Del otro lado

Akane tembló. Tomó el cuchillo junto a la extinta fogata y se acercó cautelosa a InuYasha quien dormía recargado en el tronco de un frondoso árbol. Consideraba prudente terminar con el hanyou primero por ser el oponente más fuerte del grupo y la primordial petición de su creador Naraku.

La muchacha empuñó con fuerza y determinación el arma en sus manos pero antes de poder cumplir con su cometido una fuerza externa se apodero de su muñeca y haló con fuerza de ella hacia atrás. Era el listón perteneciente a la "Rosa Negra".

—Ni te atrevas Akane. No pienso permitir de ninguna manera que lastimes a mi queridísimo Ranma. —La muchacha exclamó en voz alta y dramatizando la escena como solía ser su costumbre. —Atrévete a lastimarlo y te arrepentirás por el resto de tus días…. ¡Ay!

—¡Kodachi tramposa! Sabias perfectamente que me correspondía salvar a Ranma.

—¡Como te atreves a jalar de mi hermoso cabello!

—¿Cómo? ¿Yo no puedo jalar tu cabello pero tú si tienes el derecho de hacerme tropezar con ese tonto listón tuyo?

—Si fueras lo suficientemente hábil hubieras podido esquivarlo ¿no?

—Lo mismo te dijo Kodachi. —Ukyo se sacudió las manos.

Mientras tanto Shampoo se había acercado en silencio a la figura masculina que momentos antes Akane se había dispuesto a atacar y sin reparo alguno se agacho a su nivel y le envolvió el dorso con sus brazos refugiando su cabeza en el pecho de él.

—Ya no temas más Ranma. Shampoo ha venido a tu rescate.

InuYasha despertó. Parpadeó un par de veces espantándose el sueño. Observo atónito como frente a sus narices se desarrollaba una pelea entre dos mujeres con vestimentas extrañas y… ¡oh sorpresa! Una tercer mujer de cabellos lilas —y muy linda por cierto— se aferraba a él con un apego increíble. InuYasha sintió el color subiéndosele a las mejillas.

—¡Oye! —exclamó —¡¿Qué sucede contigo mujer? ¡Suelta…

—¡Ughhhh!... ¡Inuyasha! —Kagome tomó aire —¡Abajo!

Shampoo reacciono rápido y alcanzó a soltar el cuerpo del joven antes de que este se precipitara con gran fuerza hacia el suelo.

El gran estruendo producido por el golpe terminó despertando a Ryoga, Sango, Miroku y Ranma quienes observaron la escena, con las bocas abiertas, estupefactos.

—Kagome-chan… ¿pero que es lo que sucede? —logró exclamar por fin Sango colocándose junto a su amiga y apoyando una mano en su hombro.

—¡Ese tonto de InuYasha! —Balbuceó Kagome muerta de los celos —¿Cómo se atrevió a hacer esto? Ni siquiera sabe quien es esa mujer, y en cambio a mi que tanto tiempo me la paso junto a él no es capaz de siquiera darme una sola muestra de afec…

—Kagome-chan… esto… ¿pero de que estas hablando? ¿Quienes son estas personas?

Kagome entonces reparó en la escena que segundo antes los celos no le habían permitido ver ni mucho menos razonar. Dos mujeres entablaban una discusión verbal bastante fuerte. Mientras tanto la joven a la que antes había descubierto acaramelada a InuYasha se empeñaba realmente en sacar a este del agujero que el mismo había provocado con su propio peso al ser victima del "abajo".

—No temas Ranma, ya Shampoo se encarga de sacarte de ahí —Le dijo tomando a InuYasha por los cabellos y halando de estos con fuerza hacia arriba. —Ya muy pronto te llevare conmigo de vuelta al futuro y podremos ser felices los dos juntos.

—Oye Shampoo, si es a mí a quien buscas estoy por acá. —La voz de Ranma resonó en el claro.

Shampoo volteó sorprendida. Entonces visualizó a Ranma, al verdadero Ranma y no al falso Ranma del cual todavía tiraba de los cabellos.

—Pero si tus eres Ranma entonces quien es… —Shampoo observó el cabello en sus manos y solo entonces se percato de que este era de un peculiar color plateado.

Inmediatamente soltó a InuYasha y sin detenerse a más corrió hacia el verdadero Ranma con los brazos extendidos.

—Espera Shampoo. —Exclamó Kodachi —Ni siquiera eres capaz de reconocer a Ranma y luego piensas que te mereces sus brazos, ¡ni lo sueñes! ¡No lo permitiré de ninguna manera!

—Quítate Kodachi, además tú también lo confundiste, no quieras hacerte la inocente conmigo.

