trelawney hahah
Bueno me disculpo por no haber respondido reviews pero con gusto lo hare mañana-hoy después de dormir unas cuantas horas… espero que les haya gustado, dejen reviewssssssssss
