SUPERNATURAL: WINCHESTER BUNCH

Adam: 13 años

Sam: 16 años

Dean: 20 años.

- Si tienes miedo no tienes nada más que abrazarte fuerte a mi jajaja (Dean fanfarroneaba con la preciosa pelirroja).

- Lo mismo digo, pastelito.

- Te queda bien, el pelirrojo.

- Gracias, en verdad soy pelirroja, me teñí de rubia para molestar a mi madre.

- Pues tengo en mente hacerte un par de cosas que seguro que no le harán ni pizca de gracia a tu madre.

- jajaja, ten cuidado con lo que dices, que después vas a tener que cumplirlo.

- jajaja eso espero (Dean estaba disfrutando como un niño con la chica de la gasolinera, no había dejado de poner esa sonrisa de millón de dólares desde que subió a la furgoneta de la chica) .

- ¿Te importa que ponga algo de música? No sé conducir sin ella (mirándolo con picardía por el espejo retrovisor)

- Por supuesto (la chica puso el radiocasete y 5 segundos después empezó a sonar Bon Jovi) .

- Muy femenino, pero es bueno. He de confesarte que por un momento he pasado un poco de miedo. Pensé que ibas a poner Enia o Back Street Boys.

- Muy gracioso. Si, muy gracioso. Espérate a esta noche a pasar miedo.

- ¿Porqué? ¿Ahí detrás tienes una guitarra? (girándose para mirara la parte de atrás de la camioneta) ¿Y te vas poner a cantar canciones de alabanza al señor?

- Estás muy graciosillo tú hoy (La chica no podía para de reír). No, tonto, el sitio donde te llevo está alejado de la civilización, en pleno bosque, y en esta zona hay lobos. ¡Lobos enormes! ¡Lobos enormes que les gusta comer guapillos descarados!

- Así que crees que soy guapo.

- ¡Lobos! Au au auuuuuuuuuuuuu (empezó la chica a imitar el aullido de un lobo).

- mmmmm sabes que eso me ha puesto un montón.

- ¡Idiota! Jajaja

- ¡Loba grrrr!

El resto de viaje fue por el estilo, ambos hablaron mucho de tonterías, nada serio. Dean no le interesaba nada serio y parecía que Donna estaba de acuerdo con ello. Aquel iba a ser un fin de semana de diversión. Dean aprovechó un momento de silencio para enviarle un mensaje de texto a Sam, que no tardó mucho en responder, para tranquilidad de Dean. Donna era una chica delgada, demasiado para el prototipo de Dean, pero era una chica llena de vitalidad y sentido del humor. En el pueblo decían que era una chica que quemaba como la gasolina. Durante sus años de escuela, siempre bromeaban con ella por si en vez de servir la gasolina se la bebía. Aquella personalidad tan explosiva era lo que había hecho a Dean fijarse en una chica tan poca cosa como DJ. Nada más llegar al pueblo, DJ había puesto sus ojos sobre el trasero de Dean, y ni corta ni perezosa se lo había hecho saber. "menudo culito tiene ese pastelito" le dijo en voz alta a uno de los chicos que trabajaban en la gasolinera cuando Dean entró por primera vez en la gasolinera. Dean no era de sonrojarse, pero aquello lo pilló totalmente desprevenido, y le gustó, así que le siguió el juego. Sin darse cuenta, estaba quedando para ir a tomar unas cervezas después del trabajo. Y ninguno de los dos eran ya unos niños, así que tras esas cervezas hubo algo más que besitos y toqueteos sobre la ropa. Al día siguiente, le hizo una tarta. Ahí se había ganado el corazoncito de Dean. Y cuando la madre de DJ les hizo toda aquella comida casera tan deliciosa para darles la bienvenida al pueblo, Dean no pudo negarse a ir todos los días tras salir del trabajo a tomar unas cervezas con DJ. Si, John tenía razón, a penas hacía una semana que habían llegado y ya tenía una de las chicas de aquel pueblo loquita por sus huesos. Pero la actitud de DJ no era la de la típica chica enamoradiza. Más bien era una versión femenina de él mismo.

Una hora y medía después llegaron a la zona de acampada. Pasaron por el punto de llegada, para dar sus nombres, el tiempo que tenían pensado estar y un telefóno de contacto por si algo pasaba. El guarda, les dio un mapa, les adjudicó una parcela y les dio un panfleto con algunos consejos y rutas.

- Vaya, si que lo tenéis bien organizado.

- Si, fue cosa del anterior alcalde. Había estado en un par de parques nacionales y pensó que sería una buena forma de recaptar dinero del turismo. Nuestro pueblo es una mierda, no tiene nada, solo tenemos unos bosques geniales para la caza y la pesca. Y para el senderismo, claro (sonriéndole). En temporada alta, esto se llena de niñatos de la ciudad que quieren descontrolar sin tener la mirada de chismosos.

- Entonces, aquí no hay chismosos, por eso me has llevado aquí.

