Este fic es realizado sin fines de lucro Y ningunos de los personajes me pertenecen
Solo los ocupos para fines perversos de este drama que por cierto fue sacado de mi imaginación, por lo que es totalmente mío.
Muchas Gracias por los comentarios y mientras tenga aunque sea un review y seguidores, continuare subiendo el fic por que he de decirles que ya esta terminado y creo que sin falta lo subiré los jueves menos el siguiente CAP que estará manaña.
Sin mas por favor disfrútenlo...
El poder del destino
CAPITULO 2
-.-.-.-.-.-Nos encontramos otra vez-.-.-.-.-.-
- No puedo creer como termine aquí- me dije aunque llego a oídos del pelirrojo que me abría la puerta de su lujoso auto
- No te quejes tanto –sonreía de oreja a oreja porque sabía que había ganado – solo relájate y olvídate un poco de tus problemas ¿quieres?- puse los en blanco no estaba convencida que una reunión me ayudara a olvidar mi problema, pero al menos lo intentaría
- Renji – lo llame mientras caminábamos a la puerta de un pequeño edificio a las afueras de la cuidad un pregunta rondaba mi mente desde que venía en el auto y hasta ahora me atrevía a preguntar - ¿Como son estas personas?- la verdad no tenía ni idea, no me lo había dicho y quería por lo menos tener una idea a lo que me enfrentaba
- Bueno - pensó un poco deteniéndose a centímetros de la puerta de metal – Ellos son mis amigos de la Universidad, el hermano de Orihime era un par de semestres más avanzado que yo pero me lleve bien con él por lo que me presento a su hermana que estudiaba en la misma Universidad pero en la facultad de pedagogía, es un poco loca pero es una buena persona - vi que sonreía sin darse cuenta y le seguí poniendo atención a su relato- ella me presento a su novio y demás amigos, podría decirse que encaje en su círculo- se detuvo y me miro- tal vez se te haga familiar el apellido Ishida ¿no? - hice memoria me sonaba el apellido y vino a mí la imagen del médico familiar - Uruyu Ishida es el hijo de el Dr. Ishida que decidió seguir los pasos de su padre
- ¿Es tu amigo?- Me quede en mi lugar pensando había visto muchas veces al Dr. Kurosaki cuando niña, el había atendido la enfermedad de la esposa de mi hermano, un doctor inusual que siempre me hacía reír me agradaba pero repentinamente un día cuando tenía un poco de fiebre y llamaron al Dr. no era el mismo ahora lo remplazaba alguien más frio, me dio gran curiosidad por saber si su hijo era igual a él o serian diferentes como Ichigo y su padre, quite ese pensamiento lo más rápido que pude pero sin darme cuenta termine pensando otra vez en el.
- Son buenas personas ya lo veras y creo que hasta te agradaran- termino tomando mi mano para que caminara estaba nerviosa, conocer personas me daba un poco de miedo las escaleras del edificio según Renji ella vivía en el último piso
– ¿para qué harían esta fiesta?- me pregunte pero me di cuenta que lo había hecho en voz alta y estúpidamente me sonroje
- En realidad es una cena de compromiso, esos dos se casaran, pobre de Orihime – negó la cabeza con un movimiento
- ¡Y no crees que es un asunto muy íntimo! solo para amigos- note que subí el tono de mi voz, sabía que no debía de ir quedaría como una ridícula al ser la única que no encajaba ahí
- Cálmate - me dijo con un tono cansado- Tu eres mi amiga ¿no?- no le conteste y espere a que siguiera un poco molesta- bueno eres mi amiga y me gustaría que estuvieras conmigo esta noche, no te preocupes ya te dije que te caerán bien, solo dales una oportunidad- suspire para calmarme y asentí, sin darme cuenta ya habíamos llegado a una puerta de madera que suponía era el departamento, Renji llamo a la puerta
- Voy - se escucho una delicada voz desde dentro junto con unos pasos algo torpes pero rápidos, vi como giraba la perilla sude frio mientras que un escalofrió paso por mi columna algo estaba apuntó de ocurrir y no sabía con exactitud de que se trataba, se abrió la puerta y salió saltando a los brazos de mi amigo una mujer de cabellos castaños largos y ondulados más alta que yo tenía ojos grandes color avellana los cuales reflejaban alegría, su piel era muy clara con un cuerpo envidiable de figura voluptuosa debía de reconocer que era muy bonita, se alejo de Renji con una gran sonrisa.
