Capítulo 5. Misterios por resolver
Bella POV
Estaba abrazándola aún cuando vi que Alice estaba a nuestro lado, con ropa entre sus brazos. Espe soltó el agarre y cogió la ropa, dándole las gracias a Alice. Se vistió rápidamente y después entró a casa de los Cullen para sentarse en uno de los sillones del salón. Yo me senté a su lado, Edward a mi lado y los demás Cullen se colocaron por parejas en los demás sillones.
-¿Qué soñaste, Espe?- le pregunté lo más dulcemente que pude.
-¿Cuántas veces tengo que decirte que lo mío no son simples "sueños"?- me preguntó de vuelta y yo la miré con el ceño fruncido, odiaba que me contestase una pregunta con otra, y ella suspiró-. Hablaba con alguien a quien considero mi madre, ella parecía despedirse desde hace mucho pero yo no lo quería admitir. Ya he superado tres fases, solo falta la cuarta, y no os atreváis a preguntarme por esas fases. Me dijo que heredaría su poder en cuanto todas las fases estuviesen completas y que ya no era necesaria, por lo que desaparecería junto a su amiga. Y ahí, de pronto, va y se deja transformar en piedra.
Toda su historia me extrañaba, y, la verdad, no había entendido nada de nada. Además, por la mirada que puso cuando dijo que no preguntase por las "fases" supe que no tenía que hacerlo.
-¿Os gustaría que os contase algo interesante que muy poca gente sabe, incluidos la gran infinidad de vampiros?- preguntó de repente mirando a todos los presentes, que asintieron-. ¿Sabíais que en realidad tendría que haber otra raza de vampiros aparte de la vuestra? Al igual que a dos razas de hombres lobo, éste tipo de vampiro también lo extinguieron. Vosotros sois un tipo de vampiro muy poderoso. Es muy difícil morir para vosotros, aguantáis la luz del sol, no tenéis sangre propia y transformáis al morder junto con vuestra ponzoña. La otra raza de vampiros era más débil, aunque eran los auténticos hijos de la noche, los vampiros originales, los hijos de la sangre de vuestra Diosa. Son relativamente más fáciles de matar, ya que mueren a la luz del sol… pero esto depende de cuan viejos sean, porque había algunos que podían aguantar todo el día en la calle con la excepción de las horas comprendidas ente las 11 de la mañana y las 5 de la tarde, aunque cuando el sol estaba fuera se volvían un poco más débiles. Éstos si tenían sangre propia y una persona podía transformarse si ya había sido mordida anteriormente por este tipo de vampiro y si el mismo vampiro que la mordía le daba de su sangre, y éstos sí que tenían colmillos. Pronto, esa raza tendrá que volver a renacer.
Vale, yo estaba sorprendida, pero ¿alguna vez habéis visto a un vampiro con cara de sorpresa? Al menos con las caras de sorpresa que tenían todos los Cullen, nunca había imaginado ver a un vampiro con la boca tan abierta de sorpresa como lo estaba viendo ahora. A la vez, me preguntaba cómo era posible que mi amiga supiera todo eso. La única solución a mi pregunta que me daba mi mente era que lo había aprendido todo a través de sus sueños.
De pronto, Esperanza se levantó, haciendo que diese un pequeño bote del susto, ya que no esperaba que se levantase tan de repente.
-Me voy a La Push, Sam ya me estará esperando en Forks para llevarme allí. Tú puedes quedarte el tiempo que quieras, Bella, supongo que alguno te llevará a casa. Te veré allí esta noche, yo me voy andando- dijo mi amiga tan rápido que no pude cortarla.
-Espera, Espe. ¿Sam?- pregunté- ¿Hablamos del Sam que miraba mal a Jacob?
-Sí, Bella, ése Sam- me dijo secamente-. Los lobos tenemos una forma extraña de comunicarnos.
Un momento, ¿había dicho lobos refiriéndose a ella y a Sam?
