SUPERNATURAL: WINCHESTER BUNCH
Adam: 13 años
Sam: 16 años
Dean: 20 años.
Los días transcurrieron con más o menos tranquilidad. Adam cumplió parte de su trato y todos los días después de correr cinco millas con Sam iba a casa de Bobby y hacía las tareas de el viejo gruñón le encargaba. La actitud del chico había dado un giro espectacular. Bobby incluso había empezado a sentir cierta simpatía por el crío.
Al medio día John recogía a Adam y se pasaba la tarde con su hijo mientras Dean y Sam entrenaban. John le enseñaba las bases del oficio.
Adam podría calificar la semana de agradable sino fuera por los madrugones, el trabajo hercúleo de limpiar y ordenar toda las cosas que Bobby le decía., el latín, alguna que otra regañina por malas contestaciones o desaires . Pero en a su mente estaba el fin de semana de pesca a solas con su padre. Estaba contento de poder estar otra vez a solas con John plan padre e hijo. Aunque admiraba a Dean y Sam a veces no era tan cargante como parecía Adam no estaba hecho a compartir a John con nadie más. Bueno con Eve pero Eve no contaba porque ella no expresaba ningún interés por John. Adam intentó apartar a Eve de su pensamiento. Intentaba no pensar en ellas. Cuando pensaba o se sentía morir o sentía una increíble rabia hacia todo y todos. Cosa que solo le traía bufidos por parte de Dean o de John..
- muy bien chicos. Adam y yo nos vamos al lago a pescar un amigo de Bobby nos deja su cabaña. Os he dejado las coordenadas en el frigorífico. Llevo el móvil encima para cualquier cosa. Estaremos de vuelta el domingo para la hora de cenar. Dean te quedas al mando. Ya saben las normas.
- Si señor (dijeron Sam y Dean al unísono).
- ¿Cuáles son las normas, Sam?
- Papaaaaaaaaaa (John arqueó levemente la ceja. Sam respiró hondo y se apresuró a responder) Todas las entradas y salidas selladas con sal. Los pentagramas de protección en perfectas condiciones. No dejar entrar desconocidos. No meternos en líos. No abandonar la casa sin informarte antes. Tenerlo todo preparado por si hubiera una salida de emergencia y Dean está al mando (esto último sin ningún tipo de ganas).
- ¿Y eso quiere decir?
- Que tengo que hacer todo lo que Dean diga. Aunque sea un déspota y tenga la madurez de un crío de 7. (este último comentario le valió un collejón de Dean).
- Chicooos (amonestando la actitud de los dos) ¿puedo confiar en vosotros dos o he de llamar a Bobby para que les haga de niñera?
- Puedes irte tranquilo papa (Sam le dijo) estaremos bien. Y no dejaré que Dean me saqué de mis casillas.
- ¿Dean?
- Yo es que soy más de una buena hamburguesa que de pescado pero (John le interrumpió cansado ya de tanto tono guasón)
- ¡Dean!
- Tranquilo, cuidaré de Samantha.
- Cuando regresemos quiero un report completo de lo que habéis hecho.
- Si señor (dijeron Sam y Dean al unísono).
- Nada de tonterías y eso va por los dos.
- Si señor (dijeron Sam y Dean al unísono).
- Ok ahora nos vamos portaros bien. Os quiero. (dándole un beso en la cabeza a Sam)
- ¡papaaaaaaaaaa que tengo 16 años!
- grrrr (pero sonrió a eso) ¿Dean?
- ¡Oh no, man! ni de broma (dando un paso atrás) se empieza así y después me pedirás que vayamos juntos al lavabo y que nos hagamos la manicura.
- (John negó con la cabeza y rodó los ojos) Dean estás al mando. Ya sabes lo que espero. ¿No?
- Si señor
- Pues entonces. Ahora si. Nos vamos.(tomando las dos bolsas del suelo)
- Adiós, Adam, que os lo paséis bien (Sam dijo antes que salieran por la puerta)
- Adiós (dijo tímidamente Adam)
Una vez se hubo alejado la camioneta de John. Sam y Dean se miraron mutuamente y sonrieron.
- me apuesto 20 pavos,, que ese mocoso no llega a esta noche sin que papá le haya calentado ya el trasero.
- Acepto.
- Vaya normalmente estás en contra de apostar. ¿Qué ha pasado hermanito?
- Que necesito la pasta.
- Jajajaja. ¿Cuando llega el vuelo de Rebbeca?
- De aquí a dos horas. (Sonriendo como un crío frente de una pastelería).
- Y tú te largarás como habíamos hablado, ¿verdad?
- Tranquilo Casanova. Cierta trabajadora de cierta gasolinera me va a llevar a hacer senderismo. ¿Y sabes que significa? (Sam lo miró extrañado) Que acamparemos que será de noche que tendrá miedo ... solo hay una tienda y que se acurrucará fuertemente contar mí y que dejaremos que la naturaleza siga su curso. Es decir que practicaremos sexo como animales.
- ¡Eres un guarro Dean!
