Disclaimer: Todo eso que puedan reconocer es de una rubia y muy rica señora de señoras, británica y muy talentosa… lo demás es de esta simple fan, que intenta hacer un esfuerzo escribir remotamente bien.

Disclaimer:Todo pertenece a JK Rowling y a mi solo la idea ... no escribo con fines de lucro...

Ok el nombre del cap está un poco… pero es lo único que se me ocurre en este momento, me quedan como cinco minutos para salir para la u no me he acabado de arreglar y estoy aquí subiendo el cap así que no hay tiempo de nada más.

Chicas mil y mil disculpas por la demora pero he tenido millones de trabajos y además me abandonó mi musa, para las que no lo sepan posiblemente deje de escribir, porque en mi país aprobaron la ley para los derechos de autor… y no se estoy como baja de onda… si hay por ahí alguna Beta Reader que me lea, por favor hágamelo saber… necesito una con urgencia.


Chapter11: Hurt/confort

El trato con Pansy quedo cancelado, Severus aun no se creía lo inmaduro e insensato que había sido, Pansy lo miro con pesar al ver su expresión abatida y deprimida, pero aceptó la cancelación sin protestar.

Hermione por otro lado se sentía más resignada que abatida, era como si aquellas cuatro palabras que resonaban en su cabeza "Esto no cambia nada" aplacaran sistemáticamente, su irracional deseo de estar con Severus. Su relación con Draco continuaba, pero a diferencia de antes ella ya no simulaba estar complacida con las caricias o gestos que el chico le dedicaba, era más bien una extraña combinación de conformismo e infelicidad, Draco era un chico estupendo, la trataba casi con cariño, y se había convertido en un buen amigo, a pesar de las comprometedoras situaciones en las que se habían encontrado, el ahora estaba ahí apoyándola, y aun así su estúpida cabeza no paraba a de concentrar toda su atención en su profesor, ese hombre que no la amaba, que la había despreciado y cambiado por otra.

Draco por otra parte se hacía el de la vista gorda, como si aun no se hubiera enterado de que la castaña se había rendido, como si no hubiera notado que los intentos de conquista por parte de la leona hacia su padrino se habían desvanecido, como si no pudiera ver su estado decaído e indiferente y como si no fuera evidente que cualquier tipo de relación que hubiera podido existir entre Severus y ella se había derrumbado de golpe, dejándolos abatidos a ambos. Su pacto seguía en pie y Hermione no mostraba ningún interés por darlo por terminado, más bien parecía como si no se enterara de que este aun existía.

Pasaron al menos dos semanas en las cuales, Severus y Hermione seguían con el misma aura ajena del mundo y de los acontecimientos que sucedían a su alrededor, sus días se limitaban a fingir normalidad, comer lo estrictamente necesario para sobrevivir y dejar sus mentes vagar en temas sin demasiada importancia, cuando deberían estar durmiendo.

Hermione lucía muy mal arreglada esa mañana, su cabello estaba mal alisado y su uniforme demasiado arrugado, su semblante estaba bastante mas pálido de lo normal, unas ojeras enormes se vislumbraban bajo sus ojos, no tenía nada de maquillaje, y ahora no causaba nada del impacto en los habitantes del castillo, que había causado con su cambio de "look" unas semanas atrás, Draco la miro con preocupación, ya no podía dejar pasar el comportamiento de la chica por más tiempo, si ella seguía como iba, terminaría demente o quien sabe que otra cosa, entraron juntos al gran comedor como ya era costumbre y se separaron cada uno para su mesa.

Snape tenía el mismo semblante pálido y ojeroso que había acostumbrado en tiempos de Guerra y por eso nadie podía notarlo, era ya una imagen casi acostumbrada, incluso más que la renovada que había lucido desde el final de la guerra hasta hacia unas dos semanas, y claro, si nadie notaba su cambio, mucho menos notaban el hecho de que él y la castaña, parecían haberse puesto de acuerdo para dejar su aspecto de lado al mismo tiempo; por supuesto que notaban el cambio en la chica y mucho mas sus recientes admiradores, pero las reacciones que ella tenía cuando alguien trataba de saber que era lo que le pasaba, hacia que la curiosidad no pasara de nada más que eso, una simple inquietud que no tendría respuesta, y que por su propia salud física y mental era mejor dejarla tal cual estaba.

Draco se sentó junto a Pansy, la joven ni siquiera parecía haberse dado cuenta, ella y él no hablaban hace mucho, de hecho su supuesta relación con Granger parecía haberlos alejado aun más, que su traumático rompimiento hacia unos meses. Draco muy en el fondo sabía que si su relación no había funcionado había sido por su propia culpa, y aunque no se atrevía a aceptarlo, era consciente de que había sido él, quien lo había echado a perder, y no solo su relación, más bien había mandado al traste su amistad, porque la había tratado como a un trofeo que mostrar y no como a esa persona especial, que siempre había estado para él en las buenas y en las malas.

−Parkinson− susurró llamando la atención de la morena− supón que hay alguien que te gusta demasiado− la chica abrió los ojos desmesuradamente, pensando que ahora Draco le confesaría un amor secreto o le pediría consejo para conquistar a un chica. – y esa persona piensa que su relación no es viable, me refiero a que no te deja acercarte, − Draco miro involuntariamente hacia la castaña y luego paseó su mirada por la mesa de profesores, Pansy comprendió a lo que se refería, aunque no se podía creer que Draco le estuviera pidiendo consejo para ayudar a alguien y menos a Hermione Granger. – ¿me entiendes?

− Si conozco ese sentimiento− lo había dicho sin pensar, Draco clavó sus ojos grises en los suyos verdes, la chica desvió la mirada y se sonrojó levemente− quiero decir, se exactamente a lo que te refieres.

− No, no lo sabes− afirmó divertido el joven.

− Claro que sí− Pansy se acercó a su oído y le susurró despacio− lo dices por Snape y por la Granger. −Draco apenas pudo reprimir su estremecimiento al sentir los labios de la chica rosando su oreja.

− ¿Cómo lo sabes? – preguntó el rubio con incredulidad.

− Digamos que tengo una fuente muy confiable− respondió ella como si nada− ¿y bien los vamos a ayudar o prefieres dejar las cosas de este tamaño?

− ¿los vamos? – preguntó el chico.

− ¿pediste mi ayuda no? Aunque si prefieres manejarlo tú solo…− la morena se dio la vuelta hacia su plato de avena.

− ¡No! – Draco solo no se podía creer que iban a trabajar nuevamente juntos, aunque esta vez en vez de una travesura iban a ayudar a alguien. – está perfecto, y junto a ti estaría muchísimo mejor Pansy. – la joven sonrió sin que él lo pudiera ver.

− bien – respondió con fingida indiferencia. – tal vez haya que herirlos un tanto más, pero si eso no los une definitivamente, no sé que lo hará.

Había quedado en eso, ambos les darían "la noticia" a cada uno de ellos y nada más se sentarían a ver como sus semillas de duda, recién plantadas surgían de la tierra y germinaban convertidas en una confrontación y posible/casi segura reconciliación.

Draco vería a Hermione en una hora, y al mismo tiempo Pansy estaría en el despacho del profesor contándole ciertos rumores que circulaban por el colegio.

Es chico se recostó sobre su cama de dosel, necesitaba descansar un poco, una enorme lechuza negra entro volando por la ventana y se oso en la cabecera de la cama, Draco la reconoció y se sorprendió al ver una sobre rojo en su pico, ¿un vociferador?, el chico lo tomó con nerviosismo y automáticamente la carta cobró vida.

−¡DRACO MALFOY! ¿QUIEN TE CREES QUE ERES PARA DESHORRAR A NUESTRA FAMILIA DE ESA FORMA? ¿COMO TE ATREVES A CORTAR CON PANSY Y CAMBIARLA POR LA SANGRE SUCIA GRANGER? ¡NO ERES MAS QUE UNA DECEPCION PARA LOS DE TU SANGRE! – su padre sonaba realmente enfadado e incluso decepcionado. – ¡SI TE ATREVES A CONTINUAR ESA RELACION, NO VOVERAS A PISAR ESTA CASA! – no tenía idea de cómo se había enterado de lo de Granger, pero sus palabras herían en lo más profundo a Draco, llevaba toda la vida tratando de complacer a su padre y lo había arruinado como cada aspecto de su vida.