-¿Pero tú no eras la única licántropo que existía?
-Y lo soy, él no es un licántropo, estrictamente hablando. Hasta luego.
Y salió de la casa sin decir más, mientras que yo me quedé en pie, en medio de una sala llena de vampiros. Suspiré y me dirigí a recoger los cuestionarios para leerlos tranquilamente. Tres de ellos me llamaron gratamente la atención.
-Alice, aquí has puesto que tienes visiones del futuro- ella asintió-. ¿Utilizas eso para hacer trampa en algo?
-¿Cómo invertir en bolsa?- me dijo sonriente, y yo asentí. Ya no me extrañaba tanto que pareciesen ser tan exageradamente ricos.
-Jasper, ¿cómo es eso de poder interferir en las sensaciones de la gente?
-¿Te lo muestro?- me dijo y asentí. En un principio estaba tranquila y, de pronto, me entraron ganas de gritar a todos y de pegarles, sin razón alguna, para luego volver a mi estado tranquilo- Aún me pregunto cómo puedes estar tan tranquila en una casa llena de vampiros. Antes suponía que era porque tu amiga estaba contigo pero, ¿y ahora que se ha marchado?
Yo solo me encogí de hombros, simplemente me sentía segura y bien con ellos, y me dirigí al último con poderes.
-Edward, ¿en qué pienso?
-No lo sé- contestó-, tanto tú como Esperanza sois las únicas excepciones a mi poder que he encontrado, aunque ella me ha dejado leerle la mente un par de veces. No puedo leeros la mente. Sin embargo, te puedo decir que Emmet está pensando en retar a Espe a un combate vampiro versus licántropo.
-¿Es eso cierto, Emmet?
-Si, me causa curiosidad saber quién ganaría- me contestó el enorme vampiro sincero-. ¿Quién crees tú que ganaría?
-Esperanza, y no lo digo porque sea una licántropo, sino porque la he visto superar a todos sus profesores de lucha cuando aún no tenía ni diez años, y también porque supongo que la combinación de todos sus poderes junto a su fuerza y demás en su forma de licántropo la vuelven prácticamente invencible, al menos frente a un vampiro común.
-¿Un vampiro común?- me preguntó Emmet como si lo hubiese insultado.
-Un neófito tiene más fuerza que tú, ¿no?
Iba a replicar cuando Rosalie lo paró y se lo llevó de la casa. Parecía tensa y muy molesta.
Esperanza POV
Me alejé del hogar de los vampiros y me introduje en el bosque. Me quité las ropas que Alice me había dado y las até a mi tobillo para luego transformarme y salir corriendo hacia la reserva Quileute. A mitad de camino, me encontré con Paul en su forma de lobo, que me dijo que Sam nos esperaba en su casa, ya que quería presentarme a alguien. Mientras trotábamos juntos, notaba el amor que Paul me profesaba desde que terminó nuestro primer encuentro, pero yo sabía que él pronto encontraría a su imprimada, tal y como yo había hallado a mi imprimado, compañero y consorte, aunque él aún no lo supiese.
En cuanto llegamos a su casa, ya como humanos, Sam se acercó a mí, junto a un chico desconocido.
-Esperanza- me dijo-, éste es Jared, un nuevo miembro de la manada.
Lo observé un momento, estudiándolo, para luego regalarle una de mis mejores sonrisas.
-Bienvenido al mundo de lo sobrenatural, Jared.
-Y te lo dice la futura diosa licántropo- añadió Paul con una sonrisita que yo corté con una seria mirada.
-Me voy a dar una vuelta por la reserva, evitaré que me vean- dije rápidamente para luego internarme en el bosque, desde donde pude escuchar a Sam llamar idiota a Paul.
