+ESTIGIA+
01. Capítulo I: Primera Advertencia
Nuevamente con otro capitulo. Espero que sea de su agrado, la verdad espero continuar con esto a ver a donde me lleva. Gracias por los reviews, aqui van mis respuestas:
gorath089: creo que puedo darte un poco de luz con respeto a lo que voy a tratar aqui. Espero que igualmente te guste este capitulo.
neverdie: lo siento, tiendo a meter demasiado suspenso en mis historias iniciandolas de manera extraña. Debo decir, que adelanté este capitulo para aclararte esto y si, poco a poco voy mostrando lo que no entendiste. Estoy segura que con este te haras una idea mejor.
Disclaimer: Esta serie no me pertenece, fue creada por Man of Action y producida por Cartoon Network. Gracias a ustedes por esta espectacular idea, de la cual no espero obtener algún lucro, sólo tomar prestados los personajes para mis locas ideas.
OoOoOoOoOo
.
.
.
Se encuentra en una habitación oscura, ni el menor susurro puede interrumpir el aplastante silencio de aquella lúgubre instancia húmeda, depresiva y posiblemente, infinita tanto como el mismo universo. Intenta gritar pero la voz no sale de su garganta, roncos y guturales sonidos la reemplazan haciendo que la chispa de miedo se dispare en su mente. Vigila todos los rincones, si es que puede llamarlos así, busca formas espeluznantes de aliens o humanos, enemigos o amigos, pero lo más mortificante es que, es la misma nada lo que lo atormenta. Y de repente, como sí un ente desconocido le diera una pista, un haz de luz aparece lejos, distante pero que se torna cercana hasta que tiene que retroceder unos pasos temeroso porque sus ojos lo han engañado y ahora "eso" está casi encima suyo transportándose rápida e ilógicamente próximo a sus pies. Se interesa por el objeto que ilumina aquella luz, antes inadvertido. Se acerca lentamente, inseguro de encontrar algo desagradable, pero se atreve porque sabe que allí esta la respuesta; su expresión cambia al notar una cápsula de vidrio, en ella yace un Vilgax atado a una series de cables y tuberías que lo sustentan y le dan vida. ¿Cómo llegó ahí? Es la pregunta que flota en el aire y por eso, la solución se evade. Acaricia cuidadosamente la superficie lisa y fría de aquel contenedor, atraído por un extraño magnetismo, una familiaridad en medio del caos que lo llevan de vuelta a un mundo que es el suyo, y muy diferente a ese. Inexplicable. Entonces el alien abre los ojos. Mira y escudriña cada parte de su ínfimo ser, riéndose o tal vez preparando una emboscada.
-Tarde o temprano el Omnitrix será mío –señala satisfecho como una ráfaga de viento que amenaza con la destrucción.
Tarda unos segundos en comprender, ¿es una trampa o un sueño? -Eso ni pensarlo -responde-Te volveré a patear el trasero –ha ganado una. Su sonrisa se desvanece al ver la maligna expresión del otro.
-Sabes perfectamente que no será así. El omnitrix se está moviendo, lo has visto…si, la imagen que te espanta e invade tus más oscuras pesadillas, un ser como ningún otro, de una fuente externa, pero motivado por un alma despiadada que corrompe tus pensamientos y cobra fuerza con tus deseos –gradualmente la estridente risa se va desvaneciendo al igual que el cuerpo deshecho de su mortal némesis.
-No te tengo miedo –sentencia al recipiente vacio, sabiendo que sí hay alguien escondido que juega con sus emociones, oculto ante su mirada.
-Uhyy, el niño se ha vuelto valiente. Supongo que debo esforzarme más para hacerte temblar ante mi presencia… –la voz, diferente a la de Vilgax, resuena en el lugar, todo vuelve a quedar en sombras, y Ben no está seguro de querer conocer a su dueño. Siente un aliento cálido a la altura de su oído que le tienta, le susurra confianzudamente –mí estimado yo… -le seduce tanto que a veces le escucha, pero en esta ocasión lo único que quiere es huir.