- Renji kun ¡Que alegría que estén aquí! - saludo efusivamente dirigiéndose a mi amigo que también le sonreía un poco apenado por el repentinoabrazo, lo cual me causo gracia
- A mi también- contesto recuperando su color - por cierto felicidades por tu compromiso- ella con una esplendida sonrisa le contesto un sencillo gracias, sus ojos reflejaban que era una mujer tontamente enamorada un sentimiento florecía en mi pecho no muy agradable acerca de las circunstancias que ella vivía y yo carecía, hubiera deseado escoger mi acompañante como ella o siquiera amarlo.
- Orihime - al parecer a si se llamaba ya que la hermosa mujer atendió- Ella es una de las personas más queridas que tengo en mi vida, Kuchi Rukia- me presento, sonreí nerviosa por la forma en que me miraba me hacía sentir una muñequita de porcelana encerrada en un escaparate de una lujosa juguetería – Rukia, ella es mi amiga Orihime Inoue -
- Gusto en conocerte Inoue san- salude inclinándome para saludar apropiadamente- felicidades por tu compromiso
- El gusto es mío Kuchiki san y gracias- me dijo con una sonrisa correspondiendo el saludo – Pero pasen que esperan – invito gentilmente mientras éramos guiados al interior de su apartamento, lo primero que pude notar al poner un pie dentro fue una mesita tradicional japonesa al centro, había un mueble mediano alado de mío, de madera donde se encontraban varios marcos a los que no les preste mucha atención, a la izquierda estaba un silloncito enfrente de una televisor de pantalla plana mediano
- ¿Dónde está el baka? - pregunto Renji estaba segura que preguntaba por el novio -mm… No sé - contesto con un dedo en su mentón - se suponía que debía estar en la habitación pero no lo encuentro- por una extraña razón que desconocí sentí una desagradable sensación cuando dijo habitación ¿acaso vivan juntos?
Negué rápido la cabeza sin que se dieran cuenta frunciendo el entre cejo a mí que me importaba aquello y un fuerte golpe me distrajo de mis pensamientos los tres giramos a ver la puerta corrediza
- ¿qué paso?, ¿que fue eso? – los ojos de Orihime se abrieron preocupada por tal escándalo que no debía ser más que un simple accidente causada por su novio, habría jurado que sonó como el golpe de una olla al caer con caldo o algo, me reí un poco sintiendo lastima por la chica que tenía un idiota como novio.
- Se escucho desde la cocina – le dije para que no se preocupara tal vez le hubiera dicho que fue lo que se escucho pero sentía que no debía de echar de cabeza al imbécil que derramo la sopa.
- Debe ser el - dijo Renji que seguramente pensó en lo mismo, lo mire y también reía discretamente mientras que la pobre de Orihime se preocupaba - yo revisare –se fue en dirección a la puerta algo despacio a mi parecer le estaba dando tiempo para limpiar el desorden que había hecho, las dos no quedamos viendo como se alegaba y de pronto ella me miro con otra gran sonrisa.
-Es bueno por fin conocerte Kuchiki san, Renji san se la pasa hablando de ti- me sonroje me hubiera gustado decir lo mismo pero él jamás los había mencionado y los sentimientos de hace un rato me hacían sentir culpable aparte me sentía con la obligación de responderle pero antes que mi boca pronunciara palabras sonó el timbre.
Varias personas que jamás había visto en mi vida entraban saludando y riendo en cuanto veían a la anfitriona, que me traía acuestas presentándome como esa amiga de Renji a lo que la mayoría sonreían pícaramente y decían algo como "en hora buena, hasta que el pelirrojo se decide" o algo así.