Una de las cosas buenas de ser la Elegida de la Diosa, tanto como la futura Diosa, era que no sólo tenía forma humana y de licántropo, sino también forma de simple lobo. Dejé la ropa en un agujero de un árbol y me transformé en loba. Siguiendo mi olfato, llegué a la zona trasera del hogar de mi imprimado. Parecía estar dentro de su garaje, trabajando. Me acerqué lentamente, y lo observé desde la puerta. Se notaba que llegaba la hora de su transformación. Hacía un día que no lo veía y ya notaba la diferencia en sus músculos. Entonces, se dio la vuelta y me miró. En un principio se asustó, pero luego se agachó, indicándome que me acercase, como si en lugar de un lobo fuese un perrito, pero fui acercándome lentamente. Él dejó que olfatease su mano, parecía saber como tratar con lobos, y eso me alegró, para luego pasar su mano por mi cabeza para rascarme tras las orejas, mientras me decía que era una lobita muy linda. Tras un par de minutos después, me alejé.
-Hey lobita- me dijo- ¿volverás?
Yo me giré y asentí antes de salir trotando de allí. Aún tenía que esperar a que se transformase.
Edward POV
Junto a Bella, pasé un día genial. Mi familia estaba tensa en parte por haber tenido a una licántropo en casa, pero apenas podía escuchar sus pensamientos, tenía mi cabeza centrada en la silenciosa mente de Bella, intentando averiguar lo que pasaba por ella estudiando cada uno de sus simples gestos. Era realmente fascinante, y esa humana había conseguido cambiar todo mi mundo con solo una mirada de sus ojos.
En casa, se lo enseñé todo, incluso le toqué el piano y ella me preguntó si tenía disponible una guitarra o un violín para prestarle. Jasper tenía una guitarra y Alice un violín… En cuanto las palabras "¿Podrías prestarme… ?" salieron de la boca de Bella, Alice estaba tras ella con los dos instrumentos, y Bella versionó la canción que yo había tocado en el piano tanto en la guitarra como en el violín. Fue realmente fantástico, y, en cierta forma, me decepcioné de mí mismo. ¿Cómo era posible que ella, siendo humana, tocaba dos instrumentos distintos tan bien o mejor de lo que yo tocaba el piano? Esa sería una de las múltiples preguntas misteriosas sobre ella que guardaría en mi cabeza para preguntarle en un futuro.
Cuando ya se aproximaba la hora de la cena, Bella indicó que quería irse de allí, para poder prepararle la cena a Charlie, así que me ofrecí para llevarla de vuelta a casa. Pareció asustarse cuando vio que conducía a unos 200 Km/h, y tuve que frenar un poco, cosa que en parte no me molestó, ya que podría estar más tiempo con ella. De camino, le estuve explicando que la velocidad formaba parte de un vampiro, como una de sus naturalezas. También estuvimos jugando un poco al juego de las 20 preguntas. Yo le preguntaba cosas como "¿cuál es tu flor favorita?" mientras que ella parecía interesada en mi vida personal y en cómo aguantaba en el instituto. No llegamos a terminar el juego, ya que ella se dio cuenta de que llevábamos cerca de un cuarto de hora frente a su casa y de que la licántropo la esperaba en la puerta. En cuanto vi a esa chica que no podía oler me tensé y tuve un urgente deseo de detener a Bella, pero algo provocó que me paralizara en mi asiento. Escuché a Bella salir del coche y la vi acercarse a su amiga y abrazarla.
-Hasta luego, Edward- me dijo antes de entrar.
He sido yo la que te ha paralizado, Edward. Aunque no lo creas en un principio, Bella está tan protegida a mi lado como lo está al tuyo. Además, ya lleva viviendo mucho tiempo conmigo. Ven esta noche, cuando ella duerma. Debo hablarte. Te esperaré. Éstos fueron los pensamientos que dejó entrar Esperanza en mi mente antes de entrar en la casa tras Bella.
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¿Os a gustado? ¿Os gustaría que Emmet retase a Espe? ¿Quién creéis que ganaría si Espe aceptase el reto? Dadme vuestra opinión, la esperaré pacientemente. Gracias por leer. Un beso a todos.
