Disculpen la tardanza, agradezco a los que me dejaron review que me hicieron muy feliz cuando los lei jeje seguire adelante con esto, y me disculpo por lo corto que es, sin mas preambulos, disfruten de este capitulo.


CAP 4

Cuenta regresiva

Realmente se sorprendió por la actitud que tomo Vincent, con ella, le gustaba que fuera sobreprotector con ella, pero a veces llegaba a exagerar, levanto su mano unos momentos y miro su dedo índice con una pequeña bendita, sonrió, aquellas pequeñas actitudes que su mayordomo tomaba le parecían realmente tiernas, por eso le quería tanto mas se le hacia extraño que no apareciera en la habitación nuevamente, desde que tocaron la puerta, él le pidió que aguardara en la habitación, pero ¿no estaba tardando mucho? Además de que debía ver como seguía su pequeña invitada, tomo un poco de aire y se levanto de su lugar, se disculparía con su mayordomo mas tarde, pero ella debía asegurarse que la pequeña niña estuviera bien.

Al entrar en su habitación realmente se sorprendió, nunca en su vida mientras vivió en Londres con sus padres imagino que un hombre fuese tan hermoso, pero aquellas palabras quedaban cortas ante el, un aura elegante y de suma sencillez le rodeaba, su largo cabello plateado, su tez blanquecina, y sus ojos dorados, reflejaban la madurez y conocimiento del mismo, pero algo en esos ojos le hacia sentir intranquila, además de lo superficial ocultaba algo, algo lo suficientemente oscuro como para que a ella se le quisiera erizar la piel del susto, pero no aparto su vista de él, la sostuvo unos cuantos minutos, que llegaron a parecer una eternidad.

- D-disculpe la intromisión

Lentamente sintió como sus mejillas se comenzaban a calentar, ¿porque? Bueno, teniendo en cuenta que aquel hombre estaba frente a ella, tomo su mano y la beso, nunca espero aquello, su pulso inevitablemente se disparo, solo pudo darle una torpe y sencilla sonrisa, que el simplemente correspondió, aun sosteniendo su mano las palabras entre los dos cruzaron.

-No se preocupe no ha interrumpido nada, permítame presentarme yo soy el Conde Leonard de Grey.

-Encantada Conde, espero que Marie se encuentre mejor

-Si ya lo esta, muchas gracias por cuidar de ella.

-No fue nada en verdad

-Al menos ¿puedo saber el nombre del buen corazón que salvo a mi niña?

El apretó ligeramente el agarre de su mano, cosa que le sorprendió más decidida y buscando la tranquilidad que había perdido, continúo con aquella petición.

-bueno Conde, si es su deseo, me presentare, mi nombre es Sarah Moore

-¿Moore? Disculpe la pregunta joven Sarah, pero sus padres ¿son los Comerciantes Moore?

-Si, así es…

Pero que extraño, el rostro del conde parecía realmente confundido, ¿porque? Acaso dijo algo extraño, lentamente se soltó del agarre del conde que aun seguía sumido en sus pensamientos, preocupada decidió preguntar.

-¿Conde se encuentra bien?

El conde al parecer salió de sus pensamientos después de haber escuchado su pregunta.

-¿Eh?.. Ah, si no se preocupe señorita Moore, solo que estoy un poco sorprendido

-¿Sorprendido?, Conde acaso ¿usted conoce a mis padres?

El simplemente asintió

-Eh intentado tener contacto con ellos por varios años, mas no sabia que estuvieran de regreso

Ella sonrió tranquilamente, asintiendo con la cabeza, para aclarar las dudas del conde.

-Bueno hace poco regresamos, ya que mis padres tenían asuntos que arreglar

-Ah, ya veo…

Nuevamente él se dirigió a la cama, donde se encontraba la pequeña Marie mirándolos sin creerlo como era posible que el solo respondiera aquello, mas se quedo en silencio, no quería interferir en sus asuntos.

El conde le extendió una de sus manos a Marie para ayudarle a ponerse en pie, regulando su respiración, jalo de ella sacándole de la cama con delicadeza, sin soltar su mano se dirigió nuevamente en frente de Sarah, que les miraba pacientemente.

-Bueno Joven Moore, le agradezco mucho el hecho de haber cuidado a mi pequeña Marie, pero es un poco tarde y debemos volver a casa

-Ya veo, por favor permítanme guiarlos a la salida.

