SUPERNATURAL: WINCHESTER BUNCH
Adam: 13 años
Sam: 16 años
Dean: 20 años.
La tarde de pesca fue tranquila, en cuanto se subían a la barca los malos rollos desaparecían. Ambos disfrutaban de la quietud de la pesca. Tampoco pescaron gran cosa, eso si las 6 tencas que pecaron eran enormes. Incluso se hicieron unas fotos con ellas. Ambos disfrutaron de una charla amena y banal sobre deportes. Y cuando a las siete empezó a oscurecer Adam no rechistó y salieron del lago. Como era de esperar John volvió a intentar a hablar con su hijo en cuanto hubieron guardado las cosas. A diferencia del mediodía, John le dijo que lo mejor sería comer dentro. John había salado la cabaña y había pintado un par de pentagramas con tiza en la puerta y en el suelo. Mientras John guardaba las cosas y preparaba la cena, puso a Adam con algunos ejercicios de latín. Adam estaba indignado por que su padre había traído el maldito libretillo amarillo de ejercicios con él. Tras hacer patente con quejas y aspavientos su disconformidad acabó haciendo de desgana los ejercicios. Solo era unos 30 minutitos y así mañana a primera hora podrían volver a salir a pescar. Aunque se iba repitiendo eso mientras iba haciendo ejercicios cada vez se le agriaba más el humor. John lo iba mirando de reojo y veía como el chico estaba cuajando una pataleta de esas antológicas. John quería hablar con el chico de una forma civilizada, así que decidió armarse de paciencia e intentar calmar a la fiera.
- El otro día me pasé por la escuela.
- Instituto papá, instituto, tengo 13 años, ya no voy a la escuela.
- Tienen un buen programa de atletismo.
- ¿en serio?
- si, el año pasado quedaron octavos en los estatales.
- ¿octavos?
- Yo no entiendo mucho, pero creo que eso está bien.
- si. ¿Y vistes la pista?
- si.
- ¿Y bien? ¿Qué tal es? (apartando el plato y mirando a su padre fijamente con un brillo en la mirada)
- Adam, el plato (Adam tomó de nuevo el plato, pero no dio ni un bocado) Come. (dio un gran bocado a la tortilla) no está mal para un pueblecito de paletos (desde que llegaron sus tres hijos no dejaron de referirse al lugar como un pueblo de paletos para paletos).
- Empezamos el miércoles, ¿verdad?
- el jueves.
- ¿el jueves?
- el miércoles es aun festivo.
- aahhhh ¿y sabes si hay plazas en el equipo de atletismo?
- hablé con el entrenador. Vio tus registros y estaba más que encantado que te incorporarás al equipo. Las pruebas serán la semana del 11. Pero dijo que seguro que no tendrías ningún problema para pasarlas.
- Seguro (hinchándose de orgullo como un pollo).
- Los entrenamientos son los lunes miércoles y jueves. De 17:00 a 19:00 horas.
- ¿qué?
- De cinco a nueve. Después te enseñaré a leer las horas.
- ¡Sé leer las horas!(dijo indignado) Siempre que las digan en cristiano (Adam dijo flojito y John lo increpó con la mirada pero no dijo nada).
- Son muchos días. No sé si tendrás tanto tiempo. Al fin y al cabo, tienes mucho trabajo que hacer si te quieres convertir en un buen cazador (John empezó a decir esperando la reacción de Adam)
- Papá, te prometo que estaré al 100% cuando me enseñes, pero porfa porfa porfa (poniendo de rodillas y suplicando) déjame ir a atletismo. Seré muy bueno.
- ok, haremos un trato. Tú irás a los entrenamientos siempre que no se interponga ni en tus estudios ni a tu otro entrenamiento.
- no, te preocupe son interferirá con mis estudios.
- no quiero que bajen tus notas. Ni una. Tu madre no me lo perdonaría. (Apuntándole con el dedo acusador y con una voz grave y solemne)
- no bajarán. Te lo juro.
- Y no quiero que pongas la excusa del atletismo para librarte del resto de obligaciones. Incluido el latín y las lecturas que Bobby o yo te mandemos.
- no, no lo será.
- Y si digo que no puedes ir a una competición porque hay trabajo, no puedes ir y punto, no quiero melodramas (Adam se quedó un rato mirando a us padre sopesando esa última condición)
- De acuerdo. Pero si me pueden llevar Sam, Dean o incluso Bobby (John le miró incrédulo, Bobby no tenía al chico en su top ten de amistades en ese preciso momento. Y sabía que el sentimiento era mutuo) entonces me dejarás ir.
- siempre que ellos no tengan también trabajo.
- Hecho (alargando Adam rápidamente la mano para cerrar el trato).
