SUPERNATURAL: WINCHESTER BUNCH
Adam: 13 años
Sam: 16 años
Dean: 20 años.
- ok, y mientras me hablas de esas pesadillas que has tenido estos días.
- yo no he tenido ninguna (pero John lo cortó)
- Adam., recuerda que mentir es una de las grandes reglas que si las rompes te aseguran un viaje directo a mi rodilla (Adam tragó saliva, en menos de un minuto dos amenazas claras de recibir nalgadas Eso debería ponerlo en alerta, pero…).
- papá, no he te…¡Sam! Ha sido Sam verdad, Sam te ha dicho que he tenido pesadillas. ¡Maldito acusica! Me las pagará ese chivato
- Sam, no me ha dicho nada, me estaba marcando un farol, e hijo, tú has caído de cuatro patas.
- grrrrrr
- Venga, empieza.
- papá, en serio que no me apetece (poniendo morros como un niño pequeño).
- Eso no lo dudo, ¿Qué son esas pesadillas?
- Sam, tampoco duerme por las noches.
- Ahora no estamos hablando de Sam. Ahora estamos de ti, jovencito. Y me estoy cansando de repetirme (Esta vez el tono de voz de John ya no sonaba tan paternal como antes y comenzaba a sonar más castrense como estaba a acostumbrado John a hablar a sus dos hijos mayores).
- papaaaaaaaaaaaaa (esta vez Adam si que sonó completamente como un niño de 3 años).
- Muy bien, agarra tus cosas, nos regresamos.
- ¡No, eso no es justo!
- La condición de venir a pescar es que tú y yo habláramos.
- Pues hablemos. ¿Crees que este año los Mets harán algo?
- ¡Adaaaam! (La advertencia de John era muy clara. O contestas ya, o mi mano va a empezar a hablar).
- Papá, en serio, solo son estúpidas pesadillas. No tiene importancia.
- Si tiene o no tienen importancia lo juzgaré yo. E hijo, ya estás en strike 2 (John no pudo evitar de hacer el símil de baseball).
- Solo son unos entupidos sueños (Adam dijo cansado, esperando como un iluso que su padre se diera satisfecho con eso, pero una mirada fulminante de John, le confirmó que no le valía con eso). Sueño que Eve aun está viva, sueño que aquella cosa tiene la apariencia de mamá y se la come. Sueño que Eve grita mi nombre, pero yo no puedo moverme tengo demasiado miedo. Y esa cosa se la come y después se convierte en ella. Y entonces…entonces te come a ti y se transforma en ti. A veces también aparecen Sam y Dean, pero normalmente me despierto ahí. Todos chilláis mi nombre para que os ayude pero yo solo me quedo ahí de píe mirando. (Cuando Adam acabó de hablara, estaba llorando en silencio) ¿Contento? (dijo con amargura y reproche).
- En absoluto. Hijo, si aquella cosa te hubiera agarrado a ti también, estarías también muerto, no hubieras tenido ninguna posibilidad. Me oyes. Tú no les has fallado. No fue culpa tuya. El único culpable, era aquella cosa y ya está muera. No hará daño a nadie más. (John le agarraba fuertemente la mandíbula para que no le apartara la mirada mientras le hablaba).
- Ya, eso ya lo has dicho. ¿Ahora también quieres controlar mis sueños? (Adam estaba de nuevo lleno de rabia. John sabía que la rabia era por la impotencia de no haber podido salvar a su hermana y madre)
- ¡Adam! (John estaba haciendo realmente un esfuerzo titánico para no agarrar al chico y darle una buena lección en modales) No quiero controlar tus sueños, pero a veces cuando hablas de una pesadilla y te pones a mirarla de forma objetiva, desaparece.
- ¿Si, claro, y eso pasa antes o después que aparezca el hada de los dulces montada en su caballo alado que caga caramelos y galletas? (Adam rodó los ojos y puso una mueca de asco bastante fea).
- ¡Se acabó! ¡Ya me cansé de toda esa actitud tuya! He tenido muchísima paciencia contigo jovencito. Pero está claro que no sabes apreciarlo. Ya es muy tarde, pero mañana mismo nos volvemos.
- ¡QUÉ! (Adam se levantó de golpe, dejando caer el taburete). ¡ESO NO ES JUSTO! ¡TU ME LO PROMETISTE. ME PROMETISTE UN FIN DE SEMANA ENTERO TÚ Y YO SOLOS! ¡Y DES DE QUE LLEGAMOS NO HAS HECHO OTRA COSA DE BUSCAR EXCUSAS PARA VOLVER CON TUS QUERIDOS SAM Y DEAN!
- ¡ADAM, AGARRA ESE TABURETE, DISCÚLPATE Y VETE A LA CAMA!
- ¡NO, SI TANTO TE GUSTA ESE TABURETE, AGÁRRALO TU MISMO Y TE LO METES POR EL CULO! (Adam solo hacía que sacar veneno por la boca. Estaba rojo como un tomate. La escapada no estaba yendo como el planeaba. Esperaba que John y él solo pescaran y que se olvidara del rollo ese de hablar sobre sus sentimientos y demás. Pero desde que llegaron John no había pardo de fastidiarlo con toda esa tontería de que hablara de su madre y de su hermana)
- ¡SE ACABÓ! ADAM FRANCIS WINCHESTER, MI PACIENCIA SE ACABÓ AQUÍ Y AHORA. SI CREES QUE VOY A DEJAR QUE ME HABLES ASÍ Y QUE TE COMPORTES COMO UN NIÑO PEQUEÑO EN PLENA PATALETA ESTÁS MUY PERO QUE MUY EQUIVOCADO! (Adam tragó saliva, está vez quizás había ido un poco lejos. No debía haberle dicho que se metiera el taburete por el culo) ¡AGARRA ESE TABURETE Y VEN AQUÍ! (John estaba mucho más allá de la furia. En los 20 años que llevaba de padre no había visto una falta de respeto y educación tan atroz como la que acababa de hacer gala Adam, en teoría, el hijo con mejores modales. Y eso no era influencia de Dean. Dean jamás hubiera osado hablarle de esa manera a su padre).
