DISCLAIMER: Todo es creación, imaginación y exteriorización de JKR, nada me pertenece, solo la idea.

Chapter 11: Detención

Seis, seis y diez, seis y cuarenta… siete, siete y treinta y dos, ocho menos cuarto… ocho menos cinco… era increíble que ya hubieran pasado dos horas desde la clase de pociones y ella aun siguiera con un ánimo de mil demonios, prácticamente echaba humo, no había ido a comer y la verdad no creía que la comida le lograra pasar por la garganta. Sus pasos resonaban con fuerza en las escaleras, que ahora bajaba hacia las mazmorras, la sangre hervía en sus venas cuando llego frente a la puerta del despacho de su profesor, estaba más que dispuesta a explotar, le iba a decir, le iba a gritar en su cara, lo muy idiota que llegaba a ser algunas veces.

No se detuvo a tocar siquiera, abrió la puerta de un empujón y se congeló en el lugar.

− ¡SNA… pe!− terminó susurrando, su sangre bajo varios grados en un segundo, y su corazón se encogió después de un latido seco y sordo y su respiración se detuvo.

Pansy Parkinson sostenía un frasco de cristal rosado en la mano, sonreía abiertamente sentada en uno de los sillones del despacho, la silla estaba girada de frente a la puerta y la chica tenía la cabeza recostada en su espaldar, Severus estaba de pie tras el sillón, inclinado hacia adelante con el rostro por encima del de la morena, los brazos rodeando la silla y las palmas de las manos en los apoya brazos, lucía un sonrisa insinuante y miraba a la joven Slytherin directo a los ojos.

− ¿sí? – soltó el hombre de manera retadora, levantando la mirada para verla, pero con una expresión de claro desagrado, por abandonar lo que antes estaba haciendo. – ¿se va a quedar ahí todo el día o va a entrar y a cumplir con sus obligaciones Granger?− su tono era lejano y frío, la estaba tratando igual que siempre, justo y como había sido desde que ella recordaba, un maldito bastardo que la despreciaba e ignoraba a partes iguales. – ¡estupendo!

Hermione entró en el despacho, echa una autómata, cerró la puerta tras su espalda y se acercó un paso más hacia el escritorio. Severus dirigió su atención a Pansy nuevamente.

−… y entonces le agregas el ingrediente especial – continuó el hombre hablando, ignorando olímpicamente a la castaña.

− ¿Cuál es el ingrediente especial Severus? – preguntó la Slytherin. El hombre no contestó. – la chica jugueteó con un dedo en el dorso de la mano derecha del Snape− ¿no me lo dirás? – preguntó la chica con tono de falsa tristeza. – ¡Por Merlín!, ¿que no ven que estoy aquí? Además ¿¡Quien se cree esta idiota! ¿Cómo se atreve a coquetearle tan descaradamente?- pensó la castaña.

−Solo voy a decirte que es algo que las mujeres no pueden obtener sin ayuda. – el hombre le habla seductoramente, Pansy esbozó una sonrisa lasciva.

−entonces… la amortentia de sortilegios Weasley, ugh es un completo asco y pensar que las chicas pagan tanto por esa porquería, − Pansy miró de manera lujuriosa la botella− entonces tú…

−ejem− interrumpió la castaña con la cara sonrojada por la rabia. No se podía creer de lo que estaban hablando –creí que venía a un castigo, pero veo que estoy interrumpiendo algo realmente importante, mejor me vuelvo en otro momento. – no lo podía soportar más.

− ¿No puede esperar cinco minutos Sta.? – preguntó de mala manera Snape.

−Si necesitaba otros cinco minutos para hacer sus cosas, podría haberme pedido que llegara con cinco minutos de retraso y ya, señor.

− Si tantas ganas tiene de trabajar− comenzó el hombre irguiéndose completamente− por allá hay un balde con lagartijas, necesito los corazones, los puede depositar en ese frasco grande con la sustancia azul que ve en la mesa, que espera comience – el profesor señaló despreocupadamente todos los implementos que estaban en una mesita al fondo del despacho, − creo que no hace falta decir que no puede usar magia. – terminó cortante.

