SUPERNATURAL: WINCHESTER BUNCH

Adam: 13 años

Sam: 16 años

Dean: 20 años.

- ¡Despierta, caniche! Recuerda le dijimos a Bobby que iríamos un poco antes (Dean irrumpió en la habitación y abrió las ventanas).

- Grrrrrrrrrr (Adam se puso la almohada en la cabeza) Es muy pronto, Dean, ve tu.

- hahahaha ¿Y quién dijo que no tenías buen humor por las mañanas? (Dean se sentó en una esquina de la cama de Adam)

- Muérete (dándole la espalda).

- ¿eso no ha sonado nada angelical? (aun riendo)

- Olvídame Dean (La voz de Adam era una mezcla entre tristeza y enfado).

- Venga levanta, hay 5 millas esperándote, ¿no querrás que los paletos de este pueblo te fulminen en la pista?

- ¡Y a tí que coño te importa! Auuuuuuuuu (Adam sintió una punzada que fue directa desde su trasero hasta el hipotálamo. Se giró de golpe para quitar del alcance de la mano de Dean su pobre trasero)

- Estas así de cerca (poniendo el índice y pulgar muy cerca) de que no dé por zanjado nuestro trato.

- De acuerdo (Adam se levantó muy serio, y se quitó el pijama y se puso unos pantalones, una sudadera y se calzó las zapatillas en cuestión de segundos) e ignorando a Dean, salió de la habitación).

- ¡Genial! ¡Otra diva! (Dean resopló y bajó hasta la cocina donde un Adam de morros le esperaba de brazos cruzados). 5 millas ¿ok? (Adam no dijo nada) después te duchas y nos vamos cagando leches a donde Bobby (Adam continuo sin hablar) Adaaaam (en un tono muy paternal).

- Vámonos, llegaremos tarde ¿no? (agarrando el pomo de la puerta, pero Dean le agarró del brazo y lo detuvo en el acto).

- Oye, si esta escenita de esposa despechada, es por lo de ayer noche, tío, lo siento, no quise decirlo así.

- Déjalo, llegaremos tarde (intentando vanamente librarse del agarrón de Dean).

- ¡Al cuerno con Bobby! Adam, Sammy es mi hermano desde, ¡desde siempre! No puedes compararlo lo que siento por ti con lo que siento por él. Tío, la mayor parte del tiempo me caes genial, siempre que no te pones en plan capullo total. Pero solo hace días que nos conocemos. No te pongas así, tú tampoco sientes por nosotros lo que sentías por Eve (y en ese instante y sin saber de donde, Adam se giró y golpeó con todas las fuerzas en todos los morros a Dean).

- No vuelvas a hablar de ella (Adam estaba fuera de si, chillaba y escupía) No tienes ni puta idea de quien era. ¡No tienes ningún derecho! (agarró la puerta y salió corriendo Dean se quedó petrificado durante unos segundas, en parte por el puñetazo y en parte por las palabras de Adam)

- ¡Mierda! (al fin reaccionó y agarró las llaves del coche y fue tras Adam)

Tras un par de minutos vio a Adam correr por el alcen de la carretera. ¡Maldito crío!, si que era rápido. Dean redujo la marcha, no sabía que iba a decirle. Por lo visto cada vez que abría la boca era para cagarla. Respiró profundamente varias veces. E intentó pensar en que diablos le diría Sammy si estuviera allí. A él se le daba mejor el rollito emotivo que a él. Adam corría como alma que lleva el diablo, como si la vida le fuera en ello. Solo cuando corría conseguía dejar de pensar en todo. En Eve, en su madre, en John, en Dean, en lo miserable que era ahora. Solo era la carretera y él. Quería correr hasta que los pulmones le salieran por la boca, quería dejar de sentir. De repente una voz como un trueno le sacó del trance.

- Sube al coche (Dean se puso a su altura y bajó la ventanilla. Adam lo ignoró). ¡Adam Francis Winchester! He dicho que subas al coche ¡AHORA! (Adam apretó el pasó aun más. Pero por muy rápido que fuera, no lo era más que el coche, finalmente, Dean pisó el acelerador y le cortó el paso, se bajó como un rayó del coche y lo agarró de nuevo del bíceps)

- ¡Déjame! (Adam luchaba inútilmente par librarse de Dean ) ¡Déjame! (Dean le dio 4 nalgadas con todas sus fuerzas, Adam jamás en su vida había sentido un dolor tan fuerte como aquellas 4 palmadas) Auuuuuuuuuuuuuuuuuuu (dejó de retorcerse y se cubrió el trasero con la mano que le quedaba libre. Dean lo arrastró hasta el coche, lo metió en el asiento del copiloto y cerró la puerta con llave y dio la vuelta para montarse él también en el coche)

- ¡Grábate esto a fuego lento en esa cabezota dura tuya! Nadie, absolutamente, nadie sale de mi rádar estando yo de guardia. (Dean había perdido el control, lo sabía, así qué intento calmarse) Si vuelves a salir corriendo así, me importa una mierda lo que te haga papá, te juro que cuando ponga mis manos sobre ti, no vas a poder caminar erguido, y mucho menos correr, en una semana (Dean golpeó el volante, Adam dio un brinco) Y ahora me vas a decir ¿Qué demonios pasa contigo?.

