Capítulo 4: Estudios de campo
Edward POV
A veces, era un engorro que mi hermana Alice no pudiera tener visiones cuando quisiera. Yo quería saber más de la chica de ojos chocolate. Quien sabe, quizás conocía a alguien en La Push y estaba allí, y pensar que quizás fuese un chico me hizo gruñir. Incluso pensar que quizás fuese uno de los lobos hizo que me plantease seriamente el romper el tratado para buscarla.
-Edward, ¿qué tal si vamos esta noche de caza para que te entretengas un poco? Estás demasiado nervioso e impaciente, hermano, y creo que te iría bien algo para entretenerte - dijo, y pensó, mi hermano Jasper.
-De acuerdo- susurré, antes de ponerme al piano y cerrar mi mente a los pensamientos de la familia (o, al menos, a los pensamientos que no gritaban). De pronto, toda la inspiración que no había tenido para componer en 17 años me había vuelto de golpe recordando a la chica de ojos chocolate.
Un rato después de la media noche, cuando Jasper y yo íbamos a salir, comenzamos a escuchar aullidos de lobos, localizados a unos tres kilómetros de Forks, en una zona neutral del tratado. Mi familia, preocupada, empezó a preguntarse qué pasaba.
-Tranquilos, Jasper y yo iremos a ver que pasa- les dije, con un Jasper que asentía a mi lado-. De todas formas, están en una zona neutra y podemos ir si queremos. Vamos, Jasper.
Él y yo comenzamos a correr hacia donde se producían los aullidos, dejando los pensamientos de cuídate de mi familia atrás. Antes de llegar a la zona, nos llegó el olor de los "perros" de La Push. Disminuimos nuestra velocidad y nos pusimos contra el viento para evitar que nos oliesen, aunque todo su olor nos diese a nosotros de frente, pero, había algo distinto en el olor que nos llegaba… estaba combinado con el olor de pino, laurel, salvia y hierbabuena siendo quemados y con un olor de perro que me resultaba completamente desconocido, al igual que a Jasper.
Cuando nos acercamos lo suficiente como para poder ver lo que pasaba, Jasper y yo quedamos en shock. Allí, junto a una hoguera, una tienda de campaña y entre los cuatro lobos de La Push, había un licántropo aullando a la luna. Pero, ¿cómo podía ser esto posible? Había visto licántropos en imágenes en las mentes de algunos de los Vulturi (los más viejos) una vez que Carlisle y yo fuimos a pasar una semana entre ellos, pero, que yo supiese, la raza había sido completamente aniquilada poco después de que Aro, Cayo y Marco ascendiesen al poder.
Entonces, el licántropo paró de aullar y dirigió la mirada hacia donde Jasper y yo estábamos, como si supiese exactamente desde dónde los observábamos. No podía leerle la mente, ni a los lobos que parecían tenerla bloqueada con tanto aullido. "Vámonos" casi gritó Jasper en mi mente. Nos giramos para salir corriendo pero ya estaba ahí. El licántropo, a cuatro patas, de pelaje casi negro, se había interpuesto en nuestro camino. Gruñidos de advertencia se depositaron tanto en mi garganta como en la de Jasper… por primera vez en mucho tiempo, me sentí amenazado y completamente intimidado. El licántropo comenzó a levantarse lentamente, mostrando que, en realidad, era hembra. A cuatro patas era un poco más pequeña que los lobos de La Push, pero erguida…los sobrepasaba en cerca de dos cabezas. Sus brazos eran un poco más largos que sus patas traseras, pero en ambos se divisaban unas afiladas, largas y amenazantes garras negras. El gruñido que Jasper y yo emitíamos se hizo mucho más fuerte.
-Dejad de gruñir- dijo de pronto la licántropo haciendo que mi hermano y yo nos sorprendiésemos tanto que casi nos caímos al suelo. Entonces me fijé en sus ojos… verdes… ¿sería ella la que acompañaba a la chica de ojos chocolate?... pero, de pronto, el color de sus ojos se volvió amarillento para volver al verde un par de segundos después-. Mañana, iré a estudiaros junto con mi amiga. Si alguien se entera de lo que soy- diciendo esto se volvió a poner a cuatro patas y nos enseñó sus colmillos amenazante-, podéis daros por muertos- y desapareció de delante de nosotros. Giramos nuestras cabezas para verla otra vez entre los lobos, aullando.
Jasper y yo nos miramos para salir corriendo de allí, rumbo a casa, pero, antes de llegar, nos inventamos una buena mentira, y esperaba que no nos pillasen porque yo era el lector de mentes y Alice no podría habernos visto con los lobos presentes.
Cuando llegamos a casa, Alice nos sorprendió diciendo que ese día tendríamos visita, aunque no sabía de quién ya que solo había visto a la mujer que había hecho la llamada. Yo esperaba que quien viniese fuese esa chica.