−pero Parkinson, este, ella no me va a ayudar. – preguntó ella mirando hacia el balde con asco y pensando en que lo mejor sería que Pansy viniera a ayudarle de una vez, porque si se quedaba ahí coqueteando con Severus, ella no sabía de qué iba a ser capaz

−No, la Sta. Parkinson va a ayudarme a preparar amortentia. Así que tendrá que apañárselas sola Granger. – ¡bastado! estoy segura de que sabes lo mucho que yo desearía trabajar en un poción contigo, pero no te daré el gusto de saber que esto me afecta. –Hermione se acercó al enorme balde y miró lo que había en su interior.

Dentro había una cantidad innumerable de lagartijas, estaban sumergidas en una sustancia gelatinosa incolora. Hermione arrugó la nariz, mientras se colocaba unos guantes negros de caucho que había en la mesa.

Detrás suyo podía oír como Severus y Pansy movían envases o lo que fuera, no se atrevía a mirarlos, la verdad no quería hacerlo.

La castaña tomó la primera lagartija del cubo, el animal tenía un color verdeazulado y estaba recubierto de aquella sustancia viscosa y transparente, entonces tomó el cuchillo de plata de la mesa y cortó la piel del animal con él pudo sentir como traspasaba la carne, entonces introdujo su dedos índice y pulgar en la abertura que había hecho para poder desprender el corazón con facilidad.

Hermione soltó un grito ahogado, y dejo caer la lagartija y el cuchillo al suelo. Todo había pasado como en cámara lenta ella estaba a punto de cortar el corazón para desprenderlo del animal, y de pronto el corazón palpitó.

– ¿y ahora que Granger? – preguntó Snape de mala manera.

– Estaba viva, – la joven hablaba con la mandíbula tensa– ¡Estaba viva! – La castaña estaba fuera de sí– ¿cómo pudo hacerme matarla? – la castaña se había acercado hasta el escritorio donde Snape y la Slytherin estaban trabajando y con un puño lo había golpeado, – ¡yo la hice sufrir y usted no me dijo nada!

–Si Granger, estaba viva, necesito que los corazones sigan latiendo, ve esa sustancia azul del tarro, esa sustancia los conserva de ese modo, pero necesito que el corazón este vivo cuando lo introduzca allí, lo que nos da un rango de treinta segundos desde que es separado del cuerpo hasta que muera, si el animal estuviera muerto, no serviría de nada sacarle el corazón ¿no cree? – Hermione no contestó– venga aquí– Snape se acercó al balde, pero la castaña no se movió– ¡que venga aquí!

La castaña se movió como autómata y llegó a donde él se encontraba, el hombre se agachó e introdujo un dedo en el balde impregnándolo de aquella sustancia asquerosa, luego lo esparció muy bien en el medio de su pulgar e índice izquierdos, para después tomar el cuchillo del suelo, limpiarlo con su varita y cortarse en ese lugar al menos tres centímetros de profundidad, la sangre salió a borbotones, pero su rostro era más imperturbable que un roca, no podía sentir nada, el hombre cerró la herida con la varita y limpio la sangre de su mano con un trapo de la mesa.

– no los ha lastimado, no pueden sentir nada, pero si ha desperdiciado el corazón de ésta, así que ahora deje tanto drama y póngase a trabajar– el hombre camino de regreso al escritorio, desde donde Pansy observaba la escena.

– no, no lo haré. – dijo la castaña con determinación.