- Dean, es un pueblo pequeño. Y una chica no se puede permitir que digan según que cosas sobre ella.

- Yo soy todo un caballero.

- No lo dudo, pero en el pueblo no todos son tan caballerosos como tú (sonriéndole y dándole su mochila para que la llevase)

- ¿entonces cuando quieres pasártelo bien sin que esos chismosos chismorreen te vienes aquí?

- El guarda es mi único primo, y es una auténtica tumba. Así que si algún chico se comporta como un capullo solo tengo que chillar y él le enseña una buena lección de modales.

- Vaya, yo que tenía intención de hacerte gritar, creo que me lo estoy pensando mejor (Dean dijo guasón devorándola con la mirada).

- Ten cuidado y no seas tú quien acabes gritando esta noche.

- Aullaré como un lobo para que tu primo no se alarme. Au au auuuuu (ahora fue Dean quien empezó a imitar los aullidos de un lobo)

- jajajaja ¿oye lobito? ¿Sabes montar una tienda, verdad?

- oui, mademoiselle

- ¡Y encima sabes francés!

- Y muchas otras cosas (dijo Dean picaronamente, DJ le dio una palmada en el culo)

- Anda y tira para delante, que aun se nos hará de noche y tendremos que acabar en uno de esos bungalows para niños ricos.

- ¿Tienen jacuzzi?

- si, ya te he dicho que viene mucho niño rico por aquí (dijo DJ sonriéndole lujuriosamente), si te portas bien, quizás después podamos colarnos en uno y probarlo.

- buen perrito, buen perrito (Y Dean empezó a imitar a un cachorrito que hace fiestas a su dueña)

Dean Y Dj se pusieron a montar la tienda y hacer un fuego, para mantener alejadas las fieras y mantenerse calentitos. Ambos eran expertos en acampar por lo que no tardaron nada, y se prepararon para dar un pequeño paseo por la zona. Dean, llevaba con él su mochila, donde aparte del agua y m&m llevaba un arma, una brújula, sal, algo de gasolina y un botiquín.

El paseo fue agradable, el paisaje era realmente bonito, y el camino no era muy agreste, por lo que podían pasear bastante cómodamente. Hicieron un poco el idota aquí y allá, y regresaron, para comer algo. La madre DJ, les había preparado unos filetes empanados, unos emparedados y demás cositas para el fin de semana. Así que el fuego era más para hacer ambiente que para otra cosa. Dean volvió a escribir un mensaje de texto a Sam, el cual casi contestó de automático. Aquel fin de semana largo estaba saliendo a pedir de boca. Dean estaba con muy buena compañía y Sam también. Dean podía hacer la vida de un chico de su edad y estaba seguro que Sam estaba teniendo el fin de semana de su vida.

Después de comer fueron a nadar al lago y cuando empezó a oscurecer se metieron en una de las cabañas par disfrutar del jacuzzi. Dean jamás había tenido sexo en un jacuzzi, y aquello le gustó, le gustó mucho. No era como con Lisa, pero no había que quitarle mérito a la chica. Ambos se lo estaban pasando muy bien. Sobre las once de la noche les dio hambre y decidieron regresar a su parcela, cenar algo y dormir acurrucaditos bajo las estrellas.

A Dean no le hacía mucha gracia eso de pasearse de noche por el bosque, pero tenía que reconocer que DJ se conocía aquellos caminos como la palma de la mano. Y era una noche de luna llena, por lo que no había una oscuridad absoluta.

- Luna llena.

- si, ¿no serás un hombre lobo, verdad? (riéndose)

- no, más bien un hombre pulpo (y Dean empezó a hacerle cosquillas por todas partes)

- ¡Para Dean!, me vas a hacer caer y romper la linterna (intentando sonar enfadada pero la risa le delataba).

- jajaja (agarrandola y cargándosela como si fuera un saco de patatas) ¡Dean, para bájame, venga, no seas crío!

- no, no, no quiero que te caigas y te lastimes (mientras caminaba felizmente hasta donde estaba su tienda de campaña)

- Espera Dean, bájame, en serio, bájame, creo que he visto lago. ¡Bájame! (dándole un golpecito un poco más fuerte en la espalda)

- Ok, pero no me comprometo a que no tropieces y

- Calla, creo que he visto algo (haciéndole con el índice la señal que se callase).

- ¿Un lobo? (Preguntó en voz baja. Dean continuaba con su fachada de juerguista, pero aquello no le estaba haciendo mucha gracia, sabía demasiado de cosas sobrenaturales para que su imaginación se pudiera en lo peor de lo peor de todos los escenarios).

- No seas tonto, con todo el escándalo que estás haciendo es imposible que sea un lobo, no les gusta la gente (Dijo flojito. Dean sabía que DJ estaba en lo cierto. DJ empezó a llevar la luz de la linterna a su alrededor, en búsqueda de alguien o algún animalillo).