- Tenemos un trato (estrechándole la mano, mientras sonreía) Y ahora, mientras te observas como se hacen balas tú y yo vamos a hablar de cómo te has sentido hoy. Mañana probarás a hacerlas tú.
- ¿yo?¿en serio? ¿Me vas a dejar balas?
- si, (sonriendo, Adam le recordaba tanto a Dean en las ganas de aprender el oficio) y no desvíes el tema. ¿Te he preguntado cómo te has sentido hoy?
- Bieeeeeeeeen (Adam dijo resoplando)Deja de preguntar ya (cansado y mirando a su padre con aire de gallito)
- Adam, ¿Quieres que nos volvamos ya para casa?(John estaba ya de vuelta de esa actitud)
- joooooo papá, (pero la cara de John no era para hacer muchos aspavientos) ya hablamos ayer, ¿porqué habría de haber cambiado algo de ayer a hoy?, ellas están muertas y yo vivo.
- Sí, eso lo he pillado hijo. (aunque el lenguaje que utilizaba era muy relajado lo dijo con un tono muy serio) Me refería a ¿si había algo más que se te hubiera pasado comentarme?.
- papá, en serio, te lo agradezco, pero ya dije todo lo que tenía que decir.
- ¿cómo has dormido esta noche
- ¡o fantásticamente! Es fantástico compartir la habitación con Sam (con sarcasmo).
- Dean jamás se quejó (John estaba interesado en aquello, De sus 3 hijos, sin duda Sam era el más fácil de convivir. Sam era testarudo pero también era el más empático y el más afable). ¿Te está molestando?
- lee hasta muy tarde y ronc me mira raro. Y es un amargado y…
- Primero de todo Sam no ronca. Y todo lo demás son chorradas.
- claro como no eres tu el que tienes que compartir la habitación con el emo-bigfoot.
- Voy a matar a Dean (entre dientes y para sí mismo)¡Adam!(reprochándole) no quiero volver a oírte llamar a tu hermano así. Si prefieres ¿puedes compartir conmigo la habitación?
-no. no, no (negando como si la vida le fuera en ello) Pero porque tengo que compartir yo con Sam, porque no Dean. Al fin y al cabo ellos siempre han compartido habitación.
- pues, porque Dean tiene 20 años. Y Sam 16. Sam está más cerca de tu edad que Dean.
- ¿Y porque yo no puedo dormir en la habitación de Dean y Dean con Sam?
- Adam, eso no es lo que te he preguntado (John se acababa de dar cuenta que Adam había cambiado de tema magistralmente para evitar hablar de si tenía pesadillas). Te he preguntado si tenías problemas para dormir
- noooo, no tengo. Papá, déjalo en serio, te lo agradezco pero no es necesario.
- si, que es necesario Adam
- ¿para qué?, ¿para callar tu consciencia?
Ya está bien, Adam. Estoy teniendo una paciencia de santo contigo. Pero, hijo, hasta a los santos se les acaba la paciencia. Y cómo se me acabe a mí, recogemos todo y nos volvemos para casa. Y Adam, el trayecto para ti no serán tan cómodo de vuelta como lo ha sido de ida.¿estamos? (Adam puso una mueca pero asintió)Pues deja ya esa actitud de condescendencia y esas respuestas irrespetuosas. (Adam hizo como si no fuera con él) ¿Adam? hablo en serio. No te volveré a repetir.
-si, señor, entendido. Tengo hambre ¿Qué más has traído?
- Hay unas cuantas latas de alubias, mac&cheese, pan, salami, frankfurts, refrescos y mazorcas.
- ¿mazorcas?
- si, la última vez que fuimos a pescar, me dijiste que te encantaba. Mañana las podemos hacer en el fuego.
- genial, pero ahora tengo hambre puedo comerme un bocadillo.
- ¡Adam! ¡Acabas de comer!
- estoy creciendo. ¿No hay nada dulce?
- noooo, ya sabes las reglas, de noche nada de dulces.
- ¡jooo, pues me hago un Frankfurt!
- ok, y mientras me hablas de esas pesadillas que has tenido estos días.
- yo no he tenido ninguna (pero John lo cortó)
- Adam., recuerda que mentir es una de las grandes reglas que si las rompes te aseguran un viaje directo a mi rodilla (Adam tragó saliva, en menos de un minuto dos amenazas claras de recibir nalgadasEso debería ponerlo en alerta, pero…).
- papá, no he te…¡Sam! Ha sido Sam verdad, Sam te ha dicho que he tenido pesadillas. ¡Maldito acusica! Me las pagará ese chivato
- Sam, no me ha dicho nada, me estaba marcando un farol, e hijo, tú has caído de cuatro patas.
- grrrrrr
- Venga, empieza.