Se paraliza. Todo su cuerpo palpita, sus entrañas vibran con una extraña energía que va inundándolo, embriagante, exquisita, y que le va a condenar. Lo reconoce, alguna vez un sujeto separado de su existencia, embargado por el odio y la venganza, una vez humano y también, un experimento fallido, sangre de su sangre unida por accidente y el detonador perfecto para obtener su ADN. Lo sabia, desde aquella fatídica vez, ignorada en sus memorias pero presentes en su cuerpo.
Despierta agitado, sudando copiosamente y jadeando en una desordenada cama, casi a punto de caer de ella. En apariencia podría significar un mal sueño, o simplemente nada, pero sabe que aquello no es un juego, una simple alucinación producto de tantos dulces o de la paranoia de su prima. El cambio se ha puesto en marcha. ¿Cómo controlar lo desconocido? Más aún, ¿Cómo controlar la consciencia de alguien a quién nunca conoció? No puede volver a conciliar el sueño, no cuando tiene la certeza que volverá a aquel sitio. Decide salir a tomar aire fresco, caminando en puntitas evitando levantar sospechas de Gwen y del abuelo, los cuales continúan descansando ajenos a su tragedia.
-¿Por qué me está pasando esto? A penas me estaba acostumbrando…-comenta frustrado mientras mira el paisaje sombrío a su alrededor. Se detiene a mitad de camino sintiéndose repentinamente agotado, el reloj comienza a brillar y una punzada de dolor atraviesa su pecho. Cae pesadamente al suelo intentando tomar aire y aplacar el malestar pero el ardor que se va extendiendo, se vuelve más intenso. Su piel alrededor del omnitrix aparece invadida por pequeños tentáculos que palpitan y van subiendo por su antebrazo. Cierra sus ojos enfocando su atención en algo trivial, y de nuevo está la misma presencia, la imagen en su cabeza se forma nítida y la sonrisa maliciosa del acosador ser se va convirtiendo en lo único en que puede razonar.
-¿Por qué? –le pregunta al borde del colapso.
-¿Por qué? Esperé una mejor pregunta, pero ya que te molestas en hacerla no soy quién para juzgarla ¿Verdad?…Mi querido Ben, porque me gusta ¿A ti no? Me permite sentir el poder que he ido ganando sobre ti…
Abre sus ahora ojos fluorescentes rehusando a continuar la conversación, los mueve arbitrariamente sin enfocar algún objeto específico. Y por primera vez, siente que ya no es el quien controla sus movimientos, que se ha convertido en un mero espectador. Gime mientras el calor invade cada célula de su cuerpo aunque desconoce la causa. Y muy al final del umbral del dolor, entra en un estado de clarividencia. Su mente queda en blanco. Todo lo que lo circunda empieza a flotar y el aura de su cuerpo genera un poderoso campo magnético. Por unos segundos ese pequeño espacio parece estar encerrado en una dimensión diferente. Una nueva chispa se crea, y tan rápido como emergió aquel ser, desaparece a su encierro carnal mientras que Ben por inercia se rinde al peso de cuerpo. La figura que se proyecta sobre el reloj ha sido la salvadora para culminar el episodio que lo mantenía atrapado cuando decidió abrir las puertas del otro lado desconocido. No emite un agradecimiento o un saludo, simplemente deja que la tierra húmeda sea un aliciente para las anteriores sensaciones. Los murmullos se oyen vagos, tan lejos que pone en duda si sigue consciente.
-Oye, ¿Me estas escuchando? –exige el diminuto ser, exasperado por la indiferencia del humano.
-No –Contesta escuetamente, aún recostado en el barro. Su mente sólo le recuerda el dolor que permanece en todo su cuerpo.