Y sin mas el Conde y Marie caminaron tranquilamente detrás de la Joven Moore, hasta la entrada de la mansión, en todo el pequeño trayecto Marie le dirigió miradas, de duda, de intriga, algunas que exigían respuesta mas que el Conde no le iba a responder, simplemente se encontraba tan sorprendido aun que las pensaba ignorar, al llegar a la entrada, el conde lentamente se separo de Marie, y se volvió a dirigir a su joven señorita.

-nuevamente muchas gracias por ayudar a mi pequeña

-No se preocupe, no fue nada en verdad

-Joven Moore, espero que en otra ocasión tener el placer de hablar mas cómodamente.

La Joven simplemente se ruborizo, mas con algo de torpeza asintió, y le brindo una de las mas tiernas y puras sonrisas al conde, cosa que por primera vez en su vida, le hizo sentir que algo en su interior había cambiado, mas se reprimió mentalmente por tener semejantes pensamientos tan erróneos, tomo nuevamente la mano de la joven, y le beso con dulzura, sintiendo como el pulso de ella se aceleraba, le pareció muy lindo de su parte, mas fue interrumpido gracias a la aparición del mayordomo de la familia Moore, que alejo con algo de brusquedad a su joven dama del conde.

-Conde de Gray, es algo tarde y mi joven dama debe descansar

El conde le miro molesto, mas lo dejo pasar, volviendo su mirada a la joven

-Bueno entonces, con su permiso Joven Moore me retiro, espero volvernos a ver prontamente

-Igualmente Conde, por favor tengan cuidado en el camino

-Así será, no se preocupe.

Hicieron una reverencia tanto el conde como la pequeña Marie, mientras un carruaje les esperaba afuera, al entrar Marie no se veía exactamente contenta mas no le importo, el carruaje se puso en marcha y lentamente la mansión de la familia Moore se fue perdiendo en la distancia.


Como era posible aquello, insolente sirviente, por que se tomo la molestia de convertirlo si solo era una molestia y un obstáculo en sus planes, lentamente se reprochaba mentalmente el conde quien hubiese dicho que los Moore tenían una hija, en los años que estuvieron en Transilvania nunca vio a la pequeña, ni una sola vez, se aseguro de conocer todo acerca de la familia, absolutamente todo, entonces por que aquello fue pasado por alto, el maldito mayordomo lo sabia y aun así a pesar de acabar con su vida nunca lo dijo, eso realmente le chocaba, mas se aseguraría de hacerle pagar, pero como, como seria la forma adecuada de borrar definitivamente a aquel ingrato con los Moore, definitivamente, era algo que estaba dispuesto a planear cuidadosamente, para hacerlos sufrir.

Una sonrisa surco los tiernos labios de Marie, que se percato lo distraído que iba el conde todo el camino a la mansión, quien diría que se vería tan afectado por ello, pero ha de admitir que era una linda joven, a pesar de no haberle conocido en aquellos tiempos, mas nunca pensó que aquella familia seria capaz de volver a Transilvania después de que la ultima vez habían dejado un mensaje realmente claro con Vincent, aquel dulce niño inmortal, quien diría que se mantendría fiel a ellos, a pesar de ser un sirviente de el Conde.

Al llegar a la mansión de Conde, el mismo se aseguro de llevar a Marie a su cuarto para asegurarse de que no volviera a escapar nuevamente, ya era realmente molesto cuando lo hacia, no quería volver a seguirle además de que el sol estaba dando señales de volver a salir nuevamente, suspiro pesadamente y entro junto a Marie a su cuarto.

La pequeña fue ayudada por sus sirvientas a cambiarse y mientras el conde esperaba al otro lado de la puerta, ella se metió debajo de las cobijas.

-Ya puedes pasar

Al escuchar esto, entro mientras las sirvientas hacían una reverencia y se retiraban de la habitación para dejarlos a ellos dos solos.

-Marie, ¿te sientes mejor?

-lo estoy Leonard, pero ¿tu lo estas?

-por que preguntas querida

-por que todo el camino de la mansión Moore hasta aquí has estado distante

-estoy bien no te preocupes, solo un poco sorprendido

-yo también lo estoy, nunca pensé que ellos tuvieran una hija, tan deliciosa.

Marie sonrió malévolamente mientras relamía sus labios, recordando el exquisito sabor de su sangre, en años había probado algo igual, pero el Conde le miro seriamente.