—Pero claro que no, todo era parte de un elaborado plan para hacerte…

—Shampoo, por fin te alcance, —Una voz jadeante interrumpió el dialogo de la gimnasta. —rápido nosotros no tenemos que hacer nada que hacer aquí, regresemos por el pozo antes de que la situación se complique más. —Luego de lo cual el joven de grandes anteojos tomó a Shampoo por el brazo y en vano intento arrastrarla lejos de la escena.

—Ya te dije Mousse que no pienso regresar sin Ranma, ¿no ves que esta gente intenta quedárselo? Eso es algo que de ninguna manera puedo permitir.

Mientras se alzaba una nueva discusión InuYasha se recupero del conjuro de Kagome. No podía creer lo que estaba sucediendo, miró a los recién llegados e inmediatamente supo por sus vestimentas tan extrañas que no se podía tratar más que de gente del futuro. Esto lo irritó. De ninguna manera estaba dispuesto a tolerar más de lo mismo, ya había tenido suficiente con los dos primeros jóvenes y la chica…

…¡La chica! Y a todo esto ¿donde estaba ella?

—¡Basta! —gritó haciendo uso de su ronca voz. —¡Estoy harto de esto! ¡Tan solo miren lo que han provocado! ¡Se ha escapado su mujer! —Señaló a Ranma con el dedo índice de manera amenazante. —De seguro ha vuelto con Naraku como era de esperarse, ¡les dije claramente que no era de fiar!

Solo entonces el grupo se percató de que ciertamente Akane no se encontraba. Ranma instantáneamente se puso de pie alarmado. Era imposible, ¿A que hora se había marchado?

—Es cierto, Akane no esta. Se escapó. —dijo Ukyo en voz alta. —Seguramente nuestra llegada le estropeo los planes y decidió huir puesto que no tenia marcha atrás.

—¿De qué estas hablando Ukyo? —Ryoga se puso de pie preocupado por el tono que había usado la joven castaña. —Explícate.

—Me refiero que cuando llegamos aquí Akane estaba por atacar a este joven… o lo que sea —señalo a InuYasha sin saber como referirse a él puesto que las orejas de perro la confundían —por suerte Kodachi la detuvo a tiempo, pero de no ser por eso probablemente ustedes ya estarían muert…

—¡Claro que no! Te confundes ¡Akane seria incapaz de hacer algo así! —Esta vez fue Ranma quien alzó la voz alterado.

—¡Ya no miento! ¡Ranma sé que suena feo pero es la verdad! ¡Todos lo vimos!

Hubo un largo silencio que confirmó el argumento de Ukyo.

—Es probable, después de todo ella tenia un fragmento contaminado ¿no? —habló Kagome —Además su memoria fallaba, ya todos sabíamos que era posible que esto se tratara de una trampa de Naraku. Sin embargo no creo que ella lo esté haciendo con intención, más bien me parece que Naraku la esta usando.

De nueva cuenta el silencio se apodero del claro. La idea de ir tras Akane rondaba en la mente de todos, pero bajo las circunstancias no era prudente ir tras ella ahora que era de noche y Naraku podía estarlos esperándolos internado en el bosque.

—Pero no puede andar muy lejos. —dijo Ranma en un tono bajo.

Luego de lo cual salió corriendo a través del bosque. No podía creer lo que estaba pasando, ó más bien no quería creerlo, había intentado con todas sus fuerzas no tomarse el asunto de la memoria de Akane de manera seria, pero lo que estaba sucediendo era de verdad peligroso. No quería imaginarse lo que podría ocurrir con su prometida.

Ranma esquivaba árboles y cuanto arbusto se interpusiera en su camino, recorrió una distancia bastante larga con gran velocidad. Estaba a punto de caer exhausto cuando se percató de que alguien huía de sus pasos. Esa debía de ser Akane, finalmente la había alcanzado. Como pudo aceleró el paso hasta que la vislumbro, Ranma tubo que hacer un gran esfuerzo para alcanzarla pero finalmente logró estar a tan poca distancia para tomarla por la muñeca haciendo que esta parara su carrera en seco.

—¡¿Akane pero que rayos te sucede? ¿Es cierto que intentaste acabar con la vida de InuYasha? ¡Responde Akane! ¡No te quedes callada!

Akane estaba aterrada, no sabia que hacer o que decir. Algo dentro de ella le decía que tenía que confiar en Ranma pero a la vez no podía darle la espalda a Naraku. Su creador.

Los ojos se le bañaron en lágrimas del susto mientras observaba al joven a los ojos. Toda ella temblaba de pies a cabeza. Entonces haciendo uso de la fuerza del fragmento de shikon en su pecho se libró del agarre y le plantó un golpe a Ranma que lo dejo inconsciente.

Akane continuó su carrera internándose aun más en el bosque. Dispuesta a regresar a donde Naraku, rezando con que el pudiera perdonar su gran falla.


Hohoho.

Creyeron que no volveria ¿cierto? Pues ¡pip! ¡Error!
Yo siempre vuelvo, aunque me tome años de vacaciones.

¡Comenten! (: