SUPERNATURAL: WINCHESTER BUNCH
Adam: 13 años
Sam: 16 años
Dean: 20 años.
Dean entró en la habitación de puntillas y sin encender la luz ya eran las seis de la mañana y no querría despertar a Adam. Que dormía en su cama, en calzoncillos, boca abajo, destapado. Dean, reconoció la pose, puso una mueca de simpatía por el muchacho y fue a taparlo.
- Sam? (dijo medio dormido)
- shhh, no, soy Dean, duerme. (Adam se dio la vuelta con mucho cuidado de evitar el contacto de su trasero con el colchón, encendió la luz de la mesita de noche y miró a su hermano).
- ¿Está Sam bien?
- si, duerme.
- lo siento.
- ¿qué?
- Es todo culpa mía (con lagrimas en los ojos). Me debéis de odiar ahora.
- ¿Pero que dices canijo? (Dean estaba cansado y no entendía nada, solo quería acostarse, pero el niño estaba llorando)
- Si yo no me hubiera portado como un capullo con papá, él no hubiera querido regresar antes de tiempo, y no te hubiera llamado esta noche como un desquiciado para decirte que nos regresábamos antes (Adam lloraba ahora sin importar que Dean pudiera hacerle mofa por llorar con 13 años).
- Ey ey, ¿enfadado? Estás de broma. Te debo la vida
- ¿Qué ? (restregándose los ojos con la mano)
- Si papá llega a tardar un minuto más, ahora sería hijo único.
- ¿Pero? No estabas con la chica de la gasolinera ¿Está ella bien?
- Digamos que mi cita era demasiado mujer para mí. Venga acuéstate (ayudándolo a acostarse y tapándolo con la sabana).
- Dean,
- Duermeeeeee (dijo dulcemente y apagó la luz)
- papá casi le pega un tiro a Becca.
- Algo he oído.
- Lo siento.
- ya te he dicho que no tienes nada que sentir.
- no, siento que ni tu ni Sam hayáis tenido un buen fin de semana.
- Algo me dice que nuestros culos (sentándose en la cama y descalzándose) no son los únicos que se han metido en un lío este fin de semana (Dean se acostó sin desvestirse, no valía la pena en unas tres o cuatro horas se despertaría).
- Buenas noches, Dean.
- Buenas noches, Adam. No dejes que las chinches te coman (Adam estuvo a punto de replicarle pero estaba cansado y adolorido y simplemente se volvió a acostar boca bajo y cerró los ojos)
- ¿puedo ir a ver a Rebbeca? ¿Solo par ver si está bien? (Sam dijo tímidamente al entrar en la habitación de su padre. A Adam no era al único que le daba escalofríos esa habitación).
- Mañana ya la verás, acuéstate Samuel.
- es que le dije que…(John lo fulminó con la mirada)…que
- Samuel, la chica está durmiendo, le tuve que dar un valium para tranquilizarla. Estaba como histérica, nunca le habían puesto un revolver entre ceja y ceja antes. Dormirá por lo menos las próximas 10 horas (respiró hondo, no quería hablar ahora con el muchacho. estaba demasiado enfadado y seguro que acabaría diciéndole algo de lo que después se arrepentiría). Acuéstate.
- Me quedaría más tranquilo si pudiera verla.
- Samuel (entre dientes) o te vas a la cama ahora o te juro que no respondo.
- Lo siento, señor (y finalmente empezó a quitarse las deportivas)
- Más lo siento yo, hijo. Más lo siento yo. Vamos a ver si podemos dormir unas horitas ¿ok?
- si, señor (dijo triste Sam y se metió en la cama).
- Buenas noches, hijo (apagó la luz y se metió en la cama y cerró los ojos)
- Buenas noches, papá.
Eran más de las once y aun estaban todos dormidos. Aquella había sido una noche movidita. Para todos. Por más increíble que parezca y a pesar de haber tomado un somnífero de caballo, la primera en despertarse fue Rebbeca. Se quedó durante unos 20 minuto sen la habitación, para no molestar, pero estaba tan intranquila que no aguantó más y fue a la habitación de Sam y abrió con mucho cuidado la puerta.
- ¿Sam? (dijo flojito)
- mmmm (se giró Dean para ver quien era y soltó el cuchillo que tenía escondido debajo la almohada) ¿Becca?
- ¿Y Sam? (flojito porque Adam seguía durmiendo)
- durmiendo con papá, no querían molestarte.
- ¿Está bien? (preguntó preocupada)
- si, tranquila. ¿qué hora es?
- las once y veinte.
- Ok, es tarde ¿no? dame un segundo y bajo a prepararte algo de desayunar.
- Oh, no. No es necesario. Solo estaba preocupada por Sam, quedó en llamarme cuando te encontrara.
- da igual, yo tengo hambre. (Levantándose y agarrando suavemente por los hombros a Rebbeca y saliendo con cuidado de la habitación).¿te gustan los huevos revueltos?
- Sammy y yo compramos bagels ¿quieres?
- ¿comprasteis bagels?
- Si a Sam le encantan.