-Qué descarado eres, no debí tomarme el atrevimiento de venir a ayudarte –declara dándole la espalda al niño. Sin embargo, arrepentido voltea a mirarlo nuevamente. Lo detalla. – ¿Estas bien? –le cuestiona intrigado al verlo inmóvil.
-Pasará.
-¿Qué?
-El dolor, fue lo que preguntaste…-se reincorpora con dificultad y levanta su vista al cielo donde ninguna estrella ilumina –Se ve tan oscuro como en mis pesadillas…
-No es la primera vez que sucede ¿Verdad? Había notado la interferencia pero lo había ignorado. Pensé, aquel chico de nuevo tratando de hacerle algo extraño a mi preciado invento. Pero, fue diferente…porque…
-Basta Azmuth, no lo entendería…además, estoy cansado.
-Pero debes saberlo
-No. Lo solucionaré.
-¡Ja! ¿Cómo, me pregunto? ¿Así como lo has hecho esta vez? ¡Le estabas permitiendo tomar el control, los secretos del omnitrix y aún así!
-Baja la voz, mi prima y abuelo te escucharan. Además, con quien crees que hablas, yo soy un héroe y pue…- fue interrumpido.
-¡Eres un humano en pleno desarrollo y ni siquiera te atrevas a negarlo! Hablaremos cuando ese pequeño cerebro se haya calmado –la transmisión finalizó. La pequeña silueta de creador del omnitrix había desaparecido.
La mañana pronto haría entrada en el horizonte. Se mueve con lentitud hacia el camper asegurándose de no ser ruidoso, camina hacia el pequeño comedor al lado del gran ventanal ahora cubierto por una roídas cortinas, que no le interesa dejar descubierto para que la frágil resolana entre a través del vidrio, y toma asiento elevando sus piernas para alcanzar a colocar sus pies en el asiento contrario. Medita largamente sobre lo acontecido y se convence a sí mismo de mantener el mismo comportamiento para evitar miradas preocupadas sobre sí, aunque no está completamente seguro de resistir por mucho tiempo.
Los minutos se arrastran silenciosos, seguidos del tic toc de algún reloj dentro del lugar. Escucha sonidos familiares, y entonces una adormilada pelinaranja hace acto de aparición. La contempla unos instantes mientras estira sus extremidades superiores, se frota con sus dedos los perezosos ojos y bosteza sonoramente.
Y aquí tenemos a toda una dama
Es el pensamiento que cruza su cabeza. Voltea a mirar a afuera. En otra circunstancia se habría burlado de ella, tal vez, porque ese tipo de cosas no se le presentan muy seguido. Si, porque madrugar no era su fuerte. Y la chica parece reflexionar lo mismo, ya que clava su vista en él, mostrando una clara expresión de sorpresa. Gwen es una mujer intuitiva, y si algo es sospechoso, es la evasión por parte de su primo y aquella madrugada de desvelo que no la desmienten sus ojeras.
-Ben…
-Oh, debes estar de buen humor para que decidas dirigir una palabra a este humilde servidor, ten cuidado, puedo dañar el resto de tu día –sonríe divertido al ver el ceño fruncido por parte de la joven.
-Que agresivo eres, pues bien, debería hacerte caso. –regresa a la pequeña habitación para tomar sus cosas y entrar a tomar un baño –Y yo que estaba preocupada…-susurra antes de cerrar con un portazo aún con el presentimiento de que algo anda mal con su tonto primo.
Suspira al verse sólo. Una mueca de dolor borra la burlona sonrisa de rostro. Levanta sus manos para ocultar su expresión y deposita sus brazos sobre la mesa sustentando el peso de su cabeza. La desesperación comienza a cavar en su pecho, tan hondo que no está seguro de poder controlar lo que le suceda de ahora en adelante.
-Sam…
.
.
.
OoOoOoOoOo
Cualquier comentario, queja, sugerencia, o lo que sea, es bienvenido.
¿Reviews?