Bella POV
El insistente sonido de mi móvil, de una llamada, me despertó. Miré quién era para decidir si contestar o no, pero, cuando miré el número, me levanté rápidamente de la cama, aceptando la llamada, poniendo el móvil en mi oreja y casi tropezando cuando anuncié que era yo a la mujer del otro lado de la línea. Era la Directora y Jefa Principal tanto del Internado como de todas las investigaciones que se realizaban y lo que me anunció hizo que sonriese como nunca. Me estaba pidiendo que realizase mi primer trabajo de campo junto a Espe, que estudiase a los vampiros "vegetarianos" que, según había oído, vivían en Forks, los Cullen.
Estaba desayunando cuando Espe volvió a casa, y con un hambre atroz, argumentando que los lobos que habían estado rondando por su tienda esa noche se habían comido todo lo que iba a ser su desayuno. No pude hacer más que reírme, y me pregunté cómo pude haberme preocupado por ella esa noche, dado la extraña relación que la había visto tener con lobos en el pasado.
-¿Sabes qué, Espe?- le pregunté mientras se metía un enorme bollo relleno en la boca. Ella me miró, preguntándome qué pasaba con la mirada, ya que la boca la tenía ocupada con el bollo-. La Jefa me ha llamado, nos ha pedido que estudiemos a una familia de vampiros que vive por aquí y supongo que será la que vimos el otro día.
Yo, que esperaba que estuviera tan nerviosa como yo por esa oportunidad, me miró, como diciendo, "¿y?". Desde luego que, como siempre, me resultaba imposible sorprenderla.
-Bueno, pues ordenemos y arreglemos las cosas que tenemos que llevarnos- dijo de lo más tranquila-. Traje el libro, así que podremos preparar el cuestionario para que lo completen. Y podemos ir dando un paseo, aunque puede que te canses, porque viven un poco alejados del pueblo.
-¿Y tú cómo sabes eso?- le pregunté algo sorprendida.
-Los lobos saben mucho- me contestó misteriosamente y no volvió a tratar el tema, por lo que tuve que quedarme con la intriga.
Mientras arreglábamos los cuestionarios, Charlie se despidió de nosotras para ir al trabajo, diciendo que volvería tarde. Poco después de que él se marchase, Esperanza y yo salimos rumbo a casa de los Cullen entre bromas y algún que otro bostezo de mi amiga, que argumentaba que la noche anterior los lobos no la habían dejado dormir bien.
Tras cerca de tres horas de caminata, y una de ellas por un oculto camino de tierra por el que se notaba que pasaban coches, llegamos a una casa enorme. Parecía una mansión y estaba muy iluminada, ya que tenía enormes cristaleras.
Esperanza se acercó rápidamente y dio un simple toque a la puerta, mientras yo me colocaba tras ella. Abrió el chico que había visto en el coche, y se le notaba tenso, pero yo sentí un golpe de tranquilidad.
-De mi no hace falta que te alejes porque no te huelo a nada, pero de ella si- le dijo mi amiga mientras el chico se alejaba lentamente, dejándonos pasar y guiándonos al salón, donde estaban todos los vampiros, entre ellos aquel que me había fascinado desde el primer momento en que lo vi-. Buenos días, mi nombre es Esperanza y esta chica es mi amiga Isabella Swan.
-¡Espe!- le dije en cuanto noté cómo me había llamado-. Te dije que me presentases como Bella- ella solo me sonrió, qué bromitas solía gastar.
De los vampiros, se puso en pie uno al que no había visto nunca y parecía estar sacado de una película antigua.
-Buenos días, mi nombre es Carlisle y ésta es mi familia- y fue presentándolos uno a uno. Esme y Alice nos saludaron con un abrazo, al igual que Emmet. Carlisle y Edward nos dieron la mano, y cuando Edward me la dio a mi sentí como miles calambrazos recorriendo nuestras manos unidas, que parecían encajar de forma extraña. Sus ojos eran hoy tan dorados como los de los otros vampiros y supe que si hubiese estado más sediento lo más probable es que ya hubiese muerto. En cuanto a Jasper, a mí no se acercó, pero a Espe le dio la mano-. Perdona a Jasper, Bella- dijo Carlisle con una sonrisa-, es el que más recientemente se ha unido a nuestra dieta, así que aún le cuesta trabajo estar junto a personas sin querer… Bueno, sabemos a lo que venís, pero, antes que nada…
-¿Os gustaría que os muestre nuestra casa?- le cortó Esme, con una maternal sonrisa dirigida a nosotras y asentimos contentas.
Tras cerca de una entretenida hora viendo la enorme casa junto a entretenidas conversaciones con cada uno de los vampiros que nos mostraban sus habitaciones, de las cuales la que más me gustó fue la de Edward y creo que a Espe también, fuimos al comedor, donde ya todos estaban sentados alrededor de la mesa. Entonces, Esperanza bostezó y pidió a Esme que la dejara dormir un rato en el sofá del salón, argumentando que, como los lobos habían estado aullando tanto, no había podido dormir bien, y Esme asintió.