– ¡si lo hará! – el hombre casi grito. – toda su determinación se fue al traste. Snape estaba muy pero muy enojado con ella y él mismo no sabía la razón de eso, claro que la sabia, era porque simplemente la castaña se había pasado todo el día besando al idiota de su ahijado. Y aunque sabía que en cierta forma era lo correcto, o eso era lo que a él le parecía, que ella estuviera con un muchacho de su edad, alguien que estuviera hecho para ella, simplemente no podía soportar. – Sta. Parkinson acompáñeme por los ingredientes, – dijo con tono mucho más calmado, pero lo suficientemente alto como para que la castaña pudiera oírlos, ella ni siquiera se inmutó. El hombre y la joven, atravesaron una puerta que estaba ubicada entre dos grandes y repletos estantes, con frascos de contenidos variados y pociones de todos los colores, esa habitación debía ser la despensa personal de ingredientes de Snape.

La chica se acercó al cubo y tomó otra de las lagartijas entre las manos luego tomó el cuchillo que Snape había dejado sobre la mesa y lo acercó lentamente al animal, una lagrima se deslizó por su mejilla, – vamos Hermione es solo un ingrediente para las pociones, nada más, tu solo concéntrate en eso- ¿Cómo me voy a concentrar si en este momento seguro esos dos están "trayendo" el ingrediente secreto, además la lagartija no tiene la culpa, ¿cómo puedo matarla?- no seguro que no, ellos seguro solo están trayendo, hojas de… no lo sé, no recuerdo lo que lleva esa poción, pero seguro lo están trayendo- negación- cállate.

La chica atravesó la piel del animal con el cuchillo y extrajo el corazón, las lágrimas corrían libremente por sus mejillas.

–creo que te pásate Severus– comentó Pansy al entrar en el pequeño armario de los ingredientes.

– Entonces ella se dejo besar y manosear de mi ahijado repetidas veces, en frente de mi y tu crees que yo no debía haber hecho nada al respecto.

–te estoy ayudando ¿recuerdas? solo digo que tal vez exageraste un poco.

– no exageré.

–Mira recuerdo que hace unos años la chica tenía un club o algo por el estilo, no sé si tu lo llegaste a saber, algo como pedo o no lo sé, era una forma de liberar a los elfos de su trabajosa y maltratada vida como esclavos, – río la morena–nosotros la molestábamos con eso, pero ella siempre lo defendió a capa y espada, el maltrato contra cualquier criatura le desagrada y al parecer, ser ella quien los maltrate le va mucho peor.

Claro que se acordaba, ¿cómo no se iba a acordar? si la chica se la pasaba regañando a toda la orden del fénix por pedirle cosas al elfo de los Black cuando tenían manos y pies para hacerlo ellos mismos.

–no estoy haciendo nada diferente de lo que merece.

– si lo estás haciendo, pero eso no lo quieres ver, ella te pego en el orgullo, es eso ¿no?, ella golpeo en donde más te duele, tu ego.

–¡no!

–claro que sí

–ella se estuvo besuqueando con mi ahijado, lo merece. – el hombre tomo todo lo que necesitaban y salió del lugar.

Depositó todo lo que tenía en las manos sobre el escritorio, y le mando una mirada disimulada a la castaña, no llevaba sino tres corazones en el tarro y toda ella era una masa temblorosa y empapada de lágrimas, parecía como si le fuera a dar un ataque de algo en cualquier momento.

– ¡Granger! – la chica lo volteó a ver. – Deje eso, si va a estar llorando de esa manera durante todo el castigo se va a deshidratar– su tono era sarcástico, pero se podía percibir un tanto de culpa en su voz, que la castaña no notó.

Pansy traía un caldero mediano en las manos, lo puso sobre el escritorio junto a todos los ingredientes.

– venga trabajará en la poción también– Hermione se acercó a donde ellos estaban aun con lagrimas en los ojos. Severus era prácticamente incapaz de contener las ganas que tenia de abrazarla y decirle que ya todo había pasado. –Eres un maldito idiota Severus- se recriminó.

Comenzaron a trabajar en la poción, era complicada, Hermione ya se había calmado, y ahora volvía a sentir los celos que le daba el trato que tenía Severus con Pansy y no con ella misma. El hombre le daba a ella los ingredientes para que los cortara y luego se los pasaba a la Slytherin para que los agregara.

– Así no– reprendió el hombre, la castaña sonrío interiormente, al fin Severus había notado que Pansy no podía con…– se debe agregar despacio casi como si tu mano flotara en el aire. Te mostraré– el pocionista agarró a la morena por la cintura con su mano izquierda y ubicado tras ella, más cerca de lo que debería, tomó el puño cerrado de la chica con el polvo de asfódelo, entre su otra mano y con delicadeza lo dejo caer lentamente sobre el caldero, la castaña cortó las raíces de ajenjo con demasiada fuerza, tanta que un pedazo fue a dar directamente en el hombro de Pansy.

– tenga cuidado Sta. – la reprendió Snape.

El castigo transcurrió de la misma manera, Pansy coqueteaba, Snape no se quedaba atrás y Hermione solo trataba de controlarse, claro que no lo conseguía tan fácilmente como lo había hecho Snape durante el día.

– El castigo terminó, – dijo Snape de repente.

– hasta luego profesor– Pansy salió de primeras.

Hermione en cambio saco su varita e hizo aparecer una pequeña caja de cartón, Snape la miró con curiosidad, entonces la chica se acercó a la mesa donde habían tres lagartijas apiladas, tomó a cada una con mucho cuidado y las deposito en la caja, luego se agachó y recogió la primera que ella había tirado al piso y también la metió en la caja.

– no las necesita ¿verdad profesor? – él solo negó con la cabeza, la culpa no lo dejaba hacer alguna otra cosa, quería disculparse o hacer algo, pero no podía siquiera moverse de su lugar, la chica salió del despacho antes de que pudiera reaccionar.

Cinco minutos más tarde él había salido tras ella, no podía verla en ninguna parte, subió las escaleras que llevaban al vestíbulo, detrás de la puerta del castillo había un pequeño triangulo de gotas de lluvia. – ojala no sea lo que yo me imagino.

El hombre abrió la puerta la lluvia arremetía contra el castillo, estaba lloviendo fuertemente. Hermione caminaba bajo la lluvia, totalmente empapada con la pequeña caja bajo el brazo. Snape corrió tras ella.

– ¿qué demonios haces aquí? – tuvo que gritar para que la chica lograra oírle en medio de aquella tormenta.

– solo tardare unos minutos lo prometo– dijo ella con desesperación. El hombre asintió levemente.

– la chica se dirigió a un costado del castillo, Severus la siguió, ella hizo un agujero en la tierra con su varita y deposito la caja en el, Severus la miro con tristeza la chica en verdad se veía afectada.

Se acercó a ella por la espalda la hizo darse la vuelta y la abrazó fuertemente.

–lo siento– susurró en su oído, mientras con su varita rellenaba el hoyo con tierra y hacia aparecer unas cuantas flores sobre la tierra fresca.

La chica se apretó más contra él.

– vamos tenemos que entrar– camino con ella abrazada hasta la entrada, ambos estaban empapados cuando entraron en el castillo, el beso su cabello y se separó de ella. –Esto no cambia nada– susurró– lo de Pansy yo no… – ahora se sentía estúpido, había actuado como un adolecente hormonal y había sido estúpido– ella no es… – el hombre calló.

– Claro que no, ni esperaba que cambiara algo–dijo Hermione su mirada era de profunda decepción, – buenas noches profesor.

La chica subió las escaleras, sin mirar para atrás.

–buenas noche Hermione. – susurró él.


Bueno chicas no tengo perdón de Dios pero bueno me trasnoche por terminar este cap para ustedes, son las 3:15 de la mañana mañana/hoy tengo que levantarme a las 6:00 y bueno aquí estoy todavía, espero que hayan disfrutado del capítulo.

Aprovecho para invitarlas a todo/as a pasarse por mi nuevo Forum, está dedicado dedicado a los Slytherin, Mortífagos y Carroñeros y planeo hacer un topic completamente dedicado a nuestra pareja favorita…. SS/HG … por ahora las invito a participar del reto Premiere, de inauguración aquí les dejo el link ojala se pacen por allí y participen :D

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