Su padre nunca había estado en casa cuando él era un niño y era por eso que trataba de complacerlo en todo, para él una mirada de orgullo de su padre era más importante, que los millones de galeones que este le daba para cubrir su ausencia.

Lucius Malfoy había crecido en una familia de Sangres limpia, había sido criado con una mentalidad aristócrata, clasista y altruista, y a pesar de que Lord Voldemort había sido derrotado sus ideales de sangre no podían ser arrancados de su mente como si jamás hubieran existido, para él Pansy y su hijo estaban destinados a estar juntos y una relación con Hermione Granger, la sangre sucia amiga de Potter era inconcebible, al menos en su familia, eso no sería permitido.

Draco se dejo caer nuevamente sobre la cama, un extraño vacio apareció en su pecho y unas ganas irresistibles de alcohol lo embargaron.

Abrió su baúl de un manotazo para luego extraer una botella de whiskey de fuego de él. La guardaba desde su época de mortífago, cuando estaba tan nervioso y abrumado que pasaba sus únicos espacios libres embriagado y sin conocimiento.

Hizo aparecer una vaso y se sirvió su primer trago, con rapidez el líquido ambarino comenzó a desaparecer, la botella estaba casi vacía, pero ya era la hora de salir en busca de Granger, así que se puso de pie y salió por la puerta tambaleándose.

− ¿profesor? – Pansy irrumpió en su despacho hacia las horas de la noche, la chica entro al encontrar la puerta entre abierta. El hombre estaba sentado mirando hacia la chimenea, con las manos cruzadas sobre el escritorio y la espalda tensa. − ¿se encuentra bien? – titubeó la morena.

−perfectamente− su voz se oía áspera, como cuando se lleva sin hablar durante mucho tiempo.

− Este… yo venía… es que…− comenzó indecisa.

− Si fueras tan gentil de decirlo, no estoy como para adivinanzas.

− Mira Severus, yo no quisiera traerte esta noticia pero… siento que debería contártelo, − el hombre continuaba inmerso en el crepitar de las llamas. – se está rumoreando que Draco y Hermione… Tu sabes, ellos tienen una relación y es natural que…−Pansy no consiguió decir más, sentía que estaba bien esa mentira porque tal vez fuera el empujón que esos dos necesitaban, pero también pensaba que no debía decirle eso, en el estado en él se encontraba, cualquier cosa sería mejor que llegarle con la noticia de que Hermione y Draco ya…

−Se acostaron− susurró casi inaudiblemente. –Sal de aquí Pansy – su mirada seguía fija en las lamas pero ahora estaba perdida en un lugar muy lejano de su mente.

La joven Slytherin creyó que lo mejor sería dejarle solo, así que dio unos pasos atrás y cerró la puerta del despacho a su espalda, al salir del lugar.

Severus se quedo incapaz de hacer nada durante unos cuantos minutos, pero no podía quedarse con la duda, ¿unos rumores?, eso no era suficiente, no para él, para Severus Snape solo bastaban los hechos comprobables, después de ser un doble espía durante media vida y hasta mas, sabía que los hechos que uno no pudiera comprobar con sus propios ojos, no eran verdaderos hasta que se patentara su veracidad.

Se puso de pie con garbo y salió del despacho dando largas zancadas. Pansy había decidido esperar el tiempo conveniente y ahora que lo había visto salir del despacho, salió de su escondite y lo siguió a una distancia prudente, quería asegurarse de que el asunto no pasara a mayores.

Draco se encontró con Hermione en el pasillo del tercer piso, había elegido el lugar, por ser un lugar más privado

− ¿Qué querías decirme Draco? – Preguntó la castaña al verlo llegar.

− ¿Qué quería decirte? ¡Ah claro! – su tono de voz era mordaz y amargo− Draco se acercó a la chica − ¡Snape y Parkinson tienen relaciones! – soltó la bomba de manera poco delicada, fue como un puñal atravesándola.

− ¿¡que! – preguntó la chica un tanto alterada.