Un par de minutos después, ya todos en el comedor podíamos escuchar su respiración pausada y decidí comenzar una parte del estudio. A cada uno de los Cullen les di el mismo cuestionario, para conocer todos sus datos, como su nombre auténtico, edad de nacimiento, edad a la que fueron transformados, si tienen algún poder, por qué seguían esa dieta, etc., añadiendo también que contase todo lo que recordasen de su vida como humanos, lo que recordaran alrededor de su transformación y qué tal les había ido en lo que llevaban de inmortales. Algunos de ellos tuvieron que ir a por folios para poder continuar escribiendo a una velocidad que me sorprendió en un primer momento. Edward, apenas me quitaba los ojos de encima, y yo correspondía su mirada, no me resultaba nada incómoda. Supongo que me encontraba en una burbuja personal mientras lo observaba que me decía que junto a él encontraría mi auténtico lugar en el mundo.
Poco después, cuando ya todos terminaron de escribir, comenzamos a escuchar algo raro. Era como un cachorro de perro lamentándose, y el sonido venía del salón. Nos acercamos para ver que Esperanza la que hacía ese sonido en sueños. Noté entonces la tensión en todo el clan de vampiros y, de pronto, un largo, doloroso y profundo aullido de lobo salió de la garganta de mi amiga, para luego ser seguido con lamentos mientras se movía en el sofá como si viviese una pesadilla y comenzó a llorar. Era la primera vez que la veía llorar y quise ir a consolarla, pero Edward me cogió el brazo, impidiéndomelo. Lo miré, y parecía estar preocupado por mí… no negaré que eso hizo que mi corazón diese un bote de alegría, pero, en estos momentos me molestaba que me alejase de ella, así que lo fulminé con la mirada. Él me soltó gruñendo levemente y fui hacia mi dormida amiga, me senté junto a ella, aparté las lágrimas de sus mejillas, y empecé a decirle que se despertara de la misma forma que ella me decía a mi cuando tenía pesadillas. Pasé mi mano por su frente, para apartarle el pelo, pero tuve que quitarla enseguida, estaba ardiendo. Y entonces abrió sus ojos, y di un respingo cuando vi que estaban de un tono verde amarillento. De pronto, ya no me encontraba a su lado, sino rodeada por unos brazos fríos a unos cinco metros de mi amiga, y la vi levantándose, con sus manos en su cara, ocultando sus lágrimas. También temblaba, pero… había algo que intimidaba mucho en ella ahora y comenzó a darme miedo cuando nunca antes, ni cuando se enfadaba, lo había sentido con respecto a ella. Los vampiros también le dejaban su espacio, todos a la misma distancia en la que yo estaba junto a… Edward, que me miraba preocupado mientras notaba que me abrazaba entre posesivo y protector.
Esperanza apartó sus manos de su rostro, y finalmente vi algo que ella me había comentado y nunca creí. Sus iris eran amarillos, de una tonalidad infinitamente preciosa, pero lo que debía ser blanco, era ahora negro, al igual que las lágrimas que recorrían sus mejillas. Miraba sin ver realmente lo que la rodeaba y me pregunté qué era lo que había soñado para estar tan destrozada. Tras un par de profundas respiraciones, comenzó a ir hacia la salida trasera del hogar de los Cullen, y todos la seguimos a una prudente distancia. Una vez fuera, Esperanza salió corriendo rumbo al río que separaba el hogar Cullen del bosque a una velocidad que me sorprendió, y fue entonces cuando verdaderamente me entró en la cabeza que lo que ella decía de ser un licántropo era la pura verdad. Y se lanzó al agua, para luego volver a sacar su cabeza en el centro del caudal y lanzar un grito espeluznante, de dolor y pena. Cuando salió del río, al otro lado del caudal, ya no tenía aspecto humano, ahora era una licántropo, de pelaje negro con reflejos caoba, que golpeó un árbol, dejándolo caer para luego destrozarlo con sus garras. Tal muestra de poder y fuerza, de ira, hizo que me tensase, y los brazos de Edward se tensaron a mi alrededor, mucho más protectores, como si tuviese miedo de que me pasase algo.
Una vez el árbol no fue más que astillas, mi amiga licántropo, ya mucho más tranquila, volvió a entrar en el río, para cruzarlo a nado hacia nosotros. La vi cambiar de licántropo a persona mientras nadaba. Salió del agua desnuda, sin ningún pudor, y se dirigió hacia mí y el tenso grupo de vampiros. A unos diez metros se detuvo.
-Hermana- dijo mientras alzaba sus brazos, llamándome en una súplica. Sus ojos ya tenían su lindo color verde de siempre y me dispuse a ir a abrazarla, a confortarla como ella había hecho muchas veces conmigo, pero el abrazo de Edward no se soltó. Ella le dirigió una dura mirada, supe que estaba diciéndole algo, y él me soltó. Corrí hacia mi amiga, a la que no temía aunque supiera que era un licántropo, y ella me abrazó.
-¿Qué ha pasado?- le pregunté lo más tiernamente posible.
-Quien consideraba mi madre se ha dejado morir y creo que todo es por mi culpa.
-.-.-.-.-.-.-.-
Bueno, al fin Bella se da cuenta de que lo que le decía su amiga no era mentira. Y,¿qué habrá soñado Espe?¿Se lo dirá o no? Espero que os haya gustado este capi… si es así, dejadme algún review, pleaseeeee. Un beso y hasta la próxima