-Marie no vayas a hacer algo imprudente

-No digas eso, se perfectamente que tu también lo quieres hacer

Ante aquella afirmación el conde cerro los ojos, mientras una expresión aun mas terrorífica se dibujo en su rostro, al abrirlos su mirada se tornaba completamente rojiza, estaba encolerizado.

-Marie, no te voy a permitir hacerle algo a ella, hasta que aclare cuentas con los Moore

Marie se estremeció ante aquella mirada, hacia años que no la veía, realmente estaba enojado, y eso la hizo sentir nuevamente aquella sensación de terror que había pensado olvidar.

-¿Que piensas hacer con los Moore, Leonard?

-Tengo que averiguar por que regresaron, y cuando lo haga finalmente terminar lo que hace 17 años no pudimos, además…

-¿si?

Esa pausa a Marie le hizo presentir que algo realmente malo se avecinaba

-Me desharé de tu preciado juguete

-LEONARD! NO PUEDES

-MARIE! BASTA!...te lo advertí en aquel momento en que lo trajiste aquí recuerdas

Flash Back

-como que no sé que soy, soy un humano, una persona

-nunca mas

Esas palabras dejaron en un estado de shock momentáneo a Vincent, a que se refería ella, mas recordó que aquel joven peliplata lo había dejado desangrándose junto con sus demás compañeros, debería estar….¿muerto?, pero estaba respirando no? rápidamente poso su mano debajo de su nariz, Nada, no estaba respirando, miro sus manos con horror, y busco con su otra mano el pulso de su muñeca, Nada, pero que era esto una broma de mal gusto, eso quería creer, llevo su mano con rapidez a su cuello y sintió en ese momento unos pequeños agujeros que se incrustaban mas debajo de su piel, al darse cuenta en la situación en la que se encontraba miro con horror a la pequeña que reía divertida al ver sus reacciones.

-Bienvenido, mi lindo niño

-¿Q-quien eres?

-pero que dices, si soy tu madre, yo soy la que te trajo de vuelta

-Pero debería estar muerto

-Lo estas

-¿Q-que eres?

-aun no te das cuenta, mi pequeño soy una vampira, y tu eres mi lindo hijo

-No es posible

-Lo es

-No es cierto

-Es la realidad, por cierto ¿tienes hambre?

-De que hablas

-Mi niño llevas durmiendo desde hace 3 días, me pregunto si no tienes hambre

Tres días, tres días llevaba muerto, tres largos días habían pasado desde la masacre en la mansión Moore, tres tristes días en los cuales su dulce niña y amor se había ido de su lado, mas estaría a salvo, pero él no podría estar junto a ella nunca mas, cerro los ojos reflexionando ante este hecho mas volvió a la realidad al oler algo dulce en el aire, sus ojos se tornaron rojos y se dedico a buscar la fuente de ese aroma, miro a un lado de la habitación donde se encontraba un pequeño niño, con un par de cortes en los brazos, estaba inconsciente, pero que hacia el pequeño allí, y por qué su pecho sufría tanto al ver su sangre correr.

Ante el dilema de su hijo, Marie se coloco en pie y camino directamente a donde se encontraba el niño, sujetándolo con rudeza del mentón, mientras lamia la sangre que resbalaba por su rostro.

-Que le haces al niño, tu…

No sabía como llamarla, pero nunca le llamaría madre

-Marie, o dime mama, seria tan lindo si lo hicieras

-Marie, solo así le diré

-Jumm como quieras, y que hago bueno te traigo la cena cariño, ven

-¿Que?

-jejejeje aun no lo entiendes verdad corazón, somos vampiros, por ende nuestra comida es

-¿Sangre?

-Fresca para ser exactos, y te traje a este tierno niño que nadie echara de menos

-PERO QUE DICES, SUS PADRES LO ESTARAN BUSCANDO

-sus padres, fueron mi cena, además tu también debes comer

-No lo hare

-Estas seguro de ello

-Por supuesto

-Bien entonces pondré aquello a prueba

Y sin mas Marie, se acercó con el niño aun tomándolo del cuello y lo arrojo sobre la cama en la que se encontraba Vincent, el pequeño respiraba con dificultad, mientras se seguía desangrando lentamente sobre las sabanas.

-Muérdelo

-No lo Hare

-¿Cuánto tiempo seguirás diciendo lo mismo?

-El que sea necesario

-enserio, entonces lo veremos

A pesar de que su resolución era fuerte, un sentimiento asesino comenzó a surgir en el mismo momento en el que lo vio allí tirado, indefenso, desangrándose, el olor era exquisito, tanto que sus colmillos habían relucido antes de que Marie pusiera al pequeño en la cama, se negaba a morderlo, pero el impulso era muy fuerte, demasiado, que no supo cuando su resolución fue quebrantada por la necesidad, tomo con cuidado al pequeño entre sus brazos, a pesar del pequeño estar débil, recobro el conocimiento.

-¿D-donde estoy?

Vincent hubiera preferido que siguiera dormido, pero no podía mas, lo levanto lentamente, y con su mano tomo el cabello del pequeño para mandarlo hacia atrás

-¿E-ehh! ¿S-señor que h….

Fueron lo ultimo que pudo decir el pequeño, ya que con ferocidad, Vincent incrusto completamente sus colmillos en el cuello del niño, un grito desgarrador hizo eco en toda la habitación, el pequeño con las fuerzas que tenia intentaba alejarlo, mas al hacerlo Vincent lo mordía con mas fuerza, hasta que finalmente escucho un "Crack" y el pequeño dejo de moverse…le había roto el cuello al haber hecho tanta presión pero eso simplemente no le importo, continuo bebiendo aquel delicioso liquido carmesí extasiado en el, realmente no era Humano, ante aquella escena Marie sonrió satisfecha, nadie se podía resistir a la Sed de sangre, y al haberla probado, el pediría mas adelante mucho mas, se retiro dejando que su dulce hijo terminara por devorar al pequeño, ella ya había cumplido con alimentarlo ahora solo tendría que enseñarle a sobrevivir por su cuenta, seria sencillo pero primero debía hablar con Leonard, al salir del cuarto de Vincent se dirigió a donde se encontraba el estudio, en el cual se encontraba el Conde realmente exasperado por haber fallado en la caza de los Moore.

-mi señor, realmente lo sentimos nos aseguramos de que estuvieran en la mansión

-Entonces por que no estaban

-N-no lo sabemos alguien les debió avisar

-Encuéntrenlos, ubiquen en que barco zarparon, y a que lugar se dirigían, o sus cabezas serán las que triturare

Todos los hombres de confianza del conde se encontraban reunidos allí, ante semejante amenaza todo el mundo se estremeció, y al unísono contestaron "si, mi lord" retirándose con rapidez del lugar, el conde se dejo caer pesadamente sobre la silla mientras inclinaba su cabeza hacia atrás cubriendo sus ojos con sus manos.

-Como escaparon, esos malditos gusanos

-Simple, por que tienes a alguien que les aviso

Esas palabras hicieron que el conde sin la necesidad de mirar de quien se dirigía a el, frunciera el ceño.

-Lo encontraron

-Sip, no te preocupes Leonard, esta todo bajo control

Suspiro frustrado el Conde.

-Que frustrante

-No te preocupes Leonard, ellos volverán

-como lo sabes Marie

-por que tengo a su pequeño mayordomo

-Marie..

El conde se acomodó mejor para ver a una linda y sonriente niña que se dirigía en frente de el

-Que te he dicho sobre transformar a la comida

-pero sabia que te pondrías así al saber que los Moore escaparon

-Pero no había necesidad de que lo transformaras

-la había o sospecharían, además es mi hijo

-Marie

-por favor Leonard, déjame conservarlo

-Marie, sabes que no puedo permitir eso

-Por favor, con el tu venganza llegara solo se paciente, el será un perfecto señuelo

-Entiendo lo que dices pero corres un gran riesgo

-No te preocupes Leonard, lo tengo bajo control

Suspiro pesadamente ante aquellas palabras

-Bien, lo puedes conservar con una condición

-tu dirás

-Cuando hallamos saldado cuentas con los Moore, lo matas

-Claro me encargare de ello personalmente no te preocupes

-no te encariñes demasiado con el

-Leonard, sabes que se cumplir mis promesas

El Conde desvió su mirada de Marie, y la dirigió a la luna

-eso espero, o tendré que hacerlo yo.