- Me quedan aun 4 millas (dijo en un hilito de voz).

-Me importa una mierda cuantas millas te queden, ¡contesta! (Dean estaba furioso hubiera podido arrancarle de cuajo la cabeza al niño, perfectamente).

- No creo que papá le haga gracia que (Dean lo paró de golpe de un frenazo. Paro el coche y se giró para mirar directamente a Adam)

- Mira, canijo, nuestro trato está mas que zanjado. Y estoy tan cabreado que me importa tres mierdas lo que papá le haga o no lo haga gracia. Y a ti ahora mismo lo único que te tendría que importar es lo cabreado que estoy y que en el maletero tengo una dura pala que pone tu nombre. (Adam tragó saliva, Sam tenía razón, Dean cabreado daba mucho más miedo que John) No pienso repetirme ¿Qué demonios pasa contigo?

- No lo sé (dijo entre asustado y enfadado).

- No me vengas con mierdas.¡Claro que lo sabes, no eres un tarado! Así que lo estás echando fuera aquí y ahora, o doy medía vuelta y me lo dices sobre mis rodillas y con tu culo echo trizas ¿Qué va a ser, Adam? (Dean rezaba porque el niño entrara en razón, estaba demasiado enfadado como para castigarlo sin hacerle realmente daño. Después de la escapadita de Sammy a Flagstaff Dean estaba muy sensible con lo de perder de vista a un hermano)

-Tú tienes a Sam, y Sam te tiene a ti y a papá. Incluso tenéis un tío Bobby. Y un montón de historias y anécdotas juntos. Yo no tengo nada. ¡Nada, Dean! Todo lo que tenía ha muerto. Mi familia eran mamá y Eve. Mis historias y mis anécdotas eran con ellas. Y ya no están. Mis amigos, no los volveré a ver jamás. Mi escuela, mis compañeros, mis profesores, el equipo de Atletismo tampoco. Nada. Cualquier cosa de mi pasado ha muerto. No tengo nadie con quien compartir mis recuerdos, mis comidas de olla, mis alegrías. ¡Nadie! Solo tres extraños, que están demasiado ocupados en evitarse los unos a los otros como para preocuparse por mis mierdas.(Adam le gritó llorando con amargura)

- No digas eso, tienes a papá (empezó a decir Dean)

- ¿Quieres que te hable de papá, Dean? (hizo una pausa dramática) Pues me encantaría, pero no puedo, porque él no es mucho menos extraño que lo puedas ser tú o Sam ¡o ese maldito Bobby! Solo lo veíamos dos o tres días al año, y créeme los primeros años ni lo recuerdo. No tengo nada en común con ese hombre, aparte de los cromosomas, no hay nada que me ligue a ese hombre. Y está claro que él lo ve como tú. Quizás le caiga bien cuando no soy un capullo pero es imposible que me quiera como a un hijo. Porque jamás lo he sido para él. Si mama y Eve siguieran vivas, el continuaría siendo el tipo que viene y nos saca a pasear un par o tres de días al año. Nunca pretendió ser nuestro padre. Vosotros erais una familia, sois una familia. La mía esta muerta. ¡MUERTA!

- Adam (intentando ponerle el brazo por encima para consolarlo, pero Adam rápidamente se apartó)

- Un padre de verdad se hubiera quedado conmigo, en vez de haber salido con el rabo entre las piernas a la primera oportunidad.

- Tenemos unas obligaciones y (Dean quería hacerle entender que tenían unas obligaciones que no podían ignorar, por mucho que eso le pesara. Él sabía perfectamente que John hubiera preferido estar con sus hijos que de caza. Pero también sabía que su padre no giraba la espalda a sus responsabilidades)

- Y yo no soy una de esas obligaciones, lo sé, me ha quedado muy claro (dijo con tristeza y resignación) .

- A nosotros también nos deja cada dos por tres.

- Gracias, ahora me siento mucho mejor (con ironía en sus palabras).

- Papá te quiere (dijo Dean muy serio) no lo dudes ni un segundo.

- No, yo solo soy una carga, un deber, una promesa, un trabajo más. No lo soporto Dean, te lo juro que no lo soporto. No sé porque aquel multiforme me dejó a mí con vida. ¿Por qué ellas y yo no? Esto es incluso más cruel que si me hubiera matado. ¡Ojala yo también estuviera muerto!

- PLAFFF (una bofetada resonó dentro del coche) No vuelvas a decir algo así en tu vida (Adam se llevó la mano a la mejilla, las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos). Papá te quiere. Y ahora mismo te necesita tanto como tú lo necesitas a él. Aunque los dos seáis tan jodidamente estúpidos de no querer daros cuenta. (y arrancó el coche y puso rumbo a casa de Bobby)