- No. ¡Hasta esta noche no.! Y no me vengas con moralinas Sam que Rebbeca no ha tomado un avión para jugar al scrabbel contigo precisamente. (Sam se puso rojo)
- No es lo mismo.
- Oh claro que no. Te queda mucho para llegar a mi nivel. Si quieres te puedo dar un par de consejitos (Dean no podía parar de reír)
- no no no no (Sam con las manos tapándose los oídos)
- ¿Tienes condones? (Sam volvió a ponerse rojo) Ahora hablo en serio (sacándose una caja del bolsillo de la cazadora y tirándosela) Que no me entere yo que no te los pones (sonando más como un padre que como un hermano)
- Si, mamá (mofándose de su hermano)
- Te voy a dar yo "si mamá", jovencito (titándolo en el sofá y empezando una pelea fraternal. Parecían dos cachorritos enfrascados en una pelea por un mismo calcetín).
- Vale, vale. Me rindo, me rindo.
- Oh no Samantha, ya sabes como va esto.
- Vengaaaaaaaaaa, Dean (Dean aplastándole un poco más la cabeza con el cojín)
- no, no, no. Hasta que no digas las palabras mágicas.
- Deaaaaaaaaaaaan, por favor
- Esas no son. Nch, nch, nch (negando haciendo petar la lengua con el cielo la boca)
- Dean es el hermano mayor más listo, más fuerte, más genial y más guapo del mundo
- ¿Y?
- Y yo soy una nenaza llorona que da pena (Dean lo soltó muriéndose de la risa)
- Dean que ya tienes 20. ¿Cuando vas a dejar este ridículo e infantil juego?
- Déjame pensar...Cuando dejes de ser una nenaza llorona que da pena
- grrrr aparta (empujándolo para poder tener un poco de espacio)
- ¿que modales son esos jovencito? (Dijo Dean imitando a una ancianita intentando inútil mente que no se le escapara la risa)
- olvídame Dean. (Intentando parecer cabreado pero se le escapaba también la risa) ¿Cuando te largas tu? (Dean mira el reloj)
- Te llevaré al aeropuerto después os traeré aquí y sobre las 12 pasarán a por mi. El impala se queda ahí fuera. Por si pasara cualquier cosa. Pero como me entere que pones un dedo en mi nena sin que nadie se esté muriendo Eres hombre muerto. ¿Me has entendido Sammy?
- Siiiiiiiiiiiii tranquilo no agarraré tu estúpido coche. (Dean le da un collejón)
- Que no vuelva a oírte hablar así de mi nena.
- Aucchh joder ¡Dean! ¡eso dolió!.
- Y a mi oír a mi hermanito decir esas cosas tan feas de mi nena.
- Lo que sea. Esto...Dean... yo...bueno...yo quería
- De nada bigfoot (sonriéndole) Para eso estamos los hermanos mayores.
- No en serio sé lo que te juegas. Si papá llegase a enterarse...
Pero no se va a enterar. Porque soy un hermano mayor genial. Además ago me dice que va estar muy ocupado con Adam. Ese muchacho es como el dr. Jeckil y . En serio, mientras vosotros dos estuvisteis con el poltergeist ese, yo tambien tuve mi propia dosis de actividad paranormal con el chico.
Si yo también me he dado cuenta. Cambia más de humor que una chica de ropa. Pero volviendo a lo de antes. Gracias, en serio, Dean. No sabes cuanto significa esto para mi.
Bueno. Tu también me cubriste de muchas. ¿Te acuerdas de aquella chica en Montreal? (Sam puso cara de extrañado) si, aquella de los tatuajes.
- Ah, si, la que trabajaba en el motel limpiando habitaciones, para olvidarla. Por tu culpa papá me castigó 2 semanas y no me dejó ir a la excursión del planetario.
- Bueno pues ahora estamos en paces.
- ¡Ja! ¿y Rosemary?. ¿O Joanna? ¿O Lane?¿cómo se llamaba aquella chica Alemana? ¿Ava?
- ¡Agatha. Dios! ¿Qué crees que se habrá hecho de ella? Era una chica portentosa.
- Hermanito te he cubierto demasiadas veces para estar en paces.
- ¿Que quieres que le haga si soy irresistible para las mujeres?
- A mi no me digas nada díselo a papá. No era mi a quien le decías que te quedabas al cargo cuando te escabullías para meterte en las bragas de esas chicas.
- Oye, oye, un respeto, no quiero que hables ASÍ VALE. (Sam rodó los ojos. Dean era la persona menos indicada para dar lecciones de modales) Y solo te dejaba unas horas y la primera vez ya tenías 13. Ya eras grandecito. Sabías protegerte muy bien.
- Ey, que no es a mi a quién tienes que convencer. Yo solo digo, que si haces esto para estar en paces, no lo estamos. Cosa diferente sería... si lo hicieses porque sabes que me gusta Rebbeca y quieres verme feliz. Pero eso sería una cursilada, ¿verdad Dean? (con toda la malicia del mundo y quitándose del alcance de su hermano)
- Ven aquí maldito desagradecido (persiguiéndolo por toda la casa)