Ishida Uryū fue unos de los primero que conocí e inmediatamente me recordó a su padre compartían el mismo semblante, cabello y sus ojos tenían el mismo tono azul del frio Doctor Ishida pero me pareció mas amigable.
le siguieron Sado, un hombre alto y moreno de cabellos tan negros como el ébano a lado de el estaba una mujer con el mismo tono de cabello mas bajita y de piel pálida pero ambos se mostraron algo serios al contrario de los que tenían al frente una pareja bastante amigable
- Urayara Kisuke- dijo Orihime cuando me presento al rubio de ojos claros, desalineado se encontraba junto a su bella esposa morena, alta con un cuerpo excepcional cosa que la hacía lucir mucho más joven pero sorpresivamente ella tenía unos años más que su esposo Yoruichi Shihouin así se llamaba.
Tambien estaban un par de hombres los cuales no recuerdo bien sus nombres pero ya los había visto en la oficina de mi hermano trabajaban con Renji y eran muy simpáticos aunque algo vanidosos, Orihime san termino de presentarme con ellos cuando volvió a sonar el timbre.
La casa estaba llena y el espacio se estaba reduciendo.
- mm.. ¿Quién podrá ser? creí que ya estaban todos- menciono pensativa mas para sí, me tomo de la mano para que la acompañara, estaba comenzando a sospechar que me veía como una pequeña muñeca de trapo
- Vamos- dijo ya estado a escasos centímetros del destino, abrió la puerta y un hombre un poco más alto que Renji entro a la casa tenía una sonrisa algo retorcida y un brillo peculiar en sus ojos, sus cabellos eran negros peinados de una manera muy extraña en picos y si esto no fuera poco el ojo izquierdo lo cubría un parche al estilo pirata.
- ¿Dónde está?- pregunto una vez adentro
- Ahora que lo dice Kenpachi san, no lo sé- la voluptuosa anfitriona se quedo pensando y luego con una sonrisa me presento, cosa que él no le importo pues seguía con la mirada perdida buscando a su objetivo cosa que me dio miedo
Después de unos segundos llego Renji con una sonrisa nerviosa lo fulmine con la mirada, el muy ingrato me dejo sola aunque la verdad no estaba tan molesta Orihime era amigable, simpática y hablar con ella era sencillo, entendía porque había dicho que estaba un poco loca pero no era desagradable estar a su lado.
- Sabia que se llevarían bien- dijo riendo nervioso
- ¿Renji kun donde estabas?- pregunto Orihime - Hablando con los médicos pero ya sabes que son muy aburridos cuando se ponen hablar de sus asuntos que nadie entiende más que ellos- ambos rieron
Estábamos hablando cuando sin ninguna razón me puse nerviosa un escalofrió recorrió todo mi cuerpo poniéndome la piel de gallina mire hacia la ventana tratando de descifrar que era lo que me pasaba pero me quede un poco absorta del ruido o cualquier cosa mirando a la nada no tenía idea de lo que me ocurría estaba nerviosa, ansiosa y para colmo loca estaba segura que las personas normales no escuchaban dos voces peleando entre sí en su cabeza.
Una quería correr e irse lo más rápido que me dieran las piernas, podía sentirlo algo estaba a punto de ocurrir y entraba en conflicto con la otra un poco más racional que le decía que eso no era buena idea ¡me estaban volviendo loca! Y ver la obscuridad me ayudo a relajarme.
– Ella es…- reaccione con la voz de alguien pero no estaba segura de quien...
Cuando todo mi cuerpo se detuvo, mi reparación, mi corazón, se habían ido las voces, todo se congelo e incluso el tiempo ¿Cuánto llevaba así?...Minutos, horas, semanas.
No sabía decirlo me perdí, tampoco sabía dónde me encontraba fue como si alguien hubiera puesto pausa a una pelicula justo en el momento de ver aquellos ojos marrón que ya conocía.
Quería salir corriendo, esto no podía ser real, no podía estar pasando.
Pero el destino siempre esta jugando con nosotros.
En el próximo capitulo
- no entiendo como alguien tan bonita se figara en ti- un desagradable sentimiento se deslizo sobre mí, quería romperle la cara a Ishida o mejor a Renji por sonreír como idiota, un sentimiento muy raro que surgió de la nada.
...
- Ichigo kun - dijo cuando me vio a su lado al parecer estaba hablando con Renji- que bueno que llegas, quiero presentarte a...
- Ella es…- y jamás en mi vida me había quedado tan helado
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