Fin Flash Back

La pequeña sintió una enorme presión en el pecho mas asintió, ella debía cumplir su palabra, y lo haría

-Lo comprendo

-Me alegra oír eso, ahora descansa, ya es tarde

-No duermes conmigo hoy

-lo siento debo planear que hacer con respecto a nuestro asunto pendiente con los Moore

-Esta bien Leonard, hasta mañana

-Descansa Marie, y no vuelvas a escapar

Marie rio entre dientes al oír esto, mas asintió, con ello el conde beso su frente con dulzura la acomodo adecuadamente en su cama, y la dejo hasta que estaba profundamente dormida, salió del cuarto de ella, y se dirigió a su propia habitación, esta era simplemente magnifica, tenia un librero completo en una sola pared, un armario igualmente enorme con muchas trajes en el, al igual que sus zapatos, tenia alfombras aterciopeladas de color crema, una mesita de noche con un farol sobre ella, y su cama era doble, tan espaciosa y tan mullida que cualquiera podría dormirse con tan solo tocarla, la habitación contaba con un ventanal que iba de lado a lado, dando paso a un balcón, no tenia mucha decoración por lo que era perfecta, se cambio de ropa por una mas cómoda, y se metió debajo de las cobijas, mas sin poder conciliar el sueño, y como hacerlo a pesar de estar tan molesto por saber que aquella joven era hija de la familia Moore, y que los desaparecería de la faz de la tierra prontamente, no pudo evitar sentir algo que en muchos años no había experimentado, se sentía nervioso al ver la imagen de ella en su cabeza, una y otra vez algo en su interior se movía, pero que era esto, no podía ser cierto ¿o si?

-Esto va a ser muy interesante

Murmuro antes de cerrar los ojos y dejarse llevar entre los brazos de Morfeo.


Después de haber despedido al Conde, un par de Horas mas tarde llegaron sus padres, algo exhaustos en su opinión, mas los recibió tranquilamente a pesar de que ya era mas de media noche, cada uno se dirigió a sus correspondientes habitaciones, mas notaba extraño a Vincent, se veía ¿molesto?, desde que se fue el conde, le había notado tenso, acaso había sucedió algo, quería preguntarle, y eso es lo que haría, después de que las sirvientas la ayudaron a cambiarse por su pijama, les pidió que se retiraran, y llamaran a Vincent en su lugar, cosa que obedecieron con rapidez.

Al llegar a la habitación de sus señores, los despidió tranquilamente, ocultando perfectamente su molestia, ellos no se podían enterar que el Conde había regresado a buscarlos, ya que si lo sabían bueno se tendría que despedir nuevamente de Sarah, y le dolía, los mantendría a salvo así le costara la vida, la perdió una vez no la perdería una segunda, estaba caminando tranquilamente cuando las sirvientas le informaron que Sarah-sama le estaba buscando, por lo que el acudió a su llamado, toco una, dos, veces la puerta, esperando respuesta del otro lado.

-Sigue

-Disculpe la intromisión

-Vincent, esta bien entra

El mayordomo, entro y cerro la puerta tras de él, mas quedo embobado al ver a su joven dama de pie en el balcón, con su pijama, se veía hermosa, pero claro era algo que no diría, aclaro su garganta y continuo con la conversación.

-Me mando a llamar, Sarah-sama

-Vincent

-Disculpa, me llamaste Sarah

-Vincent, ¿porque estas molesto?

-D-disculpe?

-Vincent te vez tenso desde que el conde se fue, acaso ¿paso algo de lo que no estoy enterada?

Nego Vincent con la cabeza

-No es eso, es solo que no me dio muy buena espina el

-estas seguro Vincent

-completamente

Sarah, lentamente se da vuelta, y se acerca a él abrazándolo con rapidez, cosa que tomo por sorpresa a Vincent que no supo como reaccionar.

-sabes que puedes confiar en mi, hermanito ¿acaso lo olvidaste?

Esas palabras estremecieron a Vincent, realmente agitando todo en su interior, su cálida brazos rodeando su cuello, su diminuto cuerpo junto al suyo, el calor de su piel, su suave y esbelto cuello tan delicado, tan …delicioso, estaba respondiendo a sus instintos, sus ojos cambiaron rápidamente a rojo, mientras sus colmillos sobresalían el busca de probar esa delicada piel, mas su razón lo golpeo y tuvo que alejarse de ella de golpe.

-Lo se Sarah

-Vincent

-Solo descansa

Y sin más con rapidez Vincent salió de la habitación, realmente perdió el control de sus instintos, pero como era aquello posible, llevaba muchos años controlándolos, debía hacer algo al respecto, por que si no lo lograba, la vida de su amada Sarah realmente correría peligro, por su propia existencia.


N/A: por favor, me alimento de sus Review asi que ya saben como es el sistema, ustedes me dejan reviews y yo sigo escribiendo

hasta la proxima

Marhaya