- No (el no de Adam fue casi susurro, toda aquella bravuconería había desaparecido, ahora estaba asustado, atrapado como un asustado conejito viendo las fauces de un terrible lobo asomar por su madriguera)
- ¿Cómo has dicho? (John estaba en shock totalmente incrédulos de las pelotas de su hijo. Adam no dijo nada pero tampoco se movió ni un milímetro. Finalmente se puso de píe y con los brazos en jarra volvió a repetir está vez más frío). ¡Agarra ese taburete y ven aquí! (Adam tragó saliva, pero seguía sin moverse).
John guardó todas las cosas que tenía por encima de la mesa. Se tomó su tempo, necesitaba enfriarse un poco. Mientras Adam seguí de píe, quieto, mirándolo con ojos de pánico pero a la vez había bastante de desafió en toda su actitud. Adam estaba midiendo sus fuerzas con John. Y a esas alturas Adam ya estaba un 90 % seguro que John era un elefante y él era una hormiguita. Una hormiguita muerta. John se acercó hasta Adam, y Adam retrocedió un paso. John recogió el taburete (en ese momento Adam comprendió que John se había dado por vencido, no sabía si alegrarse por haber ganado esa batalla o estar triste porque su padre había tirado la toalla una vez más con él) lo colocó de nuevo en su sitio, se sentó. Respiró hondo, se remangó las mangas y en un movimiento felino agarró la muñeca de Adam y tiró de él colocándolo sobre su regazo. Sin mediar ni una palabra empezó a castigar las posaderas del chico. PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF en ráfagas de cinco iban cayendo duras e implacables las palmadas sobre el trasero de Adam PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF Adam no era de los que permanecían estoicos. Empezó a aullar y retorcerse tras las primeras diez nalgadas. Cuando llevaba una buena tunda. John lo levantó. Adam empezó a balbucear disculpas. John le bajó los pantalones y calzoncillos de un solo tirón y volvió a colocar al chico sobre sus rodillas. Y retomó la zurra. El culo estaba rosadito. Pero John tenía planeado que aquel chico se fuera a dormir esa misma noche con el culo bien rojo. Esta vez. John fue un poco más verbal.
- YO PLAFF SOY PLAFF TU PADRE PLAFF Y ME DEBES PLAFF UN RESPETO.
- AUUUUUUUUUUUUUUUUUU NO YA NO MÁS, PARA, OR FAVOR, PARA.
- CUANDO PLAFF TE DIGA PLAFF QUE HAGAS PLAFF ALGO, PLAFF LO HACES PLAFF.
- AUUUUUUUUUUUUUUUUUU SNIFF SNIF LO SIENTO, LO SIENTO, PARA PARA.
- NO PLAFF VOY A CONSENTIRTE PLAFF ESE TIPO DE LENGUAJE PLAFF NI MÁS PLAFF PATALETAS PLAFF
- AUUUUUUUUUUUUU AY ARG AY AY NO, NUNCA MÁS, LO JURO, LO JURO, POR FAVOR NO MÁS, PAPÁ.
- SI TE VUELVO A OÍR HABLAR PLAFF ALGUNA VEZ PLAFF EN ESE TONO PLAFF SERÁ MI CINTURÓN PLAFF Y NO MI MANO LA QUE HABLE PLAFF ¿ENTENDIDO? PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF.
- SIIIIIIIIIII, NO, MÁS, AUUUUUUUUUUUUUU POR FAVOR, NUNCA MÁS, LO JURO, LO JURO, AY AY AY AY LO SIENTO, POR FAVOR, PAPÁ, POR FAVOR (John aplicó 20 nalgadas más esta vez todas justo donde el muslo y las piernas se unen, par dejarle claro el mensaje cada vez que se sentara mañana) SNIFF SNIFF SNIFF LO SIENTO, LO SIENTO, NO QUISE DECIRTE ESO, LO SIENTO, PERDONA.
- SHHHHHHHHH Ya está pequeño, ya está (meciéndolo ente sus brazos) shhhhhhhh ya está, todo perdonado Shhhh , hijo te quiero más que a mi vida. Pero no puedes hablar así a la gente que te quiere y se preocupa por ti. Shhhh (continuó meciéndolo y diciéndole palabras de consuelo hasta que Adam se quedó a los pocos minutos dormido como un bebe. John delicadamente lo metió en la cama, lo tapó y le besó en la frente).
Cuando Adam estuvo profundamente dormido, John llamó a casa. Dos llamadas de tres señales y colgar y a al tercera contestar. Esa era la forma de saber que era John y que tenían que contestar. Pero nadie le agarró el teléfono. Esperó un rato y volvió a probar, hasta 4 veces más. Pero nada. Aquello no le gustó nada. Probó con el teléfono de Dean, pero tampoco. Ahora estaba realmente preocupado. Llamó a Bobby, él si contestó.
- Hola Singer. Si, tarde, lo sé. Calla. Los chicos no me contestan al teléfono, ni el fijo ni los móviles. No ninguno. ¿Puedes pasarte por ahí? Si, gracias. Llámame en cuanto llegues. Ya, ya, ya, pero me quedaré más tranquilo, si, vale, gracias.