−no sé que no entiendes…− Draco sonrió de medio lado, con la cara a centímetros de la de chica− Tu amado profesor se folla a mi exnovia− el rubio soltó una risa amarga. Y tomó a Hermione por la cintura.

− estas ebrio Malfoy no sabes lo que dices, − la castaña apenas si podía reaccionar.

−Estoy seguro – no sabía cómo era capaz de mentir, teniendo en cuenta el alto grado de licor que llevaba en la sangre – al igual que estoy seguro de que tú me deseas Granger. no lo ocultes mas, todo este jueguito te lo inventaste para estar cerca de mi− Draco la arrinconó contra la pared.

Hermione se vio indefensa, su fuerza física no era suficiente contra el cuerpo de atleta de Draco y sus manos estaban ubicadas de tal manera, que le era imposible alcanzar el bolsillo donde llevaba la varita. Draco se dio cuenta de sus intenciones y la despojó de su única arma, lanzando la varita lejos por el piso.

−Déjame Draco ¿Qué haces?

− ¿Sabes Granger? – comenzó el rubio a centímetros de su boca. – mi papá tiene razón…. Eres poco acosa para mí– el rubio la tomo por la barbilla y la beso de manera salvaje –por eso voy a disfrutarte y luego te desechare como la basura que eres.

– ¡Suéltame!, –Hermione forcejeaba con él, pero no conseguía nada– Draco déjame ya– el rubio deslizó su mano por su muslo, era cierto que ya se había visto con aquellas caricias, provenientes del mismo Draco, pero nunca de una manera tan brusca, y mucho menos que la hicieran sentir tan impotente y asustada como en ese momento, reprimió una arcada– no me toques– su voz se quebró irremediablemente, mientras Draco enredaba su mano en sus pantaletas y tiraba de ellas brutalmente hacia abajo.

–No seas tonta Granger, vas a gozar– Draco se deshizo por fin de la prenda– pero ahora tendrás que guardar silencio

– ¡No déjame, no me toques Draco…! – No pudo continuar, las palabras no salían de su boca. Lagrimas de impotencia se deslizaban por sus mejillas.

–Shhh Sangre sucia, ya nadie puede oírte– el chico soltó una carcajada e introdujo una mano por debajo de su blusa.

Entonces la puerta del pasillo se abrió de golpe, con un estruendo y una luz roja cruzo el espacio que los separaba del extraño visitante para pegar justo en el costado del rubio, que fue a dar uno metros mas allá, el chico vio con horror a Severus Snape acercándose a él mientras le apuntaba con la varita, el hombre lo levanto por el cuello de la camisa y lo estrelló contra la pared.

– ¡escúchame rata!, como te vuelvas a acercar a ella una sola vez mas en tu vida… habrás deseado ser el hijo de lord Voldemort, más que el idiota bastardo que intento hacerle daño a mi chica. – Severus estaba fuera de sí golpeó la cabeza de Malfoy contra la fría roca y luego de un golpe en el estomago lo dejo tirado en el piso.

Snape se dirigió al lugar donde estaba la castaña, la chica se había deslizado por la pared hasta quedar sentada, tenía la ropa interior en los tobillos y el resto del uniforme desarreglado, pero no parecía darse cuenta de nada, solo temblaba y lloraba en el lugar. La tomó por los hombros haciéndola levantarse, le arregló toda la ropa con un movimiento de varita y viendo que la chica no lo miraba realmente, sino que estaba perdida a kilómetros del lugar, la levanto del suelo y la cargo fuera de allí. Hermione se aferró con fuerza a su pecho mientras él caminaba a grandes zancadas bajando por la gran escalinata.

Pansy escucho todo desde detrás de una columna y se escondió cuando creyó oír pasos acercándose a la puerta, vio como su profesor salía de ahí con la castaña en brazos, la chica iba abstraída y solo lloraba mientras él la llevaba. La morena pensó lo peor y tras esperar el tiempo suficiente para que Severus no se diera cuenta de su presencia, atravesó la puerta que tenia al lado.


¿reviews? Se que quedo como… y que es un cap de transición, pero ya viene lo bueno… espero haha… besos y gracias por leerme.