- A Sam le encantan (Dean no paraba de repetir lo que decía Rebbeca estaba muy espeso aun y le dolía la cabeza horrores. Se llevó la mano a la cabeza)
- Espera (Rebbeca subió corriendo las escaleras, Dean hizo una mueca, los de más aun dormían y bajó también corriendo, Dean solo lo dejó pasar) toma (alargándole una pastilla) es lo mejor para la resaca. Es milagroso, créeme. (Dean se la tomó) ¿Tan buena fue la fiesta?
- ¡Mitológica!
- wuauuuu pensé que en los pueblos no sabían divertirse.
- yo también lo pensaba ¿Bagels, no?.
- Dos por favor.
- ¿Con Dulce o salado?
- Uno de cada.
- claro, uno de cada. Yo me voy a preparar algo con más cuerpo ¿vale?
- déjame que te ayude. (Y agarró la tabla de cortar y cortó un poco de tomate, cebolla, pimiento y champiñones.)
- eso tiene buena pinta. (Rebbeca echó todos los vegetales en la sartén y los salteó hasta que empezaron a estar doraditos)
- Lía esos 6 huevos (señalándole un cuenco y los huevos) ¿te gusta el queso?
- si. (Relamiéndose) hay queso parmesano en la nevera (Dean la abrió y sacó el queso rayado y se lo dio a Rebbeca). En el estante de arriba hay salchichas de pavo. Son más sanas que las de cerdo. (Dean las sacó) Ábrelas y desmenúzalas en la sartén con un poco del vino blanco que nos sobró ayer (señalándole la botella que había en una esquinita. Dean iba a matara a Sam ¿vino? No podían tomar cervezas como todo el mundo. Su padre y él tomaban cervezas. John se iba a dar cuenta de la botella e iba a hacer preguntas)
- Eres toda una cocinera.
- ¡Que bah! Esto y macarrones con queso es lo único que se preparar. Mi madre todos los domingos se lo prepara a mi padre y a Jolie.
- Tú no comes.
- ¿Estás de broma? Eso engorda un montón.
- Pero si está muy bien.
- Porque no como esas cosas.
- ¡Chicas!
- ¿Perdón? (fulminándolo con la mirada) ¿Qué que le hago ahora?
- Muy bien. ¿has liado ya los huevos?
- Si, aquí (enseñándole el cuenco)
- Añádelos a las verduritas y no dejes de remover hasta que yo te diga. (Dean estuvo removiendo un buen rato), ahora el queso
- ¿Cuanto?
- Eso a gusto (Dean le echó un buen puñado)
- ¡vaya! Si que te gusta el queso jajaja Cuando empiece a fundirse lo apartas y le añades la carne de las salchichas.
- ummmmm huele estupendamente.
- Jajajaj
- ¡Qué!
- Eso es lo que dice siempre Jolie (en ese momento John, adam y Sam entraron en la cocina). Voy a tostar un poco de pan. Hola
- Buenos días (dijo un poco dormido aun Adam)
- Buenos días Rebbeca, ¿Qué tal dormites? (preguntó John) Dean (mirando a Dean)
- Bien, gracias, señor Winchester. La pastilla que me dio me fue muy bien.
- uenos ías apá (con un bagel en la boca).
- Hola Rebbeca (Sam se acercó para darle un beso de buenos días Pero Rebbeca le dio una bofetada tan fuerte que hasta tuvo que agarrarlo John para que el chico no cayera al suelo) Plaff
- Pero Pero pero (Sam se tocaba la dolorida mejilla mientras con los ojos como platos miraba a Rebbecca como si fuera un alienígena) Lo siento, cuando llegué estabas K.O y no quise despertarte (Sam se acercó para darle una caricia y hacer las paces pero Rebbeca le dio otro guantazo esta vez en la otra mejilla) Plaff
- Auuuuuuuuu (John volvió a para al muchacho, tanto John como Adam y Dean lo estaba mirando todo divertidísimos) Rebbeca, ¡para ya! Ya te he dicho que
- Eres un maldito mentiroso, Sam Winchester. Voy a lalmar a ver si me pueden cambiar el vuelo y salir esta misma tarde y hasta entonces no quiero que vuelvas a dirigirme la palabra más.
- No te pongas a sí mujer,
- Exacto, mujer. Yo osy una mujer, Tú en cambio ¿Cuántos años tienes Sam? ¿19? ¡19! Tu padre dijo 16. ¡Dieciséis! ¡Por dios, si tienes la edad de Jolie! ¡Como narices no me he dado cuenta! ¡Eres un maldito crío!
- Rebbeca, te lo puedo explicar, yo jamás te dije que tenía 19, tu lo asumiste, cuando me vistes con aquel libro de la facultad.
- Mira, (apuntándole con el dedo) No se como narices te ah educado tu padre, pero en mi casa hacer creer a una persona una cosa que no es verdad, tiene un nombre y es ENGAÑO. Y sabes engañar a una chica para que se acueste contigo, eso, eso, ¡Eso no tiene nombre! Eres de lo peor que he conocido en mi vida! Y no quiero volver a saber de ti (Y Rebbeca salió corriendo con lágrimas en los ojos hacía la habitación de Dean)
- (todos se quedaron mirando a Sam, que continuaba perplejo) Voy a hablar con ella.
- tú desayuna, ya has hecho demasiado. Ya iré yo a hablar con ella (dijo John y salió de la cocina)
